Disminuyó el escándalo y empezó la negligencia

Disminuyó el escándalo y empezó la negligencia
A la intemperie, la varilla radiactiva contamina a más personas
Emilio Hernández
CIUDAD JUAREZ – La radiactividad desencadenada cuando Vicente Sotelo Alardín vendió como chatarra una bomba de Cobalto 60 al yonke Fénix de esta ciudad, hace 10 meses, se convirtió en una pesadilla que aún no termina
El daño ambiental y las amenazas contra la salud en 15 estados, pero principalmente en Chihuahua, son de grandes proporciones Hasta ahora, este es el saldo:
Cerca de 2,000 personas radiadas en mayor o menor grado, sólo en Chihuahua; 1,400 construcciones contaminadas en los 15 estados, que deben ser derribadas total o parcialmente y unas 20,000 toneladas de varilla y chatarra inficionada en espera de lugares donde quedar sepultadas
Este accidente, cuyas proporciones reales difícilmente podrán ser cuantificadas, dejó al descubierto la falta de métodos eficaces para controlar y erradicar este tipo de contaminación; la falta de un reglamento y de medidas de protección en el uso y manejo de fuentes radiactivas; lentitud, duplicidad de funciones y trabajos abandonados Actualmente, participan en la solución del problema tres secretarías: Salubridad y Asistencia, Desarrollo Urbano y Ecología, Energía y Minas, además de gobiernos estatales y municipales
Pero no es todo El problema que afecta principalmente a personas de escasos recursos, es utilizado por el PRI y el PAN como plataforma electoral en Chihuahua La pugna partidista y los intereses empresariales en la zona obligaron al gobierno federal a detener los trabajos de un cementerio para enterrar a 15 kilómetros de esta población, la chatarra contaminante, cuando había ya invertido más de 20 millones de pesos
Lo mismo ocurre en el resto de los estados afectados, donde toneladas de varilla y alambrón radiactivos permanecen a la intemperie a pocos metros de zonas habitadas Lo que se empezó a tomar en serio parece haber fatigado a las autoridades, que poco a poco dedican menos tiempo y recursos a resolver el problema
Eso es fácil de demostrar Aquí, unas 1,000 personas tuvieron contacto, en diferentes grados, con el material radiactivo Se controló a unas 700 Sin embargo ya no asisten al centro de salud de la SSA, por falta de recursos y porque “sólo nos sacan sangre y nos hacen gastar en vitaminas” La mayoría es gente de escasos recursos económicos
Oficialmente, son dos las personas que recibieron altas dosis de radiación: Agustín Villanueva y Pedro Torres Abad recibieron radiaciones de las que ponen en peligro la vida (500 rads); ambos trabajaron en el yonke Fénix Sin embargo, en el monitoreo llevado a cabo por la SSA en las zonas de mayor contaminación se detectaron cinco mujeres embarazadas y varios cientos de niños afectados, aunque en menor grado Se ha perdido el control de 80% de ellos
En la capital del estado, 150 obreros de la empresa Aceros de Chihuahua, que produjo unas 6,000 toneladas de varilla contaminada con el material del yonke Fénix, fueron comisionados para descontaminar patios y hornos, supervisados por especialistas de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardas Pero carecían del equipo adecuado
Todos se quejaron de fuertes dolores de cabeza, vómitos y diarreas Los supervisores de la empresa pertenecientes al grupo Comermex, y los dirigentes sindicales los amenazaron de cesarlos si se resistían a trabajar en esas condiciones
Cuentan:
“Un representante de Salvaguardas nos formó en cuadrillas, nos dio unas palas largas y bolsas de polietileno Nada más Trabajábamos sin protección y cuando lo requeríamos para algo nos decía: ‘No, yo nomás desde aquí’
“El de Salvaguardas nunca se acercó al material contaminado Monitoreaba desde lejos y a nosotros nos mandaba a trabajar así, con lo que traíamos puesto Por eso yo creo que nos dolía mucho la cabeza, casi hasta estallarnos, durante esos días Le explicábamos a los jefes y al técnico pero no nos hacían caso”
La mayoría de los 800 trabajadores de planta de la empresa protestó ante su líder, Medardo Chávez:
“Ni nos hacía caso Es más, permitió que el mayordomo y el gerente de Producción Javier Sánchez y Fernando Múzquis nos amenazaran con el despido si no obedecíamos
“Entonces comenzó una especie de psicosis entre los compañeros Estábamos nerviosos porque no sabíamos que tan grave era eso que nos ocurría Por no dejar, la empresa mandó a ocho trabajadores a analizarse en México
Pero de los resultados no supimos nada Parece que los papeles quedaron con nuestro líder nacional, Napoleón Gómez Sada”
La realidad es que los obreros han tenido que soportar malos tratos y falta de atención médica La pasividad de sus dirigentes ante las arbitrariedades de la empresa los tiene maniatados
EL PELIGRO CONTINUA
El peligro de radiación continúa Pedro Ramírez, obrero de planta, fue obligado a meterse en uno de los hornos, para limpiarlo, sin protección Al cabo de unos días enfermó y hasta la fecha no se siente bien de salud, dicen sus compañeros
Lo malo de todo esto es que la contaminación persiste en la zona de Aceros de Chihuahua Enfrente de los hornos, es un predio de la propia empresa, a unos pasos de la colonia popular “Francisco Villa”, unas 5,000 toneladas de varilla y alambrón —material radiactivo procedente de estados donde la empresa lo vendió— esperan ser enterradas
Los habitantes de la zona se han quejado ante las autoridades por el alarmante aumento de enfermedades, sobre todo erupciones en todo el cuerpo Nadie los toma en cuenta
En mayor o menor grado, en los 15 estados donde se vendió la varilla procedente de Aceros Chihuahua —Guanajuato, Hidalgo, Sinaloa, Sonora, Baja California Norte, Zacatecas, Jalisco, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas, Durango, Coahuila y Querétaro— resienten la situación Más de 900 casas deben ser derribadas, por lo menos en parte
Según se manejan las cosas, los propietarios de las construcciones deben pagar el costo de un error que se cometió en el Centro Médico de Especialidades, de Ciudad Juárez
Hasta ahora, nadie ha demandado a nadie Esto es insólito Salvaguardas levantó una denuncia “contra quien resulte responsable” y la SSA interpuso otra, apenas el 10 de septiembre Sin embargo, a nadie se acusa directamente
Cuando la bomba de Cobalto 60 fue comprada al Hospital Metodista de Lubbock, Texas, en 16,000 dólares, por el doctor Abelardo Lemus y socios, el 27 de octubre de 1977, se inició la historia de la más extendida diseminación de material radiactivo en América
La bomba llegó a Ciudad Juárez dentro de un lote de equipo para hospital, unos días después Sin embargo, quedó almacenada en las bodegas de la institución por siete años Posiblemente nadie se acordara de ella y varios médicos creían que carecía de potencia para realizar radioterapia contra el cáncer y otras enfermedades
A principios de diciembre de 1983, un empleado de mantenimiento del hospital desarmó la bomba y llevó sus partes al depósito de fierro viejo Fénix En el trayecto se dispersaron 6,000 partículas radiactivas dentro de la camioneta en que las transportaba Luego, al bajar las piezas, se contaminó una buena parte de la chatarra existente en el yonke (Proceso 398)
Aceros de Chihuahua y Empresas Falcón, compradores usuales del Fénix, recibieron material contaminado que se repartió por el país
El doctor Lemus, miembro del Consejo de Administración del mencionado centro médico, presidido por el oficial mayor de la Semip, Clemente Licón Baca, rehuye toda responsabilidad:
“No creo que nosotros debamos aceptarla No somos culpables de los actos de un empleado desleal”, dijo a Proceso
—¿Cómo comenzó todo esto, doctor?
“Comenzó con un proyecto para ofrecer radioterapia a nuestros clientes Muchos pacientes van a Estados Unidos para tratarse, por medio de radiaciones, padecimientos como el cáncer Por eso decidimos dar aquí ese servicio”
Si la bomba costó 16,000 dólares ¿por qué nunca se utilizó?
“No vino el especialista En realidad yo no soy especialista en esa área, como se ha dicho, y decidimos dejar el proyecto para más adelante”
El doctor Lemus señala que la bomba de cobalto fue depositada en las bodegas de la institución Acepta que no consideró necesario alertar a los trabajadores de su peligrosidad por medio de letreros, ni la empacaron para evitar cualquier accidente: “No hacía falta, estaba en un lugar seguro y era demasiado grande y pesada Lo que ocurre es que Sotelo debe haberla visto por varios años y se le hizo fácil llevársela al yonke
“Tenemos una confesión de Sotelo en ese sentido, donde dice que se la llevó para venderla y que le dieron 1,500 pesos por ella Tenemos su confesión ante notario y grabada en videotape Además, no es tan peligrosa la contaminación provocada por esa bomba de cobalto La fuente de poder de este equipo va decayendo con los años Ahora ya no la podríamos utilizar, porque tenía poca potencia”
Lemus agrega que Sotelo rompió la fuente y provocó la dispersión del material contaminante: “Pero no creo que él se haya contaminado La potencia original era de 3,000 curies y ahora de unos 400, o sea apenas el 13% de su potencia
—Ustedes tienen responsabilidad ante la población ¿Qué tipo de ayuda han prestado a la gente perjudicada?
“Hemos dado todas las facilidades al gobierno Ellos han realizado investigaciones en torno del caso y nosotros colaboramos con ellos en ese sentido Esa es nuestra ayuda”
Sotelo desmiente a Lemus en cuanto al hurto y añade que lo dejaron sin trabajo, injustamente
“Soy víctima del problema Los fierros me los regaló Arturo Guerrero, jefe de Mantenimiento Me dijo `ahí están esos fierros, llévatelos para que saques para las sodas’
“Ahora me salen con que violé el candado y cosas por el estilo, pero la verdad es que nunca nos avisaron que esa máquina tenía contaminación había muchas cosas arrumbadas: aparatos de ventilación, catres y todo eso y, la verdad, ni un solo letrero con una calavera o algo así”
Sotelo, de 35 años, casado con tres hijos, no parece sufrir las consecuencias de la radiación y relata los sucesos a partir de la venta de la bomba en el yonke:
“Cuando la llevé al yonke no vi que se le hubiera desprendido nada Me acuerdo que de regreso se me descompuso la camioneta y la dejé durante dos días en una calle cercana al río Una vez que la arreglamos la estacioné fuera de mi casa y ahí duró unos tres meses porque me robaron la batería Fue hasta después cuando se comenzó a hablar de que estaba contaminada y todo eso Entonces comenzaron los problemas
“Un día de enero vinieron como a las 12 de la noche a buscarme dos vigilantes del Centro Médico Me dijeron que me necesitaban en la chamba y fui Allá estaban el doctor Lemus, el señor Méndez, que es el administrador del Centro Médico; el ingeniero Guerrero y un licenciado
“El licenciado me acosó a preguntas y luego me dijo que firmara una declaración confesando que yo había robado la bomba Al principio me negué a hacerlo, pero todos estaban encima de mí, gritándome y amenazándome y luego de tres horas acepté firmar
“Todo salió en los periódicos; después los de Salubridad fueron por la camioneta y a recorrer el barrio Comenzaron a sacar muestras de sangre de mis vecinos Eso me provocó enemistades y cada vez que salía a la calle me insultaban y decían que por mi culpa pasaba todo eso”
UN CASO DE ASOMBRO
Sotelo, que dice haberse sentido mal a los pocos días de haber transportado el equipo de radiación —”creyeron que era diabetes”—, ahora no muestra síntomas de la prolongada exposición a que estuvo sometido involuntariamente Pero se hizo famoso:
“Vinieron como 10 reporteros de Estados Unidos y se admiraban de que yo estuviera vivo todavía Mexicanos han venido pocos, pero deforman lo que les digo y ya nos volvimos desconfiados Hace seis meses me citaron en Averiguaciones Previas y ahí declaré la verdad, porque ellos me dijeron que la declaración que firmé cuando me obligaron no tenía validez Volví a decir que no me la robé y que no había anuncios que advirtieran del peligro”
La esposa de Sotelo acaba de renunciar a su trabajo en una maquiladora: “Me siento mal, sin ganas de trabajar, quiero que se descubra todo para bien o para mal
“Soy su esposa y lo conozco bien No creo que haya robado eso ¿Usted cree que por 1,500 pesos lo iba a hacer? El tenía buen trabajo, ganaba 6,000 a la semana y hacía trabajos extras con los doctores y las secretarias, porque sabe de instalaciones eléctricas
“Pero con todo esto, nos han agarrado de conejillos de Indias, nomás se la pasan sacándonos sangre y por eso ya no hemos ido al Centro de Salud Lo único que quiero ahorita es que nos dejen tranquilos; me da mucho miedo que un día hasta lo vayan a matar Por eso desconfiamos de todos”
Sotelo no piensa demandar al Centro de Especialidades: “Ellos tienen dinero y yo no, aunque mi esposa me dice que le entre”
La camioneta abandonada frente al domicilio de Sotelo se convirtió en un foco contaminante Los niños jugaron alrededor de ella durante los meses que permaneció estacionada en la calle
Por esa causa, la SSA efectuó un monitoreo en cerca de 450 personas, hombres, mujeres y niños Sin embargo, aunque al principio se pudo llevar un control más o menos eficiente, los pacientes han dejado de presentarse a examen por falta de recursos:
María Hernández se queja: “Sólo nos sacan sangre y tenemos que pagar las medicinas que nos recetan La verdad es que a veces no tenemos ni para el camión, mucho menos para las medicinas y mejor ya no vamos
“Hubo negligencia, porque la camioneta estuvo estacionada demasiado tiempo Estuvo abandonada y por ahí pasaba mucha gente, sobre todo niños que iban a la escuela en la colonia Bellavista”
POLITICA EN CIUDAD JUAREZ
En Ciudad Juárez, la contaminación persiste Toda la varilla y chatarra radiactiva que se ha recogido, unas 5,000 toneladas, están acumuladas a la intemperie, en El Cerezo, predio ubicado a espaldas de la cárcel y a 50 metros de un fraccionamiento modesto
El doctor Justino Vázquez, director de la SSA en esta ciudad, dice que la radiactividad en las empresas Falcón y Fénix ha desaparecido, pero que los desechos acumulados en El Cerezo deben ser enterrados inmediatamente:
“La unión de PRI, PAN, Canaco, Canacintra y Centro Empresarial contra el gobierno federal ha sido nociva Defienden intereses individuales y de grupo y se unieron en esta campaña de desprestigio tratando de cambiar el sitio seleccionado para el cementerio nuclear Con la suspensión de las obras no se sabe cuándo podrá estar resuelto el problema”
Por su parte, el doctor René Franco Barreno, que auxiliado por sus colegas estadunidenses Paul Skierkowski y Larry Canter elaboró un estudio auspiciado por Canacintra, Delegación Ciudad Juárez, sobre el establecimiento del cementerio nuclear empezado a construir por la SSA, ataca definitivamente el proyecto y propone una nueva ubicación Dice a Proceso:
“El impacto psicológico en la población se ve todos los días, pero donde querían ubicar el cementerio es un lugar inadecuado Se corre el peligro de que la contaminación vaya a algún manto freático y además la ciudad no tardará en llegar a esa zona”
Cuando se le dice que el acumulamiento de material radiactivo al aire libre es peligroso, lo acepta pero sostiene su teoría:
“Sabemos que en El Cerezo puede ocurrir un accidente en cualquier momento, las lluvias y el viento pueden esparcir la radiactividad, pero tampoco podemos arriesgar a toda la población aceptando que esos materiales se entierren en una zona inadecuada”
Franco Barreno, exdiputado, miembro del PRI, aceptó realizar el estudio para Canacintra y lo terminó en mes y medio Se justifica:
“¿Qué autoridad tiene derecho moral de poner precio a la salud pública? Todo lo hicieron a escondidas y mal La Comisión de Salvaguardas hizo apenas su debut en este caso; las verdad es que estamos en pañales en asuntos de radiaciones Juegan con la salud, juegan con nuestra economía Juegan con todo Canacintra y Canaco no son hermanas de la caridad, pero estoy de acuerdo con la reubicación del cementerio
“Se trata de un problema psicológico que podría ahuyentar la inversión extranjera en esta zona Además, la población está inconforme y se desatarían manifestaciones, por lo que es preferible detener el problema antes de comenzar”
“Es indiscutible el apoyo de las autoridades estatales y municipales a la iniciativa privada
“La construcción del cementerio nuclear en terrenos federales colindantes con las grandes extensiones adquiridas por Promotora de la Industria Chihuahuense, propiedad del gobierno del estado; Asbestos Monterrey y Jaime Bermúdez, cabeza de la industria maquiladora, es bueno, pero puede frenar el desarrollo industrial de Ciudad Juárez por lo que se han aceptado las proposiciones de la IP para reubicar dicha construcción”
La petición fue respaldada por la inmobiliaria Valle Verde, que cuenta con 2,078 hectáreas; Samuel Anzúres, con 8,832 hectáreas y los hermanos Alfonso y Roberto Villegas, propietarios de 6,019 hectáreas en esa zona
Con desplegados en los diarios de esta localidad, tanto el PRI como el PAN se atribuyen el buen éxito de las gestiones para detener la construcción del cementerio Por momentos pareció que ambos partidos se fusionaban para lograr sus propósitos, como dijo el doctor Franco Barreno “Este es un triunfo de todos los juarenses”
Sólo faltaría preguntarle a quienes la radiación golpeó con fuerza si comparten esa opinión Hasta ahora, con sus recursos limitados, la SSA es la única que trata de hacer frente a la situación

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