Son incompatibles empresarios priístas y periodismo independiente: Armando Ayala

Son incompatibles empresarios priístas y periodismo independiente: Armando Ayala
Federico Campbell
Ya no existe la revista Contenido Murió cuando sus dueños mayoritarios, Rómulo O’Farril, Jr y Miguel Alemán Velasco, decidieron, el viernes 1o de marzo, redactarle su acta de defunción
—¿Por qué?

—Porque ya no querían que Contenido publicara reportajes políticos —dice a Proceso Armando Ayala Anguiano, director, desde hace 22 años, de la revista mensual que agotó los 230,000 ejemplares de su último número, el de marzo, en el que publicaba una serie de fotografías del expresidente José López Portillo:
López Portillo de boxeador, pegándole al costal, o en finta, con tenis adidas
JLP tirando al arco, en Caparroso, España, “aldea natal de sus antepasados”, según el pie de foto de Contenido
JLP con doña Carmen, bajo una foto de su Majestad Juan Carlos I de España
JLP rasgueando la mandolina, en Madrid, entre los reyes españoles, doña Sofía y don Juan
JLP lanzándose al ruedo en un cortijo Pie de foto de Contenido: “El sueño de su vida era acabar convertido en estatua ecuestre, pero desatinos y corrupción lo orillaron, al fin, a lanzarse al vacío”
El expresidente con la grecas JLP en el corazón y montado en un alazán y con traje de chinaco y pañoleta a la José María Morelos
—Es incompatible el periodismo independiente con los empresarios priístas —añade Armando Ayala Anguiano
—Pero si era un magnífico negocio: rebosaba de publicidad, se vendía como pan caliente, tenía casa propia en Polanco y sus propias máquinas de fotocomposición, aparte de papel en abundancia almacenado y daba empleo a 50 personas, entre periodistas y empleados administrativos
—Sí —dice Ayala Anguiano—, pero para ellos es un negocio mínimo, entre todos los que tienen
—No se entiende
—Su argumento desde un principio, tranquilos, sin exaltarse, fue que la revista no nació como una publicación política y que, por tanto, tenía que dejar de tratar temas políticos y volver a su planteamiento original
Autor de México en crisis, el fin del sistema, publicado por la editorial Océano, agotado y no reeditado, y que contiene el ensayo-novela “Cómo podría perder el PRI”, Ayala Anguiano es responsable, asimismo, de otro libro: JLP: los secretos de un sexenio, que luego de haber agotado cuatro ediciones a fines de 1984, editado por Grijalbo, no ha vuelto a aparecer
La revista Contenido fue originalmente un proyecto personal de Armando Ayala Anguiano y, posteriormente, una realización que se hizo posible al asociarse con dos socios capitalistas: Alemán y O’Farril, propietarios de las dos terceras partes de la empresa (el 33% siempre fue de Ayala Anguiano)
—Durante 22 años salimos cada mes a la calle —cuenta Ayala Anguiano— Del número con López Portillo en la portada vendimos 230,000 ejemplares Salimos en mayo de 1963 con el primer número Yo hice el proyecto, una revista de formato pequeño y, naturalmente, con artículos y reportajes originales, preferentemente de tema mexicano Hablé con Fernando Canales para ver si podía imprimirla en sus talleres (él siempre ha trabajado con los O’Farril, dueños de Novedades), y me dijo: ¿por qué no haces un trato con nosotros?
—¿Con quiénes?
—Con Alemán y O’Farril Y acepté Yo sería el director Era el último año del presidente Adolfo López Mateos y en esa época los periódicos y las revistas salían hasta con cinco fotografías diarias del Presidente Me propuse, pues, que durante los primeros cinco años ni siquiera mencionáramos al Presidente Y, sí, la revista fue apolítica en un principio Un negocio Pero empezó a pegar A los dos años dimos el primer gran golpe: Los hijos de Sánchez, como libro condensado Empezamos, durante el primer año, vendiendo 50,000 ejemplares, pero a los dos años la circulación ya era de 150,000
—¿Cuándo se politizó Contenido?
—Hacia finales del régimen de Luis Echeverría era patente que el público lector necesitaba reportajes en serio, políticos Y, así, poco a poco fuimos introduciendo artículos, temas de corte político Sin embargo, a medida en que se iba deteriorando la situación del país los reportajes políticos casi salían solos y la revista prendió como nunca
—Hasta que la apagaron la semana pasada ¿Qué dijeron Alemán y O’Farril?
—Dijeron: ya párale Ese no fue el trato No sigas tratando temas políticos porque ésa no era la fórmula original
—¿Y usted se quedó callado?
—No, al contrario: si la hago apolítica, les dije, nos lleva el diablo Pero la verdad es que no era una revista política, sino una publicación independiente Nunca estuvo ligada a ningún partido, mucho menos al PRI Ya había habido indicios de que no les estaba gustando mucho la revista, pero se hicieron más obvios cuando publicamos ese número con López Portillo de boxeador en la portada Yo conseguí fotos en España, me las traje, y las publiqué sin más ni más
—¿Seguirá teniendo defensores López Portillo?
—No sé —dice Ayala Anguiano—, pero la verdad es que no fue por eso No creo que hayan sido las fotos de JLP las que propiciaron el fin de la revista Si metes más política en el próximo número, me dijeron, aquí va a haber un conflicto Sí, les comenté, un conflicto cada mes A fines de febrero empezamos a platicar; yo no estaba dispuesto a dejar de publicar asuntos políticos ni a cambiar ni un punto ni una coma de lo ya reporteado y a punto de publicarse Ni una coma Así les dije Pero seguían montados en su macho y de ahí no se salían: nada de revista política
—¿Y por qué cree usted que reaccionaron así?
—No les conviene Para acabar pronto: sólo dos o tres revistas son las que mantienen la verdadera información política viva en México y Contenido era una de ellas No quieren líos y son del PRI Los dos Y yo no, yo no soy del PRI
—¿Así nomás?
—Yo interpreto que ellos pensaron: “Este nos está llevando por un camino que no nos conviene” Y a mí me dio coraje, realmente Dediqué 22 años a sacar con gran eficacia, con gran éxito, incluso desde el punto de vista del negocio, una revista, y para ellos esto no tenía la menor importancia ni merecía el menor respeto De los números fuertes llegamos a imprimir 500,000 ejemplares y a veces no imprimíamos más por falta de papel
—Entonces mejor la cerramos, dijeron ellos
—No, primero nos sentamos como caballeros, muy británicos, a discutir las cosas sobre la mesa “¿Vendes o compras?”, me dijeron Se supone que la parte mayoritaria fija el valor de las acciones, de las que yo tenía el 33% “Vendo”, dije yo “Sí, pero nosotros no compramos”, me contestaron “No nos interesa”
—¿Qué quiere decir eso?
—Quiere decir: “Entonces liquidamos” Me decidí después a comprar, pero ellos dijeron: “Ya no” Ya no quisieron vender
—¿Y cuál es el fondo?
—No sé Lo único objetivo es que ya no querían que publicara más reportajes políticos Claro, están defendiendo sus intereses Si les hicieron presión, lo ignoramos Si esta información periodística independiente es mala para el PRI, tampoco lo sabemos Muy estúpidamente creen que la política la hacen los periodistas Hay gente que sí cree que la información es perjudicial
—¿Se le dijo a usted que la exhibición de López Portillo lesionaba la imagen de la Presidencia, en sí misma, como institución?
—No La imagen de la Presidencia se la dan los presidentes, no los periodistas Lo que sucedió aquí fue un conflicto entre unos empresarios de la prensa priístas y un periodista independiente Es todo lo que hay Pero a mí me gusta convertir las derrotas en victorias Se le ha liquidado a todo mundo, a los 50 trabajadores, e incluso se les ofreció trabajo en las empresas de los Alemán y de los O’Farril
—Unos caballeros
—Pero ninguno de los trabajadores, mucho menos los 15 periodistas, aceptaron Decidieron solidarizarse conmigo y venirse a la nueva revista que ya tenemos en el horno
—¿Para cuándo?
—Para dentro de un par de meses
—No aprenden ustedes
—Será un Contenido pero mejor, más libre
—¿Qué tenían preparado para este número de abril que no alcanzó a salir?
—Una serie de reportajes sobre el norte, sobre la situación política Lo que se publica aquí en la capital no es nada con lo que publican los periódicos norteños Está surgiendo ya un periodismo independiente en el norte de México: periódicos que no aceptan los telefonazos de los jefes de prensa, ni de Gobernación, ni de la Presidencia, ni del PRI
—En uno de sus libros hay una premonición de que en 1988 ganará el PAN
—Sí, en 1976 publiqué, como novela, El día que perdió el PRI Este texto reapareció en el libro de Océano, México en crisis, con el título de “Cómo podría perder el PRI”
—Agotado
—Si —dice Ayala Anguiano— También el libro sobre JLP en la editorial Grijalbo Desde hace tres meses dicen que lo van a sacar pero no lo hacen; ya lleva cuatro ediciones, 30,000 ejemplares, desde que salió en diciembre
—¿Se deprimió usted?
—Sólo 24 horas Para mí, para el grupo de trabajadores y reporteros de Contenido, la revista sí era importante Para ellos, para Alemán y O’Farril, sólo era un negocio

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