El hospital, en venta, pero nadie compra

El hospital, en venta, pero nadie compra
Humana se fue con la finta petrolera, y se hundió
Rodrigo Vera
El visitante que entre al loby del hospital y se siente en uno de sus sillones color café, no encontrará rastro visible que lo haga pensar en la quiebra, respirará un ambiente de antesala de hotel caro y, tras la amplia cristalería ahumada, disfrutará de un reconfortante paisaje de hojas frescas
Cuadros y tapices decoran las paredes, con la iluminación eléctrica justa, precisa, que oblicuamente cae del techo, como en una galería Impera un confort muy alejado de la atmósfera macilenta de otros hospitales Por sus pasillos no deambulan rostros desencajados El Hospital Humana se proyectó precisamente para hacer menos visible y más llevadero del dolor: es un hospital sin olor a medicina
Pero todo ello fue insuficiente; el Hospital Humana está en quiebra, a la venta, en oferta, en un claro ejemplo del estrepitoso fracaso a que está condenada la medicina de superlujo en un país de pobres
A Humana Incorporation la trajo la ilusión
Comenzaron a elaborar sus proyectos en 1979 En pleno sexenio lopezportillista creyeron que el auge petrolero y la anunciada administración de la abundancia harían de México tierra fértil para los negocios Hicieron encuestas, estudios de mercado, cálculos y, por fin, en 1982, empezaron a construir el Humana del Pedregal, después de llegar a la conclusión de que en el país había 20,000 familias con suficientes recursos para utilizar sus servicios
En vísperas de la inauguración —a principios de 1984—, mandaron imprimir desplegados publicitarios que a los cuatro vientos lo pregonaban como el hospital más lujoso, más exclusivo del país, con “un funcional helipuerto para transportación privada o en caso de urgencia”
Un folleto rezaba:
“Todas las habitaciones del Hospital Humana del Pedregal son privadas Cada una ha sido amueblada como si fuera un hotel de primera clase y equipada con televisión a color, teléfono, servicio de mensajería y control individual de clima
“Disponemos de una bien surtida bodega para que no dejen de disfrutar de los vinos de su preferencia si su médico se lo permite Nuestros jardines, bellamente decorados, contribuyen al bienestar físico y mental de pacientes y visitantes”
Más adelante enumeraba sin rubor a los elegidos:
“Los ejecutivos, profesionistas y hombres de negocios tienen a su alcance la tecnología del hospital”
Hasta se suscitaron debates entre distintos profesionales de la medicina (Proceso 384, 385) Algunos lo defendían señalando que debido a su avanzada tecnología y a la capacidad profesional de sus médicos —los mejores del país—, impulsarían la investigación científica y captaría a los nacionales que viajan al extranjero para recibir atención médica
Sin embargo, en aquellas discusiones nadie predijo la terrible zancadilla que la crisis económica le deparaba al hospital
Efectivamente, la devaluación del peso y los malos cálculos de ese proyecto médico de superlujo llevaron al descalabro a la única filial en el tercer mundo de Humana Inc, segunda más grande trasnacional estadunidense de la salud
Y vaya que si fue descalabro
El propio director de Finanzas del Hospital Humana, J Greg Britt, declaró a Proceso que fue un gran error haberlo construido, pues la magnitud de la crisis económica rebasó todos los cálculos
Hubo pérdidas desde 1982, cuando comenzó a edificarse con un préstamo de 55 millones de dólares otorgado por el banco estadunidense Morgan Warranty Trust En ese entonces la deuda se contrató en dólares, cuando 75 pesos equivalían a un dólar Pero ahora éste se cotiza a casi 900 pesos y el préstamo se tiene que seguir pagando en dólares, aunque las ganancias se obtengan en moneda mexicana
Las pérdidas acumuladas en los últimos dos años ascienden a 21 millones de dólares, según estimaciones dadas a conocer por la corporación
Otra de las causas que determinó la puesta en venta del hospital fueron los cambios a la Ley de Impuestos hechos por la administración Reagan, que estipulan que las empresas ya no podrán descontar de impuestos en la misma proporción en que ante lo hacían
Ahora, el único proyecto de los inversionistas es salir con decoro
Pero antes tienen que vender su mal negocio De plano, en subasta
Para Greg Britt, el valor actual del inmueble, incluidas instalaciones y equipo médico, es de aproximadamente 58 millones de dólares Sin embargo, afirma, para evitar seguir operando con pérdidas, Humana Inc, lo remata; sólo quince millones de dólares pide por él, 43 millones por debajo de su valor estimado Una ganga
Con todo y esto, a los inversionistas nacionales no les interesa comprarlo
“Es que no tienen experiencia en administrar hospitales y no quieren arriesgarse”, les reprocha el director de Finanzas
El hospital comprende un edificio de seis pisos y otros dos de tres plantas, cada uno, asentados en una extensión de 44,000 metros cuadrados Cuenta con su propio banco de sangre y con servicios de radiología, fisiología pulmonar, fisiología cardiovascular y fisioterapia
Al gobierno tampoco le interesa comprarlo, según declaró el secretario de Salud, Guillermo Soberón, el 20 de noviembre
Hasta el momento, los únicos probables compradores son los mismos médicos del Humana, quienes aparte de intentar adquirir el hospital a un precio menor del fijado por la empresa, han tocado a muchas puertas sin haber encontrado todavía quién les financie la compra
El Comité de Adquisición que los representa sigue viajando a Louisville, Kentucky, sede de la matriz de la corporación, para sostener las negociaciones de compra-venta Sin embargo, la negativa de los dueños del hospital a bajar aún más el precio les ha impedido llegar a un acuerdo
Ahora, a dos años y medio de haber iniciado el hospital sus actividades, el doctor Federico Ortiz Quezada, representante del cuerpo médico del hospital en las negociaciones, opina sobre las causas del fracaso de los incautos inversionistas:
“El proyecto fue la tontería más grande que hicieron los americanos LLegaron aquí con una imagen muy absurda, queriendo vender un servicio como si fuera una joya o un perfume Fueron mal asesorados Pensaron en una medicina eminentemente de tipo norteamericano, que no es operativa en nuestro país”
El doctor Ortiz Quezada, pionero de los transplantes renales en México, agrega que la diferencia entre la medicina estadunidense y la mexicana reside únicamente en la forma de pago: “Porque allá los esquemas de seguridad social son diferentes, se trabaja con seguros sociales privados que permiten que cualquier gente vaya con cualquier médico y cualquier hospital Aquí no Aquí la gente cuando va con un médico privado hace su pago directamente Pienso que la medicina privada tendrá que transformarse, va a requerir de formas de pago diferente, porque cada vez más la gente tiene menos posibilidades de un pago directo de grandes cantidades Entonces, hay necesidad de recurrir a los beneficios del seguro social, pero con beneficios de la medicina privada”
El también autor de los libros La medicina y el hombre y La enfermedad y el hombre, agrega que la medicina en México está estructurada en tres niveles: la medicina al servicio del Estado, la medicina de seguridad social y la privada Esta última, señala, abarca solamente 5%, mientras que las dos primeras cubren el restante 95% “De ahí que un hospital privado, como Humana, no tenga mercado en México”
Sobre el costo de los servicios, dice que la corporación tuvo que bajar mucho sus precios, ya que mientras en Humana del Pedregal un parto cuesta el equivalente de 300 dólares, en una filial estadunidense su precio es de alrededor de 2,000 dólares “Aquí los servicios cuestan 20 o 30% de lo que cuestan allá”
También niega que el hospital haya operado con los servicios de lujo con que se publicitó
Aun así, en comparación con algunos de los más caros hospitales de la zona metropolitana, el costo de los servicios médicos en Humana es generalmente más alto
El precio de un parto normal, sin incluir ginecólogo, pediatra ni anestesista, con derecho a dos días de hospitalización, es de 276,000 pesos; en el Hospital Metropolitano, 168,000; en el Santa Elena, 149,500; en el Santa Fe, 147,890; en el hospital México, 290,000; en el hospital Inglés, 276,000 pesos
Una revisión médica cuesta en Humana 248,000 pesos para hombres y 290,000 para mujeres; en el Mosel 150,000 parejo; en Médica Sur, 138,000; en el Santa Elena 82,000; en el Hospital Inglés, 175,000
En Humana, el costo de un cuarto por día es de 74,594; en el Hospital México, 40,000; en el Mosel, de 61,000; en el Dalinde, 28,750; en la Clínica Londres, 27,000; en el Santa Fe, 32,000; en el Santa Elena, 20,500; en el Inglés, 65,300
Humana no evitó ni siquiera la fuga de divisas, afirma J Greg Britt, en su oficina de la planta baja del hospital, ya que quienes iban por atención médica al extranjero siguen haciéndolo todavía, a pesar de que la calidad del hospital puede equipararse con la de los mejores hospitales de Estados Unidos y Europa, según dice
Se pensó que la clientela del hospital estaría formada por los estratos sociales altos que viajan año con año a los hospitales de Houston, pero los resultados fueron distintos; tanto el director de Finanzas como el doctor Ortiz Quezada coinciden al señalar que los pacientes que ingresan en el nosocomio pertenecen sobre todo a la clase media alta
Humana Corporation tiene funcionando en Norteamérica y Europa alrededor de un centenar de hospitales, de los cuales ya uno se ha declarado en quiebra antes que el de México Fue el hospital Humana de Madrid, adquirido finalmente por su personal médico
Ortiz Quezada, optimista en su consultorio del sexto piso, tiene la seguridad de encontrar apoyo financiero para llevar a cabo la compra y así impedir que 750 empleados y 600 médicos pierdan su fuente de trabajo
Indica que “Humana representa una necesidad debido a su avanzado equipo médico y a sus labores de investigación y docencia”
En el nosocomio se imparten maestrías de Salud Ocupacional y Geriatría del Instituto Politécnico Nacional, sus médicos han colaborado en la Campaña Gratuita de Prevención del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), han desarrollado programas médicos en beneficio del marginado social y obtenido el Reconocimiento Nacional 19 de septiembre
—¿Qué modelo médico piensan seguir en caso de que adquieran el hospital?
—Trataríamos de crear un polo de desarrollo científico-técnico, un nuevo modelo dentro de la medicina que reúna los beneficios de la medicina privada y la medicina social
Por ahora nos hace falta ser buen observador para advertir la mano estadunidense por todos los rincones del hospital Tan luego entra uno, la bandera de Estados Unidos al lado de la mexicana recibe al visitante En los letreros de las puertas pueden deletrearse los letreros de “pull”, “push” y “admitting”
Al fondo de un pasillo se encuentra una “gift shop” bien surtida Nada hace pensar que este hospital con sus 200 camas y servicios de microcirugía, medicina nuclear y tomografía computarizada, haya sido un tropezón para la empresa y que ahora se encuentre en oferta

Comentarios

Load More