HACIENDA NO PRECISA EL GRAVAMEN SOBRE LAS OBRAS DE ARTES PLASTICAS: ZENTENO BUJAIDAR

HACIENDA NO PRECISA EL GRAVAMEN SOBRE LAS OBRAS DE ARTES PLASTICAS: ZENTENO BUJAIDAR
Sonia Morales
Dos formas distintas de interpretar la ley: la Secretaría de Hacienda y Crédito Público sostiene que los artistas plásticos tienen que pagar impuestos y los pintores alegan que no
Pero el problema, además, se agrava por falta de precisión e incluso, mala aplicación de la ley Los pintores Francisco Zenteno Bujáidar y Daniel Ponce Montuy (Proceso 247) dicen que el asunto se resolvería si la Secretaría de Hacienda, o en su caso la Secretaría de Educación Pública, aceleraran la situación

Esta polémica se inició a partir de 1975 (cuando se publica el decreto presidencial por el cual se autoriza el pago del Impuesto sobre la Renta al Ingreso de las Personas Físicas, causado por quienes enajenen obras de arte de su producción), después de que un grupo de artistas visitó al entonces presidente Echeverría para pedir facilidades en el pago de sus impuestos
Ponce Montuy y Zenteno Bujáidar explican esta petición como “ignorancia” de la ley por parte de sus colegas, y analizan:
De acuerdo con el artículo 77, fracción 23 de la Ley del Impuesto sobre la Renta al Ingreso de las Personas Físicas, están exentos de impuesto: “Los derivados de regalías que perciban los autores por permitir a terceros el uso o explotación de los derechos de autor”
Francisco Martín Moreno, director de Recursos de Revocación de la Dirección General Técnica de la Secretaría de Hacienda, aclara que el pago que realizan los pintores no es sobre las regalías sino sobre la enajenación de la obra El decreto publicado en el Diario Oficial del 6 de marzo de 1975 considera: “que con el propósito de proteger y acrecentar el acervo cultural, los bienes y valores que lo constituyen, el Estado adquiera una muestra representativa de las artes plásticas de autores mexicanos o extranjeros que obtienen ingresos gravables por su actividad artística en el país” (subrayado nuestro)
El derecho autoral es constitucional, dicen Ponce Montuy y Zenteno Bujáidar: El artículo 28 de la Constitución se refiere a los monopolios y explica que se exceptúan sólo los relativos a “la acuñación de moneda, a los correos, telégrafos y radiotelegrafía, a la emisión de billetes por medio de un solo Banco, que controlará el gobierno federal, y a los privilegios que por determinado tiempo se concedan a los autores y artistas para la reproducción de sus obras, y a los que, para el uso exclusivo de sus inventos, se otorguen a los inventores y perfeccionadores de alguna mejora”
Así, la Ley Federal de Derechos de Autor, de 1963, dice en su párrafo primero, que ésta es reglamentaria del artículo 28 constitucional
Y, en su artículo segundo, reconoce y protege el derecho de autor en nueve ramas, entre las que se incluyen las obras pictóricas, de dibujo, grabado y litografía; escultóricas y de carácter plástico, e incluso se refiere a las obras de arquitectura
Es decir, la ley sí reconoce el derecho de autor sobre la obra plástica Sin embargo, aquí sucede un fenómeno extraño: La obra plástica es única y no se pueden obtener de ella regalías Zenteno Bujáidar pregunta: ¿El impuesto se cobra sobre el objeto o sobre la parte creativa? Nunca se ha aclarado
Y va más allá: “La Secretaría de Hacienda desconoce el derecho autoral al cobrar el impuesto sobre la totalidad, pero lo reconoce al exhibir la obra y no subastarla como lo hace con cualquier otro objeto Está manejando dos criterios distintos al mismo tiempo La ley dice una cosa y la aplicación es otra Los pactos internacionales refrendados por México son uno y la reglamentación interna es muy distinta”
Zenteno Bujáidar reflexiona: “¿La Secretaría de Hacienda considera la obra plástica como simple mercancía o como obra de arte? Si se trata del primer caso, porqué no la remata como lo hace con cualquier televisor o refrigerador ¿Acaso la firma General Electric vale lo mismo que la de un pintor?”
El impuesto se tendría que cobrar sobre el soporte, la pintura, el material, que separa éstos de la parte creativa y se realicen las deducciones sobre la mano de obra, el salario mínimo, que se pague por 8 horas de trabajo Si se sacan cuentas así el gobierno es el que tendría que pagar a los autores plásticos, dice Zenteno Bujáidar, porque es sólo la parte creativa la que está exenta
Miembro fundador de la Asociación Mexicana de Artes Plásticas (AMAPAC) y de la Sociedad Mexicana de Artes Plásticas (SOMART), continúa: Si la Secretaría de Hacienda considera la obra plástica un simple objeto mercantil está perdiendo mucho dinero
“Todo el patrimonio nacional —pirámides, murales, esculturas, etcétera—, es muy cotizado en Europa y sobre todo en Estados Unidos Aquí se gasta mucho dinero en cuidarlo y conservarlo cuando se trata de un objeto mercantil, sobre el cual hay que pagar impuesto”, y se pregunta:
“¿Cómo se vendería en este caso, por ejemplo, un mural de Diego Rivera? Por metro cuadrado y de acuerdo a la inversión de materiales ¿La parte creativa, dónde queda?”
MEXICO NO CUMPLE ACUERDOS INTERNACIONALES
Por otro lado México se contradice Ha ratificado los convenios internacionales sobre derecho de autor y no los aplica
En 1977, durante la reunión de la Asociación Internacional de Artes Plásticas, nuestro país presentó un documento en el que se establece la protección y el derecho autoral de los artistas plásticos y lo ratificó durante la segunda reunión en Stuttbart, Alemania en 1977
De acuerdo con el artículo 133 constitucional, este documento es ley suprema de la República “Esta constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el Presidente de la República, con aprobación del Senado, serán la ley suprema de toda la Unión”
En el libro En legítima defensa, el autor y el impuesto sobre la renta, publicado por la Asociación de Escritores de México, de 1977, en la página 52 dice: “(Esto quiere decir que el Convenio de Berna, suscrito por México, es Ley Suprema, por encima de cualquier ordenamiento administrativo, como el benévolo decreto, inconstitucional, con el que se pretendió dar facilidades de pago a los pintores que prefieran, inocentemente, pagar en especie impuestos que no existen, porque las obras de artes plásticas son obras autorales, y por lo tanto exentas del impuesto sobre la renta)”
El hecho es que la Secretaría de Hacienda, dice Zenteno Bujáidar, es la única secretaría que posee una oficina especial de relaciones públicas para que los artistas paguen sus impuestos en especie Aunque agrega: ¿Por qué los literatos no lo hacen también o el tendero de la esquina?
Además, el gobierno se expone a que cualquier señora que pinta esporádicamente pague sus impuestos en especie y de esta forma Hacienda se llenará con obra que tiene poco valor “Tamayo ha reunido mejor obra que esta secretaría aplicando su decreto” El cobro de impuesto en especie no es un estímulo al artista Ahora, si se trata de donar, los pintores son los que siempre lo hacen, sobre todo para solidarizarse con las luchas de los pueblos, la prueba son las subastas que se han realizado
Manuel Felguérez, de quien se exhibe una obra en el museo Carrillo Gil en la exposición “Los artistas y los impuestos”, dice que esto ha sido muy complicado De hecho cuando José López Portillo era presidente electo, se le planteó el problema base en a la Ley de Derechos de Autor, pero no ha operado, no existe un reglamento Entonces el Ejecutivo les contestó que “el artista no era un paria para que no pague impuestos Es un mexicano como cualquier otro y si gana dinero tiene que hacerlo”
Agrega el pintor: “Sólo cuando uno quiere jugársela a no pagar lo hace, pero hay que estar preparado para ampararse cuando Hacienda reclame, y seguir todo un proceso legal muy complicado Creo que el gobierno debería regresar a ese asunto para que se arregle de una vez”
Por su parte, otro participante en la muestra, el escultor Mathías Goeritz, dice:
“No es que mi obra la haya tenido que entregar Simplemente me preguntaron si quería pagar parte de mis impuestos con una obra y sin tener problemas, acepté La Galería de Arte Mexicano se encargó de todo el procedimiento, yo no me preocupé por nada La obra tenía el precio de la galería, pero a Hacienda le interesó más el del artista y así fue como quedó”
Acepta saber que existe un artículo por el cual los autores están exentos del pago del impuesto, pero se le hace muy complicado el asunto Además, explica que el 90 por ciento de su obra es escultura monumental y por lo tanto se encuentra en el límite entre la escultura y la arquitectura Quizá por esto tenga que pagar impuestos
Asimismo, menciona que no entiende porqué al artista se le dan privilegios si obtiene ingresos como el obrero y agrega que hoy en día el arte es muy relativo y cualquiera puede exponer como obra de arte un objeto común

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