Sócrates, “delator” del movimiento:

Sócrates, “delator” del movimiento:
El embajador de EU propuso a García Barragán el cuartelazo
Carlos Marín
Hace diez años el embajador Fulton Freeman ofreció al secretario de la Defensa de México, Marcelino García Barragán, el apoyo de Estados Unidos para derrocar al gobierno de Gustavo Díaz Ordaz

Sócrates Amado Campos Lemus asegura que la entrevista ocurrió en el despacho del general, fue filmada sin que lo supiera el embajador norteamericano, y el propio García Barragán “me mostró la película”
Señalado como provocador de la represión oficial y delator del movimiento popular estudiantil de 1968, ahora director de la Casa de las Artesanías del estado de Hidalgo, Sócrates dice a Proceso:
“El general se lo comunicó en seguida a Díaz Ordaz, le llevó a todos los comandantes y le garantizó el respaldo de las fuerzas armadas Por eso me inspira un gran respeto”
Relata:
“Cuando estuve preso en el Campo Militar, un día me sacaron de mi celda y me llevaron esposado ante García Barragán Cuando lo vi no me pude contener y casi le miento la madre, pero el oficial que me llevaba me pegó El general le gritó que así no se trataba a una persona y le ordenó que me quitara las esposas Me interrogó sobre mi participación en el movimiento, me enseñó unas películas en que aparecían armas, armas confiscadas por el ejército y me preguntó quiénes las íbamos a distribuir y utilizar contra el gobierno; que de dónde venían Le dije que en el Consejo Nacional de Huelga no sabíamos nada de eso, ¿mmm?; que por el contrario, todos los acuerdos se tomaban sobre la base de que la lucha no debía rebasar el marco legal, el de la Constitución, ¿verdad? Entonces me dijo ‘le voy a enseñar algo’, era la película en que el embajador de Estados Unidos le proponía el golpe No recuerdo los detalles, pero García Barragán lo mandó al carajo, ¿mmm?, y no hubo golpe, ¿mmm?, por eso lo respeto, ¿no?, y esto no se dice, y yo no sé por qué se oculta un hecho así, ¿verdad?” Sócrates aceptó hablar a Proceso porque dice que es la publicación en que “quiero dejar bien clara mi participación en el 68” Renuente a ser entrevistado en los diez años anteriores, también admite que sus palabras queden registradas en la grabadora:
“Después de ver esa película me di cuenta de que en el movimiento, como en el dicho, a río revuelto, ganancia de pescadores”
El sabe que para muchos de quienes liderearon el movimiento “dizque fui agente de la CIA Que me la hagan buena, ¿verdad?, es decir, los de la CIA Los de Selecciones dicen que soy agente de la KGB Pues cuando menos que me hagan buenos los sueldos, cuando menos, ¿no?”
Junto con Raúl Alvarez Garín, Sócrates fue la cara del Instituto Politécnico Nacional en el movimiento De la Universidad Nacional Autónoma de México lo fueron Gilberto Guevara Niebla y Marcelino Perelló:
“Yo siento que Marcelino fue un líder bastante honesto Creo que era una de las gentes más combativas dentro del Consejo Nacional de Huelga, con más visión de carácter político; era una gente equilibrada, no era de los acelerados”, dice:
El 6 de octubre de 1968 aparecieron en la prensa declaraciones de Sócrates Amado Campos Lemus en las que afirmaba que el Consejo Nacional de Huelga dispuso “columnas de seguridad” armadas en el mitin que se celebró en la Plaza de las Tres Culturas Se trataba, reseñaron los diarios, de cinco grupos de choque bajo el mando de igual número de miembros del CNH Cada columna se integraba con seis miembros armados Alumnos de la Escuela de Agricultura de Chihuahua, dijo Sócrates hace diez años, proveyeron 20 pistolas calibre 38, dos rifles M-1, dos metralletas calibre 22, un rifle 3006 y dos pistolas calibre 45 La consigna era abrir fuego contra los granaderos y soldados, particularmente donde se sospechaba que estaban los mandos
Por estas declaraciones Campos Lemus pasó a la historia del movimiento popular estudiantil como delator y mentiroso Ningún acuerdo del CNH tuvo el sentido que Sócrates expuso, comenzaban a entablarse pláticas con los representantes del presidente y al iniciarse el mitin del 2 de octubre todo indicaba que estaba a punto de llegarse a una solución al conflicto Además es insostenible que con ese arsenal pudiera nadie enfrentarse al ejército
Sócrates se justifica así:
“El 5 de octubre me sacaron de la celda, me cambiaron de ropa (la mía estaba desgarrada y sucia) y en un cuarto, ante un agente y un militar, me dieron a leer en voz alta la famosa declaración Yo veía unos espejos Posteriormente, cuando me sacaron de allí, vi que estaban los periodistas En el Campo Militar, independientemente de las presiones de carácter psicológico a las que fuimos sometidos, de los golpes, también utilizaron el ‘ya fulano dijo que tú eres el que dijo y el que hizo y ya te implicó y entonces ahora tú di si realmente es así’ y claro, ante la misma situación emocional en que nos encontrábamos todos, comenzó el desgarriate con gentes totalmente aisladas, ¿mmm? A mí también me ‘fusilaron’, también me golpearon, también me sometieron a torturas, ¿mmm?, y lo de la declaración no es que yo la haya hecho, sino que me la pasaron y me pusieron a leer y me la hicieron firmar”
A Sócrates se le señala como provocador: en el mitin del 27 de agosto de 1968, ante el Palacio Nacional, el entonces pasante de la Escuela Superior de Economía arengó a varios cientos de miles de personas con la propuesta de citar a Díaz Ordaz en la Plaza de la Constitución para celebrar el diálogo público que exigía el CNH El presidente debía, además, rendir allí su cuarto informe de gobierno Unos 3,000 voluntarios permanecerían en el Zócalo hasta el 1o de septiembre, pero la misma noche del 27 fueron desalojados por el ejército
Para Sócrates se trató de una medida táctica Se explica:
“Fue una de las manifestaciones más tumultuarias, la gente iba muy enardecida Muchos jóvenes se treparon a las ventanas del Palacio Nacional y otros trataban de derrumbar las puertas, las pintarrajearon Se pensaba que en ese momento saldría el presidente a dar una contestación amplia Yo estaba encargado de los micrófonos El doctor Elí de Gortari y otras gentes llevaron a una madre de familia que dijo un discurso totalmente incendiario y emotivo Era una oradora fuera de programa que decía: ‘señor presidente, si usted quiere más sangre, nosotras, las madres mexicanas, estamos dispuestas a seguir pariendo hijos hasta que usted los aprenda a respetar’ y claro, a la multitud esto la enardeció Luego se leyó un texto hecho en el seno del Consejo Nacional de Huelga, elaborado por Alvarez Garín, Guevara Niebla y otras gentes —y esto no me lo podrán desmentir—, en el que se decía que estábamos dispuestos a iniciar el diálogo público en un lugar amplio, como el Palacio de Bellas Artes o el Palacio de los Deportes, y fue cuando la gente comenzó a gritar ‘¡Zócalo!’
“Y ante los gritos de ‘Zócalo’ generalizados (porque nadie me puede decir que no gritó ‘Zócalo’, ¿verdad?, y que nadie me diga que no levantó la mano), yo veía desde arriba, en el camión, cómo la gente estaba tratando de romper las puertas del Palacio, ya estaba muy desquiciada ¿mmm?, con un discurso oficial del Consejo Nacional de Huelga ¿Qué fue lo que hice? Fue nada más una cosa que desde el punto de vista político era la única que convenía hacer: llamar a la multitud y decir ‘vamos a votar’, con la esperanza de que después en las escuelas, ya discutido esto, viéramos su inoperancia y convenciéramos a las bases de que no era prudente, ¿verdad? Sí, yo tomé la votación Pero quiero que me diga, uno solo de los que estuvieron, que no levantó la mano aprobando la votación, votación que fue derivada de un discurso mal planteado —y no por mí— desde el punto de vista político porque allí, en ese momento, no se podían proponer lugares para reuniones de discusión, para el diálogo público, ¿verdad?”
Por los cargos públicos que ha ocupado, a Sócrates se le relaciona con el expresidente Echeverría, secretario de Gobernación de Díaz Ordaz Campos Lemus se defiende así:
“Yo no soy hijo de burgués Tengo que trabajar para mantenerme, para vivir Se trabaja con la iniciativa privada o con el gobierno, no hay de otra Cuando regresé al país (estuve exiliado en Uruguay y Chile) mis compañeros de generación me ayudaron, inclusive económicamente Ingresamos al Colegio de Economistas y a la liga de Economistas Revolucionarios
“En una ocasión me llamó el señor presidente Echeverría —los de la liga habíamos ido a verlo— y me dijo que necesitaba gente para trabajar: esto fue a finales de 1971 y me mandó a la zona Huicot Nunca tuvimos una relación estrecha, el señor presidente era una gente muy especial En una reunión de evaluación los cuatro gobernadores de la zona me pidieron hacer la exposición y eso me permitió platicar con el presidente y darle mis puntos de vista Después me mandó llamar y me dijo ‘vete a ver al ingeniero José Gascón Mercado, director del Fondo Nacional de Fomento Ejidal, para que vean qué empresas pueden desarrollar en la zona Huicot’ En otra reunión en Los Pinos le dijo el presidente a Gascón que me pusiera en Zacatecas como delegado del FONAFE Estos fueron mis únicos acercamientos con el presidente de la República, más otros en ceremonias y en actos
“Como delegado del FONAFE participé en un programa especial que se llamó ‘Zacatecas-Echeverría’, fortaleciendo brigadas de acción popular y de organización y capacitación campesina Luego le rendimos un informe al presidente Echeverría Mis tratos con él sólo fueron ésos, ¿mmm?, y él lo puede atestiguar Ora, ¿que trabajo en el gobierno?, pues sí, manito”
En ninguna de sus conversaciones Echeverría y Sócrates tocaron el tema del 68: “¿cuántos dirigentes del Partido Comunista, del Socialista de los Trabajadores, han desayunado y comido con los presidentes y no han hablado y no han hecho preguntas sobre el 68?”, contra-pregunta
Aunque trabaja en la administración pública, a Sócrates no parece interesarle la política:
“Todo mundo sabe que los partidos políticos están subsidiados, ¿verdad?, que todos los partidos tienen sus igualas en Gobernación para sostenerse Y esto es lógico; que me digan dónde están las cooperaciones de las gentes para sostener cuadros de tiempo completo, en su propaganda, en sus movilizaciones simplemente no lo creo Y o trabajo en el gobierno de Hidalgo pero no dentro del PRI, y no me interesa la carrera política dentro del PRI Prefiero el trabajo a la grilla Si yo supiera que en este país la Cámara de Diputados funciona como debe de ser, y que a los diputados cuando hay comparecencia no les pasan tarjetitas con lo que deben preguntar, a lo mejor me gustaría ser diputado Pero una Cámara donde la mayoría aplastante tiene línea directa no me interesa”
Para Sócrates, el 68 quedó bien definido por el presidente López Portillo: “fue una crisis de conciencia; y también coincido con él en que estamos tomando conciencia de la crisis, que hay injusticias, que hay miserias”
¿Qué opinión le merecen a Sócrates Amado Campo Lemus: Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría y José López Portillo?:
“Yo personalmente no conozco a Díaz Ordaz, no sé quién es, ¿mmm? Con Echeverría, lo que ya dije Y yo confío en un hombre que sabe reír, que sabe bromear y que sigue siendo hombre López Portillo sabe bromear y sabe reír; es un hombre más franco y más abierto, cuando menos hasta el momento Díaz Ordaz y Echeverría eran gente muy solemne, como todos nuestros políticos, sintiéndose dueños de la verdad absoluta”
—¿Hiciste para Echeverría algún trabajo especial, distinto al de la zona Huicot?
“Una sola vez Echeverría me pidió que sirviera yo de enlace entre el gobierno y los estudiantes Pero le dije que yo había dejado de ser estudiante el 2 de octubre de 1968”
Originario de Zacualtipán, Hidalgo, Sócrates cumplió el 13 de septiembre 34 años Hace diez fue el último en utilizar el micrófono instalado en el tercer piso del edificio Chihuahua, repitiendo inútilmente: “¡no corran compañeros, es una provocación!”, cuando miles de balas eran disparadas contra la sorprendida multitud que sesionaba en Tlatelolco Tres días después vinieron las declaraciones y las delaciones de Sócrates en el Campo Militar número Uno En el Consejo Nacional de Huelga llegaron a participar 210 representantes estudiantiles Con ellos, Sócrates planeó mítines, pintas, marchas, colectas, pancartas, desplegados y volantes Para muchos, Sócrates clavó la puntilla al movimiento que naufragaron quién sabe cuántos muertos y heridos y cientos de encarcelados
—¿Conservas algún amigo de los que te siguieron entonces?
“Sívarios”
—¿Y qué te dicen, cómo te hablan?
“Mira: lo que cuentan de mí nadie lo sostiene en mi cara”
—Dices que conservas amigos, ¿de qué platican?
“Cuando nos encontramos y me saludan, yo los saludo también, ¿estamos?”

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