LA RENOVACION MORAL QUE PROPONE DE LA MADRID

LA RENOVACION MORAL QUE PROPONE DE LA MADRID
El texto que se reproduce forma parte del discurso que el candidato del PRI a la Presidencia, Miguel de la Madrid Hurtado, pronunció en la reunión del Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales, en la ciudad de Mérida, el domingo 7 de marzo:
Estamos pasando por épocas difíciles y dolorosas, Los retos que avizoramos son imponentes; pero necesitamos abordar la superación de estos retos con vigor, con imaginación, con talento Y para ello es imprescindible la renovación moral de la sociedad Una sociedad que tolera, que permite la generalización de conductas inmorales o corruptas, es una sociedad que se debilita, es una sociedad que decae
Y, desde luego acepto: la corrupción en el sector gubernamental es la forma más intolerable de inmoralidad social Lo hemos expuesto ante la nación en esta forma: la renovación moral debe ser un compromiso de todos y cada uno de los mexicanos, de todos y cada uno de los sectores y de los gremios; pero hemos de saber tomar, en el gobierno de la República, nuestros propios compromisos y nuestras propias obligaciones

Estoy escuchando las demandas populares, estoy recibiendo las ideas de mis conciudadanos y tenemos grupos especiales de estudio para delinear todo un programa de renovación moral dentro del sector público
Solamente para avanzar algunas ideas que estamos explorando y que en su oportunidad se convertirán en un programa vigoroso y sistemático, quiero mencionarlas aquí —les pido a mis conciudadanos que las analicen y se pronuncien sobre ellas y quiero, también, volver a solicitar de todos los mexicanos, de toda la opinión pública, que me sigan favoreciendo con sus sugerencias y con sus propuestas concretas
Creo, desde luego, que debemos exigir una conducta intachable en los altos funcionarios Se gobierno con el ejemplo, y si bien muchas veces los fenómenos de corrupción se producen a escalones intermedios o inferiores, no cabe duda que muchas veces es producto del mal ejemplo que se da en los escalones superiores de la administración pública, ya sea federal, local o municipal
Vamos a reformar leyes y sistemas Vamos a reformarlos para prohibir que los funcionarios responsables aprovechen su posición para promover, directa o indirectamente, a través de funcionarios, de amigos o de parientes, negocios en obras públicas, compras o aprovechamiento de plusvalías de obras públicas o aciones de gobierno
Deben establecerse modernos sistemas de concurso o licitación para obras públicas, con base en la nueva ley de obras públicas Procedimientos análogos tendrán que establecerse también en materia de compras; y una de las normas fundamentales que ya tiene esta ley es prohibir que se adjudiquen obras o compras al funcionario que decide, a sus parientes cercanos, ya sea que actúen directamente o por interpósita persona
No es compatible servir puestos públicos y simultáneamente operar negocios cuya actividad se funde en relaciones económicas con el gobierno Vamos a establecer, en la ley y en los sistemas, la incompatibilidad de intereses; o se gobierna o se hacen negocios
Debemos limitar también las prestaciones en especie a los funcionarios públicos: automóviles, auxiliares de servicios personal o doméstico, gastos de representación o viáticos, vacaciones pagadas Todo ello debe de quedar limitado en normas precisas No se trata de desestimar el nivel de ingresos que deben tener los funcionarios públicos No queremos en el sector público el desecho del sector privado por falta de competitividad o por una demagogia austera en la retribución justa de los funcionarios públicos El Estado mexicano necesita contar con los mejores mexicanos en los puestos de responsabilidad y en los puestos técnicos Pero sí debemos precisar con transparencia y con claridad los niveles de salarios y evitar que tengamos que recurrir a triquiñuelas o engañifas para complementar salarios que no tenemos el valor de reconocer en los presupuestos públicos
Estoy seguro que el pueblo mexicano sabrá entender que necesitamos pagar a nuestros funcionarios y empleados, al nivel de mercado Lo que el pueblo mexicano quiere es claridad y que no haya desviación de fondos públicos que, bajo el pretexto de complementar salarios ficticios de tipo presupuestal, se han traducido con frecuencia en abusos, en la autorretribución que se dan los funcionarios públicos Tenemos que erradicar también otra forma de corrupción en el sector gubernamental, y es el abuso en la disposición de fondos públicos para la promoción política personal de los funcionarios No se vale hacer prestigio con cargo a los fondos públicos El prestigio se hace con el trabajo y no con publicidad pagada por el pueblo de México
No niego la necesidad de que el estado tenga gastos de publicidad y de promoción Lo que niego es el derecho de los funcionarios que en lo personal se aprovechen de estos fondos para crear prestigios falsos y para darse publicidad que no se funda en hechos efectivos
Debemos de exigir el rendimiento público del manejo de los fondos del pueblo, de tal manera que haya un desglose suficiente y en forma accesible a la opinión pública Debemos exigir también que los beneficiarios particulares de subsidios, apoyos o exenciones, rindan cuanta de la forma en que utilizaron esos subsidios Hemos de seguir adelante en todos los fenómenos de subsidios al sector particular por parte del Estado Vamos a ser más concretos y mas específicos, para que no solamente respondamos de los fondos públicos exclusivamente los funcionarios, sino los particulares que también se benefician con subsidios y con exenciones, así como también con permisos, con concesiones, con autorizaciones Vamos a hacer una verdadera corresponsabilidad, si queremos manejarnos democráticamente De los manejos de los fondos del pueblo de México tenemos que responder todos los mexicanos y no exclusivamente los funcionarios públicos
La ineficacia es una forma de corrupción
No basta tener honestidad en el sentido negativo, en el sentido de no hacer cosas malas El que tiene una función pública, tiene un deber de eficacia La ineficacia es también una forma de incumplimiento del deber social Por ello, tenemos que establecer sistemas que eviten el nombramiento de funcionarios por motivos de mera amistad personal, compadrazgo o cercanía de familia
La facultad de nombramiento debe ejercerse con sujeción a criterios de competencia personal y honestidad política Debemos, por ello, reglamentar el servicio civil en el gobierno federal, en el gobierno estatal y en los gobiernos municipales
Los puestos públicos no son botín ni patrimonio personal de nadie

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