La izquierda, a moverse contra la dispersión de votos

La izquierda, a moverse contra la dispersión de votos
El lanzamiento de Cuauhtémoc, sofocón para sus presuntos aliados
Gerardo Galarza
Cuando el miércoles 14, a las 14:30 horas, Cuauhtémoc Cárdenas firmó su solicitud formal para convertirse en militante del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) y aceptó la candidatura a la presidencia que le ofreció esa organización política, una nueva piedra surgió en el difícil camino unitario de las izquierdas mexicanas hacia las elecciones federales de 1988

Hasta entonces, casi sin objeción, el nombre de Cuauhtémoc Cárdenas era una de las alternativas viables para la convergencia de diversas organizaciones políticas de izquierda en un frente electoral amplio para enfrentar la candidatura presidencial de Carlos Salinas de Gortari, del partido oficial
La repentina militancia parmista del exgobernador de Michoacán provocó la decepción y el desaliento en el Partido Mexicano Socialista (PMS) —el más numeroso de la izquierda—, que aun teniendo candidato a la presidencia, surgido de elecciones democráticas, sostenía discusiones para conseguir la integración de un frente electoral con una candidatura única de la izquierda a la Presidencia de la República
El desánimo de muchos pemesistas podría resumirse en las casi lapidarias frases de su candidato, Heberto Castillo, uno de los impulsores de la idea de un frente amplio Castillo, amigo, excompañero de luchas en el Frente de Liberación Nacional y exprofesor de Cuauhtémoc en la Facultad de Ingeniería, decepcionado, dijo:
“Es un grave error político el de Cuauhtémoc Con sus hechos demostró que le interesaba más su candidatura que los problemas del país” Y agregó: “Uno de los párrafos de su discurso de aceptación de la candidatura (el referente al apoyo de las mayorías) podría haber sido leído por Carlos Salinas de Gortari en un acto priísta”
No obstante la inopinada candidatura parmista de Cáedenas, dirigentes y representantes de los partidos políticos de la izquierda mexicana (PMS, PRT, PPS y PST) hacen esfuerzos para presentar una candidatura única y no excluyen, a pesar de todo, el nombre de Cuauhtémoc Cárdenas, ya que el PST y el PPS han informado que lo apoyarán El propio Heberto Castillo advirtió que sus opiniones eran absolutamente personales, y hasta adelantó que votará en contra de una posible alianza con el ahora candidato parmista, pero finalmente acataría la decisión mayoritaria de su partido
Pese a las dificultades y a la decepción, una cosa es cierta: los partidos de la izquierda coinciden en que hoy más que nunca es necesario acabar con la dispersión de votos ciudadanos por esa corriente política nacional y, con ello, lograr cuando menos un avance cualitativo en la vida política nacional
En opinión de Arnoldo Martínez Verdugo, destacado militante del PMS y último líder del histórico Partido Comunista Mexicano, en la actualidad hay cuatro candidatos —Heberto Castillo (PMS), Rosario Ibarra de Piedra (PRT), Cuauhtémoc Cárdenas (PPS-PST) y Luis Sánchez Aguilar (PSD sin registro)— que representan a la izquierda mexicana, y ellos se disputarán votos ciudadanos entre sí “La izquierda debe presentarse unida, con todas sus fuerzas y determinar objetivos que serían derrotar una política que el candidato del partido oficial quiere continuar”
Los comicios federales de 1988 —consideran diversos dirigentes y representantes de la izquierda— son una oportunidad histórica y sería un grave error desaprovecharla Pero también advierten que no se trata de llegar a una candidatura única a cualquier costo: para que realmente sea efectiva e impactante, el frente electoral de candidatura única debe surgir de un proceso realmente democrático, abierto, digno, sin condiciones ni concesiones, y tampoco resuelta desde las cúpulas partidistas, sino de un proceso en el que participen las bases de cada organización
Pedro José Peñaloza, coordinador de la fracción parlamentaria del PRT y dirigente de ese partido, afirma que ellos mantienen una discusión interna, de la que ya comienza a haber resultados en favor de una candidatura única Dice: “Nosotros no pondríamos bola negra a nadie de la izquierda” y mas tarde precisó: “la afiliación parmista de Cuauhtémoc Cárdenas sí provoca un problema: el PARM no es un partido de izquierda, es un partido burgués Y esto es una real dificultad”
La reciente militancia parmista de Cárdenas es una especie de jaque que encara la izquierda Sin juzgar intenciones, de acuerdo con Heberto Castillo, el candidato Cuauhtémoc restaría votos a la oposición mexicana, de cualquier signo En el PMS, pocos lo dicen, —quizá intentando no poner piedras en el camino—, pero, como dice la consigna, esa idea se ve y se siente
Martínez Verdugo, incansable promotor de la unidad de izquierda, no rehuye el obstáculo parmista: “Bueno, con todo lo discutible que es el PARM, en lo personal, si ese fuera el caso, yo lo aceptaría en un frente común Cárdenas es un candidato importante Ahora no sabemos si el PARM será el mismo de antes Aun cuando el pasado cuenta y no puede olvidarse, yo quiero ver hacia adelante Ese es mi punto de vista personal”
A pregunta expresa, Martínez Verdugo afirma que todo esto no es un proceso en el que en aras de la unidad se cree una mescolanza ideológica, “No ocurriría eso El frente es eso, únicamente Se apoyaría una candidatura única por varios partidos Estos se mantendrían, no se diluirían; tendrían candidato común, pero harían su propia campaña, mantendrían sus principios doctrinarios”
Peñaloza también coincide en este punto: “Habría que respetar a cada partido y buscar el mecanismo para que nadie saliera lastimado Un frente tendría que respetar escrupulosamente la vida interna de cada partido”
LOS HECHOS RECIENTES
El miércoles 7, en su tercer día de campaña presidencial, Heberto Castillo dijo a los reporteros que cubrían su gira: “La próxima semana podrá haber buenas noticias” Adelantaba que PMS, PPS y CD tenían ya pláticas sobre la posibilidad de una candidatura única, que podría entrar el PST y se buscaría reanudar las pláticas con el PRT Estaba optimista
El anuncio de Castillo parecía un contrasentido: él estaba en campaña y anunciaba una candidatura que podría no ser la de él Respondió: “Mi candidatura es del PMS y de quienes votaron en las elecciones primarias celebradas por el PMS La candidatura, por mi parte, está a disposición de mi partido; yo no puedo renunciar así porque sí, defraudaría a quienes confiaron en nosotros Y está a disposición porque podría haber una alternativa mejor para todos” Y tuvo que ratificarlo una semana después, porque muchos interpretaron que él cedía su candidatura
De acuerdo con Francisco Ortiz Mendoza, vocero oficial del Partido Popular Socialista, el mismo lunes 5 de octubre —ante la candidatura priísta de Salinas de Gortari— se establecieron los primeros contactos con el fin de lograr la unidad de la izquierda en un candidato Cuenta que el martes 6, una comisión del PPS, encabezada por Jorge Cruicshank García, se entrevistó con otra del PMS, encabezada por Castillo Al día siguiente, se entrevistó el PPS con una comisión del PST, encabezada por el diputado Jorge Amador El jueves, los dirigentes del PPS se entrevistaron con Porfirio Muñoz Ledo y con Cuauhtémoc Cárdenas Las dos primeras reuniones fueron en el PPS y la última en las oficinas de Cárdenas
Todas —dice Ortiz Mendoza— fueron “pláticas informales Todos coincidimos en la necesidad de un solo candidato con una plataforma electoral mínima, discutida y aprobada por todos Nos acogeríamos al artículo 92 del nuevo Código Federal Electoral, para que cada organización con registro actuara de manera autónoma y el candidato sumara los votos recibidos por cada uno de los partidos” Ortiz Mendoza valora el ánimo unitario del PMS, quien ya cuenta con candidato
Sin embargo, las buenas noticias no lo fueron tanto el lunes 12, aun cuando los vientos parecían favorables: la CD, en un documento, anunciaba su decisión de mantener la candidatura de Cárdenas y buscar para ello “las alianzas y los acuerdos que sean necesarios con las fuerzas democráticas y nacionalistas del país, para derrotar a quienes pretenden apoderarse de nuestro patrimonio histórico y comprometer aún más nuestra independencia”
Los vientos cambiaron cuando, casi simultáneamente, un grupo de dirigentes del PARM llegaba a la casa de Cuauhtémoc Cárdenas a ofrecerle la candidatura presidencial Cárdenas aceptó en principio Y lo ratificó dos días después cuando se presentó en la asamblea del PARM para aceptar formalmente la candidatura Pero no sólo eso: oficialmente solicitó —y ahí firmó el documento correspondiente— ingresar en el PARM como militante, requisito no indispensable —según informó Carlos Enrique Cantú Rosas, líder nacional del PARM— para ser postulado
MADRUGUETE QUE DECEPCIONA
Cristóbal Arias Solís, uno de los dirigentes de la CD en Michoacán, exsecretario general de gobierno con Cárdenas entrevistado por Proceso afirmó que los “corrientistas” michoacanos apoyan sin reserva alguna la decisión de Cuauhtémoc Cárdenas Sobre el PARM, Arias Solís dijo: “Son diferentes las circunstancias ahora Si bien es cierto que antes el PARM era un apéndice del PRI, ahora adopta una actitud independiente Así lo entendemos los miembros de la CD”
Arias Solís dijo que los verdaderos priístas repudian tanto el método antidemocrático de designación de su partido, como la candidatura de Salinas de Gortari Afirmó que los simpatizantes michoacanos de la CD apoyarán la candidatura parmista de Cárdenas, pero no renunciarán al PRI Advertido de que el senador Agustín Téllez Cruces, presidente de la Comisión de Honor y Justicia del CEN del PRI, había declarado que Cárdenas había renunciado de hecho al PRI, al aceptar la candidatura del PARM, de acuerdo con los estatutos, Arias Solís dijo:
“No merecen ninguna atención las opiniones de quienes no tienen calidad moral y política para hacerlas Vergüenza deberían tener de la forma en que fue designado el candidato oficial Sólo faltó que el presidente de la República saliera al balcón central del Palacio Nacional para anunciar quien era el candidato Nosotros somos la parte legítima del PRI y seguiremos siendo priístas, que nos movilizaremos para apoyar a Cárdenas”
De la candidatura y afiliación parmista de Cuauhtémoc, el CEN del PRI se dio por enterado hasta la noche del viernes 16 Mediante un boletín de prensa, el CEN comunicó a sus “militantes y dirigentes” que el exgobernador de Michoacán ha dejado de pertenecer al PRI, de acuerdo con lo estipulado por el artículo 21 de los estatutos del partido oficial Ifigenia Martínez y Porfirio Muñoz Ledo, que también asistieron a la asamblea del PARM, no se afiliaron a ese partido
La decisión de Cárdenas de aceptar ser postulado por el PARM levantó las primeras reacciones: Heberto Castillo calificó de torpe e ingenua esa decisión y agregó que de concretarse sería un grave error; el PPS y PST decidieron hacer público —ante el madruguete— que también ellos apoyarían la candidatura de Cárdenas, aun cuando todavía no se formalizaba oficialmente
La confirmación de la candidatura parmista provocó decepción en el PMS que, pese a todo, todavía el jueves 15 asistió a una reunión con el PPS y la CD para conseguir el frente común Heberto Castillo cuestionó acremente a Cárdenas: “Esto desdice toda su lucha El PARM es un burdo instrumento de la disidencia priísta Esto cancela todo lo que había hecho Por supuesto que tiene derecho a hacerlo, pero ahora la opción de Cárdenas no es la de Heberto Castillo Todo su discurso me suena falso y, por mi parte, como persona y ciudadano, esto es un asunto concluido”
Añadió: “aquí se jugó con el engaño de la CD; como no es partido ni organización ni tiene estatutos, Cuauhtémoc puede aceptar sin violar ninguna norma Es una lástima”
Un reportero le comentó que Cárdenas había declarado esa tarde que no había recibido ningún ofrecimiento formal del PMS Heberto dijo: “Ofrecimiento de candidatura ninguno Ahora veo que él quería que le ofrecieran la candidatura Nosotros no hacemos ofrecimientos de ese tipo”
Carlos Enrique Cantú Rosas, líder nacional del PARM, niega que la candidatura de Cárdenas sea oportunista Afirma que su nombre fue mencionado “desde el año pasado” en muchas de las 16 asambleas interestatales que realizó ese partido Es más, agrega, teníamos otro precandidato: Alfredo Kunz Bolaños, quien denegó su precandidatura cuando Cárdenas la aceptó: “Nosotros íbamos y vamos a participar con candidato propio”
Luego dice que sí es muy difícil quitarle la mala fama al PARM, “pero desde hace tres años y cuatro meses que recuperamos el registro, el PARM vive una nueva era Le digo que ha sido más difícil vencer la mala fama del pasado, que ganar diputaciones federales por mayoría, en las que somos la tercera fuerza política, sólo superados por el PRI y el PAN Yo mismo soy el único dirigente nacional en funciones de un partido político de oposición que llegó a la Cámara por mayoría”
Afirma que la candidatura de Cárdenas fue apoyada por 27 de las 28 delegaciones estatales que participaron en la asamblea nacional del PARM y que la expulsión de Pedro González Azcoaga, secretario general de ese partido hasta el lunes 14, fue aprobada por unanimidad González Azcoaga encabezaba un grupo de parmistas que pretendía apoyar la candidatura de Carlos Salinas de Gortari
En un boletín de prensa, el 14 de octubre, acusó a Cantú Rosas de violar los estatutos y burlarse de las leyes parmistas al ofrecer la candidatura a Cárdenas, “quien contrariando sus posiciones anteriores aceptó el ofrecimiento que le hizo una dirección que violó abiertamente la legalidad interna de nuestro partido”
Ante el gambito parmista no previsto, los partidos de la izquierda continúan en la búsqueda de una candidatura única y pese a todo, el nombre de Cuauhtémoc Cárdenas no está excluido, ya que sería la propuesta del PPS y PST El viernes 16, Cárdenas confirmó que recibió una propuesta del PST para ser su candidato a la Presidencia
Cárdenas, en conferencia de prensa citada para “aclarar confusiones”, dijo que aceptó la candidatura del PARM por convergencia ideológica y que se afilió para dar confianza a los parmistas Negó que su candidatura sea un obstáculo para el frente electoral y dijo que, por su parte, la CD seguiría adelante en sus pláticas con “otras organizaciones políticas” para ver la posibilidad de la candidatura única Afirmó que él va “sin reserva alguna” a esas pláticas Dijo que para él es posible aceptar tanto al PARM como al PMS, porque hay coincidencias ideológicas, lo que pasa es que “la plataforma de la Corriente tiene más puntos de coincidencia con las plataformas de más organizaciones, que las que pueden tener las de otros partidos”
Afirmó que el PARM sufrió “presiones del poder público” por su actitud independiente y que por ello —para evitarlas— aceptó de inmediato la candidatura Expresamente interrogado acerca de las presiones específicas y quienes las hicieron, Cárdenas sólo ejemplificó con la disidencia de González Azcoaga
¿CANDIDATURA UNICA?
En entrevistas con Proceso, Martínez Verdugo, Peñaloza y Ortiz Mendoza coincidieron en la necesidad —considerada en algún caso urgente— de que la izquierda mexicana llegue unida, bajo una candidatura, a las elecciones
Entrevistados por separado, coincidieron: es muy sencillo: una candidatura única democráticamente surgida y una plataforma mínima rigurosamente discutida Los tres se empeñaron en aclarar que no habrá coaliciones electorales o, más aun, fusiones; es decir, cada partido lanzaría al mismo candidato a la Presidencia, quizá también podría haber coincidencias amplias o limitadas en otras candidaturas, pero cada uno de ellos conservaría su autonomía para actuar políticamente y presentar a la ciudadanía la opción ideológica correspondiente y se comprometería a respetar a los demás partidos y organizaciones políticas que participaran en el frente electoral amplio
En esencia, coinciden en que sólo una candidatura única tendría opción real frente a la candidatura priísta Peñaloza precisa: “yo no creo que llegáramos al poder, pero lograríamos un real avance cualitativo en la vida política nacional y no el rutinario” Martínez Verdugo y Ortiz Mendoza sí creen que la candidatura única de izquierda podría impedir que en México se siga aplicando la política económica actual y que el partido oficial pretende aplicar durante seis años más
Ortiz Mendoza es más explícito y dice que es urgente detener la política “del imperialismo para América Latina, de imponer gerentes como si los países fueran empresas y eso es lo que ahora el partido oficial está apoyando; por ello el PPS no apoya su candidatura como había ocurrido en ocasiones anteriores El partido oficial ha abandonado por completo los caminos de la Revolución Mexicana”
A los tres dirigentes no les parece imposible la candidatura única Es cuestión de ponernos a trabajar y a platicar, “en serio” acota Peñaloza, y encontrar el método y procedimiento adecuados para conseguir el objetivo Anteponen como única condición que el método adoptado sea democrático y que participen las bases de los partidos, en igualdad de circunstancias y condiciones
Martínez Verdugo y Peñaloza tienen opiniones personales sobre un método: puestos de acuerdo en una plataforma electoral mínima, los partidos y organizaciones (habrá que invitar a más como al PRS y otros, dice el perretista) participantes propongan candidatos y se realicen unas elecciones nacionales preliminares para que surja el candidato único de la izquierda esto es —explica Peñaloza—, cada partido propondría un precandidato y se comprometería, en serio, a respetar el resultado de las elecciones libres y darle todo su apoyo al candidato triunfador “No se vale salirse Si Cuauhtémoc quiere participar, que se la juegue en serio, que no anteponga su candidatura parmista”, dice Peñaloza En otro tono, Martínez Verdugo sostiene lo mismo
Ortiz Mendoza, del PPS, que apoyará a Cárdenas, no comparte la idea de unas nuevas elecciones interpartidistas “sería muy difícil y muy riesgoso para todos Hay que buscar otros procedimientos”
Y esta es una de las dificultades que enfrentaron quienes participan en pláticas de acercamiento, además del jaque político que significa la candidatura de Cuauhtémoc por el PARM, cuyo dirigente Cantú Rosas afirmó que “él es el candidato del PARM y si otros quieren sumarse, sería una decisión de ellos Nosotros tenemos a nuestro candidato”
Y es posible que el jaque entrampe el juego de un frente amplio de las izquierdas mexicanas Sin embargo, los dos partidos izquierdistas más importantes: PMS y PRT, a través de Peñaloza y Martínez Verdugo, consideran que sus partidos deben reanudar el diálogo estancado sobre la posibilidad de actuar juntos en las elecciones de 1988 y, dicen por separado, si las bases de nuestros partidos lo deciden podríamos efectuar una segunda ronda de elecciones entre nuestros candidatos para evitar, por lo menos en parte, la dispersión de los votos de la izquierda Y ahí están

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