Túnel de la ciencia

Túnel de la ciencia
David Huerta
Los largos túneles que unen las líneas cino y tres del metro de la Ciudad de México, en la estación La Raza, se eternizaban al hacer el transbordo: es la estación de correspondencia más grande del sistema, de modo que en los viajes o desde Aguascalientes o desde el aeropuerto, había que hacer acopio de paciencia y confianza en las propias piernas El último viajecito, medio desconsolado, desde el aeropuerto, deparó una sorpresa mayúscula: en el laberinto de túneles que se eternizaban se ha construido una exposición, verdaderamente hermosa, que lleva como título general el Túnel de la ciencia Tal es el título de la instalación en su conjunto, que se divide en una Zona de Hologramas, una Sala de Usos Múltiples, una Librería del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y una Zona de Exposiciones El mismísimo montaje en que, por medio de luz negra, se despliega lo más parecido a un planetario en forma que pueda verse fuera, precisamente, de un planetario; hay otra exposición de fotografías de la cual sólo pondremos aquí el nombre, para picar la curiosidad: imágenes de las potencias de 10, que nos muestran lo más remoto y lo más entrañable, en un viaje de ida y vuelta —por la vía de esas potencias de 10) desde una imagen apacible y de lo más cotidiana
El Túnel de la ciencia es, para decirlo brevemente, una de las cosas de veras interesantes que nos puede mostrar la ciudad No es del todo un museo; pero tampoco es una exposición temporal común y corriente Tiene todos los visos de convertirse —ojalá— en algo permanente Las instituciones que lo han diseñado y patrocinado son las siguientes: el Departamento del Distrito Federal, la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica (SOMEDICYT) y la compañía Aseguradora Mexicana Todo está muy bien; pero habrían cosas que estarían mejor con unpoco de cuidado Por ejemplo: las explicaciones sobre la holografía ¿No hubiera sido más actractivo comparar la reproducción bidimensional de la luz (fotografía, cine), con el paso adelante que representa la holografía, es decir: la reproducción tridimensional de la luz? Porque las explicaciones en la Zona de Hologramas son demasiado técnicas, abstrusas y aún intimidatorias, con lo que traicionan el espíritu de este intento de popularizar la ciencia y la técnica y volverlas atractivas para esa enorme porción del pueblo metropolitano que utiliza el metro Las fotografías especiales —en especial de Saturno y sus anillos—también merecen explicaciones mejores Ahora una observación estética: las pinturas de Jorge Espinosa son, la verdad, medio chafas; pero más lo son sus rollos seudocastanedianos, para no hablar del aval que tiene en el entusiasmo de Pedro Ferriz Pero eso no le resta importancia a este maravilloso Túnel
El Túnel es u bonito espectáculo Pero la gente que se acerca a ver la exposición de los escarabajos o se abisma en la visión espectral de un holograma o intenta orientarse bajo la bóveda celeste artificial o se asoma a los estantes de la librería científica es un espectáculo todavía mejor Esta gente, “el pueblo sangrante” que va a Pantitlán o Copilco, al Poli o a la Basílica, no se merece el trato que continuamente recibe de los podrosos; pero se merece de sobra un Túnel como éste, como este laberinto subterráneo de imágenes y mundos fascinantes, que le acerca la ciencia y la técnica con generosidad y con buenos recursos

Comentarios