EL MISMO PUEBLO DE SAN JUANICO SE DESAHOGA EN CHISTES QUE LA MAYORIA DE LOS COMICOS REHUSA EXPLOTAR

EL MISMO PUEBLO DE SAN JUANICO SE DESAHOGA EN CHISTES QUE LA MAYORIA DE LOS COMICOS REHUSA EXPLOTAR
Miguel Cabildo, Guillermo Correa e Ignacio Ramírez
Primero, la tragedia Luego, la solidaridad, seguida de la corrupción Ahora el chiste, el cotorreo popular
En tanto sólo mes y medio, los habitantes de San Juanico han sido actores de una de las mayores desgracias ocurridas en el país; cientos de muertos, miles de heridos, desaparecidos y damnificados, hogares devastados, huérfanos, viudas El dolor, el drama

Las protestas no se hicieron esperar por la corrupción, acompañada del mal trato y la represión
Hoy, los sobrevivientes son motivo de risa y responden con indignación
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Allí en “El lugar”, Sergio Corona deja de bailar tap al compás de New York, New York, para continuar su espectáculo, previo sorbo de coñac: “Ah, estos malditos mexicanos, desgraciados los condenados, para todo hacen chistes A propósito ¿ya se saben el último de San Juanico?”
El silencio invade a La Madelon del conjunto Marrakesh, de la Zona rosa Los parroquianos, unas 200 personas, dejan de palmear, todo oídos
El comediante gesticula, se acompaña de las manos
“Que ahora ya no se vuela por Mexicana ni por Aeroméxico, sino por Unigas”
Risas carcajadas, algunas vergonzantes, otras a mandíbula batiente
Otro:
“Que los habitantes de Nezahualcóyotl están muy enojados con los de San Juan Ixhuatepec porque no los invitaron a su reventón”
A las risas y carcajadas se unen ahora los aplausos
Uno más:
“Que los niños de San Juanico no pusieron arbolito de Navidad, porque les volaron las esferas”
De los aplausos se pasa a la hilaridad
Sergio Corona agradece la ovación cerrada del público asistente con otro sorbo de coñac que alguien le ofrece de su mesa, de esas botellas que cuestan ahí 18,000 pesos, más el IVA, más el “cover”, más la cena, más la propina
¿Cuál es el chiste don Sergio?, se le pregunta a Corona al término de la función, en el camerino
“¿El chiste de qué?”
Pues el chiste de decir chistes de San Juanico
“Es el ingenio y el humor negro del mexicano Es una tradición”
¿Por qué los dice usted?
“Porque esa es mi vocación: hacer reír a la gente”
¿Pero estos chistes no son demasiado crueles?
“Pues sí, pero siempre nos hemos reído del cojo, del tuerto, del manco, siempre nos burlamos Por cierto ¿se sabe ese de cómo llevar 10 niños de San Juanico en un Volkswaguen? En el cenicero Esto no es nada nuevo Ya desde Posada nos carcajeamos hasta de la muerte, con todo y calaveras Además, con los chistes de San Juan Ixhuatepec creo que es una manera de vernos en el espejo, de plantearnos nuestros propios problemas y con ello superarnos”
Nunca antes, sin embargo, se habían hecho chistes de una tragedia
“Sí, como no Recuerde lo de Biafra Aquí en México nos refriteábamos los chistes sobre el hambre Que a los niños biafranos no les llevaban nada los Santos Reyes porque no querían comer”
¿Y esto le hace gracia al público?
“Bueno, ya lo vio usted aquí”
¿Es difícil hacer reír a la gente?
“Hay que tener profesión para ello Y la gente ríe”
¿Y hace reír a la gente en época de crisis?
“Influye la situación para que la gente ría, porque le significa un desahogo a tantos problemas”
En el lugar de la tragedia hay indignación La mayoría de los habitantes de San Juan Ixhuatepec sabe que por toda la ciudad se ríen de su desgracia Algunos son indiferentes, otros también bromean, pero los más no ocultan su enojo cuando se les pide su parecer sobre los chistes que se hacen a sus costillas
Junto a la clínica de la Secretaría de Salud, a un costado de lo que será el nuevo parque recreativo, Silvestre Méndez, uno de los damnificados, que cargaba a su pequeña hija en brazos y en compañía de su esposa quemada de la cara, dice a Proceso:
“Ya nos agarraron de botana Y eso ¿cómo va a estar bien? Al desastre ya lo transformaron en burla y puro vacile Hace días encontré a una señora en el Metro y me dijo: `¿De qué se quejan?, si ya a todos les dieron casa’ Pero, pues no ¿cuál? Y esas son las bromas que más nos duelen”
Agrega:
“Luego de la tragedia, el 22 de noviembre, nos pasaron para acá, donde será el parque recreativo y las autoridades dijeron que a cada quien le iban a dar el lugar de antes Pasó el notario y luego de felicitarme porque en mi familia no hubo difuntos, ya no volvimos a saber nada de él Mire usted, yo bajo mucho al Distrito y me doy cuenta de los chistes que se hacen a costillas de los accidentados En la Prohogar me preguntaron ¿sabes a qué se debe que ya no vendan hot dogs en San Juanico? Y la respuesta fue: porque los habitantes los pedimos sin salchicha”
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Rafael Inclán, actor principal del Héroe desconocido, reconoce que la risa es un escape de la realidad “El público lo sabe y ríe hasta de su desgracia También hay un poco de amargura en el chiste Y cuando en un país hay crisis, surge el chiste a flor de labio Es un poco la burla de lo que nos sucede”
En su opinión, resulta cruel que alguien haga chistes en un escenario, como los relacionados con San Juanico “Eso sí es lamentable porque fue una terrible desgracia De verdad no creo que un cómico haga chistes de esa naturaleza, carente del mínimo de ética”
Pero lo cierto, se le inquiere, es que Sergio Corona lo hace
“Bueno, ¿Y se río la gente? Porque tal vez haya personas que ser rieron en ese momento y luego de una reflexión pudieron haberse arrepentido Sergio es un comediante con muchos recursos y no creo que necesite de esos chistes para divertir a la gente Como yo sigo viviendo en Tlatelolco, me cuesta más trabajo hacer ese tipo de chistes, porque estoy casi como en un campo de concentración, sobre todo ahorita que lo están arreglando Por eso me cuesta más trabajo burlarme Pero yo creo que lo que le pasó a Sergio es que a veces perdemos niveles En La Madelon un chiste de esos pasa como las groserías, que entre los intelectuales se hacen en un lenguaje snob o punk, mientras que entre nosotros es una leperada Como lo del borracho: lo que en el rico es alegría, en el pobre es borrachera”
Según el entrevistado, a los cómicos a veces “se les va la onda” Y la risa es muy venenosa, es como una enfermedad: por sacar una carcajada se traiciona en ocasiones la ética “Yo creo que eso fue lo que le pasó a Sergio Porque si alguien de los que asisten a ese lugar escucha el chiste, puede pararse, irse, reclamarle, o de plano mentarle la madre Pero si la misma broma la hacen en el Teatro Ferrocarrilero, que es más popular, te vas a encontrar con personas que tienen familiares que sufrieron la tragedia o un mismo nivel de vida y, por consiguiente, los resultados no serán los mismos”
Inclán pone en claro que el espectáculo de Sergio Corona, ofensivo para los habitantes de San Juanico, no se debe a la “mala leche”, sino a un poco de mal gusto “nada más” Y explica que, por otro lado, hay situaciones que se prestan a ello Por ejemplo, informa de una película que estelarizará en febrero y que se titulará Huele a gas “Resulta que ya la están relacionando con la tragedia y la realidad es que se trata de un asunto de hace 15 años Es una historia de don Alejandro Galindo, quien vendió los derechos a Roberto G Rivera, el del Mil usos, que a su vez la traspasó a Producciones Calderón Yo creo que es bueno aclarar esto porque parece oportunismo y la verdad es que se trata de un asunto muy diferente, al estilo de Mecánica Nacional”
Pablo Jiménez, cuya casa se encontraba justo en el lugar más afectado por la explosión, afirma que los chistes relacionados con San Juan Ixhuatepec “son fregaderas” Y sostiene: “A los que se burlan no les deseamos ni un segundo del sufrimiento que vivimos Pero si quiere otro chistecito, pregúntele al gobierno dónde va a ser el próximo chispazo”
Otro de los entrevistados, Francisco Estrada Martínez, que atiende una miscelánea sin nombre, coincide: “Pienso que está mal, porque los chistes se hacen con el dolor ajeno, de las muchas personas que murieron o de sus familiares”
Sin embargo reconoce que se hacen bromas hasta entre los mismos habitantes de San Juanico: “La tropa es medio canija, ya sabes Ahora dicen que se han hecho equipos de futbol hasta con los que fallecieron: que si son de los Angeles Negros o si pertenecen a los Diablos Rojos”
Por cierto, interviene uno de los clientes, ¿ya saben aquél de que el último muerto de San Juanico fue uno que gritó: “¡El gaaasss!”? O este otro: ahora a los Indios Verdes se les conoce como los Pieles Rojas”
“Ya nos agarraron de vacilada”, declara Hortensia Santana, quien se queja de que lo más grave es la ayuda que se promete y no llega “A nosotros”, dice mostrando a dos niñas con cicatrices de por vida a causa del accidente, “si acaso nos dan una despensa cada ocho días”
Otro damnificado refiere otros chistes: “Que ahora los niños de San Juanico juegan a las manitas calientes” o a “los quemados” Y el del vecino que le pregunta a otro: “Oye, ¿y a tu mujer que le pasó?” Y la respuesta: “Calsinada”
Entre los peseros que salen del Metro Indios Verdes, algunos conductores bromean en el camino: la ruta ya no va a ser a San Juan Ixhuatepec, sino a “Villa del Carbón” Y algunos recomiendan que en lugar de cartulinas con leyendas que van al parque del lugar, en adelante la guía sea: “Directo a Tizneylandia”
No faltan los pasajeros que airados preguntan por qué tantos chistes Y no falta quien le responda: “Porque Pepito salió de vacaciones”
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La popular pareja de cómicos Pomponio y Kíkaro opina sobre el tema
Kíkaro dice que “no debe de ser” Rechaza los chistes sobre una tragedia tan fresca, que nadie debe tocar, “bueno, el pueblo sí, porque se ríe de la muerte y eso no es de ahora Nosotros, inclusive, hacemos chistes de San Juanico, pero no los decimos en escena, por ética elemental, por respeto al público y a esa población devastada Pensamos que eso fue muy doloroso para hacerlo parte de nuestras rutinas La desgracia no debe servir para ganarse risas y adeptos”
Por su parte, Pomponio comenta: “Aunque sea muy bueno el chiste que cuente el pueblo, en escena no lo podemos decir Es cierto, nos burlamos de todo y a la muerte nos la comemos en azúcar y en pan, pero lo de San Juan Ixhuatepec, resulta demasiado Los que se agarran de ello es por falta de recursos Nosotros no queremos reacciones frías, de rechazo, con chistes de mal gusto”
Añade:
“Es un hecho que el pueblo mexicano se ríe de todo Tú vas a un velorio y, al principio, inunda la pena, pero al rato ya se están contando los cuentos Nosotros, fuera de escena, los contamos, pero con los de San Juanico ya no lo haremos más en lo sucesivo porque ya están muy quemados”
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Miguel Gallardo Casado y Juan Balderas Valdez, de 18 y 20 años de edad respectivamente, dicen que por una parte está bien lo de los chistes, “porque es una forma de no atormentarse la vida” Pero por otra, está mal “ya que es de la fregada reírse del sufrimiento de otros”
Reconocen ellos mismos los chistes que se dicen en San Juanico:
“Que los de San Juanico se parecen a Pronósticos Deportivos en que van 432 quemados, más los que se acumulen en esta semana”
“Que una señora va adoptar a un niño y le preguntan en qué término lo quiere”
“Que protestan contra Pemex porque están ardidos”
“Que lo más canijo fue la muerte de los que estaban crudos el domingo y amanecieron cocidos el lunes”
“Que”
Miguel y Juan no dejan de reconocer la indignación por este tipo de chistes que recorren escuelas, oficinas burocráticas, mercados, cafés, restaurantes, en todas partes
Lo cierto es que San Juanico ofrece actualmente una triste realidad En casi todas las casas se distingue aún el moño negro de luto Toneladas de polvo se levantan por la reconstrucción de los hogares Permanecen algunas ambulancias y la clínica de salud continúa laborando sin darse abasto Y frente a lo que será el parque recreativo están las esferas y pipas de Pemex destruidas por el fuego, que contrastan con las de Unigas que conservan, irónicamente, los anuncios de “Se prohibe fumar”
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Para Jesús Martínez “Palillo” lo que sí es una auténtica desgracia, es el PRI Considera falso que algunos de sus compañeros ironicen sobre los sucesos del 19 de noviembre “Dudo muchísimo que Sergio Corona haya dicho algo chistoso en relación con la tragedia de esos compatriotas Y a mí, como no me consta, no puedo criticarlo”
Y el cómico, prefiere hacer chistes sobre lo que, en su opinión, son las peores desgracias del país: sus gobernantes

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