Vidal García, agente Judicial Federal, confiesa que era un prominente satánico

Vidal García, agente Judicial Federal, confiesa que era un prominente satánico
María Esther Ibarra
Brujo de nacimiento —como él mismo se declaró— Salvador Vidal García, agente de la Policía Judicial Federal, admitió ser seguidor y miembro de la llamada secta de narcosatánicos que comandaba el cubano Adolfo de Jesús Constanzo “Estoy rayado, protegido Mi padrino fue Constanzo”, aseguró, y mostró su dorso desnudo en el que se aprecia el “rayado”, una serie de marcas y flechas horizontales y verticales en ambos brazos Y aseguró: “Tengo facultades psíquicas de brujo Desde que nací tengo el poder de tres espíritus con los que ayudaba a la gente a quitarle algún mal Sólo que cuando éstos se posesionaban de mi cuerpo, al mismo tiempo me causaban muchos daños y conflictos Por eso decidí buscar auxilio de personas con amplios poderes para que me protegieran”
El agente Vidal García soportó a los espíritus del mal durante sus primeros 33 años de vida Hasta 1984 —un año después de que ingresó en la Policía Judicial Federal en el área de narcóticos— dio con las personas que necesitaba; Adolfo de Jesús Constanzo y Salvador Antonio Gutiérrez Juárez o Jorge Montes, conocido como el “Costa Brava”

A partir de entonces y hasta marzo pasado, Vidal García se daba tiempo, junto con su actividad como agente judicial comisionado en la Campaña Permanente Contra el Narcotráfico, para participar en misas negras, ceremonias contra conjuros, limpias y actos de iniciación de la secta de Constanzo
Vidal García Alarcón ingresó a la Policía Judicial Federal en 1983 Su primera comisión fue en Guadalajara Posteriormente fue cambiado a Matamoros donde permaneció hasta noviembre de 1987 De aquí fue trasladado a Monterrey y permaneció un mes y quince días, ya que lo comisionaron en la ciudad de México en la Campaña Permanente Contra el Narcotráfico Su última comisión, según declaró, fue en Plata, Guerrero, hasta diciembre de 1988
Empero, el nombre de Vidal García, junto con el de otros elementos de la Policía Judicial Federal (PJF) —de los cuales la Procuraduría ha omitido su identidad, asegura, para no entorpecer las investigaciones—, salió a relucir en las declaraciones de los principales seguidores de Constanzo, los cuales fueron detenidos en el operativo policiaco del sábado 6 de mayo en un edificio de la colonia Juárez En el tiroteo ocurrido en su captura, resultaron muertos Constanzo y su lugarteniente, Martín Quintana Rodríguez que, según la Procuraduría, fueron victimados por el también miembro de la secta Alvaro de León, El Duby
Proceso tuvo acceso al voluminoso expediente del asunto En sus declaraciones ante el juez 58 del Fuero Común, tres de los principales miembros de la banda satánica acusan a Vidal García de participar en los actos en que supuestamente fueron sacrificadas 15 personas, cuyos cadáveres aparecieron en abril pasado en un rancho cerca de Matamoros, Tamaulipas Pero, además, lo señalan como cómplice de Constanzo en el tráfico de drogas
Sujeto a investigación y recluido hasta el viernes 26 en los separos de la Policía Judicial Federal, en la Procuraduría General de la República, Vidal García rindió ahí su declaración preparatoria Sus familiares aseguraron que desde hace 15 días, cuando fue detenido, no lo han podido ver y desconocen sus situación Al cierre de esta edición, el subprocurador de Investigación y Lucha contra el Narcotráfico, Javier Coello Trejo, negó que comandantes de la PJF, estén involucrados con los narcosatánicos; sólo un agente, Vidal García, estaba bajo investigación Lamentó que los medios de información “se presten al juego de ciertas mafias que quieren desprestigiar a nuestra policía” Según versión que publicó el periódico Unomásuno, Vidal García denunció a otros comandantes de la PFJ en el tráfico de enervantes que realizaban Constanzo y su grupo
En su declaración, Vidal García negó que hubiera tenido relación con estas actividades de Constanzo, o que fuera su cómplice en diversas acciones de venta y robo de drogas Asimismo, negó que por instrucciones suyas se ejecutará a dos de sus ayudantes, que fueron muertos en el rancho “Santa Elena”, en Matamoros, Tamaulipas También rechazó que estuviera enterado de la muerte del homosexual Edgar Paz Esquivel, asesinado en julio del año pasado en un departamento de la colonia Roma
Reconoció, eso sí y ampliamente, su participación en los ritos y en las ceremonias donde se hacían las limpias o se iniciaba a los seguidores de la secta, en la que Vidal García ingresó a mediados de 1984 por conducto de Jorge Montes, quien lo presentó con Constanzo para que éste lo “rayara” y fuera su padrino
Las declaraciones preparatorias y las ampliaciones que hicieron de ellas, Omar Francisco Orea Ochoa, Sara María Aldrete y Jorge Montes —los tres principales miembros de la secta, que fueron consignados y confinados en el reclusorio Oriente— señalan a Vidal García como el protector de la banca y socio de Constanzo, tanto en los homicidios que se les imputan como en el tráfico de estupefacientes
Al ampliar su declaración preparatoria, Omar Francisco Orea Ochoa aseguró que en abril o mayo de 1987, Adolfo Constanzo y Martín Quintana le comentaron que Salvador Vidal García les había puesto un asunto para robar dos kilos de cocaína, de la llamada sólida o roca, a un médico de apellido Quintero, que residía en Guadalajara, Jalisco “Para ello —dijo Orea Ochoa— Vidal García se presentaba en su calidad de agente de la Policía Judicial Federal y a Constanzo y a Martín los presentaba como agentes de narcóticos de Estados Unidos La droga se la trajeron a México Constanzo y Martín y fueron escoltados por Vidal García En el departamento de Pomona No 8, colonia Roma, la desmenuzaron y en bolsitas de plástico pegadas al cuerpo la trasladaron a Matamoros, donde se la vendieron a Juan Guerra y Margarito (a) El Mago Del producto de la venta, a Constanzo le tocaron cerca de 30 millones de pesos”
La venta de los dos kilos de cocaína se realizó en octubre de 1988, en el domicilio de Juan Guerra, conocido narcotraficante de Matamoros, declaró Sara María Aldrete Villarreal, y según su declaración, Vidal García visitó a ese sujeto en aquella ciudad
Vidal García negó la acusación, pero admitió que, efectivamente, por esas fechas Constanzo viajó a Guadalajara para poner una boutique, cosa que no supo si hizo o no Indicó que Constanzo permaneció diez días en Jalisco y se hospedó en el hotel “El Colonial” Argumentó que entonces él se encontraba comisionado en la campaña contra el narcotráfico y que andaba por el estado de Michoacán Dijo que no conocía a Juan Guerra, pero que sabía que esta persona es un conocido narcotraficante y que en alguna ocasión participó en un operativo para su detención, que no se logró “por errores en la información” Vidal García aseguró que en ese caso, el que supuestamente transportaba la droga era el hijo de Juan Guerra, pero no se encontró el cargamento y por ello no se le detuvo
A Vidal García también le imputan la muerte de Joaquín Manzo y Miguel García, que fueron liquidados “por instrucciones” suyas El dijo que Manzo y García sabían demasiado de sus negocios y tenían temor de que dijeran algo que lo comprometiera” Ambos sujetos eran ayudantes de Vidal García en las diversas comisiones que tuvo como agente judicial Manzo y García fueron encontrados sin vida junto con otras quince personas que, se dijo, fueron “sacrificadas” por la secta satánica en el rancho “Santa Elena” en Matamoros
Por igual, Vidal García negó la acusación y que Manzo y García fueran sus “madrinas” Declaró que a Joaquín Manzo lo conoció en 1986, pues era ayudante de un exagente de nombre César Lara Cuando estuvo en Matamoros, Vidal García ayudó a Manzo para que trabajara en la policía preventiva de esa ciudad Al ser trasladado a Monterrey se lo llevó para que lo auxiliara en “asuntos personales” Posteriormente, cuando estuvo comisionado en la Ciudad de México, recomendó a Joaquín para que ingresara en la policía judicial en Michoacán Aseguró que la última vez que lo vio fue el 24 de diciembre de 1984 y que por la prensa se enteró de que uno de los quince sacrificados en el rancho era Manzo Refirió que en el tiempo que trabajó con él ciertamente ambos tuvieron tratos con Constanzo, pero que fue para que les hiciera una limpia Respecto a Miguel García, indicó que también lo ayudó en varias ocasiones para ingresar a diversos cuerpos policiacos en los diferentes estados en los que estuvo comisionado y que la última vez que lo vio fue el año pasado, y no sabe si está vivo o muerto
Vidal García no desconoció a ninguno de sus acusadores De Sara Aldrete dijo que la vio unas tres o cuatro veces que Constanzo se la presentó como su esposa Negó la acusación de que Constanzo le regaló cinco automóviles último modelo; también rechazo que en un departamento de la colonia Tránsito —propiedad de su hermana, Elda Inés García Alarcón— le hubiera entregado a el “Duby” una metralleta UZI, con sus cargadores y 50 cartuchos, con la que Constanzo hizo frente a la policía Vidal García admitió haber participado en varias ceremonias de la secta, como en la que estuvo el cantante Oscar Athie, al que facilitó su ingreso Relató que el artista acapulqueño fue “rayado” por Constanzo, en un ritual que se efectuó el 4 de julio pasado en el departamento de la calle de Pomona 8 Sin embargo, oficialmente la Procuraduría del Distrito manifestó que ni el cantante ni otros artistas, como Irma Serrano, Yuri, Lucía Méndez y el peinador Alfredo Palacios, serían investigados, a pesar de que los mencionaron
Los principales miembros de la secta afirmaron que solicitaron ayuda a Vidal García cuando se enteraron de que la policía lo buscaba como sospechosos del asesinato de las personas que fueron encontradas en el rancho “Santa Elena”
Vidal García reconoció que el viernes 28 de abril, a las 15:35 horas, recibió una llamada telefónica de Martín Quintana, pidiéndole los ayudara a huir Aseguró que se negó y le dijo a Martín que él era totalmente ajeno a lo del rancho en Matamoros y que era mejor que se entregaran Afirmó que le pidió a Martín le dijera en dónde se encontraba, pero que Martín le contestó que lo tenía que consultar y colgó
En las preguntas que se le formularon al rendir su declaración respecto de porqué él en su calidad de policía judicial no hizo lo posible para que Martín le diera la ubicación del lugar en que se encontraban Constanzo y su grupo para poder aprehenderlos, Vidal García arguyó que no lo hizo porque sabía que no se lo dirían, ya que ellos sabían que él los entregaría Además, que de haberlo hecho le hubiera acarreado problemas en el plan de “brujo a brujo” Vidal García dijo que tampoco pudo grabar la conversación telefónica para poder ubicar la llamada, puesto que el dispositivo que para ello tenía su aparato telefónico no funcionó Falla que —aseguró— comunicó a sus superiores

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