Varilla contaminada en 15 estados; mil toneladas, perdidas

Varilla contaminada en 15 estados; mil toneladas, perdidas
“Todo controlado”, dice el gobierno, pero no sabe ni a quién responsabilizar
Francisco Ortiz Pinchetti
El problema de la varilla contaminada con Cobalto 60, dicen técnicos del gobierno, está controlado El accidente fue grave, reconocen, sobre todo por la diseminación del material radiactivo; pero el susto “ya pasó”
Sin embargo, lo cierto es que todavía hay 1,000 toneladas de esa varilla sin detectar, perdidas en cuando menos 15 estados de la República
El asunto no está precisamente “controlado” para centenares de afectados, cuyas casas y otras construcciones tendrán que ser parcial o totalmente demolidas; nadie sabe quién va a pagar el daño
Tampoco hay una evaluación cabal del accidente, ni en sus dimensiones económicas ni en cuanto a los daños que puede haber causado a la salud de quienes tuvieron algún grado de exposición al material radiactivo
Por lo demás, el accidente originado en Ciudad Juárez en diciembre de 1983 —y detectado en enero de este año— puso en evidencia la falta de un reglamento preciso, actual, eficiente para el manejo de fuentes radiactivas en nuestro país La legislación existente es tan ambigua que ni siquiera puede establecerse a cuál entidad gubernamental corresponde dirigir el manejo de un accidente como éste
En el asunto han tomado parte la Secretaría de Salubridad y Asistencia —a través de los servicios coordinados de Salud Pública en las entidades afectadas—, los gobiernos estatales y municipales, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (Sedue) y la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS)
Pero ni ellos mismos saben cuál es la autoridad finalmente responsable
“Las ley es muy ambigua”, dice el ingeniero técnico de la CNSNS “Hace dos años o más sometimos a la consideración de las autoridades un proyecto de Reglamento General de Protección Radiológica y todavía no está aprobado Nosotros tenemos los recursos técnicos y el personal capacitado, pero carecemos de poder legal”
El mismo confirma que, hasta ahora, se ha detectado varilla contaminada en 15 entidades del país: Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Baja California Norte, Baja California Sur, Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Guanajuato, Jalisco, Zacatecas, Tamaulipas, Querétaro, Durango e Hidalgo Es decir, en la mitad de la República
Las cantidades detectadas son variables, pero la mayor parte se ha encontrado en los cuatro primeros estados de la lista
Tal dispersión es la que dio a este accidente un carácter de suma gravedad, “aunque por fortuna sus efectos han sido mínimos y no han causado ninguna muerte”, explica a su vez el gerente de Seguridad de Instituciones Nucleares de la propia CNSNS, doctor Julio Sánchez Gutiérrez “En razón de sus víctimas, este es un accidente mucho menos grave que, por ejemplo, las frecuentes explosiones en instalaciones petroleras”
Se ha podido establecer que en la fundición de Aceros de Chihuahua (empresa del grupo Comermex, hoy del gobierno federal) se produjeron unas 6,000 toneladas de varilla contaminada, entre el 6 de diciembre de 1983 y el 3 de enero de 1984 De esa cantidad, 1,000 toneladas fueron exportadas a Estados Unidos y las 5,000 restantes se distribuyeron en el interior del país
Por su parte, la maquiladora Falcon de México, la otra empresa que adquirió chatarra contaminada en el yonque Fénix de la Ciudad Juárez, produjo unas 30,000 bases metálicas para mesa, que se distribuyeron en 20 estados de la Unión Americana
Hasta ahora, según datos de la CNSNS, 90% de la varilla exportada a Estados Unidos, así como la totalidad de las bases para mesa, han sido detectadas, recogidas y devueltas a Ciudad Juárez Se les ha almacenado provisionalmente en un predio aislado, conocido como El Cereso (la cárcel) y en la exestación de ferrocarril de El Desierto
En la República Mexicana, por otra parte, han sido localizadas unas 3,000 toneladas de varilla Una parte de ese volumen está también concentrado en Ciudad Juárez Hay depósitos provisionales en otros estados del país, como en Hidalgo
“Nosotros construiremos cerca de aquí un cementerio nuclear para enterrar la varilla que hemos decomisado”, dice en Tula el subdirector de Obras y Servicios Públicos Municipales Saúl Montiel Vargas”
En otras entidades se ha preferido regresar la varilla a Ciudad Juárez Por ejemplo, de Mazatlán se enviaron para allá 8,575 kilómetros el 20 de marzo pasado y otros 14,800 kilogramos más el 23 del mismo mes
Pero hay una cantidad importante de varilla, ya detectada, en obras en construcción y en edificaciones ya terminadas El problema es grave: colocada en muros, castillos o losas, la varilla contaminada emite radiaciones constantes que pueden causar daños severos a los ocupantes de esas casas o edificios Es irremediable demoler esas construcciones Según el ingeniero Treviño Arizpe, el número de viviendas que requieren demolición es de “unas 50” en todo el país
Sin embargo, tan solo en el estado de Sonora las autoridades sanitarias han levantado 164 actas de demolición En la zona de Tula, en Hidalgo, hay ya 47 órdenes similares En Sinaloa, se ha determinado el derrumbe de 19 casas, aunque la semana pasada se esperaba que los técnicos dieran su veredicto sobre otras 150 viviendas presuntamente afectadas
No en todos los casos se requiere de demolición total En algunos habrá que derrumbar únicamente un muro, un cuarto, una losa De cualquier manera, según los datos parciales obtenidos por Proceso, en seis de los estados afectados el número de damnificados supera los 400
Y nadie, ni la CNSNS, ni la SSA, ni las autoridades estatales y municipales, ni los propios afectados, sabe quién efectuará las demoliciones ni quién y cuándo pagará las indemnizaciones correspondientes
“No sabemos ni a quién reclamarle”, dice en Ixmiquilpan, Hidalgo, Juan Hernández Camacho, propietario de la tienda Roma Las autoridades sanitarias dictaminaron que es necesario demoler una barda de 67 metros de largo que acababa de construir en la parte posterior de su negocio “Es una pérdida de más de un millón de pesos Y ni modo: estoy de acuerdo con que la tiren; pero quiero saber quién me la va a pagar”
Caso más grave es el de Genoveva Rendón, en el pequeño poblado hidalguense de Chapatongo Acaba de terminar la construcción de una modesta vivienda de dos habitaciones, para ella y sus cuatro hijos “Fueron muchos años de sacrificio para poder levantar esta casita”, lamenta “Y ora resulta que tenemos que tumbarla”
Ahí mismo, el presidente municipal Alfonso Dorantes González comenta: “En todos los pueblitos del municipio hay casas que se tienen que tirar La varilla se regó por dondequiera Y la gente está desesperada, con justa razón”
“EXPERTOS” IMPROVISADOS
La labor de detección de la varilla contaminada, por otra parte, ha acusado deficiencias que los propios técnicos de la CNSNS reconocen Ellos tuvieron directamente a su cargo la “limpieza” de Ciudad Juárez y el rastreo en siete entidades del país Lo hicieron con todo su personal especializado y sus equipos científicos de detección, lo que asegura su eficiencia Pero en los estados restantes el trabajo quedó en manos de las autoridades sanitarias
En diversas regiones, como en Hidalgo, se improvisó a modestos inspectores de Salubridad como “expertos” nucleares y fueron ellos los encargados de detectar las radiaciones y decidir sobre incautaciones de varilla y demoliciones Sin mayor instrucción —ni siquiera la elemental para su protección personal—, se puso un contador “geiger” de radiaciones en manos de personas habitualmente dedicadas a inspeccionar sanitarios de comercios y revisar licencias y permisos
El delegado de la SSA en Mazatlán, Roberto Reyes Castro, reconoció su impotencia “No tenemos ni conocimientos ni recursos técnicos para manejar este problema”, dijo a la corresponsal Rosa María Palencia Indicó que el rastreo fue parcialmente realizado por tres técnicos de la CNSNS a fines de marzo y que “quedaron de volver” a mediados de mayo, pero no han vuelto
No se ha podido determinar todavía el volumen total de varilla contaminada que llegó a Sinaloa Se sabe, eso sí, que está distribuida en todo el estado
A Sonora llegaron 434 toneladas Se ha detectado varilla radiactiva en seis municipios, incluido el de Hermosillo, la capital
El director general de Ecología de Sonora, Carlos Suárez, confió a la reportera Anna St Clair que “el asunto debió ser puesto en manos de la Sedue, dado que tiene implicaciones de carácter habitacional y ecológico; pero se dejó en manos de la SSA todo el problema, incluso la decisión sobre demoler o no las construcciones afectadas En realidad, esa dependencia debió actuar solamente como auxiliar en lo que concierne a salud pública”
En Hidalgo se recibieron 80 toneladas de varilla contaminada Entregado originalmente a cinco distribuidoras de Tula, ese material fue luego comercializado en otras localidades de la región En total, son nueve los municipios afectados hasta ahora: Tula, Tepeji, Ixmiquilpan, Zimapán, Tepetitlán, Chapantongo, Alfajayucan, Tlahuelipan y Atotonilco de Tula
Hasta la semana pasada llegaba a 31 el número de localidades hidalguenses afectadas En ellas, según informe de la Jurisdicción Sanitaria Número 5 de la SSA, se ha detectado ya el 876% del total de varilla radiactiva que llegó a la zona
Otras 42 toneladas habían sido recogidas hasta el 27 de mayo en las ciudades de Zacatecas y Fresnillo El delegado de la SSA en esa entidad, Alfonso Cortés Cervantes, dice que aún se ignora la cantidad total de varilla contaminada que llegó a Zacatecas, pero que ese de suponer que el volumen detectado aumente considerablemente en las próximas semanas
En cuanto a posibles daños físicos a personas que han tenido contacto con la varilla contaminada o han estado expuestas a sus radiaciones, las autoridades sanitarias no reportan ningún caso grave en todo el país
Un informe oficial de la CNSNS indica que en Ciudad Juárez “unas 200 personas estuvieron expuestas a diferentes dosis de radiación” y por “exámenes efectuados hasta ahora se han detectado 10 personas que recibieron dosis altas, sin presentar sintomatología aguda”
Dice también el informe que “el costo de los daños materiales ha sido alto por lo que se refiere a manejo y disposición final de los productos y por las casas construidas con varilla radiactiva que deberán demolerse” Sin embargo, no estima cifra alguna
El jueves 14 debió iniciarse en el predio de Cereso de Ciudad Juárez la construcción de un “cementerio nuclear” para sepultar ahí las varillas y todo el material radiactivo concentrado en esa ciudad fronteriza La obra tendrá un costo de unos 50 millones de pesos —se requiere una profundidad mínima de 15 metros y una gruesa plancha de concreto de alta densidad— y en ella participan técnicos de la Sedue y la CNSNS
Según Treviño Arizpe, Ciudad Juárez ha quedado “totalmente limpia” de radiación, luego que los técnicos de la CNSNS localizaron y recogieron las partículas de Cobalto 60 diseminadas y la chatarra, varilla y otros materiales contaminados
En Chihuahua, los hornos de fundición de Aceros de Chihuahua quedaron también ya limpios y la producción de varilla se ha reanudado sin ninguna posibilidad de riesgo
TEMOR INFORMATIVO
Otra deficiencia seria en el manejo de este accidente ha sido la ausencia de una información veraz, amplia y oportuna a la población Esto ha dificultado la detección de varilla radiactiva en muchos lugares, porque la gente no está debidamente enterada de los riesgos que corre La desinformación ha causado también confusiones y rumores alarmistas
En ingeniero Hermenegildo Maldonado Mercado, jefe del área de Instalaciones Nucleares de la CNSNS, acepta que “ha habido más reserva de la deseable” El, al igual que Treviño Arizpe, atribuye esto a un “temor” de las autoridades ante alguna prensa alarmista que puede tergiversar las informaciones “De hecho, la prensa ha buscado sangre en este accidente”, dice
En todo caso, las responsables de la falta de información han sido las autoridades sanitarias de todos los niveles No ha habido, de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, ningún informe público sobre las verdaderas dimensiones del accidente radiactivo En muchos lugares, como en Ciudad Juárez, Mazatlán, Mexicali o Hermosillo, los delegados de la SSA han manejado el asunto como top secret y se han negado a dar información veraz a los medios de información
El mismo mutismo han guardado las autoridades judiciales sobre la responsabilidad del accidente
Hace ya cuatro meses que la CNSNS presentó ante la Procuraduría General de la República una denuncia “contra quien resulte responsable” Están radicada en la mesa 13 foránea Se sabe que algunos técnicos han sido citados para declarar Pero nada se ha informado oficialmente sobre el estado de la averiguación
Según los técnicos y algunos funcionarios entrevistados, podrían fincarse responsabilidades no sólo contra quienes adquirieron e introdujeron en México la bomba de Cobalto que originó el accidente sin observar las normas establecidas y sin la autorización correspondiente, sino también contra alguna autoridad La aduana de Ciudad Juárez, por ejemplo, debió exigir la conformidad del Instituto Nacional de Energía Nuclear (encargado entonces de otorgarla) antes de aceptar el ingreso en el país del aparato radiactivo
“Desde ahí hubo una grave irregularidad” confirma el titular de la CNSNS, Treviño Arizpe
“Existe la disposición de que toda importación de este tipo de productos se haga a través de ININ —dice— mediante una conformidad de la CNSNS, constancia de que el comprador o usuario del material en cuestión tiene la licencia correspondiente
“Asimismo, las autoridades aduanales saben que esos requisitos deben cumplirse antes de autorizar la entrada al país de cualquier tipo de material radiactivo Sin embargo, como se vio en este caso, tales controles no son perfectos y el material radiactivo, que constituye un riesgo potencial cuando está en manos irresponsables o ignorantes, a veces se interna al país sin que las autoridades correspondientes se enteren”
Treviño Arizpe agrega que esas deficiencias “pueden ser eliminadas mediante una mejor coordinación entre las autoridades reguladoras de las diferentes secretarías y las aduanales”
E insiste en la necesidad imperiosa de que sea aprobado el Reglamento General de Protección Radiológica por ellos propuesto “Ojalá este accidente nos sirva de lección”, comenta Aunque oficialmente “bajo control”, el problema actual persiste en tanto continúen sin ser localizadas las 1,000 toneladas de varilla contaminada perdidas en el país Con ellas pueden ser construidas unas 300 casas de regular tamaño, por poner un ejemplo
—¿Se avanza —responde Treviño Arizpe—; aunque con mucha mayor lentitud de lo que quisiéramos

Comentarios

Load More