FRIDA Y LOS FRIDOS

FRIDA Y LOS FRIDOS
Susana Cato
Llamados “los Fridos” por sus compañeros de generación, cuatro jóvenes de la Esmeralda recibían, allá por los años cuarentas, la enseñanza de Frida Kahlo sobre un arte que incluía mucho de vida, mucho de política
Hoy, fuera de la escena, “Los Fridos” juzgan desde la butaca a Frida, de Paul Leduc Y aunque todos “aclaran” su admiración y respeto por el director de cine, sus opiniones sobre la cinta son encontradas:

Fanny Rabel: “Esta es la menos lograda de sus películas Generalmente sus personajes son muy sólidos y bien construidos”
Arturo Estrada: “Está dedicada a la gente que conoce más la vida de Frida Es aceptable”
Guillermo Monroy: “Salí del cine con la sensación contraria a cuando salíamos de casa de la maestra En el cine, era la sensación de que faltó mucho; y la otra era la de haber estado con alguien maravilloso, salíamos de casa fortalecidos, jamás deprimidos”
Arturo García Bustos: “Es una película muy hermosa”
Proceso sostuvo una larga plática con Fanny Rabel —la única mujer del grupo—, en su casa de plantas, cojines y dibujos En resumen, su juicio sobre la película Frida es el siguiente:
“Excelente ambientación; muy bien la imagen de Ofelia Medina, aunque es más bella y más fina físicamente que Frida Esto es lo más logrado”
Y a la pregunta de ¿qué es lo no logrado?, Fanny responde como artista, como espectador, como mujer, y sobre todo, como sobreviviente de Frida:
“Primero, aunque está la imagen de Frida, no está su espíritu de trabajo Frida fue una creadora, no una mujer de bohemia desbocada No es suya esa expresión de flotar en el aire, entre tomadita de alcohol y fumando mota”
La compañera expresa:
“Otra de las cosas que son un poco extrañas es esa cauda de jovencitas hippies que cantan y tocan y lanzan grandes gritos de entusiasmo El folklore en Frida era algo muy natural, era una gran consumidora de ese género porque le gustaba, no lo hacía con afán histórico ni científico, no tenía manías populacheras, simplemente lo que hacía la conmovía más, le daba más”
Habla la amiga:
“Esa mujer que se ríe de todo no es Frida No se reía de todo: hacía reír Tampoco era el puro eco de las risotadas de Diego, ese personaje que, con el de Siqueiros, son punto menos que insoportables”
“Las situaciones son confusas Cuando el retrato de Trotsky se llena de balazos, el público, que después de todo no tiene por qué estar tan enterado, se queda en la duda de si realmente murió en ese atentado”
Y dice la sobreviviente
“La gente se queda con la idea de que Frida era una loca rodeada de locas, y que le entraba a todo Así, aunque su imagen poética está físicamente dada, falta el cuerpo intenso, la fuerza de Frida”
Y Fanny Rabel concluye:
“Una película no puede ser solamente ambientación
Lo siento mucho porque de todo lo que ha hecho Paul Leduc, esta es la menos lograda de sus películas Generalmente sus personajes son muy sólidos, bien construidos Tampoco sabemos si John Reed fue realmente el John Reed de su película, pero es un personaje en el que se puede creer, está vivo, es sólido”
Para Arturo Estrada, Frida “es un buen intento del cine mexicano, aceptable, bien ambientada” Aunque “no hay nada de cierto en algunas cosas, como por ejemplo, la escena de la pulquería: la maestra nunca salía a tomar apuntes con nosotros”
Sobre la caracterización de Ofelia Medina, Estrada dice que “es una excelente actriz y se nota que vio mucha pintura para involucrarse”
Y a la pregunta de si se refleja exactamente la personalidad de Frida, señala: “Visualmente vemos algo, pero para lo que la conocimos falta su dinamismo”
A Guillermo Monroy se le pregunta: Si Frida pudiera ver la película ¿qué cree usted que diría?
“Yo creo que desde luego reclamaría Reclamaría al personaje de su padre, que no tiene que ver con el ser que ella quería, acompañaba y admiraba, y al que le pintó un cuadro magnífico; reclamaría otros detallitos de ambientación que no corresponden a la casa”
¿Detallitos de ambientación?
“Por ejemplo, su cocina no era así, era preciosamente mexicana, al estilo de las cocinas poblanas; nunca aparecen en la película los perritos pelones que siempre la acompañaban, ni en la mesa los gatos que comían del plato de Diego; su casa siempre está sola, cuando en la realidad estaba llena de los sirvientes, muy mexicanos, indígenas, que eran tan importantes para ella que estaba enferma”
Monroy, que al momento de la entrevista estaba “por cierto, escribiendo un detallado análisis sobre la película”, dice también que faltó “la lucha heroica de la pintora con el cuerpo fragmentado, su capacidad de trabajo” Así, “hay más escenas de Diego pintando que de Frida”
La cinta, para Monroy, “no alcanza la calidad de obra maestra por las omisiones, porque hay cosas falsas y por lo flojo que hay en una actuación”
En este sentido, explica: “Admiro mucho a Gurrola, pero ésas no son las risas de Diego, ni su voz Nosotros estuvimos tan cerca de ellos y conocimos tan bien el timbre de su voz”
Dice también que “Ofelia Medina da el papel y a veces con un extraordinario parecido Sin embargo, Frida no era tan bohemia, pero creo que eso es un problema de dirección”
Agrega: “Respeto la libertad del director, pero ¡qué bueno hubiera sido que Paul Leduc se hubiera acercado a nosotros a pedirnos consultas!”
Finalmente, Arturo García Bustos declara:
“La personalidad de Frida no se retrata tanto pero me gusta el hecho de que una película despierte interés en todo el mundo por su obra”
Le parece “una hermosa película”
Pero “no me gustó la idea —que allí tiene fuerza— de que Frida era lesbiana y tampoco me gustó nada el personaje de Diego”
Aunque hay muchas inexactitudes, agrega, “pasa, porque es una obra de arte, paralela a la vida, no es la vida”
—Si Frida pudiera verla ¿qué opinaría?
“Yo creo que le divertiría No se hubiera imaginado que iba a ser tan popular”

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