Del “paracaidismo” al derecho a la tierra

Del “paracaidismo” al derecho a la tierra
En Chihuahua, la necesidad se organiza para tener casa
Ignacio Ramírez
CHIHUAHUA – Adán Sigala, miembro de la dirección colectiva del Comité de Defensa Popular —organismo que agrupa a 300,000 colonos invasores: la mitad en esta capital y otro tanto en Ciudad Juárez— expone a Proceso la lucha reivindicatoria de este grupo comunitario que ha cambiado la fisonomía social en una área de 1,300 hectáreas, tomadas a la fuerza, donde han llevado a cabo diversos asentamientos humanos desde hace diez años

“Se nos acusa —dice Sigala— de ser ‘paracaidistas’, de violar la Constitución y el régimen de derecho que vive el país Pero esto ha surgido de una necesidad, al no renunciar al derecho natural de poseer un pedazo de tierra La clase en el poder, en cambio, viola aún más las leyes, con todos sus vicios y corrupciones Y en el caso concreto de las tierras, en aras de un expansionismo caciquil que rebasa la propiedad privada llegando al minifundismo y latifundismo”
La base del CDP está en la “Colonia Francisco Villa”, ubicada en una extensión de 300 hectáreas, a unos cuantos minutos del centro de esta ciudad, cuyos primeros pobladores llegaron hace diez años Allí funcionará próximamente el primer jardín de niños y están en servicio 13 escuelas primarias, una secundaria, una preparatoria, varios centros de capacitación y educación para adultos, y son estos planteles algunas de las principales conquistas de los colonos
Con base en el trabajo colectivo, los miembros del CDP han construido los centros educativos que ellos mismos administran, a pesar del raquítico subsidio que reciben Por ejemplo, para la escuela preparatoria, las autoridades estatales aportan una cuota de 5,000 pesos al mes, cuando todos sus gastos rebasan el medio millón de pesos en ese lapso “Aquí en esta colonia —explica Sigala— hemos formado ya a educadoras que hace cuatro años ganaban un sueldo de 400 pesos mensuales y ahora perciben 1,000 Pero al igual que ellas, otros compañeros laboran solidariamente en bien de nuestra comunidad”
Sin embargo, los colonos han sido ayudados por el Comité de Administración del Programa de Construcción de Escuelas (CAPFCE) Sólo que este tipo de cooperación no ha sido gratuito, sino también logrado mediante la fuerza Así, por caso, si las colonias del CDP no tienen agua, luz u otros servicios, el Comité reúne a la gente y en masa se trasladan a la Compañía de Luz o cualquier otra dependencia oficial para solicitar dichos servicios, lo que en más de una ocasión ha motivado serios enfrentamientos entre las fuerzas policiacas y militares con los colonos “La represión —afirma Sigala— ha sido bárbara, pues nos han encarcelado y matado a varios compañeros, pero seguimos adelante en nuestro movimiento”
¿Cómo surgió el CDP?
He aquí la historia:
El Comité nació formalmente en 1972, pero como grupo político surgió desde años antes Sus dirigentes tenían aún la influencia de la Revolución Cubana y, posteriormente, del Movimiento Estudiantil de 1968
Antes de 1972 existían varias organizaciones, de las cuales la “Colonia Francisco Villa” se conformó con un sentido político Para ese entonces, después de tres años de lucha, se acordó invadir tierras, dado que todos los trámites legales de solicitud fueron rechazados; así nace dicha colonia, con 50,000 habitantes
La mayoría de los nuevos colonos venía del medio rural o de la sierra donde, debido a las sequías, el caciquismo y la incomunicación, entre otros factores, no tuvieron más remedio que emigrar a la capital en busca de mejores condiciones de vida En poco tiempo se encontraron que ya no cabían en las vecindades, además de que el salario mínimo o las pequeñas cantidades obtenidas del subempleo no alcanzaban ni para la alimentación Fue entonces que el propio gobierno decidió promover también las invasiones, al darse cuenta de que era incontenible dicho movimiento El mismo PRI empezó a invadir y construir colonias, para que los miembros del CDP no absorbieran todo
A principios de los años 70 se da otro movimiento: el de la lucha sindical independiente, encabezada por el Sindicato del Acero de Chihuahua, que trataba de desligarse de la CROM, así como el de los estibadores, quienes protestaban por mejores salarios y prestaciones Con esto se conjugó un sinnúmero de problemas campesinos de gran envergadura Y, más tarde, el conflicto estudiantil, todo lo cual motivó al entonces gobernador Oscar Flores Sánchez y al rector Oscar Ornelas para tomar severas medidas que culminaron en una constante represión y el cierre de las aulas universitarias para los hijos de los trabajadores y campesinos
Varios miembros del CDP, entre ellos el licenciado Rubén Aguilar, , otro de los dirigentes de este organismo , fueron encarcelados Se promovió entonces una huelga en los Transporte Santa Fe y Transportes del Real, secuestrando camiones cuya devolución estuvo sujeta al cambio por los presos políticos
En 1972, conjuntamente con la creación del CDP, surge en Chihuahua la guerrilla urbana, encabezada por el ingeniero Diego Lucero, que “expropió” tres bancos de la ciudad y a quien ahorcaron posteriormente en las celdas de la Policía Judicial Federal, aplicando la “ley fuga” a otros de sus seguidores, según denuncia hecha por el CDP
A raíz de la nueva represión se acordó formar un frente común, que no fuer otro que el CDP, en el cual se agruparon los diversos grupos estudiantiles, el Partido Comunista, el Sindicato del Acero de Chihuahua, el Sindicato de la Junta de Aguas y la “Colonia Francisco Villa”, entre otras organizaciones
“Con el tiempo —señala Sigala—, por la inmodestia que tiene la izquierda en México de no saber conducirse como un frente de mutuo respeto, sino la tonta confusión que tenemos todos los grupos y organizaciones de izquierda de considerarnos poseedores de la verdad, comenzaron las desavenencias dentro del seno del Comité Y en 1975 se le declara ‘muerto’ por diferencias ideológicas El grupo de la ‘Colonia Francisco Villa’ no quiso agruparse al lado de ningún partido ni encasillarse en alguna línea ideológica, por lo que nos desligamos y pedimos únicamente las siglas del CDP En principio nos las negaron pero, bueno, nosotros nada más las tomamos Y salimos ganando porque el Comité ya no es un frente, sino una organización revolucionaria de masas”
Además de la “Colonia Francisco Villa”, el CDP tiene una decena de colonias en esta ciudad y otro tanto en Ciudad Juárez, entre ellas las siguientes: “Zapata”, “Villa de Aldama”, “2 de Octubre”, “División del Norte”, “Guadalupe Victoria”, “Che Guevara” y “Liberación” De sus 300,000 habitantes, la mayoría es simpatizante del CDP y la mitad es considerada como militante
“No pertenecemos a ningún partido político —agrega Sigala—, pero tenemos nuestras posiciones políticas No tratamos de crear una isla socialista, o sea un Estado dentro de otro Estado, porque la experiencia nos ha demostrado que no funciona Por ejemplo, la ‘Colonia Rubén Jaramillo’, en Morelos, que desapareció por completo”
Aunque existen lazos de solidaridad con el movimiento “Tierra y Libertad” de Monterrey —similar o parecido—, el CDP reitera que no pueden aislarse completamente de la sociedad, pero tratan en cambio no de independizar a sus colonias, sino de liberar la conciencia de la gente, evitando al máximo la contaminación ideológica y los patrones culturales con base en el trabajo colectivo y en la enseñanza que se imparte en sus escuelas “Y esto debe hacerse también —dice Sigala— con el sindicalismo, no independizarlo, sino liberar la conciencia de los obreros”
“Y eso —reitera— es lo que estamos logrando aquí”

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