Música en libertad

El 22 de enero de 1976 varios miembros de la Liga Comunista 23 de septiembre se fugaron del penal de Oblatos y dejaron ahí una grabación artesanal con canciones de protesta –algunas compuestas por ellos mismos–, que comienza a circular en Guadalajara en un disco compacto Se trata de mostrar la misma convicción en el amor que en la política, dicen los exguerrilleros que en ese entonces optaron momentáneamente por la vía musical
Una grabación musical hecha en el interior del penal de Oblatos, que corrió por varias manos y se quedó por más de 20 años en algún cajón, fue recuperada en 2002 por Francisco Barrios, El Mastuerzo, músico del grupo Botellita de Jerez, y editada por Josué Vergara
En diciembre de 2004 el material fue transferido a disco compacto para que circulara entre amigos en la Ciudad de México Ahora, paralelamente a la presentación del libro La fuga de Oblatos, de Antonio Orozco Michel (uno de los que escaparon), el 16 de junio comienza a circular en Guadalajara la segunda edición del disco
La grabación muestra una faceta desconocida de varios exguerrilleros de Guadalajara, que armaron su grupo musical, cantaron y compusieron algunas canciones
Parte de la historia se encuentra en el libro mencionado: el 21 de febrero de 1974 Antonio Orozco, miembro de la Liga Comunista 23 de Septiembre, cayó preso y después de varias sesiones de torturas fue conducido al penal de Oblatos, entonces ubicado en la avenida Javier Mina, en la plaza 18 de Marzo En aquel operativo policiaco cayeron también Armando Rentería y Tereso Molina El segundo fue asesinado por los torturadores en una cárcel clandestina de Guadalajara
Cuando ellos fueron recluidos en Oblatos ya otros guerrilleros de la Liga purgaban largas penas ahí, entre ellos Enrique Pérez Mora, el dirigente comunista conocido como Tenebras
En pocos meses esos guerrilleros pudieron disponer, además de libros y periódicos, de instrumentos para hacer objetos artesanales y más adelante de unas guitarras con las que se entretenían
En una de aquellas tocadas se les ocurrió armar un grupo de música de protesta Hasta se pusieron nombre: Los Maderas, en recuerdo del periódico histórico de la Liga Comunista 23 de Septiembre
Con el apoyo de sus familiares obtuvieron una armónica, unas claves y material suficiente para construir un bajo: “una tina de lámina galvanizada con un palo de escoba y un pedazo de cordón de cortinero”, como cuenta Antonio Orozco cuando se le pregunta al respecto “El güiro –añade– era de lo más elemental: un envase de un refresco que tallábamos con un peine”
La intención era pasar buenos ratos con quienes los visitaban una vez por semana Pero a alguien se le ocurrió hacer una grabación para que saliera del penal y le pusieron mucho trabajo e intensidad al proyecto, lo que se aprecia en el disco compacto
Los integrantes de Los Maderas eran: Mario Álvaro Cartagena López, Guaymas, primera voz y guitarra; José Natividad Villela Vargas, segunda voz, guitarra, armónica y requinto; Armando Rentería Castillo, guitarra; Guillermo Enrique Pérez Mora, Tenebras, claves y coros; Antonio Orozco Michel, claves y coros; Francisco Mercado Espinosa, coros; Armando Escalante Morales, coros; Raúl López Meléndrez, Petros, bajo, y Manuel Cholico Cisneros, coros
La grabación contiene corridos populares a Francisco Villa, Zapata y Heraclio Bernal, canciones originales del grupo como La yerba y La serranía (Guaymas y Villela), un corrido a Arnulfo Prado Rosas El Compa (Tenebras y Villela), así como canciones de José de Molina y Óscar Chávez
Entre canción y canción, un guerrillero convoca a la organización del pueblo mexicano en contra de la burguesía
En la contraportada del disco compacto se puntualiza que las canciones “reflejan nítidamente lo que pensábamos y lo que queríamos, nuestro coraje y determinación de llevar hacia delante siempre nuestra lucha, convencidos plenamente de nuestros ideales y convicciones políticas e ideológicas, pero también reflejan nuestro profundo amor por la vida Nuestro lado humano y sensible En fin, es una mezcla de rebeldía y coraje revolucionario por un lado, y amor y sensibilidad por el otro”

Comentar este artículo