ESTA PRESENCIA DE MEXICO EN CUBA

ESTA PRESENCIA DE MEXICO EN CUBA
Raquel Tibol
En el campo de las artes plásticas, larga es la relación entre México y Cuba, marcada en el siglo XIX por la presencia estelar y fraterna de José Martí como crítico de arte Sus artículos sobre artistas y exposiciones en la Revista Universal, publicados entre el 24 de agosto de 1875 y el 4 de noviembre de 1876, a los 23 de su edad, rubrican su activa participación en el medio artístico mexicano
Cuando en 1889 José María Velasco pinta una bahía de La Habana luminosa y algo distante, pareciera saludar con tierno comedimiento a quien supo admirar con fogosidad romántica sus pinturas “Velasco puso colores de genio en su paisaje del Valle Este hombre se ha colocado en la eminencia del genio para ver bien desde allí toda la extensión arrogante, todo el vigor soberbio”, había escrito Martí

De Manuel Rodríguez Lozano y su antipintoresquismo dentro de la Escuela Mexicana vino a tomar lecciones Mariano Rodríguez en 1936, época de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, donde hizo cabeza Juan Marinelo y se publicaron los poemas de Nicolás Guillén
En 1942, en plena guerra mundial, a México llegó como discreto cónsul ese maestro de la Escuela Cubana que fue Eduardo Abela Al año siguiente La Habana oía las prédicas de Siqueiros en torno al arte como instrumento ideológico en contra del nazifascismo y en pro de la democracia y veía gesticular a sus figuras en murales que denunciaban la discriminación racial y exaltaban el nuevo orden social
Después del triunfo de la Revolución Cubana, el presidente Osvaldo Dorticós visita México, entonces los Estudiantes de la Escuela Nacional de Artes Plásticas lo agasajan obsequiándole una pintura de Alfredo Falfán Todavía estaba fresco el recuerdo de la relevante participación cubana en la Segunda Bienal Interamericana de Pintura y Grabado, en 1960
Los grandes maestros de la pintura mexicana del siglo XX eran bien conocidos en Cuba Hoy en su Museo Nacional pueden verse obras de Orozco, Rivera y Siqueiros Pero hacia 1965 el panorama artístico mexicano se había diversificado y la Secretaría de Relaciones Exteriores, al través de su Organismo de Promoción Internacional de Cultura, creyó oportuno dar a conocer al público cubano algunas de las tendencias preponderantes, desde los expresionistas figurativos o abstractos hasta los neorrealistas, desde el arte fantástico al geometrísmo Cuarenta y una obras de treinta artistas, pequeño segmento polivalente que vino a enriquecer la aportación de los mexicanos en los concursos de grabado convocados por la Casa de las Américas
Como valioso documento de la mutua estimación cultural hay que ver el Inventario del muralismo mexicano, realizado con generoso empeño por el pintor e investigador cubano Orlando Suárez, y editado por la Universidad Nacional Autónoma en 1972
En 1976 tiene lugar una experiencia insólita Un mural relativamente pequeño fue pintado simultáneamente por dos cubanos y dos mexicanos: Mariano Rodríguez, Fayad Jamís, Luis Nishizawa y Mario Orozco Rivera Canto a Martí se titula, está en el Centro Cultural Martí de la ciudad de México, y fue realizado de cara a la nueva independencia de los pueblos de América Latina
En 1978 los fotógrafos cubanos asombran con su vibrante participación en la Primera Muestra de la Fotografía Latinoamericana Pueblo, revolución, idiosincrasia, conciencia artística sustentan sus imágenes Comienza una relación, del más alto nivel profesional y llena de futuro con el Consejo Mexicano de Fotografía, el cual para inaugurar su sede en julio de 1980 presenta dos momentos revolucionarios: el de México a partir de 1910; el de Cuba desde Fidel y los barbudos en la sierra
No son pocas las exposiciones de cubanos que en México se han visto en el Museo de Arte Moderno, en La Casa del Lago, en el Museo de Ciencias y Artes de la UNAM, en la Escuela de Diseños y Artesanías y en numerosos museos y Casas de la Cultura en provincia Cuba ha sido cordial anfitriona de obras y artistas mexicanos Un ejemplo reciente es la exhibición “Veinte artistas contemporáneos mexicanos”, presentada en la Galería Latinoamericana de la Casa de las Américas
Para refrendar este cultivo de blancas rosas multicolores entre amigos sinceros, casi hermanos, el Foro de Arte Contemporáneo invitó a un grupo de pintores para obsequiar a Cuba un conjunto de pinturas representativo del quehacer actual en el arte mexicano, del que se hizo entrega simbólica el pasado 14 de julio Concurrieron con pinturas al óleo Alice Rahon, Roberto Donís, Rafael Coronel, Federico Silva, Teresa Morán, Javier Arévalo, Enrique Estrada, Carlos Olachea, Mario Rangel, Tomás Parra, Manuel Felguérez, Francisco Icaza, Julia López, Waldemar Sjolander, Olga Dondé, Gilberto Aceves Navarro, Marta Palau aportó un tapiz al alto liso En acrílico son los trabajos de Arnold Berkin, Miguel Castro Leñero, Irma Palacios, Francisco Castro Leñero, Gelsen Gas, Ricardo Rocha y Arnaldo Coen Con técnica en collage están presentes Fernando García Ponce y Oliverio Hinojosa En pastel elaboró su cuadro Myra Landau, con plumones Magali Lara, en técnica mixta Alberto Castro Leñero, Raúl Herrera y José Castro Leñero Tres serigrafías de Pedro Friedeberg completan el conjunto, donde se puede apreciar que siguen vigentes el geometrísmo y el arte fantástico, que la texturación tiene nuevos cultivadores, que han aparecido en la escena la neofiguración, los ritmos caligráficos, otros intentos de surrealismo, la revisión histórica y el hiperrealismo; que el expresionismo en México tiene viejo arraigo y los artistas se ingenian para refrescar sus propuestas dentro de esta corriente, con figuración o sin ella, en pintura o en tapiz
Treinta y cuatro obras de treinta y dos artistas conforman este presente hecho por pintores de México al pueblo cubano para celebrar, una vez más, su altísima dignidad cultural, labrada dentro de la Revolución con muy amplia mirada universal

Comentarios