LA VERDADERA HISTORIA DE LA CONFRONTACION 66 (I)

LA VERDADERA HISTORIA DE LA CONFRONTACION 66 (I)
Raquel Tibol
Debido al uso seguramente abusivo y deformado que de la Confrontación 66 se hizo en su vigésimo aniversario, no quiero que termine el año sin rescatar la historia de ese acontecimiento tal como la publiqué en la revista Sucesos el 28 de mayo de 1966 Su lectura permitirá constatar cuántas fuerzas concurrieron para hacer memorable su acumulación de energía cultural
Con la inauguración a fines de abril, en varias salas del Palacio de Bellas Artes, de la exposición Confrontación 66, culminó el proyecto concebido por el INBA en septiembre de 1965 para hacer “un balance de las últimas corrientes en la pintura mexicana”, proyecto que despertó el excitable sentido polémico de los artistas mexicanos y provocó una guerra de dimes y diretes entre estrellas de muy diversa magnitud

¿Qué quería el Departamento de Artes Plásticas? Al esbozar su proyecto el jefe del DAP, Jorge Hernández Campos, pensó en un salón de pintura joven, aunque consideró que lo mejor sería no plantearlo con ese calificativo, que “obligaría a señalar límites de edad, lo que excluiría a ciertos pintores de vanguardia cuya participación sería de suma importancia” No se darían premios, porque no se buscaba una selección de calidades sino poner de manifiesto y definir las últimas corrientes que han surgido
“Esta confrontación, que no sería otra cosa —se apuntaba en el proyecto—, haría que los pintores jóvenes adquiriesen una conciencia más cabal de sus límites y tendencias al comparar su obra con la de otros pintores Otra de las finalidades perseguidas sería estimular la polémica sana y vivas en un plano elevado y fructífero El INBA así lo declararía y, con ello, manifestaría su interés por los jóvenes, que suelen quejarse de indiferencia por parte del Instituto Para estimular el interés de los pintores se anunciaría que el salón ejemplificaría las tendencias con sus representantes más significados La selección se encargaría a un comité que el INBA integraría con ocho personas: cuatro pintores y cuatro críticos, entre los cuales figurarían aquellos que más duramente han atacado al INBA en los últimos tiempos El interés de esto sería, por una parte, borrar la impresión de que esas personas y el INBA están en lados opuestos de la barricada, y, por otra parte, al invitarlos a participar en el comité de selección, poner a algunos de los polemistas más inquietos en el sitio donde hasta ahora sólo han estado las autoridades del INBA, esto es, en el pararrayos de las críticas y los ataques”
“El comité —proponía el anteproyecto— podría constar de las siguientes personas; Benito Messeguer, José Luis Cuevas, Vicente Rojo (o Manuel Felguérez) y Francisco Icaza (pintores); Antonio -Rodríguez, Juan García Ponce, Berta Taracena (o Beatriz Reyes Nevares o Raquel Tibol) e Ida Rodríguez”
La exposición se presentaría en sólo cuatro salas del Palacio de Bellas Artes, lo que “obligaría a señalar al comité un número fijo de cuadros, lo cual le obligaría a ser estricto en la selección () El comité podría invitar directamente a los pintores que estime conveniente, sin perjuicio de que presenten obras a selección todas las personas que deseen () Al finalizar sus deliberaciones el comité redactaría un documento conjunto definiendo las corrientes, y entregaría una lista de los pintores más representativos”
El 27 de octubre el director del INBA, José Luis Martínez, citó en su despacho a quiénes habían aceptado participar en el proyecto: José Luis Cuevas, Juan García Ponce, Antonio Rodríguez, Raquel Tibol, Alfonso de Neuvillate, Vicente Rojo, Manuel Felguérez, Francisco Icaza y Benito Messeguer, a los que por iniciativa de Rodríguez se unió Mario Orozco Rivera; y quedó constituido el comité de selección, encargado de la redacción de la convocatoria y de integrar una lista de invitados Ese día se discutió el nombre del salón Vicente Rojo propuso el de Confrontación 66, que todos aceptaron entusiasmados
Ausencia y renuncia Cuevas no asistió a ninguna de las juntas de trabajo efectuadas por el comité en el mes de noviembre, y al fin se fue a los Angeles, California, a cumplir un compromiso de trabajo con el Tamarind Workshop El comité adoptó entonces una decisión que recogió la cara que Hernández Campos envió a Cuevas el 9 de diciembre “Considerado —decía— que sería muy difícil que su criterio respaldara totalmente in absentia las conclusiones a que podrían llegar los demás componentes del comité para la Confrontación 66, y no sintiéndose ninguno de ellos en condiciones de interpretar fielmente su pensamiento, acordaron relevarle de la responsabilidad de avalar con su firma juicios que podrían no responder a sus ideas En consecuencia, le ruegan ahora, por mi conducto, participar en Confrontación 66 en calidad de invitado, en cuyo defecto se le ruega preparar o reunir cinco obras”
Cuevas respondió en carta dirigida al director INBA: ” le anuncio mi decisión de no participar en dicha exposición y hago de su conocimiento que su subordinado Sr Hernández Campos me eliminó del comité al que usted me había invitado para que formara parte por encontrar in absentia, lo que me permitirá adoptar una actitud en contra de la mencionada Confrontación Créame que lamento sinceramente haberse vuelto a equivocar con Bellas Artes”
Por encargo de José Luis Martínez, el que respondió fue Hernández Campos:
” La víspera de su partida a Los Angeles, en conversación por teléfono, usted me dijo que autorizaba al comité a utilizar su nombre al calce de todos los documentos que preparasen Su protesta actual confirma, a mi juicio, la prudencia del comité () En todo lo que atañe a Confrontación no actué en mi nombre sino como ejecutor de la voluntad del comité, al que se ha acordado absoluta libertad de criterio Usted mismo no hubiera aceptado formar parte de él sino sobre esa base De paso, me permito recordarte el sinnúmero de telefonemas y telegramas y recados con que hasta el último momento me esforcé por garantizar su presencia al menos en una parte de las discusiones No sabe usted cuánto siento que sólo nos haya acompañado en la reunión preliminar Por lo que se refiere a las deliberaciones mismas del comité (en las que he sido una presencia silenciosa y sin voto), me perito comunicarle que aún están abiertas y que no se llega todavía a nada definitivo () Las sesiones, sobre todo las últimas, han sido en verdad tempestuosas y difíciles Como usted sabe, todas las personas presentes son en sumo grado celosas de sus puntos de vista y tenaces en defenderlos En ese choque no puede haber unanimidad absoluta casi sobre ningún pintor, salvo un reducido número de ellos Si a esto replica que los resultados serán parciales, estaré de acuerdo con usted Se trata de un grupo de personas jovenes y como tales tajantes en sus juicios o, incluso, en ciertos casos, iconoclastas Nadie mejor que José Luis Cuevas comprende semejante actitud Ahora bien, el objeto del proyecto Confrontación, que esperamos tenga larga vida, sería el de permitir cada vez que un grupo diferente de jóvenes exponga sus puntos de vista () el juicio resultante no será nunca definitivo (ni creo que exista semejante tipo de enjuiciamiento en la historia del arte, ni siquiera a vuelta de varios siglos), pero en cambio, sí sería útil como un punto de partida o de referencia para una apasionada polémica que estimule la reflexión sobre los problemas del arte, sobre todo entre los jóvenes Usted mismo, que ha sido un polemista dinámico, no podrá negar que en las aguas en movimiento la vida se manifiesta más activa que en las estancadas () De todas maneras, el contar con usted en el campo de batalla (dentro o fuera) seguramente enriquecerá la lucha, y creo que con su aportación polémica entrarán en juego muchas y nuevas ideas que habrán de fructificar en bien de la pintura de México”
La contestación de Cuevas decía: ” A pesar de mi absentia, he seguido paso a paso el curso de sus reuniones y he sabido que han creado un salón de honor en el que han incluido algunos nombres que a mi parecer están muy por debajo de mi prestigio Por consiguiente rechazo terminantemente su oferta de servir de corista en un espectáculo donde hay ‘estrellas’ de tan poco brillo () Le recomiendo a usted y a los miembros de su comité que lean lo que Thomas Messer, director del Museo Guggenheim, ha dicho sobre mí en un libro sobre arte latinoamericano que aparecerá muy en breve Entre otras cosas, que Tamayo y yo somos dos personalidades mexicanas que mayor influencia internacional hemos ejercicio Ni modo”
Para el salón mencionado por Cuevas, que no llegó a cuajar, habían sido propuestos Rufino Tamayo, David Alfaro Siqueiros, Leonora Carrington, Carlos Mérida, Günther Gerzso y Juan Soriano Fueron discutidos también Juan O’Gorman, Jesús Reyes Ferreira, José Chávez Morado y Jorge González Camarena
Intercambio de cartas hubo también ante el jefe del DAP y el crítico Antonio Rodríguez Le decía Hernández Campos:
” hemos llegado al punto en que es imposible seguir adelante sin tu presencia o, por lo menos, sin una indicación clara de tus intenciones al respecto () el INBA al invitarlos a todos ustedes estaba y está convencido de poner en marcha un proyecto positivo que no podrá menos que repercutir benéficamente en el mundo pictórico nacional” (Continuará)

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