El recorte, adecuado por inevitable: Sánchez Mireles

El recorte, adecuado por inevitable: Sánchez Mireles
Echeverría y López Portillo hicieron crecer la burocracia para ganar fuerza
Francisco Ortiz Pinchetti
La burocracia nacional fue inflada artificialmente por tres presidentes de la República para crear una nueva casta que dirigiera el país, dice Rómulo Sánchez Mireles “El recorte que actualmente afecta a miles de servidores públicos no es un accidente; es el resultado de esa política equivocada seguida en los últimos 15 años y que hoy obliga a medidas drásticas que irremediablemente tendrán que ampliarse”

Sánchez Mireles, de 72 años de edad, conoce un poco de estos menesteres Fue dirigente nacional de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) y líder de la Cámara de Diputados en tiempos del presidente Adolfo López Mateos Con Gustavo Díaz Ordaz ocupó la dirección general de ISSSTE y fue desde ahí “saboteador” —según se autodefine— del movimiento médico de 1965
Ahora, “totalmente retirado”, el viejo político tiene ya bien poco que perder “A los políticos de carrera nos tiraron a la basura”, dice “Hoy ya no se aprende a hacer política en el PRI, sino en algún colegio de Harvard”
En un salón del Club de Golf México, cuando está a punto de iniciar una partida de dominó, Sánchez Mireles acusa al expresidente Luis Echeverría de haber iniciado la doble maniobra: el crecimiento exorbitante de una aristocracia burocrática, con fines de poder político personal, y la marginación de la clase política tradicional mexicana
“Hoy vemos los resultados”
Lo más grave, dice, es que el crecimiento del aparato burocrático no se hizo en función de servicio, de eficiencia, sino “pensando en la creación de una nueva casta, un nuevo sector directivo de la sociedad mexicana”
Sánchez Mireles —el cabello entrecano, ya escaso; la vehemencia inalterable— precisa que ese “crecimiento exorbitante” se hizo no en las plazas insignificantes o medias de la burocracia, sino en las plazas de alta dirección, “donde existe una verdadera aristocracia que contrasta brutalmente con la miseria de los servidores públicos de menor nivel y con la miseria del pueblo mexicano”
No se detiene:
“En la actualidad, la alta burocracia nacional está fabulosamente pagada Existe una clase, por no llamarla de otra manera, de burócratas muy elevados que tienen ingresos por encima del millón de pesos al mes, frente al burócrata estándar que tiene ahora un sueldo de sesenta o setenta mil pesos mensuales”
—¿Es adecuado el recorte?
—El recorte es adecuado porque es inevitable No hay de otra Y tendrá que proseguir y ser mucho más drástico de lo anunciado hasta ahora, para que sirva de algo Lo que es inadecuado es que la masa burocrática sea afectada indiscriminadamente Hay trabajadores que sí fueron llamados para cumplir una función útil; otros fueron llevados casi deliberadamente para violar los derechos de los viejos trabajadores y otros más, los de confianza, que fueron los privilegiados y que tal vez ahora sean los que resulten menos afectados
APARATO INEFICAZ
Rómulo Sánchez Mireles participó en la fundación de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) Durante la parte final del gobierno del presidente Miguel Alemán Valdés, entre 1950 y 1952, fue líder del sindicato de trabajadores del Departamento Central (hoy DDF) Llegó por primera vez a la Cámara de Diputados en 1952, cuando Adolfo Ruiz Cortines asumió la Presidencia de la República Fue luego tesorero de la FSTSE y, entre 1958 y 1961, secretario general de esa central burocrática, de donde pasó al liderazgo de la XLV legislatura (1961-1964)
Para ilustrar lo que él califica como “exorbitante crecimiento” de la burocracia, da algunos datos:
Cuando era dirigente de la FSTSE, hace 25 años, la federación agrupaba a poco más de 400,000 burócratas; hoy, sus miembros suman bastante más de dos millones “Es decir —acota— la burocracia se cuadruplicó en un país cuya población ni siquiera se ha duplicado”
A fines del gobierno de Alemán Valdés, la población de la ciudad de México era de unos seis millones de habitantes El sindicato de trabajadores del Departamento Central tenía unos 13,000 miembros Actualmente, la ciudad —no el área metropolitana— tiene 12 millones de habitantes; pero el DDF cuenta con 140,000 trabajadores “La población se duplicó, mientras la burocracia a su servicio se decuplicó”
La “explosión” que en el ámbito burocrático significó el arribo al poder de Luis Echeverría es ilustrada por Sánchez Mireles con el ejemplo del Departamento Agrario (hoy Secretaría de la Reforma Agraria) En el último año del gobierno de Díaz Ordaz, dice, Norberto Aguirre Palancares ejerció en el DAAC un presupuesto de 1,200 millones de pesos; al año siguiente, primero del gobierno de Echeverría, Augusto Gómez Villanueva dispuso para la ya SRA de 12,000 millones de pesos “La misma dependencia multiplicó diez veces su presupuesto, de un año a otro”, dice el exlíder burocrático “Y eso significó el crecimiento desorbitado de su aparato burocrático, pero para fines políticos, no para fines productivos”
—¿Cuáles eran esos fines políticos?
—Pudieron ser fines de control político, directo y personal, de fuerza, de distintos titulares de las dependencias O bien una tesis general de gobierno, vigente durante los regímenes de Echeverría y de López Portillo, con la intención de crear una gran fuerza de orden político Lo cierto es que no fue con intenciones de servir al pueblo con mayor eficiencia Esto es claro: ningún servicio público es mejor de lo que era hace 15 años
—Ante esa explosión de la que habla ¿cuál fue la actitud de los sindicatos burocráticos?
—En términos generales, reaccionaron como lógicamente tenían que reaccionar: trataron de defender hasta donde fuera posible a los trabajadores de base, para que no fueran afectados en alguna de estas dos formas: con el cese, para que sus plazas fueran ocupadas por empleados de confianza, o con el atropello a sus derechos laborales En general, creo que tuvieron éxito en la defensa acerca del primero de esos riesgos Por eso todo ese personal excedente entró originalmente como de confianza y paulatinamente se convirtió en personal de base
Sánchez Mireles aguza la mirada, tendida sobre los greens del club de golf visibles por el ventanal “Algunos sindicatos cometieron el error de creer que al absorber a ese personal aumentaban su fuerza Aceptaron las cosas como una situación de hecho; pero en la práctica el procedimiento resultó totalmente negativo: el trabajador de base al que se atropella y al que se le pone encima a un empleado de confianza generalmente inepto, es un trabajador cuya eficiencia baja Automáticamente Porque se siente atropellado, ofendido; se siente discriminado Ese trabajador se hace ineficaz Y el que llega es ineficaz por ignorancia, porque no tiene experiencia El resultado es la formación de un aparato ineficaz de la administración pública”
La ineficiencia, repite, la vemos todos los días “Vaya a tratar cualquier asunto, en cualquier dependencia, y verá los resultados de la `simplificación administrativa’ y de la `ventanilla única’ Es lo mismo de siempre: un desastre Los planes no han operado Y no han operado porque hay una especia de sabotaje implícito de la gente que se siente lastimada y atropellada en sus derechos”
Un golpe seco en la mesa precede al siguiente juicio del político “obligado al retiro” desde 1970: “Ese es el problema mayor: ha crecido la ineficiencia No hemos actuado como una país que lucha por la eficiencia Ese es el problema más serio de México No tanto el tamaño, sino la ineficiencia de la maquinaria burocrática”
—¿Cree que el actual gobierno corrige esta situación?
—Como se dice en el cursi lenguaje moderno, yo creo que las medidas que se han tomado son correcciones coyunturales Son remedios Nada más Porque no creo que lleguen a hacer cambios de fondo Tendría que ser algo tan drástico, tan definitivo, que francamente dudo que ocurra
POLITICOS EN LA BASURA
Tampoco cree Sánchez Mireles en el retorno de los políticos, “echados del sistema” a partir también del gobierno de Echeverría
“Ese fue uno de los más graves cambios estructurales, como se dice ahora, que ha sufrido México”, acusa el exlíder Y entre bromas y veras, comenta: “cambios estructurales, como el hecho de que ahora ya no se aprende a hacer política en el PRI sino en algún colegio de Harvard o de Falfurrias Esos son los verdaderos cambios que están modificando la fisonomía de la sociedad mexicana”
Usa el tono de advertencia para agregar:
“Todavía no nos damos cuenta cabal de lo que esto significa y de lo que va a significar en el futuro Es cosa muy seria: una masa de dirigentes políticos medios, que es la que está emergiendo, nunca ha olido al pueblo de México; no sabe lo que es el pueblo de México porque jamás, jamás, ha estado cerca de él Y en sus manos acabará la decisión sobre los graves problemas del pueblo de México”
Pausa de por medio, lo subraya “Y desgraciadamente hacia eso vamos”
Sánchez Mireles asegura que “por algún fenómeno psicológico”, Echeverría repudió a la verdadera clase política mexicana “Tal vez fue alguna reacción de desconfianza personal, no sé; el caso es que el presidente impulsó a una nueva casta, aquel grupo de los 300 jóvenes que hicieron la declaración axiomática de que toda la gente mayor de 30 años estaba liquidada y era inepta para el servicio de México A partir de ese momento, se manifiesta el repudio abierto a todo lo que pudiera considerarse político profesional o de carrera y se inventa toda una nueva generación de supuestos políticos”
—¿Cómo se dejaron los políticos quitar el poder?
—Los políticos no nos dejamos quitar nada México es un país presidencialista y todos hemos contribuido a que así sea Claro, el presidencialismo degeneró después y se convirtió ya en `amonratista’ (de Amon Ra, dios egipcio) Ahora el Presidente de México no es un presidente ni es un representante de Dios: es Dios
“En nuestra época había presidencialismo Se produjo una decisión en contra de la que yo estuve y que representó mi proscripción definitiva de la política Yo fui antiecheverrista Lo fui antes de que fuera candidato, lo fui siendo candidato, lo fui siendo presidente En fin, cuando se produjo la decisión en favor de Echeverría se inició por decisión suya la desaparición del grupo político de México Luego, por inercia, continuó Como la fuerza radica en un solo lugar, no había político que pudiera impedirlo Nadie Nunca hay ni puede haber pelea en contra del presidente de México”
Esto, dice en seguida, tiene que modificarse “Es una de las tareas fundamentales del México nuevo Si eso no se modifica, México no tiene remedio Pero eso tiene que nacer del propio sistema, para salvarse Tiene que reconocer que tiene que hacer cesión de poder, o en función de los poderes o en función de los partidos o en función de otras instituciones Si no se entiende esta necesidad, el sistema está perdido”
El exdiputado que fue hombre de confianza del Presidente López Mateos, dice que en México puede haber diez mil o doce mil políticos de primer línea frustrados, resentidos, lanzados al basurero y al anonimato “No se van con los grupos de izquierda porque no están convencidos y no se van con los de derecha porque los repudian; pero están ahí y son una oposición encubierta, latente, que no opera porque no tiene instrumental para operar”
—Usted ¿se siente frustrado?
—No Yo siento que cumplí mi función Siempre pensé que mi función terminaría con la del licenciado López Mateos No fue así Fui llamado por el presidente Díaz Ordaz, de emergencia, para una tarea que no me gustó La tuve que cumplir por obligación: después de haber sido dirigente de los médicos como líder burócrata, fui llamado como saboteador del movimiento médico
—¿Saboteador, dijo?
—Sí, saboteador Yo había sido nombrado director del ISSSTE y se me encomendó encargarme del problema de los médicos Los médicos tenían la razón en lo que inicialmente pedían Después cambiaron las peticiones y el problema se volvió político Pero, repito, al principio ellos tenían la razón Y, claro, yo tenía que negársela O me tenía que ir Ese era el dilema Para mí fue muy doloroso, muy penoso Les pegué y les pegué fuerte Yo cuando peleo peleo en serio Con todo el dolor de mi corazón les pegué muy fuerte a los médicos
“Ahora, casi todas las personas que andan aquí conmigo son médicos Están convencidos de que al final de cuentas yo tuve razón; porque el problema se transformó de la petición justa y legítima al movimiento político para desestabilizar al sistema Entonces, todos mis escrúpulos desaparecieron”
No niega Sánchez Mireles que pudo “aportar más” como político en funciones Pero, ante el encubrimiento de Echeverría, “no tuvo ya nada que hacer”
Su juicio sobre Echeverría y López Portillo es implacable “En uno fue la ambición del poder; en el otro, la ambición de vivir Juntos hundieron al país y nos fuimos al abismo”
—¿Se equivocó Díaz Ordaz?
—No me haga esa pregunta Yo al licenciado Díaz Ordaz lo respeté mucho No quiero opinar sobre eso Mejor vámonos

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