Escamoteo de becas

Las autoridades del Centro Universitario Guadalajara se niegan a validar las becas que la Universidad de Guadalajara aprueba cada ciclo para que se repartan entre los alumnos de instituciones de educación privada que las solicitan Según el Registro de Validación Oficial de Estudios de la UdeG, al que se sujeta dicho Centro, éste deberá otorgar becas a 5% de su alumnado No sólo no lo ha hecho en los últimos años, sino que además desoye los reclamos de los alumnos y las autoridades universitarias
Durante los últimos seis años, el Centro Universitario Guadalajara Lamar incumplió la normatividad sobre el otorgamiento de más de un centenar de becas a los alumnos solicitantes
Incorporado a la Universidad de Guadalajara (UdeG) durante el rectorado de Raúl Padilla López a mediados de la década pasada, este centro académico privado que se formó en 1978 se muestra renuente a otorgarles las becas completas a los alumnos que cada ciclo selecciona la Universidad para que se les exima del pago total o parcial de las colegiaturas
Carlos Palafox Velasco, quien estuvo al frente de la Coordinación de Estudios Incorporados (CEI) de la UdeG desde abril de 2000 al 31 de marzo pasado, asegura que envió varios oficios al rector de la institución privada, Ricardo Ramírez Angulo, para informarle de esta anomalía y solicitarle que atendiera las contingencias Las solicitudes nunca fueron atendidas, explicó Palafox, pocos días antes de renunciar a la coordinación para incorporarse a la oficina de Comunicación Social del Sistema de Educación Media Superior (SEMS) de la propia Universidad de Guadalajara
A finales de mayo pasado, Juan Alberto Padilla, jefe de la Unidad de Supervisión de la CEI, dijo a este reportero que Guadalajara Lamar “tendrá una fuerte sanción” y explicó que esta facultad corresponde a los diferentes centros universitarios y al SEMS
Proceso Jalisco buscó a la nueva coordinadora de la CEI, María Inés Partida Robles, para conocer su opinión sobre el asunto de las becas negadas, pero la funcionaria declinó dar una entrevista Sólo comentó que la explicación oficial la daría el vicerrector ejecutivo de la UdeG, Gabriel Torres, el martes 5 Sin embargo, éste canceló la cita “por complicaciones en su agenda” Hasta el jueves 14 no había convocado a los medios para informar sobre las sanciones que se aplicarían al Centro Universitario Guadalajara Lamar
Desde hace 30 años, cuando se instituyó el Registro de Validación Oficial de Estudios (RVOE), la Universidad de Guadalajara no ha sancionado a ninguna institución de educación media superior o superior incorporada Fue hasta que Palafox Velasco llegó al CEI cuando las autoridades universitarias intentaron meter en cintura a las escuelas privadas, sobre todo a partir de 2006, cuando los becarios comenzaron a presentar sus denuncias
Si la Comisión de Revalidación de Estudios, Títulos y Grados del consejo universitario de cada uno de los centros universitarios de la UdeG involucrados lo decide, el Centro Guadalajara Lamar sería la primera institución castigada por incumplimiento Las penas a las que pueden hacerse acreedoras las escuelas particulares incluidas en el RVOE universitario van desde una amonestación o multa, hasta la revocación definitiva del registro
A pesar de que la Universidad Guadalajara Lamar, como también se le conoce en la capital tapatía, se fundó en 1978, comenzó a incorporar algunos planes de estudio de la UdeG a su currícum académico a partir de 1994 Ahora ofrece 16 carreras en sus cinco campus, entre éstas destacan la licenciatura en medicina, una especialidad que sólo ofrecen la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) y la UdeG
Las colegiaturas mensuales que se cobran en este centro universitario privado van desde 2 mil pesos hasta 7 mil pesos Tiene matriculados a 3 mil 500 alumnos en todos sus planteles No sólo ofrece estudios de licenciatura, sino también de secundaria, preparatoria e incluso una maestría en educación superior Además, Guadalajara Lamar es una fuerte patrocinadora de la Feria Internacional del Libro (FIL)
No obstante su prestigio y la demanda que tiene, esta institución educativa se niega a respetar las becas completas o parciales que debe otorgar a por lo menos 150 alumnos –5% de su comunidad estudiantil– Cada año, en vísperas del inicio del ciclo escolar la Universidad lanza una convocatoria para que los aspirantes a la beca envíen su documentación y, previa evaluación del comité de revalidación, queden exentos del pago de colegiaturas u obtengan descuentos de hasta 50%

Oídos sordos

La primera denuncia presentada ante la CEI por las irregularidades en el otorgamiento de becas la hizo uno de los alumnos afectados por Guadalajara Lamar el 28 de septiembre de 2006; la última que recibió dicha coordinación está fechada el 9 de mayo pasado
Las últimas semanas que estuvo al frente de la CEI, Palafox Velasco envió el oficio CEI/COORD/519/2007 al presidente de la Comisión de Revalidación de Estudios, Títulos y Grados de los centros universitarios en donde Lamar tiene el RVOE, como son: Ciencias Económico Administrativas, Ciencias Sociales y Humanidades, Ciencias de la Salud, Arte, Arquitectura y Diseño, Ciencias Exactas e Ingenierías y el propio SEMS También enteró de este asunto de las becas al entonces rector de la UdeG, Trinidad Padilla, y a su secretario general, Carlos Briseño Torres, quien actualmente ocupa la rectoría
De acuerdo con el artículo 62, capítulo XII, del reglamento del RVOE, cada institución con reconocimiento de la UdeG deberá becar por lo menos a 5% del total de alumnos inscritos en los diferentes programas académicos que tenga la institución particular
Así mismo, asienta que la beca consiste en la exención del pago total o parcial de las colegiaturas del ciclo escolar para el que fue concedida
El 29 de mayo pasado este reportero acudió a las oficinas del CEI a solicitar información sobre el caso de las becas, con base en la Ley de Transparencia Informativa Ahí tuvo acceso al legajo correspondiente al Centro Universitario Guadalajara Lamar, que contiene más de cien expedientes
Proceso Jalisco también detectó que esta institución formó por su cuenta un Comité de Revisión para examinar la renovación de becas y otorgar otras nuevas a los alumnos seleccionados por la UdeG Los integrantes de este órgano, al parecer ilegal, fueron quienes determinaron qué solicitudes aceptaban; es decir, fueron ellos los que condicionaron la entrega de las becas autorizadas con una contraprestación de un servicio de los becarios a la propia Lamar, además de modificar los porcentajes de las becas autorizadas
Ese Comité de Revisión utilizó y aplicó de manera ilícita la normatividad del reglamento de becas de la máxima casa de estudios jalisciense
Entre los documentos consultados por este reportero destaca el oficio CEI/COORD/0306/2007, fechado el 21 de febrero pasado, en donde Palafox Velasco le señala al rector del Centro Universitario Guadalajara Lamar que “durante los seis años que he sido titular de esta dependencia (la CEI), he recibido quejas de sus alumnos (de todas las carreras) respecto al procedimiento, la notificación, autorización y reembolso de becas que realiza su institución, becas autorizadas por esta casa de estudios a través del concurso al que invita el rector general a participar a los alumnos de instituciones particulares (…) que cuentan con el RVOE, tiempo también en el que le he pedido atentamente, por escrito y verbalmente, que acate las indicaciones normativas que establece la UdeG al respecto”
Al no recibir contestación, en marzo pasado el entonces titular del CEI pidió a los centros universitarios “su inmediata y legal intervención, ya que el Centro Guadalajara Lamar ha efectuado algunas disposiciones que fracturan y violentan la normatividad de la UdeG”
Palafox Velasco también les envió copias fotostáticas de las quejas interpuestas por los becarios perjudicados por el centro universitario privado

Las quejas

Algunos de los alumnos que han sido becados por Lamar aseguran que las autoridades escolares les exigen la prestación de un servicio a la institución Una estudiante de medicina, por ejemplo, fue asignada a un laboratorio de la propia escuela incorporada, donde le informaron que tendrá que cumplir su servicio con esta institución para seguir gozando de los beneficios de su beca, según el oficio 353, con fecha 30 de octubre de 2006 El texto lo firmó la jefa de Vinculación y Servicios Escolares del Centro Universitario Guadalajara Lamar, Érika Macías Mozqueda
Otro alumno, que se quejó el 9 de febrero pasado ante el licenciado Juan Pablo Fierro, quien asegura ser miembro del Comité de Becas de la universidad privada, recibió una respuesta similar: “(Él) me informó que mi beca simplemente no había sido aprobada por dicho comité, ya que la UdeG se había excedido en el porcentaje de beneficiados con beca y que la única solución es que firmara un convenio en el cual me comprometiera a pagar (las colegiaturas)”, dijo el becario en su queja
Entre los documentos consultados por este reportero está el del 24 de octubre de 2006, donde la institución educativa privada asegura que cuenta con un reglamento propio para becas Incluso menciona uno de sus artículos, según el cual “los alumnos (becados) tienen la obligación de participar en actividades de programación, difusión y orientación (de la escuela)” Y, dependiendo del porcentaje de la beca, tendrán que cumplir su servicio social: si el monto es de 100%, deberá cumplir con 128 horas de trabajo para la institución durante un semestre; si es de 75%, serán 96 horas; si es de 50%, 64 horas, y si es de 25%, 32 horas
El escrito agrega: “El encargado de becarios será quien te asigne el proyecto al que te incorporarás El oficio en el que se acredite la conclusión de las horas asignadas en el semestre será requisito indispensable para la renovación de las becas”

Comentar este artículo