El rompimiento Calles-Cárdenas

El rompimiento Calles-Cárdenas
“Cómo se ciegan los que se dejan adular”, dijo Cárdenas
Gonzalo Martínez Corbalá
El “jefe máximo de la Revolución”, Plutarco Elías Calles, cesó en su pugnaz lucha contra Cárdenas y salió del país cuando vio los dos caminos que le marcaba el Presidente; el exilio para sí o para los generales Amaro, Tapia y Madinaveitia que, en su nombre, intentaban desquiciar la República, “La última decisión no fue sólo de Cárdenas, como se cree, sino también de Calles El genio del Presidente consistió en jugar a la política como si jugara al ajedrez Contó con el conocimiento que tenía de Calles y se limitó a inducirlo para que el propio Calles optara por el duro camino del exilio Días después, Cárdenas pudo informar públicamente a la nación; “Consciente de sus responsabilidades, el Gobierno que presido y deseoso de apartarse de lamentables precedentes que existen en la Historia de nuestras cruentas luchas políticas, en las que frecuentemente se ha menospreciado el principio de respeto a la vida humana, estimó que las circunstancias reclamaban, por imperativo de salud pública, la inmediata salida del territorio nacional de los señores general Plutarco Elías Calles, Luis N Morones, Luis L León y Melchor Ortega”

“Así le ahorró el Presidente al país males y zozobras sin límite”, dice el ingeniero Gonzalo Martínez Corbalá, quien habla a Proceso con documentos y revelaciones de los personajes de la época
El acto de autoridad quedó consumado cuando los hábiles dedos de Cárdenas desmembraron la conjura; Calles sin los generales no era nadie; los generales sin Calles, nada representaban El problema consistió en separarlos No hubo necesidad de forcejeo; el rompimiento se consumó sin resistencia por parte del “jefe máximo”
La historia, tal como la remató el propio Cárdenas, tiene este fin shakesperiano, “Los que pasan por la Primera Magistratura del país no deben aspirar a representar mayor autoridad política que el que tiene constitucionalmente la responsabilidad presidencial Sin embargo, hay casos en que las sirenas, falsos amigos, gritan “tú eres el Rey”, y ¡cuánta ceguera llegan a producir a los que se dejan adular!”
12 de junio de 1935-10 de abril 1936
El miércoles 12 de junio de 1935 la prensa de México público, a ocho columnas, unas “Patrióticas declaraciones de Plutarco Elías Calles” en las que el hasta entonces Jefe Máximo de la Revolución se refería con gran dureza a la formación de alas izquierdas en la Cámara de Diputados y a las huelgas obreras que habían venido estallando en el país Advertía Calles que las divisiones entre cardenistas y callistas, es decir, entre los partidarios del Presidente Constitucional de la República y los del instaurador del período conocido como el maximato—que abarcaba ya tres regímenes presidenciales— obligaban a tomar parte a los diputados primero, luego a los senadores, gobernadores y ministros, y por último al ejército, para desembocar fatalmente, según el propio Calles, en el choque armado y el desastre de la nación
Habían transcurrido apenas seis meses desde que Lázaro Cárdenas tomó posesión de la presidencia Ya antes, el 3 de mayo, anotaba Cárdenas en sus apuntes personales: “Distintos amigos del Gral Calles, entre ellos algunos de los que forman parte del gabinete, vienen insistiéndole en que debe seguir interviniendo en la política del país Estas gentes lo perderánSenadores y diputados van y vienen frecuentemente a entrevistar al Gral Calles, tratándole asuntos políticos En dos entrevistas que he tenido con el general, Calles le he expresado la conveniencia para el Gobierno y para él mismo de retirarse de los políticos y me ha contestado: “Ya me canso de decirles a estos que me dejen en paz Sin embargo, se ha podido comprobar que ha venido de Sinaloa con el propósito de “influir” en un cambio de la política obrerista del Gobierno”
Las declaraciones del general Calles se habían hecho llegar al general Matías Ramos, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Nacional Revolucionario, por conducto del senador Ezequiel Padilla, y fueron entregadas para su publicación a Excélsior y El Universal El director del El Nacional, Froylán, Manjarrez, se lo informó así al Presidente Cárdenas de inmediato al general Ramos que presentara su renuncia a la presidencia del Partido
En la quinta Las Palmas del general Calles, Matías Ramos pidió a Jesús Vidales Marroquín, Presidente del Bloque Revolucionario, de filiación callista, el apoyo de los diputados para mantenerse en el Partido, a pesar de haber renunciado ya Calles se rehusó a que el Bloque de diputados actuara en este sentido diciéndole a Vidales Marroquín— según él mismo nos lo ha revelado—: “No vamos a entregar el poder a medias, sino a entregarlo completo; cuando se pierde, hay que saber perder”
Vidales Marroquín insistió en la conveniencia de mantener la presidencia del Partido para sumarla a las numerosas adhesiones que estaba recibiendo, incluso de generales jefes de operaciones, a lo que Calles contestó que habiendo sido él el creador de las instituciones de 1929, no se prestaría para ser el jefe de una asonada de 1935
Cárdenas comentó, en sus apuntes: “Con sus declaraciones confirma el Gral Calles su propósito de intervenir en la política del país, rompiendo así el ofrecimiento que me hizo en Baja California”
Las declaraciones de Calles provocaron numerosas adhesiones del medio político y críticas de las organizaciones obreras a las que Calles acusó de estar “jugando con la vida económica del país sin comprender la generosidad y la franca definición obrerista del Presidente de la República ¡La huelga libre!—proclaman— y cuando comienzan sus dificultades, entonces corren, acuden al Gobierno diciéndole ¡Ayúdame! ¡Protégeme! ¡Sé el árbitro! ¿No es esto absurdo? Una huelga se declara contra un Estado que extorsiona a los obreros y desconoce sus derechos, pero en un Estado donde el Gobierno los protege, los ayuda y los rodea de garantías, perturbar la marcha de la construcción económica, no es sólo un ingratitud, sino un traición”
El Bloque de la mayoría de la Cámara de Senadores y la Comisión Permanente del Congreso de la Unión apoyaron de inmediato las declaraciones de Calles Los diputados del ala izquierda del Bloque Nacional Revolucionario, en cambio, rechazaron la imputación de estar integrando grupos personalistas con propósitos de división, y los senadores integrantes también del ala izquierda de esta Cámara expresaron su discrepancia con el Jefe Máximo: “no estimamos que los movimientos de huelga afecten la consistencia o estructura del Gobierno, sino que implican una justa protesta de los trabajadores que siguen siendo explotados por la codicia de las empresas”
La Confederación Campesina Mexicana y la Liga Nacional Campesina Ursulo Galván dirigieron por su parte un mensaje al Presidente Cárdenas manifestándole su respaldo y su lealtad por considerarlo “el representante más sincero y destacado de nuestro movimiento social” Seguramente recordando también las declaraciones anteriores del Gral Calles hechas en San Luis Potosí, publicadas en El Mundo de Tampico y El Universal, los días 23 y 24 de junio de 1930— durante el régimen del Ing Pascual Ortiz Rubio— en las que afirma que “si queremos ser sinceros con nosotros mismos, tenemos la obligación de confesar, los hijos de la Revolución, que el agrarismo, tal y como lo hemos entendido y practicado hasta ahora es un fracaso” En esta ocasión, el Gral Calles plantea ya —en 1930— la conveniencia de que se fije a los gobiernos de los Estados un término “más o menos corto” dentro del cual se hagan las solicitudes de tierra de los pueblos, y que una vez transcurrido, “ni una palabra más sobre el particular”
No hay que olvidar que la candidatura de Lázaro Cárdenas a la Presidencia de la República en 1o de mayo de 1933 fue propuesta precisamente por las Ligas de Comunidades Agrarias de San Luis Potosí, Tamaulipas, Estado de México, Chihuahua y Tlaxcala, pidiendo a la Liga Nacional Ursulo Galván que hiciera la auscultación correspondiente en todo el país, la cual lanza su manifiesto apoyando la iniciativa, casi inmediatamente
El conflicto estaba planteado con toda claridad, no propiamente entre dos personas, un Jefe Máximo y un Presidente de la República, sino entre dos posiciones políticas que se habían venido definiendo como antagónicas entre sí En relación con los dos sectores que en ese momento representaban los problemas fundamentales del país: los obreros y los campesinos Estaba además en juego la dignidad del cargo de Presidente de la República, amenazada por el Jefe Máximo, quien, según el propio Cárdenas, “confirma su propósito de intervenir (con sus declaraciones) en la política del país”
El Presidente Cárdenas esperó a que se hicieran los pronunciamientos que habrían de definir las posiciones que asumirían en el conflicto los dirigentes políticos más significados así como los integrantes de ambas Cámaras, antes de hacerlo él mismo públicamente, y finalmente el 14 de junio, Cárdenas declaró”:
“Cumplo con un deber al hacer del dominio público que, consciente de mi responsabilidad como Jefe del Poder Ejecutivo de la Nación, jamás he aconsejado divisiones que no se me oculta serian de funestas consecuencias, y que por el contrario, todos mis amigos y correligionarios siempre han escuchado de mis labios palabras de serenidad, a pesar de que determinados elementos políticos del mismo grupo revolucionario (dolidos seguramente porque no obtuvieron posiciones que deseaban obtener en el nuevo gobierno) se han dedicado con toda saña y sin ocultar sus perversas intenciones, desde que se inició la actual administración, a oponer toda clase de dificultades, no sólo usando la murmuración que siempre alarma, sino aún recurriendo a procedimientos reprobables de deslealtad y traición”
“Refiriéndome a los problemas de trabajo que se han planteado en los últimos meses y que se han traducido en movimientos huelguísticos, estimo que son la consecuencia del acomodamiento de los sectores representados por los dos factores de la producción que, si causan algún malestar y aún deterioran momentáneamente la economía del país, resueltos razonablemente y dentro de un espíritu de equidad y de justicia social, contribuyen con el tiempo a hacer más sólida la situación económica, ya que su correcta solución trae como consecuencia un mayor bienestar para los trabajadores, actuando de acuerdo con las posibilidades económicas del sector capitalista”
Después de reiterar su confianza en las organizaciones campesinas y obreras del país, Cárdenas terminaba:
“Creo tener derecho a que la nación tenga plena confianza en mí y a que el grupo revolucionario se revista de la necesaria serenidad y continúe laborando con el Ejecutivo en la difícil tarea que se ha impuesto, y, a tal fin, exhorto a todos los hombres de la Revolución para que mediten honda y sinceramente cuál es el camino del deber, pudiendo estar todos seguros de que jamás obraré en un sentido diverso del que ha inspirado siempre los actos de mi vida ciudadana, de amigo leal y de soldado de la República”
El mismo viernes 12 en que aparecen publicadas sus declaraciones, el Presidente Cárdenas llamó hacia las 12 horas a su secretario particular, Luis I Rodríguez, y le dio instrucciones de citar a todos los miembros del gabinete en Palacio Nacional
Cerca de las cuatro de la tarde, cuando ya se habían cumplido sus instrucciones, Cárdenas ordenó a Luis I Rodríguez sincronizar su reloj con el de él, y trasladarse a Cuernavaca para comunicar al general Calles, exactamente a las 8 de la noche, que en ese momento el Presidente de la República esta pidiendo su renuncia a todos los miembros del gabinete
Alrededor de las 10 de la noche, Luis I Rodríguez informó en Palacio al Presidente Cárdenas haber cumplido sus instrucciones
Cuando Cárdenas escuchó las expresiones de afecto que había tenido Calles para él, contestó solamente: “Es cierto, me conmueven las palabras del general Calles”
Entre las renuncias que se formularon en esta ocasión,— la única en que el país ha quedado sin gabinete— vale recordar la del Lic Ignacio García Téllez, Secretario de Educación Pública, uno de los colaboradores que gozó siempre, y muy merecidamente, de la confianza y afecto de Cárdenas
Escribió García Téllez: “Cuando acepté el cargo de Secretario de Educación Pública con el que se sirvió honrarme al asumir su administración, lo hice identificado con usted en su doble carácter de amigo y funcionario cuya actuación anterior permite esperar una labor revolucionaria honesta y levantada; acepté la posición que usted me brindaba solamente como un deber de compartir, en la esfera de mis posibilidades, la responsabilidad de su tarea y dispuesto en todo momento a prescindir de esa posición para el mejor éxito de su gobierno
“A partir de entonces esa convicción se ha ido fortaleciendo cada día más, hasta culminar con la actitud recientemente asumida por usted que da respetabilidad a su persona, firmeza a su administración y aliento a la causa del proletariado”
En términos parecidos renunciaron el Lic Raúl Castellano a la Procuraduría del Distrito Federal, el Gral Francisco J Múgica a la Secretaría de Economía, el Lic Narciso Bassols, de Hacienda, el Ing Miguel Angel de Quevedo del Departamento Forestal y de Caza y Pesca, el Lic Gabino Vázquez del Departamento Agrario y el Lic Silvestre Guerrero, Procurador General, todos ellos cardenistas
Simultáneamente Cárdenas envió el siguiente mensaje telegráfico a los Jefes de Zona Militar en todo el país: “Por convenir a los intereses de la nación hoy presentaron su renuncia los CC Secretarios de Estado, Jefes del Departamento y Procuradores de Justicia El lunes próximo quedará integrado nuevo Gabinete Situación: todo el país normal”
El 18 de junio Calles salió en avión hacia Navolato, Sinaloa, y a principios de agosto se embarcó rumbo a Hawaii acompañado de su familia Declaró escuetamente al salir: “Ha terminado mi vida pública”
En la misma fecha el presidente Cárdenas escribió: “Que sean los trabajadores, que sean los grupos organizados, que sea el pueblo de México, los que vengan a señalar con índice de fuego todo el mal, todo el daño que internacionalmente se haga o se trate de hacer en perjuicio de los intereses nacionales Cabe repetir, también, necesitamos ante todo honestidad en los servicios públicos y es oportuno señalar en esta vez que, para poder mantener la unidad del pueblo mexicano, es indispensable gobernar con el ejemplo, ser sinceros con nuestras convicciones y cumplir celosamente con el programa administrativo que se ofreció el país Si los componentes de mi gobierno, y yo mismo en lo personal, a la sombra del puesto que desempeñamos, llegáremos a efectuar negocios particulares con detrimento de los intereses de la nación que se este Tribunal del Pueblo el que se encargue de señalar su nombre para que ese individuo vaya a la calle Y si al terminar mi misión frente a la Presidencia de la República, algunos funcionarios o empleados del Gobierno, yo inclusive, hubiéramos sacado de las arcas del erario cantidades mayores de las que nos corresponden por concepto de sueldos, entonces, en 1940, cuando el pueblo trabajador de México esté más organizado, seguramente que no se detendrá para posesionarse de todas las propiedades y de todo aquello que hubiéramos robado a la nación”
Sustituyó a Matías Ramos en el PNR el Lic Emilio Portes Gil, que había sido Secretario de Relaciones Exteriores Como Secretario General fue nombrado el Lic Ignacio García Téllez
El nombramiento el nuevo gabinete se dio a conocer el miércoles 19 de junio En él figuraron personas identificadas con la política de Cárdenas: el Gral Múgica, el Ing Miguel Angel de Quevedo, el Lic Silvano Barba, el Gral Andrés Figueroa, el Lic Raúl Castellanos y el Lic Luis I Rodríguez
No obstante el retiro de Calles, se mantenía la tensión entre la facción callista— que no se resignaba a entregar totalmente el poder— y los líderes y funcionarios que trataban de consolidar el régimen presidido por Lázaro Cárdenas
Se llegó incluso a extremos de violencia El 11 de septiembre, por ejemplo, en la Cámara de Diputados se dio muerte al diputado Martínez Valdés de Jalisco y a Luis Méndez de Michoacán, y fueron heridos los diputados Mariano M, Vértiz y Román Campos Viveros Al día siguiente fueron desaforados los diputados Jesús Vidales Marroquín, Baciliso Ortega, Juan Manuel Carrillo, Lic Victoriano Anguiano, Carlos Real, Delfín Cepeda, Juan Barret, Lic, Práxedis Balboa, Benjamín Alamillo Flores, Manuel Balderas, Maximiliano Chávez Aldeco, Carlos Careaga, José Gómez Huerta, Pedro Palazuelos, Ildefonso Garza, Lic Carlos Neguib Simón y José Torres Navarro
El 13 de diciembre de 1935 Calles regresó a México en avión, procedente de San Diego, California, y se recrudeció la tensión política El Gral Manuel Avila Camacho informó al Presidente Cárdenas que el general sonorense José María Tapia se había entrevistado con varios jefes militares para invitarlos a sublevarse en contra del gobierno Dieron testimonio de ello los generales Rodrigo Quevedo, gobernador de Chihuahua, y Gilberto Limón, entre otros En varias de sus entrevistas Tapia había sido acompañado por Melchor Ortega
En consecuencia, el 14 de diciembre fueron desaforados los senadores Manuel Rivapalacio, Francisco L Terminel, Bernardo M Bandala, Elías Pérez Gómez y Cristóbal Bon Bustamante por los delitos de incitación a la rebelión y maniobras sediciosas
En el diario de los debates correspondiente se hizo referencia a las declaraciones de Calles a su regreso a México: “que francamente revelan la idea de ponerse al frente de sus partidarios y amigos para pretender restaurar una situación netamente ilegal”
El día 16, en la misma Cámara de Senadores, se declararon desaparecidos los poderes del estado de Guanajuato, Durango, Sonora y Sinaloa por violaciones graves a la Constitución General de la República y a la local del Estado
También fueron cesados en sus comisiones de Director de Educación Militar y Jefe de la Primera Zona Militar respectivamente, los generales de división Joaquín Amaro y Manuel Madinaveytia, por habérseles comprobado su participación en la subversión intentada por Tapia y Ortega
Ante los periodistas norteamericanos Calles acusó al gobierno de Cárdenas de apoyar la acción demagógica y de llevar a la nación al desastre También acusó a las organizaciones obreras de hacer una labor disolvente
Cárdenas respondió: “Es una traición a México y a la Revolución el querer desprestigiar el sacrificio del pueblo mexicano que está esperando se le cumpla el ofrecimiento que le hicieron los hombres de la misma Revolución, de mejorar su situación económica Es mentira que haya acción disolvente Seguimos el programa señalado por el Plan Sexenal en el que tomó parte el propio Gral Calles”
Aún se registraron diversos actos de agitación, tales como la voladura de un tren cerca de la Estación de Oriente, sobre la vía de Veracruz, y la labor subversiva entre los jefes del ejército, hasta que el 7 de abril 1936 el Gral Francisco J Múgica recibió el encargo de trasmitir personalmente a Calles la decisión del Presidente Cárdenas de expulsar del país a tres generales y a un civil amigo de él, en vista de que la agitación había llegado al límite permisible
Frente a Múgica, Calles exhibió una rígida intransigencia y se manifestó en contra de los actos del gobierno en materia agraria y obrera Múgica rindió su informe de la entrevista al Presidente Cárdenas, y éste le ordenó volver el día siguiente a ratificarle la decisión del gobierno de hacer salir a los tres generales al civil Calles lo recibió a las 20 horas “El Gral Calles— apunto el Presidente Cárdenas—al escuchar la decisión del gobierno le preguntó el nombre de los generales y del civil, contestándole el Gral Múgica que no los sabía El Gral Calles optó por salir él del país sin conocer los nombres de los generales y sí de los civiles que saldrían con él y que son Luis N Morones, Ing Luis León y Melchor Ortega Conocida la actitud del Gral Calles fue entonces que se resolvió saliera él con los tres civiles Los tres generales quedarían en el país y no serían problema Si salían los tres generales y el civil, y permanecía el Gral Calles en el país, tampoco constituiría problema para el gobierno”
Finalmente el día 9, el Presidente Cárdenas ordenó al Gral Rafael Navarro Cortina, Jefe de la Guarnición de la Plaza, comunicar al Gral Plutarco Elías Calles que debía salir del país al día siguiente A las 8 de la mañana del 10 de abril de 1936, Calles abordó el avión hacia Los Angeles, California, acompañado de Luis N Morones, Luis L León y Melchor Ortega
El día 12, Cárdenas escribió en sus notas personales: “El Gral Calles forma parte importante de la historia revolucionaria de México Pasará el tiempo se olvidará si fue o no culpable como opositor del propio régimen a que pertenece”
“Quizás las causas de sus actitud, pasados los años, no se tomarán como fallas, superarán su actos afirmativos como estadista revolucionario y la historia lo volverá al sitio de donde lo sacaron sus falsos amigos”
Cárdenas término sus anotaciones de ese día subrayando: “Los que pasan por la primera magistratura del país no deben aspirar a presentar mayor autoridad política que el que tiene constitucionalmente la responsabilidad presidencial Sin embargo, hay casos en que las sirenas, falsos amigos, gritan “tú eres el rey” y ¡cuánta ceguera llegan a producir a los que se dejan adular!”

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