Por “la puerta de la democracia” echaron del PRI, a palos, a jóvenes disidentes

Por “la puerta de la democracia” echaron del PRI, a palos, a jóvenes disidentes
Elías Chávez
—Sí, que entren, que entren— ordena por teléfono Jorge de la Vega, y unos 200 individuos, algunos armados con pistolas, chacos o garrotes, irrumpen en el edificio del PRI para desalojar a 35 miembros de la Juventud Progresista
Eran las 12:40 del miércoles 29 Casi cinco horas antes los jóvenes se habían apoderado, pacíficamente, de la sede del partido, para plantear una exigencia: “Rescatar el proyecto constitucional y poner un hasta aquí a la continua degradación política de la militancia, al dogmatismo y a la intransigencia”

Apenas un día antes De la Vega había culminado, en Hidalgo, su gira por todo el país para, supuestamente, “auscultar” a los priístas respecto a la sucesión presidencial
Y ahí, en Pachuca, De la Vega convocó al Consejo Nacional del PRI, a fin de someter a su consideración —este miércoles 5 la plataforma electoral básica que el partido presentará a quien resulte candidato a la Presidencia de la República
La expectativa aumenta por la posibilidad de que el Consejo Nacional También trate el problema de la Corriente Democrática, uno de cuyos activistas, Porfirio Muñoz Ledo, calificó de espurios a los dirigentes del PRI y aseguró que quiénes gobiernan al país son tecnócratas que llegaron al poder por accidente de la historia
En una reunión de trabajo, en Acapulco, en la que cinco logias masónicas de Guerrero manifestaron —25 de julio— su apoyo a la Corriente Democrática, Muñoz Ledo afirmó que si se aplica el proceso de selección establecido por los estatutos del PRI, Cuauhtémoc Cárdenas será quien reciba el apoyo de las bases priístas
Posteriormente —29 de julio—, en Uruapan, Muñoz Ledo exhortó al Congreso del Trabajo, a la CNC y a la CNOP a presentar, dentro de las instancias partidistas, un voto de censura a la política económica gubernamental, y pidió al presidente de la Madrid que asuma el papel de dirigente nacional y se coloque por encima de facciones
Como si fuera una respuesta a Muñoz Ledo, el gobernador de Michoacán, Luis Martínez Villicaña, revocó, en una acción sin precedente, cinco acuerdos administrativos mediante los cuales su antecesor, Cuauhtémoc Cárdenas, designó notarios públicos a los licenciados Rogaciano Morales, Agustín Zambrano, Gonzalo Fernández Méndez, Pedro Flores Avalos y Vicente Luis Coca
“Esta es una acción legal, antijurídica e inconstitucional”, denunció uno de los afectados, el licenciado Vicente Luis Coca, al explicar que la revocación constituye una agresión más contra los miembros de la Corriente Democrática
Casi al mismo tiempo, los miembros de la Juventud Progresista del PRI realizaban también una acción sin precedente: se apoderaban de la sede de su partido Encabezados por Alejandro Rojas Díaz Durán y Ramiro de la Rosa Bejarano, los jóvenes se presentaron ante la media docena de custodios del edificio y les explicaron:
“Este es un acto político No queremos violencia ni venimos a ocasionar daños Nos apoderaremos del edificio hasta que los dirigentes del partido dialoguen con nosotros”
Debido a las obras de reconstrucción del edificio dañado por el sismo de 1985, fue quitada una barda que da acceso a un elevador privado Ese fue el sitio que los jóvenes no pudieron clausurar y por él empezaron a entrar funcionarios del PRI Uno de ellos, Heriberto Galindo —secretario adjunto de Asociaciones Políticas Nacionales— se presentó, como enviado de Jorge de la Vega, a dialogar
Pidió que una comisión de cuatro jóvenes subiera a hablar con De la Vega a su despacho Los jóvenes se negaron “No queremos conversaciones en privado, queremos diálogo público”
Después de dos horas de intermediación, Galindo y el secretario particular de De la Vega, Juan Carlos Gómez Aranda, plantearon la disyuntiva: es imposible el diálogo público Aceptan negociar en privado o se tomarán otras medidas
Los jóvenes designaron a Ramiro de la Rosa, José Abel Rivera Sánchez, Eduardo García López y Héctor Guillén Delgadillo, para que, sin intermediarios, dijeran directamente a De la Vega que no aceptaban acuerdos en privado y que esta “era una oportunidad para demostrar que en el PRI todo se hace al aire libre, porque no hay intereses bastardos que ocultar”
Los cuatro jóvenes, guiados por Galindo, subieron al primer piso y fueron introducidos en una salita contigua al despacho de De la Vega Cuatro minutos llevaban de espera cuando escucharon la orden que por teléfono daba el lider del PRI, quien en 1968 fue el principal negociador de Díaz Ordaz en el conflicto estudiantil:
—Sí, que entren, que entren
Menos de un minuto después, el griterío en la planta baja Perseguidos por pistoleros y golpeadores, algunos jóvenes escapaban por la parte trasera del edificio y otros pretendían refugiarse en la parte alta, mientras Ramiro de la Rosa se precipitaba sobre un teléfono y marcaba los números 515-31-11, 515-93-59 y 60 Posteriormente, en una entrevista, explicó:
“Estos números eran nuestra esperanza para evitar la represión Corresponden a Los Pinos Me los dio un hijo del presidente, Federico De la Madrid, a quien he tratado varias veces Quería avisarle que nos estaban reprimiendo por instrucciones del presidente del partido y solicitarle su intervención, desgraciadamente, nadie contestó”
Inmediatamente después del desalojo, De la Vega recibió a los golpeadores, que iban encabezados por el líder del sindicato ferrocarrilero, Jorge Peralta Domínguez Ante ellos, el presidente del PRI dijo:
“Compañeros, ésta es su casa Lamento, como dirigente del PRI, que hayan tenido que abrir sus puertas, pero estas siempre estarán abiertas para todos los priístas Esas puertas son las puertas de la democracia, del diálogo, las puertas del progreso revolucionario de México”
En cuanto a las demandas de los jóvenes, De la Vega informó que serán turnadas al Frente Juvenil Revolucionario, porque constituyen “asunto de jóvenes”
Esa misma tarde se inició una campaña de difamación contra los dirigentes de la Juventud Progresista Vándalos, porros, oportunistas, traidores, empezaron a ser llamados Ramiro de la Rosa —21 años de edad— milita en el PRI desde hace diez años Dos veces ha sido Premio Nacional de la Juventud por méritos académicos; dos veces Premio de la Juventud del Estado de México: tres veces campeón nacional de oratoria y Premio Nacional de la Juventud entregado por Miguel de la Madrid, también de oratoria Cursa el octavo semestre de Derecho y el tercero de Ciencias Políticas A su vez, Alejandro Rojas tiene estudios en ciencia política, filosofía y periodismo Ha sido estenógrafo parlamentario, profesor y funcionario universitario
Alejandro Rojas y Ramiro de la Rosa sintetizan así lo sucedido el miércoles
—La toma del PRI no es más que un síntoma más del gran malestar que hay entre los jóvenes y de la falta de espacios reales para que la juventud influya en el destino del país Ya es insostenible la práctica del tapadismo Los jóvenes progresistas impediremos que una camarilla siga alentando la sumisión completa y absoluta de la nación a la plutocracia financiera Y todo esto, no es sólo cuestión de jóvenes, como dice Jorge de la Vega

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