Políticas culturales en transición

De formación en el campo de la antropología, maestra y candidata al doctorado en antropología cultural por la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, Lucina Jiménez es, hoy por hoy, una de las pocas especialistas en los sensibles, delicados y espinosos temas de las políticas culturales, los públicos y la gestión cultural en nuestro país
Es autora de varios libros (entre ellos, Gestión de proyectos artísticos: estrategias para la recaudación de fondos y el desarrollo de públicos, 2001, y Democracia cultural, una conversación a cuatro manos, 2006, en coautoría con Sabina Berman, comentado en esta columna, Proceso 1551), tanto como de artículos y ensayos aparecidos en diversos medios periodísticos de México y de otros países
Jiménez fue recientemente directora general del Centro Nacional de las Artes, cuya experiencia fue antecedida por su desempeño, por ejemplo, en la subdirección de planeación de Radio Educación, y como directora del Foro de la Cultura Mexicana, AC Actualmente está al frente de importantes proyectos para la educación en el arte desde el escritorio principal del Consorcio Internacional Arte y Escuela, AC
Todo esto viene a cuento como información referencial de la autora del recién aparecido Políticas culturales en transición Retos y escenarios de la gestión cultural en México, libro publicado con la suma de varios organismos institucionales (Fondo Regional para la Cultura y las Artes de la Zona Sur; gobierno del estado de Campeche, Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas; Instituto Quintanarroense de la Cultura; Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Tabasco; Instituto Veracruzano de Cultura; Instituto de Cultura de Yucatán, Dirección General de Vinculación Cultural de Conaculta, dentro de la colección Intersecciones, 2006)
Con prólogo de Gerardo Estrada, el libro no comprende sino la recopilación de textos publicados anteriormente en su mayoría Como el título indica, aborda –desde la propia experiencia, análisis y reflexiones de la autora– uno de los más vitales aspectos para la vida del país, con temas que inquietan tanto como aclaran y a su vez propician la reflexión del lector
Me parece que después de su (re)lectura, quien lo haya tenido en sus manos tendrá (más) elementos que lo fortalezcan como público mayormente crítico tanto como demandante con el objeto de satisfacer sus necesidades culturales
Así mismo, para aquellos otros lectores cuyo desempeño profesional se encuentra dentro del campo de acción de la difusión y promoción culturales o de alguna manera se halla vinculada con estas, Políticas culturales en transición… se vuelve, sin duda, instrumento útil
Para Jiménez, la concepción de políticas culturales radica en la descripción certera que Néstor García Canclini expresa como el “conjunto de intervenciones realizadas por el Estado, las instituciones civiles y los grupos comunitarios organizados a fin de orientar el desarrollo simbólico, satisfacer necesidades culturales de la población y obtener consenso para un tipo de orden o de transformación social” Dicha cita es requerida para acordar tal concepto contextualizando, de este modo, un punto de partida
El libro está lleno de afirmaciones de contundencia radical, insoslayable Nada menos, ya desde la introducción por la propia autora, nos ratifica la necesidad de “…políticas orientadas hacia la sostenibilidad de los procesos artísticos y culturales en relación con muy diversos públicos”
Con cuatro capítulos (Políticas culturales, democracia y diversidad; Públicos y espacio urbano; Cultura, arte y escuela; Gestión cultural: formación, ética y experiencias), Políticas culturales en transición Retos y escenarios de la gestión cultural en México es un libro en donde la autora confirma que en materia de políticas culturales, es siempre necesario buscar y formular nuevas propuestas acordes a los cambios del país, de la población, y a la vez se requiere establecer políticas que trasciendan intereses sexenales e individuales ?

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