Cierra el CEESTEM por incapacidad económica

Cierra el CEESTEM por incapacidad económica
Concluye el sueño de líder internacional de Luis Echeverría
María Esther Ibarra
Nació bajo los mejores augurios Grandes personajes de la política nacional y extranjera lo apadrinaron Representantes especiales de Jefes de Estado y gobiernos, el cuerpo diplomático acreditado en México, el gabinete en pleno, 145 jefes de las agencias internacionales más importantes y la comunidad académica y científica acudieron a festejarlo Fueron cerca de 3,000 personas La televisión difundió su nacimiento a todo el país, al sur de Estados Unidos, A Centro y Sudamérica y a Europa

El mundo entero supo de su alumbramiento
Nada faltó esa mañana del 14 de septiembre de 1976 Todo era “camaradería” y “buenos deseos” en la congregación de San Jerónimo Lídice No 50 Luis Echeverría Alvarez, entonces Presidente de la República, no cabía en sí de gozo Inauguraba su más caro anhelo: el Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo (CEESTEM)
El futuro de la nueva institución aparecía seguro, firme, esplendoroso Kurt Waldheimn, secretario general de la ONU y padrino del Centro, se comprometió, ese día, a “apoyar los trabajos del CEESTEM y establecer acuerdos de cooperación entre la institución y el sistema de investigación y análisis de las Naciones Unidas”
Calificó al CEESTEM como “un servicio inapreciable para la humanidad y un instrumento valioso, para dar efecto a los principios de la Carta de Deberes y Derechos Económicos de los Estados y al nuevo orden económico internacional”, ejes de la política exterior de Echeverría Alvarez
No fue la única ni la más elogiosa declaración sobre el CEESTEM Calificativos como “obra extraordinaria”, “ágora de los pueblos emergentes”, “foro de visión crítica”, “punto de unión solidario de todos los pueblos del Tercer Mundo”, surgieron entre los funcionarios asistentes a la inauguración
Pero calificativos, elogios y apoyos quedaron atrás Ahora, después de siete años de existencia, el CEESTEM agoniza y con él quedan derrotados los esfuerzos de su presidente, Luis Echeverría, por convertirse en líder del Tercer Mundo
Solitario, sin el esplendor y el despliegue publicitario y político de siete años antes, Echeverría Alvarez anunció el jueves 15 el “cierre temporal” del Centro, “por incapacidad financiera para continuar sufragando los salarios del personal académico y administrativo” El retiro del subsidio federal, por cerca de 200 millones de pesos anuales, fue la causa
En una asamblea —efectuada ese día en las instalaciones del CEESTEM— Echeverría Alvarez pidió a los trabajadores “tres o cuatro meses para conseguir un nuevo financiamiento y poder reabrir el Centro”
Esta vez, sus palabras fueron precedidas por caras largas, tristes, llorosas El reflejo de incertidumbre era patente entre los investigadores extranjeros Algunos de ellos se preguntaban cuál sería su situación legal en el país Otros trabajadores inquirían sobre el monto de su liquidación
Las voces cesaron cuando el propio Echeverría informó que serían indemnizados conforme a la ley Hasta el CEESTEM acudieron representantes de las Secretarías de Trabajo y de Educación Pública Esta última dependencia fue la que proporcionó los fondos económicos para liquidar a los aproximadamente 300 trabajadores
Así, se inició el desmantelamiento de la institución, que dio ocasión a Echeverría Alvarez para proyectar sus inquietudes expresidenciales En el aire quedan sus persistentes esfuerzos por dar publicidad a uno de sus más preciados sueños: el acatamiento de la Carta de Deberes y Derechos Económicos de los Estados
Es el declive Ya no hay elogios ni aplausos, sólo silencio Aun de aquellos que forman parte del Consejo Consultivo del CEESTEM, como los titulares de las Secretarías de Relaciones Exteriores y de la SEP, de los rectores de la UNAM y la UAM, de los directores del Instituto Politécnico Nacional y del CONACYT
Es también momento de rectificaciones La Organización de Naciones Unidas, que apareció como principal promotora a nivel internacional de los inicios del CEESTEM, deslinda su relación con éste En una breve declaración telefónica, la representación de la ONU en México precisó:
“Ningún proyecto del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo se realiza en colaboración con el CEESTEM”
Pero en esa fecha memorable, 14 de septiembre de 1976, el entonces secretario general de Naciones Unidas, Kurt Waldheim, quien en junio de 1975 colocó la primera piedra del CEESTEM, rindió un “homenaje especial a Luis Echeverría por su sabiduría y visión, al crear el Centro”
Con diplomacia, dijo:
“El hecho de que este proyecto se haya llevado a cabo en tan poco tiempo y con éxito, se debe enteramente a la energía y a la dedicación del presidente Echeverría Su iniciativa a este respecto tendrá profundas consecuencias para los países en desarrollo y para las causas de la cooperación internacional
“Es muy adecuado que el CEESTEM haya sido ubicado en México Este país, bajo el distinguido liderazgo del presidente Echeverría, patrocinó la Carta de Deberes y Derechos Económicos de los Estados, que fue aprobada por las Naciones Unidas y se ha convertido en uno de los documentos básicos del nuevo orden económico internacional”
Las relaciones entre el Centro y la ONU, dijo, “no se limitan a ceremonias oficiales Empezó con los estudios preparatorios que precedieron a la creación del Centro, y hace pocos días se firmó un acuerdo entre el CEESTEM y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, para continuar esta colaboración en las etapas operativas de esta institución”
“Del Centro —apuntó Waldheim— surgirán soluciones de los propios países en desarrollo para problemas como la tecnología, la organización y la creación de instituciones; no simplemente como una prolongación de las pautas existentes en los países industrializados, sino como creaciones espontáneas del pensamiento y la experiencia del Tercer Mundo”
Muchos, al igual que Waldheim, engolaron la voz en la inauguración del CEESTEM El entonces presidente electo de México, José López Portillo, dijo que el Centro constituía una obra complementaria de la Carta de Deberes y Derechos Económicos de los Estados
Su frustrado rival como aspirante a la silla presidencial, no se quedó atrás Mario Moya Palencia, en ese momento secretario de Gobernación, apuntó; “El Centro debe ser ágora de los pueblos emergentes, en donde con toda franqueza planteen sus problemas y solidifiquen su unión para hacerles frente”
En las declaraciones de apoyo y “buenos deseos” no faltó la voz de la mujer Las señoras María Esther Zuno de Echeverría y Carmen Romano de López Portillo, coincidieron en la importancia que tendría la institución “como piedra angular para la recopilación, organización y difusión de la información de las condiciones económicas del Tercer Mundo”
Nadie quería pasar inadvertido A como diera lugar había que estar en primera fila Incluso, si era necesario arrebatarse los asientos, que fueron insuficientes para los 3,000 asistentes En un chusco incidente participó el entonces presidente nacional del PRI, Porfirio Muñoz Ledo Según narran las crónicas periodísticas, el ahora embajador de México ante la ONU, pretendió dejar sin silla al embajador de China Popular Pero el jefe del Estado Mayor presidencial, Jesús Castañeda Gutiérrez, en forma enérgica, lo mandó a la butaca 31
En cambio, confortables y con audífonos para la traducción de discursos, estuvieron Jesús Silva Herzog, Mario Ramón Beteta, Guillermo Soberón Acevedo, Eugenio Méndez Docurro, Luis Enrique Bracamontes, Oscar Brauer y Juan Casillas García de León, entre otros
Todos ellos aplaudieron Hoy, en el ocaso de la institución y del expresidente, callan
Callan, cuando todo era sonrisas y “esperanzas” el 14 de septiembre de 1976, en las instalaciones de San Jerónimo Ahí, donde atestiguaron el fastuoso acto inaugural, al que asistieron los presidentes de Gabón y Gambia, los primeros ministros de Jamaica y Gana; los 50 representantes especiales de jefes de Estado y de gobiernos, los diplomáticos acreditados en el país, infinidad de miembros de la comunidad académica y científica
Y, por supuesto, vitorearon a Luis Echeverría Alvarez, cuando pronunció su discurso:
“El CEESTEM surge como consecuencia de un compromiso, de la elección de una causa y de la necesidad de transformar una realidad injusta De ahí su falta de neutralidad”
Porque —dijo Echeverría— “toda tarea intelectual tiene una repercusión política En ocasiones se pretende encubrir esta intención con un manto de neutralidad académica Sin embargo, el profesor, el investigador y el escritor no pueden ser ajenos a una escala valorativa dictada por su situación social, por las metodologías que utiliza, o por las corrientes en que se inscriben No hay descripción del mundo o escuela filosófica que puedan sostenerse al margen de la vida económica y social
“Esta institución (el CEESTEM) desde su nombre se aparta de la menor pretensión de neutralidad Su objetivo es alcanzar y cumplir programas orientados a fines conscientemente elegidos y contribuir a la acción responsable de las mayorías del mundo en la tarea de transformar una realidad injusta”
En este sentido, el Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo (CEESTEM), “se funda para alentar una posición crítica de la cultura, desde el marco de referencia de las necesidades y aspiraciones de los países que lo integran, y a partir de una escala valorativa surgida de la trama de los problemas y las opciones reales de los pueblos”
En su condena a los países poderosos, Echeverría Alvarez exhortó a las naciones en desarrollo “a sobrevivir a los asedios y a los impulsos imperiales que quisieran uniformar la convivencia a un nivel global”
Convencido de su tesis populista, aseguró que ese reto “no representa la postulación de un romanticismo ingenuo ni la reedición de actitudes en contra de todo progreso, condenadas ya hace tiempo por la historia”
La “Casa del Tercer Mundo”, como calificó Echeverría al CEESTEM, “deberá ser valladar a la enajenación tecnológica de los países en vías de desarrollo”
Pero el CEESTEM, creado por iniciativa de Luis Echeverría, como una asociación civil y redentora del Tercer Mundo, anidó y proyectó durante siete años sus crónicas aspiraciones políticas expresidenciales, cobijadas por tareas académicas y científicas
En su corta existencia, la institución desarrolló, con apoyo del financiamiento oficial, siete programas de investigación sobre alimentos, población, economía internacional, transferencia y uso de tecnología adecuada, sociología de la cultura y educación para el desarrollo, información y estudios de la comunicación y relaciones internacionales
Pero semejante grandeza pasó, al parecer, inadvertida para el gobierno de Miguel de la Madrid, que decidió retirarle el subsidio por 200 millones de pesos
Esta decisión, aún no explicada oficialmente por el gobierno federal, truncó los trabajos del Centro, pese a que Alvaro Echeverría, jefe del Area de Desarrollo Rural del CEESTEM, declaró que no “cancelaría las labores de la institución” (Proceso 370)
Hoy la familia Echeverría padece la derrota Y no falta quien culpe a Alvaro Echeverría por su “inmadurez política y falta de tacto”, al hacer declaraciones cuando “cabía la posibilidad de negociar, a alto nivel, el regreso del presupuesto”
Cierto o no, la determinación de aplacar políticamente a Echeverría y castigarlo por sus airadas críticas al régimen y a uno de sus principales integrantes, el secretario de Educación Pública, Jesús Reyes Heroles, parece estar atrás de la cancelación del subsidio
El futuro es incierto para el CEESTEM La promesa de reabrirlo el próximo año, en tanto se busca un nuevo financiamiento, no alentó mucho a los trabajadores, que cabizbajos y llorosos fueron consolados por Luis Echeverría “No se preocupen, seguiremos trabajando Cuando las cosas se compongan, los llamaremos para recontratarlos”
Así, solitario, pública y políticamente, Luis Echeverría Alvarez tuvo que apagar la luz de su refugio político: el CEESTEM

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