LOPEZ PORTILLO Y ECHEVERRIA TAMBIEN REGRESABAN TRIUNFALES; HASTA METIAN UN MILLON EN EL ZOCALO

LOPEZ PORTILLO Y ECHEVERRIA TAMBIEN REGRESABAN TRIUNFALES; HASTA METIAN UN MILLON EN EL ZOCALO
Manuel Robles
Con la recepción “popular” que el PRI dio al presidente De la Madrid el sábado 13, se regresó a los tiempos de Luis Echeverría Alvarez y José López Portillo, dos presidentes a quienes, también el partido y el sistema todo organizaban tumultosas, triunfales recepciones
Como en septiembre de 1975, cuando después de 44 días de viaje por tres continentes, Echeverría Alvarez fue recibido en el Zócalo de la ciudad de México —con transmisión por radio y televisión—, por una multitud de burócratas El locutor oficial, Ignacio Martínez Carpinteiro, en esa ocasión utilizó frases como estas para referirse al presidente: “Auténtico líder, revolucionario nacionalista, dirigente del Tercer Mundo, trabajador de la paz, abanderado de la libertad de los pueblos del mundo, patriota tercermundista”

Palomas mensajeras, confeti, carteles, pancartas, canciones, bandas, todo se utilizó para recibir al presidente
Como en octubre de 1979, al término de las visitas que el presidente José López Portillo hizo a Estados Unidos y Panamá
Tumultuosa recepción la de ese día —1o de octubre— que se inició en el hangar presidencial del aeropuerto internacional “Benito Juárez”, donde López Portillo fue esperado —recuerda El gobierno mexicano, publicación mensual de la Presidencia de la República—, “por una gran multitud, que se extendía a todo lo largo de las calles hasta la Plaza de la Constitución, en donde lo aguardaba una muchedumbre calculada en más de un millón de personas”
Jornada triunfal de esa tarde, que constataron los representantes de los Poderes de la Unión: el gabinete presidencial, los senadores y diputados y los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sin faltar, claro, líderes obreros, campesinos y del sector popular del PRI y representantes del cuerpo diplomático acreditado en México
O como al término de su gira de catorce días por la Unión Soviética y Bulgaria, en la que López Portillo fue acompañado de su esposa, Carmen Romano de López Portillo, y sus tres hijos, y por funcionarios de su gobierno: Joaquín Gamboa Pascoe, Rodolfo González Guevara, Agustín Téllez Cruces, Santiago Roel García, Jorge de la Vega Domínguez, José Andrés de Oteyza, Emilio Mújica Montoya, Fernando Rafful Miguel, Jorge Díaz Serrano, Adrián Lajous, Edmundo Flores, Américo Villarreal, Manuel Garza González, Rafael Izquierdo, Manuel Bartlett Díaz, Juan Manuel Ramírez Gómez
Lunes 29 de mayo de 1978 Del avión “Quetzalcóatl I” descendió el entonces Presidente en compañía solamente de los secretarios de Relaciones Exteriores, Patrimonio y Fomento Industrial y Comercio y del director de Pemex, a las 19:30 horas Ahí, en el hangar presidencial lo esperaban, además de los líderes de ambas Cámaras, representantes de partidos políticos y organizaciones obreras y campesinas, una multitud que le dio una entusiasta bienvenida
De la emotividad del acto cuenta El gobierno mexicano: “El entusiasmo popular, impregnado de porras y vivas, así como de la música de mariachis, cesó por un momento cuando se escucharon las notas del Himno Nacional y los 21 cañonazos, que se deben tributar al jefe del gobierno mexicano”
De ahí, López Portillo abordó un autobús que lo transportó a la residencia oficial de Los Pinos, donde lo recibió, también una multitud de aproximadamente 5,000 personas
Otras dos recepciones para el recuerdo fueron, sin duda, al término de visitas que hizo López Portillo, en mayo de 1980, a Francia, República Federal de Alemania, Suecia y Canadá A su llegada a la ciudad de México, el Presidente subió a un vehículo descubierto —acompañado por los líderes del Congreso, Luis M Farías y Joaquín Gamboa Pascoe, que lo habían acompañado en su viaje—, en una caravana que recorrió más de seis kilómetros, en un tiempo de 29 minutos
En las calles de la ciudad, del aeropuerto al Zócalo —reseña El gobierno mexicano—, fueron miles los mexicanos, de todas clases sociales, lo que le dieron la bienvenida
Y al regresar de Washington, en junio de 1981, luego de una visita que “constituye un eslabón en la historia de las relaciones entre los dos países”, según el mensaje de despedida que envió López Portillo al presidente Ronald Reagan, unas 5,000 personas lo vitorearon en el hangar presidencial

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