Tamaulipas: Rastros de narco en el precandidato panista

Uno de los más fuertes precandidatos del PAN para contender por la gubernatura de Tamaulipas ha sido reiteradamente vinculado con el cártel del Golfo y con los hermanos Bribiesca Sahagún. Se trata del exalcalde de Reynosa Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien pone a prueba la exhortación de Felipe Calderón a su partido para evitar el enquistamiento del crimen organizado en la vida pública del país.

 

REYNOSA, TAMPS., 16 de diciembre .- Con el apoyo de su amigo el presidente Felipe Calderón, así como de sus socios los hermanos Bribiesca Sahagún, y de una red de complicidades con empresarios y con presuntos miembros de la delincuencia organizada, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, exalcalde de esta ciudad, se perfila como el más fuerte aspirante del Partido Acción Nacional (PAN) al gobierno de Tamaulipas.

El lunes 14, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN dará a conocer el resultado de una encuesta entre sus militantes para definir al candidato a la gubernatura del estado. García Cabeza de Vaca compite con José Julián Sacramento, Ramón Antonio Sampoyo, José Ángel Sierra y Luis Alonso Mejía, pero el exalcalde lleva tres años en campaña, por lo que es acusado de violar las reglas de su partido.

Su carta más fuerte: haber sido enlace entre 430 alcaldes y Calderón durante la campaña presidencial en 2006.

Preso en 1986 en McAllen, Texas, por robo de armas (expediente 03645237), en su lanzamiento como precandidato a la gubernatura García Cabeza de Vaca también tiene el respaldo de los hermanos Manuel, Fernando y Jorge Bribiesca Sahagún, con quienes hizo millonarios negocios y cuya relación no oculta:

“Sí, son mis amigos y me llevo muy bien con ellos, no lo voy a negar, pero con ellos sólo me une una amistad”. Sin embargo, los hijos de Marta Sahagún lo acompañaron en su toma de posesión como alcalde de Reynosa, el 1 de enero de 2005, e Ismael García, hermano del precandidato panista a gobernador, está asociado con Sergio Amaury Flores Pérez, uno de los amigos más entrañables de Manuel Bribiesca (Proceso  1533).

En el entorno político y personal de García Cabeza de Vaca también figuran personajes del crimen organizado, como Osiel Cárdenas Guillén, a quien le autorizó la ocupación del estadio de beisbol Adolfo López Mateos para festejar el Día del Niño.

La anécdota cobra relevancia luego de que el presidente hizo un enérgico llamado a su partido, el PAN, para no dejarse infiltrar por las redes del crimen organizado.

El 17 de septiembre de 2008, Calderón dijo: “Esas plagas sin duda han buscado servirse de asideros políticos en la vida de la nación. La complicidad que los cubre y que hace posible su operación tiene también una cobertura de carácter político, y esa cobertura debe ser rechazada por todas las organizaciones políticas nacionales”. Y añadió: “Si digo que esto es un reto para Acción Nacional, es porque estoy convencido de que es un reto para todo el sistema político nacional”. (Proceso 1664).

Con 42 años de edad, a García Cabeza de Vaca lo sigue una estela de escándalos desde 1986. Según informes contenidos en los archivos de la policía del condado de McAllen, Texas, el exalcalde de Reynosa estuvo detenido bajo la acusación de robo de armas.

Los hechos están asentados en el expediente criminal 03645237 del estado de Texas; el caso fue registrado en la oficina del sheriff de McAllen con el número 86/4632 y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) tomó nota del mismo y lo registró con el número 76915EA9.

El expediente asienta que a las 19:10 horas del 9 de febrero de 1986 “el señor Francisco Javier García Cabeza de Vaca (número de detenido 33696) y otros tres sujetos despojaron a dos personas de nombre Emilio Rodríguez y Diana Ramírez de diversas armas que transportaban en un vehículo. El atraco ocurrió en un estacionamiento de los cinemas gemelos Plitt”, en la calle 10 norte de la ciudad de McAllen, Texas.

García Cabeza de Vaca fue detenido el 2 de septiembre de ese mismo año y procesado penalmente junto con sus tres cómplices: Antonio Barba Villanueva, El Toño Barba, quien fue asesinado el 20 de agosto de 1999; Alfredo Cerda Ramos, El Paya, ejecutado presuntamente por el crimen organizado el 9 de octubre de 1998, y Alberto Gómez, La Chona, acribillado en 2000.

 

Narcoligas

 

Carta fuerte del panismo al gobierno tamaulipeco, Francisco Javier García Cabeza de Vaca arrancó su precampaña al gobierno de Tamaulipas con la instalación de espectaculares colocados por “Gente con Cabeza”, uno de sus grupos políticos.

Como alcalde de Reynosa, García Cabeza de Vaca no fue ajeno a los escándalos de narcotráfico: el 3 de enero de 2005, por ejemplo, el cadáver de su jefe de escoltas, René Izaguirre, apareció en la autopista que va a Monterrey. Había desaparecido desde el 31 de diciembre de 2004.

Izaguirre trabajó varios años a las órdenes de su cuñado Guillermo González Calderoni, el policía del sexenio salinista ejecutado el 5 de febrero de 2003 en McAllen, Texas. Días antes de su muerte, en Reynosa Izaguirre había anunciado que sería coordinador de Seguridad Pública municipal. Su muerte fue atribuida al cártel del Golfo, asentado en Tamaulipas.

Ya ligado a García Cabeza de Vaca, Izaguirre había recibido varios mensajes del narcotráfico que pareció ignorar: Raúl Guerra, su cuñado, había sido ejecutado; otro cuñado, Jorge Guerra, huyó luego de que su casa fuera cateada por efectivos militares que lo investigaban por tráfico de drogas en vehículos a los que sobreponía logotipos de la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex).

Una ficha elaborada por la SIEDO, a cuyos datos tuvo acceso este semanario, consigna: “Se informa que a (René) Izaguirre lo levantaron tres o cuatro días después de que Cabeza de Vaca se reunió en el Embassy Suite de McAllen, Texas, con dos sujetos que manejaban las finanzas de narcos en Reynosa (…) El hecho parece ser producto de una promesa incumplida de Francisco Javier Cabeza de Vaca de que sería determinada banda delictiva (presuntamente el cártel del Golfo) la que nombraría al subdirector de la Policía Municipal de Reynosa y no la administración (municipal), un compromiso que supuestamente fue adquirido en reciprocidad a las grandes cantidades de dinero del narcotráfico que financiaron la campaña del actual edil”.

Las presuntas relaciones del entonces alcalde García Cabeza de Vaca con el cártel del Golfo se hicieron evidentes en 2005, cuando el ayuntamiento que él presidía otorgó un permiso para que el capo Osiel Cárdenas Guillén –preso en ese momento en el penal de La Palma– pudiera festejar el día del niño a unos 20 mil infantes en el parque de beisbol Adolfo López Mateos. En la celebración se repartieron 22 mil juguetes, 150 bicicletas y cientos de tarjetas firmadas por Cárdenas Guillén en las que resaltaba la leyenda: “El estudio es la clave del éxito”.

Tras el escándalo, la Procuraduría General de la República (PGR) citó a declarar a varios funcionarios municipales. Cuestionado al respecto, el alcalde se deslindó: “Nosotros otorgamos un permiso, pero no sabíamos quién o quiénes eran los organizadores”.

Paradójicamente, una semana antes del evento organizado por Osiel Cárdenas, el ayuntamiento negó un permiso a Radio GAPE para el festejo del día de las madres, el cual venía organizando desde hacía 15 años.

De acuerdo con una nota publicada por el periódico Metrópoli el 11 de enero de 2007, la PGR comenzó a investigar a personal del ayuntamiento, incluida María del Carmen Rojas Bernal, quien días previos al festejo del Día del Niño había sido nombrada directora de Seguridad Pública municipal.

Otro de sus hombres de mayor confianza fue detenido el 12 de agosto de 2006 en San Juan, Texas, con 25 kilos de cocaína: Alfredo Leal Guerra, exsubdirector operativo de Seguridad Pública municipal. Al momento de su arresto formaba parte del equipo de seguridad privada de García Cabeza de Vaca, quien ya era diputado local.

La detención ocurrió cuando agentes del Grupo de Tácticas Especiales Antidrogas revisaron el vehículo de Leal Guerra. Según el reporte, en el interior de la Ford Expedition negra del escolta los policías hallaron “un saco grande de plástico” en el que estaba oculta la droga, valuada en unos 400 mil dólares.

Nuevamente García Cabeza de Vaca negó tener vínculos con el presunto traficante de cocaína: “No forma parte de mi escolta”, dijo reiteradamente el hoy precandidato panista al gobierno de Tamaulipas. Sin embargo, el 5 de julio de 2009 varios medios publicaron fotografías en las que ambos aparecen en abierta charla.

 

Los hermanos Bribiesca

 

Francisco Javier García Cabeza de Vaca se habría ligado al contrabando “y a la extorsión de importadores de textiles” –presuntamente en complicidad con los hermanos Bribiesca Sahagún– en 2000, cuando era diputado federal, según denuncia de María Leticia Ramos Esparza, militante del Partido Verde Ecologista de México y exrepresentante de una agencia aduanal, encarcelada por presuntos actos de extorsión.

Fechada en 2002, una carta de Ramos Esparza dice:

En 2002, fui notificada por la Secretaría de Hacienda, de que unas chamarras de mujer que importó una agencia aduanal de la localidad habían sido clasificadas incorrectamente.

En mi calidad de representante de dicha agencia aduanal traté de encontrar una solución justa, a través del diputado federal Francisco Javier García Cabeza de Vaca, integrante de la Comisión de Hacienda y Asuntos Fronterizos de la Cámara de Diputados.

Me fui a México y durante la plática que sostuve con él me preguntó, entre otras cosas,  quiénes eran los importadores de productos imperecederos que utilizaban la aduana de Reynosa. Le comenté quiénes eran los principales importadores y luego me preguntó cuántas operaciones se hacían semanalmente, a lo que le contesté que 500.

A partir de esa fecha, según Ramos Esparza, el diputado García Cabeza de Vaca cobró cuotas “a todos” los importadores. Quienes no accedieron a la extorsión, fueron bloqueados.

Hoy, en la soledad de una celda del Cereso de Reynosa, víctima de su miedo a ser descubierto, reflexiona y se arrepiente de haberle dado a Cabeza de Vaca aquella información de buena fe.

Y desde aquí te hablo a ti, Francisco Javier, para que desde donde andes gozando de una inmerecida libertad, me desmientas. Pero además te pregunto de qué vas a vivir, si de lo que vives es de las cuotas que impusiste a todos los importadores de perecederos, textiles y licores…

Entre 2002 y 2005, García Cabeza de Vaca fue relacionado con los hermanos Bribiesca Sahagún en otros negocios, como la obtención de concesiones de radio. El enlace fue Amaury Flores Pérez, quien fue su director de Tránsito municipal en el Ayuntamiento de Reynosa.

Flores Pérez estudió con Manuel Bribiesca en Celaya, Guanajuato, donde entablaron una estrecha amistad. Flores Pérez vivía una temporada en Guanajuato y otra en Río Bravo, Tamaulipas.

Pronto, el trío García Cabeza de Vaca, Flores Pérez y Manuel Bribiesca enfocaron sus esfuerzos y aprovecharon sus influencias políticas para concretar diversos negocios.

Con el respaldo de los Bribiesca, García Cabeza de Vaca creó las empresas Compañía Difusora del Noroeste de México y Corporativo Radio del Norte (en el que aparece como socio Ismael, hermano de Francisco Javier), cuyo objeto social es obtener concesiones de radio y televisión, estaciones terrenas de satélites nacionales e internacionales, así como la realización de investigaciones publicitarias, socioeconómicas y de mercadotecnia, entre otros fines (Proceso 1533).

A ellos se les unieron dos de los más cercanos colaboradores de García Cabeza de Vaca cuando fue alcalde de Reynosa: Miguel Ángel Villarreal Ongay (secretario técnico) y Horacio Ortiz Renán (secretario del Ayuntamiento).

Villarreal Ongay se convirtió en socio del Corporativo Radio del Norte, según el acta constitutiva formulada ante la notaria pública 147 de Reynosa, Emma Alicia Treviño Serna, el 24 de octubre de 2005 (acta 3393, volumen CXXII). En tanto, Ortiz Renán apareció como socio de la Compañía Difusora del Noroeste, según el acta constitutiva del 8 de noviembre de 2005 (número 219, volumen III), formalizada ante la Notaría Pública 274 de Reynosa, Tamaulipas.

Por si fuera poco, Manuel Gómez Reséndez y Manuel Gómez García, suegro y cuñado de García Cabeza de Vaca, respectivamente, son investigados por la PGR por el presunto robo de combustibles en perjuicio de Pemex, según consta en la averiguación previa PGR/TAMPS/rey-1/519/05.

En dicha investigación se asienta que la empresa Intertransport Inc., S.A. de C.V. “almacenaba un combustible que emana de los pozos de gas natural que perfora Pemex y es traficado en el mercado negro por su bajo costo”.

Francisco Javier García Cabeza de Vaca ha sabido combinar bien los negocios con la política: desde 2002 se le atribuyen diversas empresas que utiliza para obtener contratos de obra pública, en presunta sociedad con los hermanos Bribiesca y familiares suyos.

Se le relaciona con las empresas Grupo Inmobiliario Cava, S.A. de C.V., cuya representante es la señora María de Lourdes Cabeza de Vaca Wattenbarger, su madre, y con Sierra Gorda Construcciones, S.A. de C.V., cuyo operador es Salvador González, quien fue proveedor del ayuntamiento de Reynosa.

Este reportaje se publicó originalmente en la edición 1728 de la revista Proceso que empezó a circular el domingo 13 de diciembre.

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