LA CORRUPCION DEL PARTIDO DE DUARTE SE CONVIERTE EN LA PRINCIPAL ARMA DE ARENA

LA CORRUPCION DEL PARTIDO DE DUARTE SE CONVIERTE EN LA PRINCIPAL ARMA DE ARENA
Víctor Flores
En El Salvador la oposición ya no habla de la “nueva clase política”, sino de la “oligarquía verde” cuando se refiere al gobernante Partido Demócrata Cristiano (PDC)
El cambio de término tiene su origen en el enriquecimiento súbito e ilícito de altos dirigentes de la Democracia Cristiana salvadoreña, mediante la malversación, desde sus puestos en el gobierno, del multimillonario derrame de dólares proveniente del exterior para financiar la guerra contrainsurgente y reparar los daños del terremoto de octubre de 1986

Las acusación de corrupción administrativa, que surgieron hace dos años tímidamente contra el gobierno de José Napoleón Duarte, se convirtieron en el principal enemigo de sus partido —cuyo color distintivo es el verde— y contribuyeron, decisivamente, a la estrepitosa derrota sufrida en las elecciones legislativas del 20 de marzo último
Y la más favorecida por este descalabro fue la ultraderechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), encabezada por el exmayor Roberto D’Abuisson Así, mientras el PDC centró sus ataques en la vinculación de ARENA con los “escuadrones de la muerte”, ésta diseñó su estrategia electoral en torno de un eje fundamental: la corrupción del partido gobernante Y, al parecer, fue un arma mortal
Las primeras denuncias notables datan de hace dos años En aquella ocasión —marzo de 1986—, el PDC organizó una multitudinaria demostración de apoyo a su gobierno cuyo costo, según la denuncia de la oposición parlamentaria, fue de 400,000 colones salvadoreños (80,000) dólares, provenientes de fondos oficiales
En esos días, la Unión Nacional de Trabajadores Salvadoreños (UNTS) acusó al PDC de utilizar los fondos provenientes del Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre y el Instituto Venezolano de Educación Política para dividir al movimiento sindical
Sin embargo, las denuncias sobre la corrupción administrativa democristiana eran aún bastante abstractas y nadie había mostrado un “escándalo” que pudiera pasar a los tribunales
En los primeros meses de 1987 las acusaciones fueron más concretas En la edición del 29 de julio de 1987 del semanario local Proceso, dirigido por el jesuita Universidad Centroamericana, se reveló el “oscuro financiamiento” de la Fundación Konrad Adenauer (FKA) de la República Federal de Alemania al PDC
Se informaba que la Konrad Adenauer financió múltiples proyectos, las divisas fueron convertidas a monedas locales en el mercado negro, sin que el destino de las ganancias haya podido determinarse efectivamente
La revelación original correspondió a la revista alemana Stern, la cual agregó que Duarte recibió personalmente —en 1983, siendo candidato da la presidencia— 344,000 marcos destinados a la creación de una radiodifusora (Radio Libertad), que luego funcionó como una empresa de la familia Duarte-Durán y de otra compañía de comunicaciones
Lo anterior fue denunciado ante el Parlamento alemán por el Partido Ecologista (Los verdes) Como resultado, se mandó una carta al presidente Duarte, para que evitara que su hijo Alejandro manejara los fondos Asimismo, Adolfo Rey Prendes —a la sazón ministro de Cultura y Comunicaciones y actual candidato del PDC a la presidencia para las elecciones de 1989— fue mencionado como uno de los que proporcionaban los dólares para que fueran vendidos en el mercado negro
Otros altos dirigentes democristianos fueron involucrados a través de diversos proyectos financiados por la FKA: Fidel Chávez Mena, excanciller y actual ministro de Planificación (quien disputo y perdió la candidatura presidencial del PDC ante Rey Prendes) así como Antonio Morales Erhlich, actual ministro de Agricultura y Ganadería y Adolfo Castillo Claramount, actual vicepresidente y secretario general del PDC Los fondos para los proyectos sumaban unos seis millones de marcos
El diez de octubre de 1986 un violento terremoto destruyó parcialmente la capital salvadoreña, San Salvador Un año después, uno de los más influyentes periódicos de Estados Unidos, The Wall Street Journal, publicó un informe del Departamento de Estado, según el cual “millones de dólares en ayuda de los Estados Unidos han sido hurtados, distraídos para fines incorrectos o usados en planes que dan trabajo a miembros del Partido Demócrata Cristiano”
Los dólares, que mitigarían el dolor de la catástrofe, nunca llegaron a su destino Una tercera parte de los 20 millones de dólares, según The Wall Street, donados por Estados Unidos para préstamos de reconstrucción de viviendas y micronegocios, fue usada indebidamente para beneficio de funcionarios y correligionarios, incluyendo altos dirigentes
Al mismo tiempo, representantes de 124 comunidades de damnificados hicieron denuncias en el mismo sentido: “La ayuda exterior se entregó a correligionarios del PDC para que financiaran la próxima campaña electoral, además de que mucha asistencia se desvió en beneficio de personas y familias vinculadas con el gobierno de Duarte” (Inforpress No 761)
Convertida en arma política, la malversación de fondos para los damnificados reapareció en la campaña electoral de marzo de 1988 ARENA: “Napoleón Duarte y la DC retienen la multimillonaria ayuda internacional destinada a los damnificados, habitantes de zonas marginales y desplazados por la guerra, para obligarlos a votar por el partido oficial”
El 10 de marzo, diez días antes de los comicios, apareció en todos los diarios locales un polémico desplegado titulado “La guerra como negocio”, en el que se afirmaba que “la guerra es un gran negocio para la DC ya que sin esa ayuda el enriquecimiento ilícito hubiera sido difícil, pues de todos es conocido que la ayuda no siempre llega a los destinatarios”
El tiro de gracia lo dio The New York Times en su edición del 6 de marzo de este año La acusación: Luis Mejía Miranda, candidato a diputado por el PDC y protegido de Alejandro Duarte, hijo del presidente, se apropió de dos millones de dólares cuando se desempeñaba como director de uno de los más estratégicos programas de la guerra: el plan CONARA, siglas de la Comisión Nacional de Reconstrucción de Areas, organismo encargado de un vital programa que se realiza en las zonas afectadas por la guerra, que tiene como objetivo la reconstrucción de servicios públicos, carreteras, puentes
El hijo de Duarte (que fue postulado como alcalde de San Salvador, pero perdió) quiso desmentir lo de su protegido: “No tengo amistad personal con él —dijo en declaraciones publicadas por el vespertino local El Mundo— lo conozco como a la mayoría de los miembros del partido” El 9 de marzo, la cabeza de Mejía Miranda cayó: el PDC retiró su candidatura y propuso la creación de una Comisión Especial de Investigación de Casos de Corrupción Administrativa, Pública, lo que hace dos años había sido propuesto por la oposición y rechazado
por el PDC
La ultraderecha concentró sus ataques sobre este flanco democristiano: dos días después de creado el organismo y dos antes de las elecciones, el 18 de marzo, ARENA pidió la destitución del presidente de la Corte de Cuentas (Contraloría), el democristiano Ciro Cruz Zepeda, por haber extendido finiquitos incorrectos a funcionarios públicos La propuesta fue rechazada por la Asamblea Legislativa, aún bajo control democristiano
Pero ahora que ARENA tendrá bajo su control 30 de las 60 curules del órgano legislativo y 200 de los 244 municipios, las cosas se complicarán para la DC y, de rebote, para el proyecto contrainsurgente norteamericano

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