“Tú sigues…” No. 1520

IRAPUATO, GTO – En la Villa Infantil de Irapuato -una asociación civil con funciones de casa-hogar-, seis de los 11 pequeños que vivieron la tragedia del Calaboz permanecen bajo resguardo hasta que se determine cuál será su destino y el tipo de asistencia que deberán recibir
Ahí están Félix, de 11 años; José Carmen -Carmelo- de nueve; Lupe, de ocho; Chuy, de siete; Juan, de seis, y Javier, de cinco Ninguno de ellos ha preguntado por sus padres o por sus abuelos Pero tampoco sus familiares -incluido un hermano de Félix recién llegado del norte- los han buscado
Félix es el mayor Él, Carmelo y una de las niñas -quienes se encuentran, junto con los más pequeños, en otras instituciones-, presenciaron el asesinato de María Elena y Juana No todos los niños estuvieron presentes Los menores se encontraban en otro cuarto
Pero Félix no sólo fue testigo Tú sigues, le dijeron los adultos
Por ello, refiere el sicólogo de la Villa, Martín Antonio Rodríguez, fue el único que recibió tratamiento médico, ya que no dormía y se asustaba mucho por las noches
El sicólogo, uno de los primeros en acercarse a los pequeños, al lado de Laura Martínez Mora, directora del albergue, describe la condición en la que llegaron los niños, hace poco más de una semana:
Venían en estado de shock completo por varias razones abrumadoras para ellos: estuvieron tres días encerrados sin agua, sin alimentos; algunos de ellos, los mayores, hicieron conciencia de lo que estaba pasando, la condición sicótica de sus familiares y lo que pasó con las niñas; además, los sacan de su ambiente
Lejos de la dura vida en el Calaboz, los niños recibieron extrañados ropa y tenis
Claro que se trata de un caso excepcional pero ojalá no se olviden de ellos, y de los otros niños que tenemos aquí, en seis meses, señala la directora Laura Martínez
Si estos niños no son cobijados emocionalmente, tratados, puede darse la posibilidad de que un día se la cobren al mundo, y de una manera muy violenta, asegura Por ello, le solicitará a una sicóloga educativa del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) estatal que los ayude a entender su realidad
Los niños toman el sol; juegan con una pelota o simplemente se asoman a la oficina de la directora; siempre juntos
En este albergue, los pequeños del Calaboz conviven con otros 36 niños que fueron abandonados por sus madres o que son hijos de algunas reclusas que purgan sentencia en los penales cercanos Por ahora, los nuevos huéspedes de la Villa Infantil no toman clases regulares, porque la maestra aún no ha determinado cuál era su nivel educativo en la ranchería donde vivían
Están apartados de su familia, se tienen que adaptar a otra situación todo eso ha sido traumático para ellos, están francamente confundidos, además de su situación física, señala la directora
Félix, por ejemplo, aparenta apenas nueve años cuando tiene 11cumplidos
Aislados, ensimismados, los niños duermen juntos, literalmente pegados unos con los otros Hablan muy poco y sólo entre ellos, pero poco a poco comienzan a abrirse, a aceptar los regalos que les llevan algunos visitantes, y aprenden a adaptarse a su nueva realidad
Debemos dejarlos descansar, darle tiempo al tiempo, dejar que se vayan adaptando a la situación En una segunda instancia, hay que trabajar en un sentido educativo, para que se adapten a la nueva situación que tienen ahorita, y cuando eso ocurra, haremos una nueva valoración para determinar el trabajo sicológico que se debe hacer con ellos, a largo plazo, recalca Antonio Rodríguez
Hasta ahora, según informaron las autoridades del DIF de Pénjamo, solamente la abuela materna de dos de los pequeños se ha interesado en obtener su custodia
Pero aclara que cada niño procesará de muy diversa manera lo ocurrido, Rodríguez explica también que la aceptación de la muerte es mucho más directa en el medio rural debido a la convivencia que tienen con ésta porque tienen qué matar a la gallina o al puerco para comer, mientras nosotros vamos al supermercado y ya
A partir de las pruebas aplicadas a los menores, el especialista ha llegado a la conclusión de que las familias vivían como a principios del siglo XX en el medio rural
-¿Qué pesó más: la ignorancia, la pobreza o el aislamiento?
-Al parecer, la ignorancia Y la ignorancia debida precisamente a una situación marginal, donde ellos no tenían contacto literalmente con nadie Habían hecho su mundo aparte, de alguna manera, y también tiene que ver con enfermedad mental, con una religiosidad mal entendida, mal manejada Ellos hicieron su mundito, y en su mundito pusieron sus propias reglas, entre su ignorancia y su misma incapacidad mental, estaban arrastrando a todos l

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