La necesaria fusión

La necesaria fusión
Heberto Castillo
El domingo 29 de marzo, en un Auditorio Nacional abarrotado, insuficiente para recibir a todos los militantes y simpatizantes de la fusión que deseaban entrar, los representantes del PSUM, MRP, PPR, UIC y PMT firmamos el Convenio de Fusión acordado por las asambleas o congresos nacionales celebrados unos días antes por los organismos políticos fusionantes
El entusiasmo de los izquierdistas en el Auditorio Nacional era natural, pues el Congreso del PSUM había acordado el día anterior, por unanimidad, con sólo catorce abstenciones, el Convenio de Fusión, y el PMT, apenas unas horas antes, en su cuarta Asamblea Nacional Ordinaria, aceptó el Convenio de Fusión propuesto por las comisiones de enlace en forma unánime, sin que hubiera siquiera un solo voto de abstención El MRP, el PPR y la UIC acordaron la unidad de igual manera Había pues razón para el entusiasmo Razón sobrada

La Comisión Nacional Coordinadora del nuevo partido quedó integrada por 35 compañeros, siete de cada partido, y su tarea inmediata es lograr la fusión de las instancias partidarias de los cinco en toda la República En los estados, municipios y regiones donde hay militantes de dos o más de nuestros partidos deberán formarse comisiones coordinadoras, que promuevan las asambleas o congresos de fusión estatales o regionales para llegar, entre los meses de julio y octubre de este año, al Congreso Constituyente del Partido Mexicano Socialista Mucho de este trabajo se ha adelantado en varios estados, y en el de México la fusión es inminente y; quizá, se pueda ya actuar en las próximas elecciones para gobernador bajo el símbolo del nuevo partido
En el PSUM y también en el PMT hay compañeros que cuestionan la fusión La consideran precipitada Es una idea común también en algunos simpatizantes de la izquierda
Pero hay que saber que en las filas gubernamentales hay preocupación La que en ocasiones se quiere disimular subestimando nuestro esfuerzo Es el caso de la actitud del traidor más grande de la clase obrera que ha habido en los últimos 40 años: Fidel Velázquez, ese al que la abyección radiofónica y televisiva llama “don Fidel”, ese que, casi momificado, susurra ante los micrófonos y cámaras de televisión, cada ocho días, las normas que impone a la clase obrera para seguir en la sumisión Este anciano capataz de la clase obrera declaró que la fusión nada aportaba, porque era una suma de ceros Y el saber sumar, y muy bien, pero el carro de la abyección detrás de los traidores de la clase obrera y de los campesinos pobres, detrás de esos que sirviendo al extranjero gobiernan la República Pero no es malo que la clase en el poder subestime la fuerza potencial de la nueva izquierda que está constituyendo el PMS Nueva sí, porque aún cuando hay hombres como Valentín Campa y Miguel Velasco de más de 80 años de edad, son jóvenes de ideas y tienen la cabeza y el corazón tan bien puestos como los revolucionarios de 18 o 20 años Y no es mala la subestimación porque ya se sabe que “los dioses ciegan a quienes quieren perder”
Entre los militantes inconformes con la fusión y, sobretodo, con la incorporación de dirigentes naturales al PMT y, consecuentemente, al PMS, hay quienes no comprenden el daño que hacen a la lucha revolucionaria del pueblo al condenar a los dirigentes de sus partidos y los métodos empleados para llegar a la fusión, en vez de proponer alternativas para la unidad e incorporarse al esfuerzo unitario desde las múltiples trincheras posibles desde donde podrían hacer valer sus ideas y proyectos
Es el caso de un minúsculo y aislado grupo de compañeros que en la última Asamblea Nacional del PMT, en vez de expresar sus puntos de vista ante los delegados que colmaban el Auditorio del Centro Médico, gastaron buena cantidad de dinero en publicar un desplegado expresando sus desacuerdos con la dirección saliente del PMT y manifestando sus reservas a la incorporación de dirigentes naturales que no son de su simpatía
Más tarde, al elegir a los 37 miembros del Consejo Nacional, los mismos que durante más de un año clamaron a los cuatro vientos la necesidad de que se permitiera la existencia de corrientes y tendencias dentro del PMT, se extrañaron e indignaron porque una nueva tendencia, la de los dirigentes naturales, propuso por escrito una planilla resultado de la consulta de un gran número de compañeros pemetistas La planilla ganó Y la impugnación que al día siguiente de la elección comenzaron a hacer es que se había manipulado la asamblea porque se aprovechaba del prestigio y la autoridad moral del presidente saliente del CN para hacer votar a los campesinos por ella
A quienes me quisieron y pudieron oír, aclaré que como militante de base del partido tengo derecho a pedir a mis compañeros que apoyen a los pemetistas —pemesistas mañana— que yo considere son buenos militantes y deben ser dirigentes del partido Si me creen, que los apoyen Las nuevas reglas del juego son claras: las tendencias tienen derecho a proponer alternativas, reunirse, acordar y buscar el desarrollo del partido de acuerdo con sus puntos de vista
Este planteamiento lo precisamos hace muchos meses Reconocimos el derecho de nuestros compañeros a agruparse dentro del partido Pero no sólo ellos lo tienen, también nosotros Querían tendencias Ya las hay
Participo en la tendencia que está decidida a abrir el paso de la dirección partidaria a los dirigentes naturales de toda la República
Esa tendencia desarrollaremos en el nuevo partido Que quede claro
En los últimos meses del año pasado dediqué algunas semanas a recorrer el Distrito Federal y algunos lugares del Estado de México, vecinos de nuestra capital, para establecer contacto con colonos, vendedores ambulantes, taxistas y jóvenes organizados en bandas y pandillas Conocí sus problemas y los invité a presenciar la denuncia que de sus casos haría en la Cámara de Diputados en el mes de noviembre Las tribunas superiores del Palacio Legislativo fueron insuficientes para contener a mis invitados Después, aunque hemos insistido con las autoridades para que se resuelvan las demandas de nuestros representados, quedó en manos de los compañeros pemetistas del Comité del Distrito Federal el manejo directo de esos problemas
Surgió aquí una actitud que debemos desterrar del PMT y, consecuentemente, no dejar que se desarrolle en el nuevo partido Los militantes pemetistas de viejo cuño han adquirido una costumbre que resulta harto perniciosa: no invitan a afiliarse a los ciudadanos sino cuando consideran que están suficientemente politizados Les parece un acto de chantaje exigir a los ciudadanos reciprocidad No se entiende que si nosotros apoyamos su causa, ellos deben apoyar al partido No se comprende que el partido será fuerte si tiene afiliados Un partido de masas sin masas es una entelequia A pesar de la obviedad de lo anterior, hay una fuerte tendencia en los partidos de izquierda a no incorporar a los ciudadanos a la organización sino cuando “ya están aptos para ello” Y por aptos se entiende que hayan estudiado la teoría revolucionaria y las formas de organización de los partidos revolucionarios que se describen en los manuales Otros los consideran aptos para afiliarse cuando los cuadros partidarios consideran que las masas se han convencido de que ellos y el partido actúan desinteresadamente
Contra esa tendencia hemos luchado desde la formación del PMT y aún antes Pero no hemos podido convencer a muchos cuadros dirigentes medios del partido de la necesidad de afiliar a nuestros compatriotas lo antes posible para concientizarlos —como se dice— en él, dando batallas, luchando por sus derechos
Algunos compañeros llegaron al extremo de que en la colonia ampliación Gabriel Hernández, en la Delegación Gustavo A Madero, cuando fui a conocer su problema como colonos, como propietarios irregulares de predios, al saber que ninguno de los asistentes a la asamblea celebrada en la calle era miembro del PMT, a pesar de que se había trabajado con ellos más de un año, les invité a afiliarse al partido Casi todos los asistentes aceptaron hacerlo y hasta hicieron una larga cola para afiliarse Pero se dio el caso de que al retirarme, los compañeros del comité delegacional decidieron que esas afiliaciones no valían porque “habían sido hechas bajo presión” (!) Esa es la dolorosa realidad de algunos comités partidarios del PMT que, por supuesto, no tienen otra militancia que la de sus dirigentes Y estoy en contra de estas actitudes con todas mis fuerzas, en contra de los dirigentes de masas solitarios
En la Asamblea Nacional estuvieron miles de delegados representantes campesinos, colonos, trabajadores, profesionales y amas de casa El PMT es otro partido que el de hace un par de años La condición de clase de los asistentes a la asamblea era evidente Los sombreros, huaraches, vestidos humildes, predominaron
Y esos compañeros llegaron con sus propios recursos y estuvieron atentos a las discusiones durante tres días y medio, participando con sus opiniones en las diversas mesas de trabajo Y después asistieron al mitin de la unidad y permanecieron en él hasta que concluyó En cambio, algunos compañeros de otras organizaciones sólo esperaron a que su dirigente hablara para abandonar el salón
En la cuarta Asamblea Nacional del PMT no estuvieron los representantes de varios de los movimientos populares del Distrito Federal con quienes tuve comunicación a fines de 1986, entre otras causas por esa posición cerrada de algunos compañeros Tampoco participaron los tres días muchos de los comités de base solitarios Se comprobó una vez más que la alternativa está en las bases, en los revolucionarios por necesidad
Trataré de conectarme nuevamente con los movimientos populares del DF, cuyos casos llevé a la Cámara de Diputados en noviembre Y ahora, por este conducto, invito a todos los dirigentes naturales de colonos, vendedores ambulantes, jóvenes, amas de casa, locatarios de mercados, choferes de taxi o autobús, a sumar fuerzas para luchar por sus derechos
Mi trabajo de los próximos meses, hasta lograr el congreso de fusión, para primordialmente tratar de incorporar al PMT, para llegar al PMS con ellos, al mayor número de dirigentes naturales del país Solamente en el DF viven miles de ellos
El PMS será un partido de masas capaz de tomar el poder político en México si puede aglutinar en su seno a los dirigentes naturales que en el país no encuentran donde defender los derechos de sus representados Esos dirigentes se han formado en la lucha diaria y tienen el respeto de sus seguidores por sus virtudes cívicas, no por sus conocimientos de la teoría revolucionaria
Por el otro lado, hay cientos de honrados dirigentes revolucionarios empapados de las modernas ideas transformadoras de la sociedad surgidas en Europa en el siglo pasado y llevadas a la práctica en Asia, Africa, Europa y América en los últimos decenios Hacer trabajar juntos, por la revolución, fusionar a los dirigentes naturales y a los dirigentes formados en los partidos y en las universidades de México es una de las tareas básicas que debe realizar el PMS si queremos tomar el poder
La fusión de estos dos tipos de dirigentes, los naturales y los teóricos, es la clave revolucionaria del futuro inmediato Sólo consiguiendo esa unión orgánica podremos hacer la revolución profunda que México necesita
Mantener la separación entre unos dirigentes y otros, como hasta ahora ha ocurrido, es levantar más la barrera que impide el surgimiento de un partido político de la izquierda capaz de gobernar a México
Para romper esa barrera pondremos todo nuestro empeño y capacidad en los próximos meses y en el tiempo que nos reste de vida Sabemos que esta decisión puede causar la ruptura con algunos viejos militantes —viejos de mente— del PMT y de otros partidos No importa
Si me ponen en la encrucijada de escoger entre los dirigentes naturales y los dirigentes surgidos de los partidos tradicionales y las universidades, no tengo la menor duda: caminaré al lado de los dirigentes naturales, aunque es cierto, me duele la marginación, el desperdicio de quienes piensan que las revoluciones se hacen en cubículos y detrás de los escritorios
Ahora hay que caminar intensamente por este México tan grande y tan dominado por el extranjero y sus servidores, los vendepatrias, en busca de los calpuleques, de los batabs, de los dirigentes naturales del pueblo

Comentarios