LA ANABE, PRODUCTO DE LOS MALOS TRATOS A LOS BEISBOLISTAS, INICIO SU QUINTA TEMPORADA

LA ANABE, PRODUCTO DE LOS MALOS TRATOS A LOS BEISBOLISTAS, INICIO SU QUINTA TEMPORADA
Francisco Ponce
Cuando los peloteros decidieron romper las cadenas comenzó, precisamente el 12 de mayo de 1980, una etapa de ayunos y mortificaciones
Rebelados contra las arbitrariedades de algunos propietarios de equipos —y concretamente contra la tiranía del comisionado de la Liga Mexicana, Alejo Peralta—, la Asociación Nacional de Beisbolistas (Anabe) sacudió al medio deportivo profesional desde el 1o de julio de 1980, cuando declaró, por primera y, hasta ahora, única vez en la historia del béisbol organizado, una huelga que paralizó la temporada: 14 escuadras decidieron parar, en virtud de actitudes patronales contra los intereses de los peloteros

En el equipo Angeles de Puebla se dio el primer antecedente, cuando Jorge Fitch fue suspendido indefinidamente por Jaime Pérez Avella y los jugadores reaccionaron contra la medida, juzgada arbitraria
Luego, el 1o de julio, los equipos Tigres y Diablos decidieron no jugar No estaban afiliados al IMSS, carecían de día de descanso obligatorio, jamás participaban en el reparto de utilidades y en todas las prerrogativas a que todo trabajador, de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, tiene derecho
El alto comisionado, Alejo Peralta, en lugar de asumir su papel de árbitro en las disputas entre dirigentes y peloteros, tomó la bandera empresarial: “No platicaré con ignorantes”
El movimiento se extendió a 14 de los 20 conjuntos de la Liga Mexicana después del despido injustificado del receptor de los Tigres, Vicente Peralta, sin parentesco con el dueño del club felino
Así, los anabistas decidieron pedir refuerzos y el 14 de julio fueron recibidos por el presidente José López Portillo
Ya desde entonces, el segunda base de los Diablos Rojos, Ramón “Abulón” Hernández, se convirtió en el líder y símbolo del movimiento Fue quien habló ante el Presidente:
“durante muchos años, los beisbolistas hemos sido objeto de un proceso de marginación que nos ha apartado del marco legal que regula, no solamente las relaciones de trabajo, sino de todo el orden jurídico”
El Presidente manifestó que la situación era “muy ambigua y en indefinición”, pero les prometió crear “un grupo de trabajo” para estudiar el problema, aunque expresó que la solución debía alcanzarse “por la mejor de las vías: la negociación, la conciliación, porque me temo que un endurecimiento, previo e inmaduro, pudiera crear más problemas que solución”
Finalmente, con el apoyo del Congreso del Trabajo, la Liga Nacional comenzó su primera temporada, en marzo de 1981, con ocho equipos, como hasta la fecha
Sin embargo, no fue posible, desde ningún punto de vista, conciliar sus intereses con los propietarios de los equipos de la Liga Mexicana y, prácticamente, quedaron marginados del béisbol de invierno (Liga del Pacífico) y desde luego, de las ligas mayores
El Congreso del Trabajo les proporcionó asesoría, pero en realidad no pudo abocarse a la solución completa del problema
Por ejemplo, jamás pudo lograr el diálogo entre anabistas y funcionarios de la Liga Mexicana: Alejo Peralta consideró que era “un pretexto para agitar; es un pretexto para fines no benéficos para el béisbol”
Por considerar que desde su creación la ANABE está manejada “por personas ajenas al medio”, la Liga Mexicana la desconoce sistemáticamente, sin aceptar el diálogo
Para Alejo Peralta la situación era bien clara: el béisbol es un espectáculo y los beisbolistas los actores; si ellos no quieren actuar, pues se acaba: “Esto perjudica al béisbol, pero son ellos quiénes lo están perjudicando, porque prestaciones las tienen Saben que la mecánica del béisbol es única Si no rinden se les da de baja; cuando firman un contrato saben que los pueden cambiar y saben también que un equipo está en Ciudad Juárez y otro en Mérida Entonces, ¿de qué se asombran?”
Y el entonces presidente de la Liga Mexicana —18 años al frente— Antonio Ramírez Muro, declaró a Emilio Hernández (Proceso 192):
“¿Que la CTM apoya a la ANABE? Bendito sea Dios, hombre, qué bueno Que los apoyen, qué maravilla” Añadió: “¿Por qué me voy a espantar de lo que no me hace daño? A mí la CTM no me hace nada La CTM es extraordinaria Ella protege a los asalariados; los jugadores son asalariados y los va a proteger, nada más que eso yo lo pondría entre comillas La CTM es una organización muy fuerte, sabe las cosas, yo soy un ignorante”
Esa fue la segunda vez que el béisbol mexicano se vio afectado por un cisma En 1940 se produjo el primero, por diferencias entre los empresarios Se crearon, también, dos ligas: la Nacional y la Mexicana, cada una con seis equipos Pero hubo un personaje clave: el aduanero Jorge Pasquel, quien mediante fuertes inversiones, logró mantener a la Mexicana La Nacional de ese tiempo, apenas si resistió un año
Y ahora, la actual Liga Nacional surgió por iniciativa del los propios beisbolistas, quiénes abandonaron a la Mexicana, luego de no haber obtenido mejores condiciones laborales
El jueves 14, la Liga Nacional anabista comenzó su quinta temporada
Y actualmente, mientras la ANABE mantiene una lucha intensa por sobrevivir, el empresario Alejo Peralta, quien propició con sus actitudes prepotentes la escisión de 1980, ha sido premiado y, con parte de su equipo, se desempeña como uno de los vicepresidentes en el comité organizador del torneo nacional de béisbol patrocinado por el Partido Revolucionario Institucional

Comentarios