140 años de la patente del chicle

México D F, 30 de diciembre (apro)- Ciento cuarenta años se cumplen en el 2009 desde que se lanzó la primera patente del chicle Pero no fue el famoso Thomas Adams su creador: La goma de mascar –como se le conoce en otros idiomas (chewing gum en inglés y en francés)– es un producto netamente mexicano
El chicle en “crudo” proviene de la savia del árbol del chicozapote (Manikara zapota) conocido en maya como “yah” Este árbol es uno de los más comunes en la zona del sureste habitada aún hoy día por comunidades mayas El jugo lechoso y espeso que surge del árbol, denominado comúnmente como látex, es el componente básico del original y sabroso chicle El que se vende en la actualidad en todo el mundo es un derivado químico del petróleo
Además de usarse como juguete para crear bombas –de ahí otro de sus nombres, el “chicle-bomba”–, en la mayor parte del mundo se considera que algunas de las máximas cualidades del chicle son mejorar el aliento, fortalecer las encías, limpiar los dientes e incluso blanquearlos
La extracción del chicle se conoce comúnmente con el nombre de “chiclear” Se lleva al cabo durante la época de lluvia por los “chicleros” y busca que la extracción de la savia no mate al árbol madre
Nos robaron el chicle
Fuese como parte de un ritual o como una mera distracción, el chicle se ha masticado en México desde la época prehispánica El término se origina del nahuatl “tzictli” y desciende de “tzictlzapotl” o chicozapote Los mayas lo utilizaban para limpiarse los dientes La pasta del chicle también era utilizada para modelar y esculpir esculturas durante ofrendas
Y fue el célebre sacerdote Bernardino de Sagahún quien le hizo el feo al hábito de masticarlo, al señalar en sus escritos que entre los aztecas “las mujeres de mala reputación podían ser reconocidas por su forma de masticar el chicle”
La costumbre de mascar llegó al extranjero vía los Estados Unidos Fue Thomas Adams, un exoficial de la armada estadunidense el responsable de atender a “un gran visitante distinguido” que se había exiliado en los Estados Unidos El visitante no era tan distinguido, se trataba del general Antonio de Santa Anna, presidente de México, quien tras su derrota había pedido asilo
Siempre buscando la oportunidad de hacer negocios a la mala, Santa Anna convenció a Adams de los grandes beneficios de la goma y de que le comprara una tonelada Después de un año de experimentar y fracasar con la idea de crear una substancia masticable y deliciosa, el oficial decidió almacenarla Tiempo después, al escuchar a una chica pedir parafina para masticar en una farmacia, decidió experimentar mezclando las dos substancias El resultado fue una goma de mascar que empezó a venderse en forma de pequeñas bolas
En el año de 1869 se creó la patente del chicle Pero según los historiadores del tema, el mayor Adams no logró colocarlo realmente en el
mercado hasta que convenció a sus amigos del Departamento de Guerra del Gobierno de los Estados Unidos de que las tiras de goma dulce de mascar, incluidas en las raciones alimenticias de los soldados estadunidenses que peleaban en la primera Guerra Mundial, eran una forma incuestionable de “levantarles la moral”
Así surgió la imagen del soldado heroico masticando chicle en Europa Por supuesto, el producto ganó gran popularidad en el mundo entero El imperio Adams se volvió una de las industrias millonarias más importantes de la historia de la economía
La historia negra
De la misma manera que el Himno Nacional y la popular canción jarocha “La bamba” están patentadas bajó las leyes norteamericanas, el chicle también
La cultura por el chicle creó una gran demanda por los bloques de resina mexicana El sureste de México, las regiones de Yucatán, Quintana Roo y algunas zonas de Guatemala y Belice se convirtieron en zonas masivas de su explotación Hacia 1917 el boom de la goma se encontraba a la alta Según datos de la asociación civil Amigos de Sian Ka’an, dedicada a la protección de investigación de la Reserva de la Biosfera con el mismo nombre, antes de 1930 los índices de exportación del chicle habían alcanzado cifras inauditas
Vino luego una gran caída del mercado, pero volvió a repuntar con la llegada de la segunda Guerra Mundial para caer después en una crisis definitiva con la aparición de una goma sintética (polivinil de acetato), creada a partir del petróleo, poco tiempo después del final de esa conflagración
Desde entonces, el éxito económico de la zona se fue literalmente a la goma, y los chicleros –grandes poblaciones indígenas que vivían explotados por los hacendados en lo que fue una guerra perpetua de castas– se quedaron en la calle, condenados a morir en la miseria
Eso sí, siguen comiendo chicle del bueno, del que sacan del árbol del chicozapote

Comentarios

Load More