Las normales rurales, en la mira

Las normales rurales, en la mira
Gerardo Román
En tanto que el secretario de Educación, Fernando Solana, manifestaba, al referirse a los mítines de normalistas de provincia y el DF, que no aceptaría presiones que tengan fondo político y sean ajenas a los intereses académicos, los estudiantes que hicieron guardia frente a la SEP, en espera de que les fueran satisfechas sus demandas de mayor número de becas, señalaron que la huelga nacional de las normales rurales persigue la supervivencia de éstas
Los comités de lucha de la Escuela Normal Superior afirmaron que el Estado, desde 1970, viene implementando mecanismos rurales; en ese año las secundarias integradas a las normales, fueron separadas y se controló el ingreso de nuevos alumnos por medio de exámenes de selección

En 1971 el gobierno, que en aquel entonces dirigía Luis Echeverría Alvarez, decidió cerrar catorce normales de provincia en lo que constituyó el paso inicial de su desintegración, aseguraron
Actualmente, indicaron los integrantes de los comités de lucha, el gobierno federal pretende restringir el ingreso a estas escuelas disminuyendo el número de fichas que se reparten a los aspirantes a ingresar
Con estas medidas, señalaron, la Secretaría de Educación habla cada año de menos rechazados, situación explicable ya en si se reparten menos fichas, menos estudiantes realizarán el examen de selección
Estas declaraciones fueron confirmadas por el Subsecretario de Educación Superior e Investigación Tecnológica, Eliseo Mendoza Berrueto, y el propio Secretario de Educación, Fernando Solana, quienes coincidieron en señalar que la SEP no creará más normales en el país, pues sería irresponsable formar maestros para el desempleo
Por su parte, Solana ahondó en esta declaración y afirmó: “No abriremos las puertas de las normales rurales a aquellos que no pasaron el examen de admisión, ya que no hay cupo en éstas y más adelante los alumnos no obtendrán empleos”
Estimó el Secretario de Educación que actualmente hay 40 mil alumnos en las normales, los cuales, cuando terminen su carrera, no podrán conseguir trabajo, a pesar, según el Secretario, del gran esfuerzo realizado por el gobierno federal para ampliar las espectativas de trabajo en los niveles primarios
Desde el punto de vista de los normalistas, el exceso de rechazados, la disminución de las becas que se otorgaban a los hijos de campesinos para ingresar a las normales y la incapacidad que tiene el Estado para absorber la demanda de educación a nivel primario, son muestras claras del deseo de hacer desaparecer a las normales de provincia
El principal objetivo del movimiento de huelga nacional, dicen los paristas, es mantener en operación las normales y las becas, que representan un ingreso más para las familias campesinas, que reciben orientación de los estudiantes para luchar por sus tierras y derechos
En cuanto a las causas por las que el Estado pretende hacer desaparecer a las normales rurales, la Federación de Estudiantes Socialistas de México, organismo rector de los estudiantes de las normales rurales, declaró que las autoridades les limitan las becas porque “significamos la forma en que nuestras familias toman conciencia de sus derechos”
Por otro lado, el Consejo de Representantes de la Escuela Nacional de Maestros denunció que otra forma para desquiciar la educación normal en el país, fue la creación de la Universidad Pedagógica, institución que centraliza la educación normal en la capital del país
Aseguró esa organización estudiantil que al extenderse la carrera del magisterio a poco más de ocho años de estudio para lograr la licenciatura, los estudiantes de más bajos recursos económicos, procedentes de zonas rurales, no podrán cursarla; así, la educación seguirá siendo elitista y las normales rurales registrarán una deserción aguda que las obligará a desaparecer
Ante este panorama, el 21 de septiembre una delegación de poco más de dos mil estudiantes de las escuelas rurales, se presentaron en la Secretaría de Educación Pública, para protestar por los rechazados y la falta de becas Estuvieron en el lugar poco más de 5 días, hasta que fueron recibidos por las autoridades educativas, las que, según declaraciones oficiales, solucionaron 17 de los 18 puntos petitorios
El martes 25 en la madrugada, los normalistas fueron desalojados por la policía del Distrito Federal; un día antes, otro grupo de estudiantes, rechazados de la Escuela Normal De Maestros, ocuparon la Dirección General de Normales, con las mismas demandas
El jueves 26, también en la madrugada, según los ocupantes, la policía capitalina, por medio del uso de la fuerza física y verbal, los expulsó de las oficinas de la Dirección General
Los estudiantes denunciaron, pocas horas más tarde, que de los 400 paristas que se encontraban en las oficinas, aproximadamente 40 habían desaparecido; señalaron que los policías les quitaron dinero y artículos personales

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