EL HISTORIADOR AUTODIDACTA GABRIEL AGRAZ PREPARA UN EXHAUSTIVO DICCIONARIO DE ESCRITORES JALISCIENSES

EL HISTORIADOR AUTODIDACTA GABRIEL AGRAZ PREPARA UN EXHAUSTIVO DICCIONARIO DE ESCRITORES JALISCIENSES
Miguel Angel Flores
El primer tomo de la Bibliografía de los escritores de Jalisco, publicado en 1980 por la UNAM, es el resultado de una vocación de historiador ejercida con tenacidad, paciencia y afán de precisión Las características de este libro podrían hacernos pensar que su autor, Gabriel Agraz García de Alba, es un historiador con sólida preparación académica El primer tomo de esta Bibliografía es el inicio de un magno proyecto que consiste en elaborar un diccionario de escritores jaliscienses lo más completo posible También podría uno pensar que por la cantidad de datos reunidos en este primer tomo estamos ante el trabajo de un equipo de investigación
Pero Gabriel Agraz García de Alba aclara que él es el único miembro del equipo que ha recopilado y sistematizado toda la información disponible sobre autores de Jalisco

“Yo solo me he echado a cuestas la tarea de reunir una biblioteca de autores jaliscienses —comenta—, y también he formado un fichero con más de 100 mil fichas donde constan las referencias sobre los escritores de Jalisco” Y en efecto, en la referencia sobre Jorge Hernández Campos aparece un dato poco conocido: su participación en la traducción al italiano de textos prehispánicos hecha sobre la versión del padre Garibay El acervo de su biblioteca está formado por toda clase de autores: conocidos como Agustín Yáñez, Juan Rulfo, Vicente Leñero; y autores que escribieron ocasionalmente un libro sin trascendencia De todo quiere guardar registro Gabriel Agraz Ahí están en los estantes libros encuadernados extravagantemente con pedazos de petate o de tapas decoradas con ramas, lo mismo que ejemplares de los primeros libros de Agustín Yáñez, como su novela Ira roja, que es una abierta defensa de los cristeros “Estos son ejemplares muy raros —explica Gabriel Agraz— Yáñez tuvo un pasado católico y reaccionario que después se empeñó en borrar cuando empezó a hacer carrera política Defendió la rebelión cristera Después hizo hasta lo imposible por desaparecer los libros que enturbiaban su imagen pública
Agraz García de Alba también ha formado una pequeña hemeroteca con ejemplares de revistas y periódicos editados en el estado de Jalisco Es dueño de una colección completa de la revista Banderas de Provincia, donde se inició como escritor Agustín Yáñez y que empezó a publicarse al final de la década de los años veinte Dice Gabriel Agraz que siempre se ha pensado que el fundador y animador de esa revista fue Yáñez, sin embargo la revista en sus primeros números se publicaba bajo la dirección de Alfonso Gutiérrez Hermosillo
La erudición de Gabriel Agraz (que pronto cumplirá sesenta años: Tecolotlán, Jalisco, marzo de 1926) sobre los autores de Jalisco es asombrosa Su gusto por el dato preciso le ha acarreado más de una malquerencia Algunos no le perdonan que haya demostrado que es erróneo considerar a Amado Nervo como escritor originario de Nayarit “Cuando Nervo nació —dice Agraz— aún no existía el estado libre y soberano de Nayarit” En la época de Nervo el territorio de Nayarit formaba parte de Jalisco Todo está bien documentado Nayarit se convierte en Territorio Federal en 1884 Y recuerda Agraz que Juárez quiso convertir a la región de Nayarit en Distrito Militar, pero el Congreso Nacional desaprobó tal acto
Cuando se le pregunta a Gabriel Agraz García de Alba dónde estudió, esboza una sonrisa y responde: “Yo nunca fui a la escuela Soy autodidacta No cursé ni la primaria Me he dedicado desde joven a la investigación histórica por el gran amor que le tengo a las cosas de mi estado Por ser autodidacta me ha sido muy difícil encontrar quién patrocine mi trabajo como investigador; sin embargo, yo siempre he estado reuniendo datos sobre cosas de mi tierra Además de mi biblioteca y mi fichero tengo microfilmados miles de documentos que se hallan en toda clase de archivos: del estado de Jalisco, de parroquias, de municipios y también particulares Mire, le voy a enseñar también mi fototeca”
En la iconografía de los autores de Jalisco don Gabriel conserva una fotografía muy poco conocida de Amado Nervo La única fotografía que circula del autor de La amada inmóvil nos da la imagen de un hombre calvo, envejecido prematuramente y con expresión melancólica Pero la foto del archivo de don Gabriel fue tomada en la juventud de Nervo Se le ve con expresión alegre y con un gran mostacho Tenía entonces 25 años
Y don Gabriel también ha reunido y conservado todo tipo de documentos y publicaciones que se relacionan con autores de Jalisco Tiene en su poder, por ejemplo una carta de presentación que Porfirio Díaz extendió a favor de Irineo Paz para el cónsul de México en París, Manuel Payno Y también guarda en su archivo una felicitación impresa en seda que los redactores del periódico La Patria entregaron a su director, Irineo Paz, el día de su cumpleaños en 1912 Además, del mismo Irineo Paz conserva algunos ejemplares del periódico que dirigió en St Louis Missouri en 1896 y que se llamaba Las Dos Naciones A propósito de Ireneo Paz, don Gabriel se refiere a la innoble actitud de algunas personas que se aprovechan del trabajo ajeno sin dar el crédito correspondiente Un señor de nombre Napoleón Rodríguez escribió un esbozo biográfico de Ireneo Paz, que publicó con el sello de la editorial Luzbel La ayuda que Gabriel Agraz le prestó fue muy importante para la elaboración de la biografía de Paz Salvo prueba en contrario, él es el único que posee ejemplares del periódico El payaso, que Ireneo Paz dirigió en 1865 Sin embargo, Napoleón Rodríguez hace pasar como suyo todo el mérito de la investigación
—Por su formación nada lo predisponía a las labores intelectuales ¿Cómo nació su interés por la historia y sobre todo por la investigación?
—Cuando yo era niño mis abuelas tenían aproximadamente 90 años y gozaban de una memoria privilegiada Como en todos los pueblos, los domingos me enviaban a saludarlas Mis primos iban con el interés de que les dieran su “domingo”, pero a mí me interesaba más que me contaran cosas del pasado Les preguntaba que de dónde venían, quiénes habían sido sus padres, quién había construido el kiosco de la plaza del pueblo Les llamaba mucho la atención que les hiciera esa clase de preguntas y como la gente mayor vive de recuerdos, pronto me convertí en el nieto consentido No me interesaba el dinero, nunca me ha interesado, me interesaban sus recuerdos
—¿Pero cómo canalizó esa inquietud por el pasado?
—Cuando crecí quise saber más sobre el pasado de mi pueblo y mi familia Me puse a investigar sobre los orígenes de mi familia y al hacer la historia de ella me di cuenta que todas las familias del pueblo estaban emparentadas entre sí Decidí hacer una historia de la población de Tecolotlán En el archivo Real de Tecolotlán existían cientos de testamentos Esos testamentos fueron de gran ayuda y motivaron mi curiosidad por la historia, pues en ellos estaban los datos de las familias Así reconstruí muchos árboles genealógicos Me fascinaba leer los testamentos Por ellos me enteré que muchos hombres ilustres habían nacido en Tecolotlán y que la primera crónica sobre Jalisco, que data del siglo XVII y cuyo autor es Fray Antonio Tello, se escribió en mi pueblo Pude enterarme también que mi familia por diez generaciones ha vivido en Jalisco Entre más profundas son las raíces más se ama la tierra donde se nace
—¿Cuando tuvo todos esos datos decidió hacer el libro inmediatamente?
—Junté todos esos datos pero yo no pensaba en escribir el libro Yo apenas si sabía escribir Para mí era una labor casi imposible darle forma a un libro, me faltaba preparación, así que recurrí a un padre jesuita de Juchitlán, Ramiro Camacho, quien se había distinguido por se autor de obras de índole religiosa y teológica Cuando le solicité que escribiera el libro con el material que había reunido me dijo que por qué no lo hacía yo mismo, y luego me preguntó que qué estudios había hecho Cuando le respondí que apenas si sabía leer y escribir, muy disgustado me gritó: ¿Qué crees que para escribir historia cualquier analfabeta como tú lo puede hacer? “No padre, por eso quiero que me ayude” Después me dijo que para ser escritor se necesitaban muchos años de estudio y que la cultura se medía por el número de idiomas que domina uno El me enumeró las lenguas que conocía: latín, griego, francés, inglés, italiano Quedé deslumbrado Bueno, dijo, ahora que me acuerdo la mejor historia de la conquista de México se la debemos a un analfabeta como Bernal Díaz, a lo mejor tu historia, por ser obra de otro analfabeta, algún día llegará a ser importante En su enojo por haberle ido a quitar el tiempo, me dijo que lo único que podía hacer por mí era recomendarme con un familiar de recursos, que en este caso fue mi tía Josefina Agraz Su recomendación surtió efecto; mi tía ayudó en una mínima parte a financiar la edición de mi historia de Tecolotlán que escribí con muchas dificultades; para acompletar el costo de la edición vendí mi rebaño de cabras Mandé imprimir mi libro, se hicieron 1,350 ejemplares El tiraje fue relativamente alto porque salía carísimo imprimir pocos ejemplares El padre Camacho me recomendó una imprenta de Guadalajara y él mismo desde el púlpito animó a los feligreses a que compraran el libro Sólo dos personas compraron el libro al precio de 20 pesos Me dediqué a enviar el libro a todas las bibliotecas del país y del extranjero Mi padre dijo que era una locura lo que había hecho pero desde entonces jamás abandoné la investigación histórica
—¿Y no se sintió desalentado?
—No, nunca me he sentido desalentado He recibido muchas felicitaciones por mi trabajo y me satisface mucho que se dé a conocer la historia de la tierra donde nací Este empeño por divulgar lo nuestro, por mejorar cultural y moralmente la vida de mi pueblo y los municipios vecinos me llevó a convertirme en periodista Yo animé a mucha gente para que fundáramos un periódico que se llamó Ecos de Provincia Cuando ya fue un hecho el periódico, la mayoría decidió que yo me hiciera cargo de la dirección Me negué Yo no conocía el oficio Un sacerdote joven se ofreció a orientarme Los demás dijeron que me apoyarían A la mera hora me dejaron solo Nadie me ayudó Tuve que aprender sobre la marcha Mi intención era que nos conociéramos los de los diferentes municipios, quería que el periódico expresara el sentir de nuestra provincia Yo tuve que escribir editoriales, artículos Empecé a denunciar prácticas inmorales y a defender de los talabosques los árboles de nuestra sierra Y por supuesto que fui objeto de intimidaciones, represiones e intentos de sobornos
—¿Por qué se acabó el periódico?
—Lo cerré en 1958 porque me embarqué en otra aventura Sucedió que yo invitaba con frecuencia a gente originaria de Tecolotlán a que nos visitaran Quería que los hijos ausentes del pueblo se interesaran por el pueblo Entre ellos estaba Francisco José Sauza Todos lo conocían como industrial pero casi nadie sabía que era originario de Tecolotlán Lo interesé en el pueblo para que nos ayudara en las labores culturales y sociales que realizábamos En una ocasión que fue de visita me dijo: A usted que le gusta tanto la historia, por qué no escribe la de Tequila Sauza Pida lo que quiera, como comerciante Dígame cuánto me va a cobrar Yo no tenía mentalidad de comerciante y además no me interesaba escribir esa historia Pero el señor Sauza insistió mucho Y sólo puse como condición que auspiciara la historia de los 124 municipios de Jalisco Aceptó Así fue como fundé el Departamento de Investigaciones Históricas de Tequila Sauza Usted sabe que algunas empresas se dedican al fomento de la cultura y que el dinero que destinan a este fin es deducible de impuestos, así en lugar de pagar impuestos invierten ese dinero en hacerse propaganda de altura
“Por supuesto que no les caí nada bien a los que llevaban la cuenta de publicidad de Tequila Sauza, ya que el departamento que fundé se financiaba con parte del presupuesto que originalmente se destinaba a publicidad Así que empecé bajo malos auspicios Y fíjese qué curioso: después de que concluí los libros de Jalisco a la vanguardia e Historia de Tequila Sauza, apareció publicado un artículo en la revista Sucesos para todos en el que se me desprestigiaba Este fue el pretexto que utilizó el señor Sauza para despedirme Así acabó mi asociación con Tequila Sauza Poco después de que me despidieron cerraron el Departamento de Investigaciones Históricas Yo seguí por mi cuenta escribiendo la historia de los municipios, pero ya sin mecenas”
—¿Y cómo entró en contacto con la universidad?
—Como le dije ya, seguí investigando sobre la historia de los municipios de Jalisco; mientras investigaba, en un archivo conocí a Ernesto de la Torre Villar El se enteró de lo que estaba haciendo y de la cantidad de material que había logrado recopilar En la época en que conocí al licenciado De la Torre, éste era director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas Me invitó así a que preparara una guía bibliográfica de autores de Jalisco De paso, debo decirle lo afortunado que fui al conocer a Ernesto de la Torre Villar, pues luego del incidente con Sauza todas las empresas comerciales a las que recurrí en busca de ayuda me cerraron las puertas Me entristecía mucho dejar trunca mi labor De la Torre logró que se me aceptara como “investigador especial” El me dio orientaciones muy importantes en cuanto al aspecto metodológico
—Por el primer tomo de su guía, que sólo se ocupa de la letra A, se ve que su trabajo va a ser de grandes dimensiones
—Sí, pero sucede que mi trabajo en la universidad ha quedado trunco Se fue el licenciado De la Torre y ya no me renovaron mi contrato El Instituto de Investigaciones Bibliográficas suspendió el proyecto Pienso que la universidad es la institución adecuada para publicar esta clase de trabajos Con los costos actuales, para mí es imposible mandar imprimir un libro
—¿Y qué piensa hacer en el futuro con todos sus libros, fichas y documentos? ¿Ha pensado en venderlos o donarlos a alguna institución?
—Mi deseo es formar con todo esto un centro de investigaciones históricas en Guadalajara Ojalá algún día pueda hacerlo

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