Entrevista inédita en español con Simone de Beauvoir

Entrevista inédita en español con Simone de Beauvoir
Puesto que mi vida personal desaparecerá, no me importa si mis libros perduran
Miguel Angel Flores
En los años de la postguerra era imposible pensar en el mundo intelectual francés sin la presencia de la más famosa y polémica pareja de entonces: Jean Paul Sartre-Simone de Beauvoir Quién no recuerda aquella foto tomada en plena madurez de la pareja mientras cruzan el boulevar Saint Germain Ella proyecta una presencia sólida, hermosa, y está arreglada según los cánones de una chica formal
Los dos brillaron por méritos propios De Beauvoir hasta el final luchó por sus convicciones feministas y cultivó algunos equívocos por sus actitudes políticas Sobre el contenido polémico de sus libros destaca la perfección de estilo Manejó la lengua francesa con la elegancia y el aplomo de los grandes escritores franceses No fue muy afecta a conceder entrevistas y siempre resintió que su éxito como escritora trajera aparejada una insaciable curiosidad por su vida privada
Su vida fue singular en muchos aspectos En 1965, cuando la revista Paris Review se encontraba en la cima de su popularidad por haber inaugurado un nuevo género de entrevista a los escritores, Madeleine Gobeil logró convencer a Simone de Beauvoir, quien le concedió la siguiente entrevista, que salvo prueba en contrario no ha sido divulgada en español ni recogida en los libros que reúnen las entrevistas aparecidas en Paris Review bajo el título “Writers at work”
ENTREVISTADORA: Durante los últimos siete años usted ha estado escribiendo sus Memorias, en las que con frecuencia se pregunta sobre su vocación y su profesión Tengo la impresión de que fue la pérdida de la fe religiosa la que la orientó hacia la escritura
SIMONE DE BEAUVOIR: Es difícil revisar el pasado de uno sin hacer un poco de trampa Mi deseo de escribir data de hace mucho tiempo Escribí cuentos a la edad de ocho años, pero muchos niños hacen lo mismo Pero eso no quiere decir que en realidad tengan vocación para la escritura Quizá en mi caso la vocación se acentuó por mi pérdida de fe religiosa También es cierto que cuando leía libros que me emocionaban profundamente, como el libro de George Eliot The Mill on the Floss, deseé con todas mis ganas ser alguien, como ella, cuyos libros son leídos, y emocionan a los lectores
E: Usted había estado escribiendo durante diez años antes de publicar su primer libro a la edad de treinta y seis años ¿No se sintió acaso desanimada?
SB: No, porque en mi época no era común ser publicado a muy temprana edad Por supuesto que había dos o tres excepciones, como Radiguet, quien era un prodigio Sartre mismo no publicó sino hasta los treinta y cinco años, cuando La náusea y El muro salieron a la circulación Cuando mi primer libro más o menos publicable fue rechazado, me sentí un poco desanimada Fue muy doloroso cuando la primera versión de Llegó para quedarse fue rechazada Pensé entonces que debía tomarme mi tiempo Conocía muchos ejemplos de escritores cuyos comienzos fueron tardíos La gente siempre hablaba del caso de Stendhal, quien no empezó a escribir sino hasta los cuarenta años
E: ¿Recibió alguna influencia de los escritores norteamericanos cuando escribió sus primeras novelas?
SB: Al escribir Llegó para quedarse estaba influenciada por Hemingway en cuanto a que nos enseñó cierta sencillez en los diálogos y la importancia de las pequeñas cosas en la vida
E: ¿Traza usted un plan muy preciso cuando escribe una novela?
SB: Usted sabe que durante diez años no he escrito una novela, todo ese tiempo he estado trabajando en mis memorias Cuando escribí Los mandarines, por ejemplo, creé los caracteres y una atmósfera alrededor de un tema dado y poco a poco la trama de la novela tomó forma Pero en general comienzo a escribir una novela mucho antes de pensar en la trama
E ¿Comienza a escribir inmediatamente?
SB: Eso depende mucho de lo que esté escribiendo Si el trabajo funciona bien, dedico un cuarto o media hora a leer lo que escribí un día antes y hago algunas correcciones Después continúo A fin de retomar la hebra tengo que leer lo que he hecho antes
E ¿Sus amigos escritores tienen los mismos hábitos?
SB: No, este es un asunto muy personal Genet, por ejemplo, trabaja en forma muy diferente Cuando está escribiendo algo le dedica doce horas al día durante seis meses y cuando termina puede pasar seis meses sin hacer nada Como ya dije, trabajo todos los días salvo los dos o tres meses de vacaciones que dedico a viajar cuando generalmente no trabajo Leo muy poco durante el año, y cuando salgo de viaje me llevo una maleta llena de libros, libros que no había tenido tiempo de leer Pero si el viaje dura un mes o seis semanas, me siento incómoda, particularmente si me hallo entre la redacción de dos libros Me aburro si no trabajo
E: En La sangre de los otros y Todos los hombres son mortales usted se ocupa del problema del tiempo ¿En este aspecto recibió alguna influencia de Joyce o de Faulkner?
SB: No, fue una preocupación personal Siempre he estado vivamente consciente del paso del tiempo Siempre he pensado que soy vieja Incluso cuando tenía doce años, pensaba que sería horrible tener treinta Sentía que algo se perdía Al mismo tiempo, estaba consciente de lo que podía ganar, y ciertos periodos de mi vida me han enseñado muchas cosas Pero, a pesar de todo ello, siempre me he sentido acosada por el paso del tiempo y por el hecho de que la muerte se cierne sobre nosotros Para mí el problema del tiempo se vincula con el de la muerte, con el pensamiento de que inexorablemente nos aproximamos poco a poco a ella, con el horror de la decadencia Es eso, más que el hecho de que las cosas se desintegran, lo que hace que el amor disminuya Eso también es horrible, aunque personalmente nunca me he sentido perturbada por ello Siempre ha habido una gran continuidad en mi vida Siempre he vivido en París, más o menos en los mismos barrios Mis relaciones con Sartre han durado mucho tiempo Tengo amigos muy viejos a los que sigo viendo Así pues, no es que sienta que el tiempo rompe las cosas, sino más bien que siempre sé orientarme Quiero decir que hay muchos años detrás de mí, y muchos años frente a mí Los cuento
E: En la segunda parte de sus memorias, usted dibuja un retrato de Sartre de la época en que él estaba escribiendo La náusea Usted lo describe obsesionado por lo que él llama sus “malestares”, por la angustia Usted parece haber sido en esa época el miembro alegre de la pareja Sin embargo, en sus novelas usted revela una preocupación por la muerte que nunca hallamos en Sartre
SB: Pero recuerde lo que él dice en Las palabras Nunca sintió la inminencia de la muerte, mientras que sus compañeros de estudio —por ejemplo Nizan, el autor de Aden Arabia— estaban fascinados con ella En cierta forma, Sartre sentía que era inmortal El se había aventurado a todo en su trabajo literario con la esperanza de que su obra sobreviviría; mientras que para mí, debido al hecho de que mi vida personal desaparecerá, no tengo el más mínimo interés en saber si mis libros perdurarán Siempre he estado muy consciente de que las cosas ordinarias de la vida desaparecen, las actividades diarias, las impresiones de uno, las experiencias del pasado Sartre pensaba que la vida podía ser atrapada mediante las palabras, y yo sentí que las palabras no eran la vida sino una reproducción de la vida, o de algo muerto, por así decirlo
E: Ese es precisamente el asunto Algunos afirman que usted no tiene el poder de trasladar la vida a sus novelas Insinúan que sus personajes son copia de la gente que la rodea
SB No lo sé ¿Qué es la imaginación? A la larga, es un asunto de lograr cierto grado de generalidad, de verdad en lo que existe, de lo que uno en realidad vive Las obras que no están basadas en la realidad no me interesan a menos que sean demasiado extravagantes, por ejemplo, las novelas de Alejandro Dumas o Víctor Hugo, que en cierta forma son épicas Pero no las llamo trabajos de la imaginación sino más bien trabajos del artificio Si quisiera defenderme, podría referirme a la novela La guerra y la paz de Tolstoi, en ella todos los personajes fueron tomados de la vida real
E: En sus novelas encontramos a un personaje femenino que está desorientado por falsas nociones o que está amenazado por la locura
SB: Muchas mujeres modernas son así Las mujeres están obligadas a desempeñar un papel que no les corresponde, por ejemplo, ser grandes cortesanas, fingir sus personalidades Están al borde de la neurosis Siento gran compasión por esa clase de mujeres Me interesan más que las muy equilibradas amas de casa o madres Por supuesto que hay mujeres que me interesan mucho más: aquellas que son verdaderas e independientes, que trabajan y crean
E: Ninguno de sus personajes femeninos son inmunes al amor A usted le gusta el elemento romántico
SB: El amor es un gran privilegio El amor verdadero, que es muy raro, enriquece las vidas de los hombres y las mujeres que lo viven
E: En sus novelas, parece que son las mujeres —pienso en Francoise de Llegó para quedarse y en Anne de Los mandarines— quienes lo viven intensamente
SB: La razón consiste en que, a pesar de todo, las mujeres dan más de sí mismas en el amor porque la mayoría de ellas no tienen otra cosas que las absorba Quizá también son más capaces de compasión, que es la base del amor Quizá también se debe a que puedo proyectarme más fácilmente en las mujeres que en los hombres Mis personajes femeninos son mucho más ricos que los masculinos
E: Después de su novela larga Los mandarines usted dejó de escribir ficción y comenzó su memoria ¿Cuál de estas dos formas literarias prefiere?
SB: Me gustan ambas Ofrecen diferentes clases de satisfacciones y desilusiones Al escribir mis memorias es muy agradable estar apoyada por la realidad Por otro lado, cuando uno sigue a la realidad día tras día, como lo he hecho, hay ciertos abismos, ciertas clases de mitos y significados que no desdeña En una novela, sin embargo, uno puede expresar esos horizontes, esos sobretonos de la vida diaria, pero hay un elemento de fabricación que sin embargo es perturbador Uno debe proponerse inventar sin fabricación Durante mucho tiempo había estado esperando la oportunidad de hablar de mi niñez y juventud Había mantenido una profunda relación con ellas, pero no había signos de su presencia en ninguno de mis libros Incluso antes de escribir mi primera novela, había tenido el deseo de tener una conversación de corazón Era una necesidad muy personal, muy emocional Después de Memorias de una chica formal me encontraba muy insatisfecha, y pensé entonces que debía hacer algo más Pero era incapaz de hacerlo Me dije: “Tengo que luchar para ser libre ¿Qué he hecho con mi libertad, en qué se ha transformado?” Escribí la continuación, que va de los veintiún años a la presente época De La flor de la vida a La fuerza de las circunstancias
E: En una reunión de escritores en Formentor no hace mucho, Carlo Levi describió La flor de la vida como “la más grande historia de amor del siglo” Sartre aparece por primera vez como un ser humano Usted revela un Sartre que no ha sido bien entendido, un hombre muy distinto del legendario Sartre
SB: Lo hice intencionalmente No quiso que escribiera sobre él Finalmente, cuando vio la forma en que hablaba de él, me dio mano libre
E: En una entrevista con Hemingway en París Review, dijo: “De lo que uno puede estar seguro en un escritor con preocupaciones políticas, es que si su trabajo perdura, uno tendrá que hacer a un lado la política al leerlo” Por supuesto, usted no está de acuerdo ¿Aún cree usted en el “compromiso”?
SB: Hemingway fue precisamente el tipo de escritor que nunca quiso comprometerse Sé que participó en la Guerra Civil española, pero como periodista Hemingway nunca estuvo profundamente comprometido, pensaba por eso que lo que era eterno en literatura era lo que no tenía fecha, lo que no está comprometido No estoy de acuerdo En el caso de muchos escritores, son también sus actitudes políticas las que hacen que me gusten o disgusten No hay muchos escritores en el pasado cuyas obras están realmente comprometidas Y aunque uno lee El contrato social de Rousseau con el mismo ardor con que uno lee sus Confesiones, ya nadie lee La nueva Eloísa
E: Al final de La fuerza de las circunstancias usted dice: “Mientras miro hacia el pasado con incredulidad a esa crédula adolescente, me sorprendo de ver cuánto fui estafada” Esta observación parece haber dado lugar a toda clase de malentendidos
SB: La gente —en particular mis enemigos— han tratado de interpretar esto como si quisiera decir que mi vida ha sido un fracaso, ya sea porque reconozco que me equivoqué en el aspecto político o porque reconozco que después de todo una mujer debe tener niños, etc Cualquiera que lea mis libros con cuidado se dará cuenta que digo lo contrario; que no envidio a nadie, que estoy perfectamente satisfecha con lo que ha sido mi vida, que he cumplido con todas mis promesas y consecuentemente si tuviera la oportunidad de vivir otra vez no la viviría en forma diferente Nunca he lamentado no tener hijos en cuanto a que lo que quería hacer era escribir
“Entonces, ¿por qué `estafada’? Cuando uno tiene una visión existencialista del mundo, como yo, la paradoja de la vida humana consiste precisamente en que uno trata de ser y, a la larga, sólo existe Y esta discrepancia se debe a que cuando uno ha clavado su estaca en el ser —y en cierta forma es lo que uno hace cuando realiza uno planes, incluso cuando uno sabe en realidad que no habrá éxito en ser—, cuando mira hacia su pasado uno se da cuenta que uno simplemente ha existido En otras palabras, la vida no está detrás de uno como una cosa sólida, como la vida de un dios (como se le concibe, es decir, como algo imposible) La vida de uno es simplemente una vida humana
“Alguien diría, como dijo Alain, y me solidarizo con esa observación, que ‘nada se nos promete’ En un sentido es cierto En otro no lo es Porque un niño o niña burgués a quien se le da cierta cultura en realidad es una promesa Pienso que cualquiera que no haya tenido una vida difícil en su juventud no dirá en su vejez que fue estafado Pero cuando digo que fui estafada me estoy refiriendo a la muchacha de diecisiete años que soñaba en el campo junto a los castaños sobre lo que sería más tarde He hecho casi todo lo que he querido hacer: escribir libros, aprender sobre las cosas, pero de todas formas he sido estafada porque nunca ha habido algo más Recuerdo el verso de Mallarmé: el perfume de la tristeza que queda en el corazón, he olvidado cómo dice exactamente He tenido lo que he querido, y, cuando todo está dicho o hecho, lo que uno quería era algo más Una mujer psicoanalista me escribió una carta muy inteligente en la que decía que ‘en el último análisis, los deseos van siempre más allá del objetivo deseado’ El hecho es que he tenido todo lo que he deseado, pero ‘el más allá’ que está incluido en el deseo mismo no se alcanza cuando el deseo ha sido satisfecho Cuando era joven, tuve esperanzas y una visión de la vida que la gente cultivada y los burgueses optimistas lo animan a uno a que tenga, mis lectores me acusan de no animarlos a que tengan esa misma visión Eso es lo que quise decir, y no que lamentara algo que hice o que pensé”
E: Algunos piensan que una ansia por Dios subyace en sus obras
SB: No Sartre y yo siempre hemos dicho que no porque haya un deseo de ser este deseo corresponde a cualquier realidad Es exactamente lo que Kant dijo en el plano intelectual El hecho de que uno crea en las causas no es razón para creer que hay una causa suprema El hecho de que el hombre tenga el deseo de ser no significa que siempre pueda lograr ser o que ser sea una noción posible, de cualquier forma el ser es una reflexión y al mismo tiempo una existencia Hay una síntesis de existencia y ser que es imposible Sartre y yo siempre la hemos rechazado, y en este rechazo subyace nuestro pensamiento Hay un vacío en el hombre, e incluso no he logrado lo que me propuse alcanzar sino más bien que el logro nunca es lo que la gente piensa Además, hay un aspecto naif o snob, pues la gente imagina que si uno ha tenido éxito en el aspecto social uno debe sentirse perfectamente satisfecho con la condición humana en general Pero ese no es el caso
“Fui estafada también implica algo más, principalmente que la vida me ha hecho descubrir el mundo tal como es, es decir, un mundo de sufrimiento y opresión, o de subalimentación para la mayoría de la gente, cosas que ignoraba cuando era joven y cuando imaginaba que descubrir el mundo significaba descubrir algo hermoso En ese aspecto también fui estafada por la cultura burguesa, y a eso se debe que no quiera contribuir a estafar a los demás Y en síntesis cuando digo que fui estafada lo hago para que los otros no sean estafados En realidad también es un problema de tipo social En resumen, descubrí la infelicidad del mundo poco a poco, después cada vez más y, sobre todo, finalmente la sentí en relación con la guerra de Argelia y cuando viajé
E: Beckett ha sentido agudamente la estafa de la condición humana ¿Le interesa más que algunos de los “nuevos novelistas”?
SB: Ciertamente Todo el juego alrededor del tiempo que uno encuentra en la “nueve novela” puede encontrarse en Faulkner Fue él quien les enseñó cómo hacerlo, y en mi opinión es él quien mejor lo hace En cuanto a Beckett, su forma de destacar el lado oscuro de la vida es muy hermosa Sin embargo, está convencido que la vida es oscura, y sólo no Yo también estoy convencida que la vida es oscura, y al mismo tiempo amo la vida Pero esa convicción parece que lo ha echado a perder todo Cuando eso es todo lo que uno puede decir, no hay cincuenta maneras de decirlo, y he encontrado que muchas de sus obras son meras repeticiones de lo que dijo antes Fin de partida repite Esperando a Godot, pero en una forma menos vigorosa
E: ¿En que sitio se colocaría usted entre los escritores contemporáneos?
SB: No lo sé ¿Quién hace la evaluación? ¿El ruido, el silencio, la posteridad, el número de lectores, la ausencia de lectores, la importancia en un momento determinado? Pienso que la gente me leerá durante algún tiempo Al menos eso es lo que mis lectores me dicen En algo he contribuido a la discusión sobre los problemas de las mujeres Lo sé por las cartas que recibo En cuanto a la calidad literaria de mi obra, en el sentido estricto de la palabra, no tengo la más ligera idea

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