“Conversación entre las ruinas” No. 1516

En el aniversario de los 80 años de Emilio Carballido se está representando la obra Conversación entre las ruinas en el Foro del Círculo Teatral, con las magníficas actuaciones de Ángeles Marín y Alberto Estrella, y la estupenda dirección de Zaide Silvia Gutiérrez
Conversación entre las ruinas -metáfora de la realidad- aborda el movimiento ferrocarrilero de 1958, desde el punto de vista de un personaje muy particular: un estudiante originario de Córdoba, Veracruz (como su autor Emilio Carballido), el cual se interna en la selva de Oaxaca a donde lo va a buscar una mujer Si bien es un pivote político con el que Carballido se lanzó a la tarea de escribir esta historia de denuncia en el primer aniversario de la matanza de Tlatelolco, Conversación entre las ruinas va mucho más allá
El dramaturgo dibuja a sus personajes con una habilidad asombrosa La profundidad la construye a base del hilado fino de las emociones que nos van llevando poco a poco a la complejidad de esta pareja que se encuentra en medio de la selva queriendo saldar cuentas Se sustenta en planteamientos libertarios y personajes emblemáticos para contarnos una historia íntima y conmovedora El pasado se va develando lentamente, sin forzar la situación y sin volver inverosímil cualquier conversación A pesar de que vivieron un mismo pasado, el autor no repite lo que ambos ya saben, sino que descubre lo que había detrás de cada uno de sus actos Las sorpresas son mayúsculas y las contradicciones del pasado se hacen evidentes Si bien la tensión está dada por la dosificación de la información, un hallazgo de la obra es ver cómo los personajes se transforman, reflexionan, modifican, corrigen y deciden en el acto En presente sabemos su comportamiento y no solamente lo que hicieron en pasado La historia corre sin tropiezos, con paciencia y con detalladas descripciones de imágenes ferroviarias, de parajes inolvidables y acontecimientos pasados que torturan sus almas
Socorro Merlín, autora del libro Catálogo comentado de la obra de Emilio Carballido, editado por el CITRU del INBA, señala que en Conversación entre las ruinas el autor teje con su pasado una historia distinta a la de su biografía Proyecta sus recuerdos de adolescencia cuando viajaba por la selva de Oaxaca en el tren que conducía su padre, también ferrocarrilero, y sus vivencias de juventud como escritor y poeta
Conversación entre las ruinas fue llevada al escenario en el Teatro de la Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana en 1989, meses después de que fue escrita, con las actuaciones de las mismas actrices bajo la dirección de Alejandra Gutiérrez Hoy por hoy es vuelta a traer al foro bajo la dirección de Zaide Silvia Gutiérrez con muy buenos resultados El trazo escénico fluye naturalmente y las actuaciones de los protagonistas, Ángeles Marín como Alberto Estrella, logran transmitir esa variedad de emociones a los que lo somete el autor Con gran sensibilidad en la dirección se consiguen momentos emotivos y llenos de sutilezas propiciando el tránsito transparente de las emociones Desafortunadamente, la caracterización del tercer personaje, el que contrapuntea a la pareja, rompe con la naturalidad que impera en el escenario pretendiendo dar un halo mágico y suspendido que no lo tiene
La puesta en escena de Conversación entre las ruinas permite asomarnos a los intrincados laberintos de los corazones de estos personajes que, aunque están en ruinas, logran conversar con la sinceridad que se merecen Nos dejan un sabor amargo al contemplar su desasosiego y vislumbrar la metáfora del desmantelamiento de nuestro país a través de la destrucción de las rutas ferroviarias y la venganza estéril de un joven hacia el responsable l

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