Alpuche no gobierna, pero divide a los priístas y se aleja del centro

Alpuche no gobierna, pero divide a los priístas y se aleja del centro
María Esther Ibarra
MERIDA, YUC – Haber llegado a la gubernatura de su natal Yucatán después de 40 años de ausencia, no es la mayor proeza de Graciliano Alpuche Pinzón Año y medio después de asumir el cargo, el general de división ha dividido a los priístas yucatecos Pero, además, generó el descontento popular y ahondo la crisis económica del estado
Su principal característica es —no solo para la oposición sino también para los priístas— la abulia para gobernar El veterano militar delegó, en los hechos, la conducción del estado en su gabinete, en el que resalta la presencia de funcionarios militares

Pero la pasividad del gobernador no se contradice con acciones represivas, abuso de poder y deshonestidad de la policía militarizada y de funcionarios civiles
Si pudiera resumirse en una palabra la administración de “Don Graci” —como le dicen los yucatecos— sería la trivialidad “Lo más importante es que no ha hecho nada en bien del pueblo yucateco”, considera Carlos Castillo Peraza, excandidato del PAN a la gubernatura en las pasadas elecciones
A no ser que se considere como una de sus mejores obras, la construcción de tres casas palaciegas para sus dos hijos, Eugenia y José Graciliano Alpuche Viejo, y para su hermano Rubén Alpuche Todo con fondos y recursos humanos y económicos del gobierno del estado
O bien, haber dispuesto la colocación de cuatro semáforos completamente innecesarios frente a su casa de la Calle 31 en la Colonia México, además de “topes” y señalamientos para desviar el transito de camiones pesados, a fin de agilizar la entrada y salida a su residencia
Atribuirle cualidades y defectos al general Alpuche Pinzón apenas produce escasa ironía De 60 y tantos años de edad (el declara tener 62, aunque sus coetáneos le calculan más de 70), estatura baja, tez morena, pelo negro, marcado interés por la familia, risueño y desenfadado, es para los yucatecos un abuelito bonachón
Mal orador, poco afortunado en sus intervenciones públicas y políticas, Alpuche duerme el sueño de los justos, mientras entre sus opositores crece la convicción de que mediante un colapso político podrán sacarlo del Palacio de Gobierno
El traslado de militares que hizo Alpuche al gobierno estatal ha empezado a generar discordias y distanciamientos con el Comité Ejecutivo Nacional del PRI y una crisis del priísmo no vista desde que el panista Manuel Correa Racho ocupo la presidencia municipal de Mérida, en 1968
Las discordias y los distanciamientos de los priístas locales y nacionales con el gobernador Alpuche Pinzón son —como sucede en otros estados del país— producto de su desarraigo Pero también son producto de la pugna política de resentidos e inquietos priístas que se quedaron en la recta final por la gubernatura, encabezados por los grupos del diputado Víctor Cervera Pacheco, del senador Víctor Manzanilla Schaffer y del exgobernador yucateco Carlos Loret de Mola
La disputa por el gobierno yucateco y la guerra declarada verbalmente a la administración de “Don Graci”, han levantado tempranos nubarrones en la grilla política yucateca
Desde hace tiempo existe un pleito entre el alto mando nacional priísta y el gobernador, para elegir al presidente del comité directivo del PRI estatal Por este motivo, el líder nacional, Adolfo Lugo Verduzco, ha pospuesto su visita a Yucatán
La crisis y la división del priísmo en la entidad han hecho que por lo menos tres presidentes estatales hayan renunciado al cargo en el año y medio del gobierno de GAP A la fecha el puesto permanece vacío
Han pasado por ahí, efímeramente, Jorge Jure Cejín, hoy delegado de la SECOFIN, quien durante la campaña política de Alpuche Pinzón fue responsabilizado de la muerte de varias decenas de yucatecos que asistían acarreados a un acto priísta en la plaza de toros de Mérida; Luis Hernández Alcocer Aranda, actual administrador de aduanas en el puerto de Progreso, que renunció por motivos personales, y José Castro Brito, que dimitió por razones de salud
El gobernador ha apuntado en la lista de candidatos al puesto a dos o tres personas de su confianza, en tanto que el PRI tiene a 23 militantes
El delegado del PRI en el estado, Everardo Gámiz Fernández, acepta que “la ausencia de un presidente no es normal, pero no es indispensable para que el partido trabaje No nos asusta”, como tampoco el que haya 23 candidatos “Esto no significa rebatinga de poder o que existan división o enfrentamientos con el gobernador”, se apresura a aclarar
De los enfrentamientos del priísmo yucateco con el gobernador asegura: “Desgraciadamente no se puede atender a todos los miembros del partido como fueran sus deseos personales y políticos Siempre queda gente inconforme, descontenta, pero no existen antagonismos con el gobernador Alpuche Quizá existen corrientes desfavorables hacia el general, porque no es monedita de oro A alguien tiene que perjudicar o beneficiar Según como le va a uno en la feria, es como aplaude o crítica”
Lo que es un hecho, es que la clase política yucateca ha sido desplazada Por eso los cerveristas no pierden oportunidad para criticar a los funcionarios estatales El delegado y diputado de la CNC, Rubén Calderón Cecilio, no tuvo empacho en hacer público su enfrentamiento con el secretario estatal de Gobernación, Ramón Castro Berzunza El dirigente campesino dijo a los cuatro vientos
“A Castro Berzunza le quedo grande el puesto El quiere manipular a los campesinos yucatecos para que me vaya del estado Es un desleal para con el PRI y el gobierno Es uno de los funcionarios desarraigados de Yucatán que cree que llegó a conquistar”
Los inconformes del tricolor tienen que ponerse en guardia ante lo que ellos llaman los “yucaguachis” —yucatecos desarraigados o traídos del Distrito Federal— Hasta ahora ocupan las secretarías de Fomento Económico (Emilio Vallado Fajardo), de Planeación y Desarrollo (José Luis Díaz), Gobernación (Ramón Castro Berzunza), de Obras Públicas (Lizardo Zumárraga), la dirección de Gobierno (Martín García Lizárraga) y la presidencia municipal de Mérida (Guido Espadas Cantón)
Pero los políticos yucatecos también viven descontentos con lo que denominan el “generalato” de “Don Graci” Los militares controlan la Secretaría de Tesorería y Finanzas (mayor Raúl Muñoz), la dirección de Gobernación (mayor Conrado Solís), la dirección de Asuntos Agrarios (capitán Chin Tun), la dirección general de Policía y Transito y Seguridad Publica (general Alfredo Navarro Zuluaga), el jefe de Averiguaciones Previas (teniente coronel Barqueda Trucios) El principal proveedor del gobierno es el coronel Jesús Salado Dueñas
No faltan los tecnócratas Los encabeza la diputada Dulce Sauri Riancho, exdelegada de Programación y Presupuesto y ahora presidenta del CEPES; su esposo, José Luis Sierra, director del Centro Regional del Sureste del INAH; Rodolfo Menéndez, director de Cordemex y Máximo Garza, gerente de Banrural
El descontento de los políticos yucatecos se extiende a la población, sobre todo en el caso del “yucaguachi” Guido Espadas Cantón Familias de la Colonia Alemán aseguran que el presidente municipal realiza obras inútiles, suntuarias y particulares
En tanto, en la ciudad, los habitantes padecen la falta de agua, drenaje, pavimentación, semáforos, mercados, transporte eficiente y otros servicios
El descontento popular no se puede ocultar, dice el diputado federal del PAN, Roger Cícero MacKinney “La policía ‘militarizada’ comete todo tipo de arbitrariedades y negocios Rompe huelgas laborales, extorsiona a los detenidos, se colude con los propietarios de centros de vicio y prostitución En fin, es la corrupción ejemplificada”
En contraste con la nula habilidad política del gobernador, de sus infortunadas intervenciones públicas y de la represiva acción de la policía, el general Rodolfo Reta Trigo, comandante de la 32 Zona Militar, combina sus actividades militares con la atención de toda clase de necesidades que demanda la comunidad
El divisionario más joven del país es más popular y apreciado que “Don Graci” No hay acto público en el que no esté presente ni acción en la que no intervenga Es peculiar su modo de pensar: “A los militares no nos gusta la política, sino el trabajo efectivo Al pueblo le ofrezco nuestras casas y nuestros cuarteles Ahí todos los días se trabaja con convicción”
Y se le ve con sus hombres ya organizando un pueblo, ya reforestando, ya conviviendo con maestros y campesinos, ya pavimentando calles, ya abriendo un camino
Por supuesto, el general Reta Trigo no cuestiona al gobernador
No obstante la labor de este militar por reparar en algo la imagen de incapaz que tiene Don Graciliano, los priístas piensan ya en medidas radicales antes que ocurra una tragedia al partido y la oposición, el PAN, gane terreno
La disidencia priísta, formada por grupos desplazados y la iniciativa privada local, representada por Juan José Abraham (presidente de la Cámara de Comercio), Adolfo Peniche (el más grande avicultor del sureste) y Raúl Cáseres (dueño de la cadena de supermercados “Komesa”), ya elaboraron una estrategia política dada a conocer por el matutino Diario de Yucatán
Es un “plan maestro” con el que pretende instalar en el PRI estatal a un presidente imparcial; hacer renunciar o destituir al alcalde de Mérida y, finalmente, cambiar de gobernador
Son las medidas que podrían salvar al PRI antes de las elecciones municipal de 1984 y la sucesión gubernamental en 1986
Los promotores del “plan” afirman que, para salvar al PRI de una tragedia es indispensable poner fin a la división interna Mencionan al munícipe Guido Espadas como el provocador de la ira popular Según Diario de Yucatán —dirigido por Abel Menéndez Romero—, “los clanes del senador Manzanilla Schaffer y del diputado Cervera Pacheco, entre otros, consideran que la última oportunidad que les queda de llegar a la gubernatura es el colapso de la administración de Alpuche La caída de Don Graciliano es la esperanza a la que se aferran ante el temor de que la nueva hornada de priístas yucatecos —lo hijos políticos de Miguel de la Madrid que encabeza su secretario particular Emilio Gamboa—, decidan en privado la gubernatura del estado”
Hay un vacío de poder en el estado
El diputado panista Cícero MacKinney se sorprende: “Yo no sé que piensa el PRI En los últimos tres sexenios ha escogido a sus candidatos más inepto para el gobierno de Yucatán”
Carlos Castillo Peraza, excontrincante de Don Graciliano en las pasada elecciones gubernamentales, no duda que el PRI está en crisis “Hizo explosión con la llegada de Alpuche Pinzón, pues trajo a un equipo de trabajo integrado por gente totalmente desarraigada y por lo tanto desconocida Los absurdos del PRI llegan al grado de ofender y humillar a sus propios militantes Los arribistas han visto al estado como un botín personal”
Luego enfatiza:
“Graciliano prácticamente no gobierna Son los distintos grupos Cada uno, a su manera, hace y deshace de acuerdo con sus intereses personales y políticos Pero de hecho no hay una fuerza política Por el contrario, existe un vacío de mando político y una rebatinga de los priístas por el poder”
Para ambos panistas en Yucatán se vive el sueño de los anarquistas “Así, la sociedad civil se arregla como puede, mientras que el gobernador baila jarana en el Palacio”

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