En el diario “Unomásuno” casi nadie sabe para quien trabaja

En el diario “Unomásuno” casi nadie sabe para quien trabaja
Carlos Puig
“Y los voy a desinformar más, por el bien del periódico” Así respondió Luis Gutiérrez, “encargado de la dirección” del diario Unomásuno, a un grupo de reporteros que le reclamó que “se nos informe con precisión quiénes son los nuevos dueños de Editorial Uno, SA de CV”, empresa propietaria del periódico
El viernes 3 de marzo, día en que se dio a conocer —en un breve anuncio en su primera plana— el cambio en la dirección de Unomásuno, Gutiérrez cumplió su palabra; dijo a los reporteros que las acciones que tenía Manuel Becerra Acosta Habían sido adquiridas por el grupo ICA (Ingenieros Constructores Asociados)

—¿Cuál es el porcentaje que tiene ICA?— preguntaron los reporteros
—El nuevo dueño es ICA informó a Proceso que el grupo empresarial “no ha comprado, ni está en proceso de hacerlo, ni tiene interés en la Editorial Uno”
Sin embargo, Angel Borja, hermano del presidente de ICA, es en lo personal uno de los nuevos accionistas del periódico
La junta entre los reporteros y Luis Gutiérrez se llevó a cabo el 3 de marzo por petición expresa de los primeros, con la intención de terminar con diez días de incertidumbre que culminaron con la salida “física, intelectual y jurídica” —según palabras de Gutiérrez— , del director, fundador y accionista mayoritario de Unomásuno, Manuel Becerra Acosta, por razones que ni su sucesor y antes gerente general del diario, ha querido explicar
Las cosas comenzaron a ir mal para Becerra Acosta en la tercera semana de febrero: un grupo de trabajadores le pidió mejores condiciones laborales y el respeto de la empresa para resucitar el Sindicato, inexistente desde septiembre de 1987, cuando al querer realizar un paro de labores en protesta por las condiciones de trabajo, Luis Gutiérrez intervino y despidió a los líderes de Siteuno El 22 de febrero de este año, Becerra Acosta prometió estudiar las demandas de aumento salarial y a respetar la construcción de una nueva organización sindical
Un día después, en algo que los organizadores del sindicato interpretaron, al principio, como una maniobra contra ellos, comenzaron a correr rumores en el sentido de que el diario estaba “muy mal económicamente”; que había fuertes presiones de Hacienda y PIPSA para que les pagara lo que les debía —4,000 millones de pesos según informó Gutiérrez el 18 de noviembre de 1988— ; y que el propio Becerra podría ir a la cárcel
La detención, liberación y huida del país de Luis Capín, exapoderado del diario, involucrado en el caso de evasión fiscal del grupo Vid, complicó aún más las cosas El miércoles 1¼ de marzo Becerra Acosta se reunió en su casa con algunos de sus colaboradores más allegados, les informó que debía salir del país; que “con el pretexto del dinero” lo estaban hostilizando, les pidió unidad y que “aguantaran hasta ver qué sucedía”
Una semana después, Becerra salió a España, solo
El jueves 2 de marzo, en la tarde, Luis Gutiérrez reunió a la planta de redacción, para informarle que Becerra Acosta dejaba Unomásuno y que él se encargaría de la dirección hasta que los nuevos dueños tuvieran su primera asamblea Pidió unidad y dijo que “la política de Unomásuno no cambiará”
Esa misma noche algunos reporteros redactaron una carta de cinco puntos dirigida a Gutiérrez, en la que rechazaban “enérgicamente la intromisión externa en el diario, cualquiera que sea su procedencia Insistimos en defender un espacio de expresión abierto a la sociedad y que es también fuente de empleo de cientos de trabajadores Reclamamos que se nos informe quiénes son los nuevos propietarios de Editorial Uno Exigimos la ratificación del compromiso de respeto a la organización laboral, asumido por el director general Manuel Becerra Acosta, el pasado 22 de febrero Demandamos que este cambio —y los subsiguientes— así como la modernización industrial anunciada, no dé pie a despidos, hostigamientos u otros actos de represión”
Desde ese día, los reporteros se dieron a analizar el contenido del periódico, con el fin de saber si había un cambio en la política editorial En un documento que circula en la redacción se habla, entre otras cosas, del editorial que mereció Carlos Salinas de Gortari al cumplir 100 días en el gobierno Se reproduce la frase final: “Los primeros 100 días de CSG han puesto en claro que el país tiene un gobierno y un rumbo”; y se comenta: “Ni El Nacional se atrevió a decir tanto”
La respuesta de Luis Gutiérrez a la carta se dio, de viva voz, el viernes 3 “Se acabo el club de amigos —les dijo— , esto ya es una empresa” Respecto al sindicato, afirmó que esto lo tendría que decir el nuevo Consejo de Administración, pero les advirtió que “antes de cobrar tomen conciencia de si han ganado sus salarios”
Tres días después del cambio de director renunciaron al diario Teresa Losada, directora del suplemento político Página Uno; Amílcar Salazar, reportero especial de la dirección; y Alberto Aguilar, director de Don dinero, suplemento económico
El jueves 16 reapareció en las páginas de Unomásuno Héctor Aguilar Camín, quien había salido del diario en diciembre de 1983, junto con todo el grupo que luego haría La Jornada, por desacuerdos en la propiedad y control de Unomásuno, que eran, casi en su totalidad, de Becerra Acosta (Proceso 370)
La reseña cinematográfica de Aguilar Camín, anunciada en primera plana, hizo pensar en el diario que él sería el próximo director, cosa que niega rotundamente a Proceso, argumentando estar dedicado por entero a la revista Nexos y a su próxima novela “Es lógico del descontrol —dice el historiador— , debido a que los nuevos accionistas no se han apersonado en el diario para decir lo que va a pasar” El director de Nexos, quien aún tiene el 1% de las acciones de Editorial Uno, dice haber vuelto a colaborar porque se dio la circunstancia de una reseña cinematográfica “con la que no estuve de acuerdo, a la que quería contestar Nada más”
Mientras tanto, en Unomásuno hay incertidumbre; Luis Gutiérrez no se ha vuelto a reunir con los trabajadores y se niega a recibir a la prensa de fuera En la revista Tiempo Libre, propiedad de Unomex, Angeles Aguilar, exmujer de Becerra Acosta y codueña del semanario junto con su padre, el abogado Adolfo Aguilar y Quevedo, dijo a Proceso que el jueves 23 “Tiempo Libre informará a sus lectores lo que necesitan saber sobre la situación de la empresa”
Angel Borja salió de la ciudad y se le espera de vuelta a mediados de semana; y los trabajadores se reunieron el sábado 18 para intentar formalizar su organización sindical con el fin, entre otras cosas, de presionar para saber, por fin, quién les paga y para quién trabajan

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