El secreto: el arreglo del padrón

El secreto: el arreglo del padrón
Pruebas del fraude en gestación, aportadas por el propio gobernador
Francisco Ortiz Pinchetti
CHIHUAHUA – Cogidos en la trampa, los neopriístas chihuahuenses podrían ver frustrado su intento de ganar las elecciones locales del próximo domingo 2 de julio sin recurrir a las viejas mañas fraudulentas del sistema

Sería una lástima, porque la estrategia electoral diseñada por el tricolor, sin precedente en el país, es una obra de arte: todo está calculado, matemáticamente, para retener las principales alcaldías y el control del Congreso estatal sin necesidad de embarazar urnas, meter tacos, adulterar actas, emplear brigadas de votantes múltiples o expulsar a representantes de la oposición
El plan, basado en la “movilización electoral”, en ciudades como Juárez, Parral y esta capital, las más importantes del estado —y las más conflictivas— permitiría ganar los comicios con la votación de sólo quince casillas claves, de “primera prioridad”, en cada distrito electoral
Urgido de legitimación política, el gobernador Fernando Baeza Meléndez hizo concesiones espectaculares en aras de unas elecciones a salvo de impugnaciones Promulgó la ley electoral más avanzada del país Modificó la estructura de los organismos electorales Introdujo el empleo de urnas transparentes y tinta realmente indeleble Accedió prácticamente a todas las exigencias de la oposición, a riesgo incluso de ser censurado por sus correligionarios
Y hasta consiguió, por primera vez en la historia, que el Registro Nacional de Electores entregara a los opositores las cintas magnéticas del padrón electoral
Ese fue su error
Porque, gracias a esas cintas, el Partido Acción Nacional descubrió la clave del operativo: la manipulación del listado de electores
El PAN, apremiado a su vez por un aparente descenso de su fuerza, encontró la llave para calentar el ambiente electoral: denunció que miles de ciudadanos fueron dados de alta en el padrón sin el respaldo documental que marca la ley, mientras muchos otros fueron dados de baja injustificadamente en una “rasurada” selectiva que afecta fundamentalmente a los panistas en los municipios donde tienen mayor arraigo
Tan sólo en Ciudad Juárez, según el PAN, no proceden más de 12,000 de las 38,000 bajas reportadas por el RNE
En una acción audaz, los panistas chihuahuenses dieron a estas anomalías una resonancia nacional al presentar una demanda penal ante la Procuraduría General de la República y llevar el asunto hasta la Presidencia de la República, en la entrevista que los dirigentes nacionales del PAN sostuvieron con Carlos Salinas de Gortari el lunes 19 de junio
Ya antes, el hallazgo de unas 15,000 boletas electorales, escondidas en un baño de los talleres gráficos del estado, había puesto en entredicho la transparencia del proceso, no obstante la argumentación oficial de que se trataba de impresiones de prueba desechadas y la decisión de imprimir nuevas boletas con un nuevo diseño Fueron destruidas 700,000 boletas ya elaboradas
Las denuncias panistas, respaldadas por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), provocaron finalmente la reacción de sectores que se habían mantenido al margen del proceso, como la jerarquía eclesiástica y los empresarios:
A diferencia de la actitud que asumió frente a los comicios de 1983, 1985, 1986 y 1988, la Iglesia se había replegado e incluso declaró en mayo pasado que no había “signos palpables” de que se fuera a cometer esta vez un fraude electoral Pero a raíz de las denuncias —a las que se ha sumado la inexplicada aparición de cientos de credenciales de elector en basureros de varias ciudades— la jerarquía no sólo demandó la depuración del padrón, sino que sugirió que, de no ser así, se pospongan los comicios
“Como están las cosas, cualquier triunfo de determinado partido no será claro ni evidente ante la ciudadanía”, dijo Dizán Vázquez, vocero oficial del obispado chihuahuense
A su vez, los empresarios expusieron ante el gobierno del estado su preocupación por las consecuencias que puede tener la anómala integración del padrón electoral En una reunión con la secretaria general de Gobierno, Martha Lara de Sarquís, los dirigentes de los diez organismos que integran el Consejo Coordinador Empresarial demandaron la depuración del listado y que el gobierno estatal garantice la limpieza de los comicios
OPERACION “COCOLOCO”
Desgastado hasta el extremo por la reiterada impugnación de sus “triunfos” en las elecciones de 1985, 1986 y 1988, el PRI resurgió de sus propias cenizas con un innovador modelo electoral encaminado a recuperar la credibilidad perdida
En el nuevo PRI chihuahuense —convertido ya en modelo para todo el país— se hizo a un lado la organización sectorial del partido y se optó por una organización territorial a partir de los comités seccionales
Frente al reto electoral de 1989 —67 presidencias municipales y 18 diputaciones locales— se diseñó un plan general cuyo objetivo último es la llamada “movilización electoral” del 2 de julio En función de ello se renovaron las dirigencias seccionales por medio de un mecanismo innovador de mesas receptoras, en las que los militantes eligieron a sus líderes municipales Paralelamente se centralizó el apoyo financiero para asegurar el control de la dirigencia estatal sobre los comités municipales
“Democratizamos al partido”, presume Mario Tarango Martínez, presidente estatal del PRI, amigo personal del gobernador Baeza Meléndez
La elección de candidatos a presidentes municipales se efectuó con mecanismos sin precedente en la historia del PRI En 59 municipios se hizo también en mesas receptoras de votos Y en los ocho restantes, los más importantes del estado, se convocó con 40 días de anticipación a convenciones electorales en las que los precandidatos se sometieron —así fueron en varios casos con resultados claramente predecibles— a la elección de los delegados
En las elecciones federales de 1988 el PRI obtuvo un triunfo inesperado en el I distrito electoral, de la ciudad de Chihuahua El candidato priísta David Gómez Reyes, protegido del gobernador, superó al dirigente estatal del PAN, Guillermo Prieto Luján, a quien hasta los priístas daban por seguro ganador Las impugnaciones panistas carecieron de pruebas contundentes: había sido un “trabajo limpio” el que dio el triunfo al PRI
El autor de esta proeza fue Leonel Reyes Castro, El Coco, personaje ligado durante años a la izquierda chihuahuense y desde hace cuatro años incorporado al PRI Autodefinido como “un tecnócrata al servicio de la política”, diseñó un plan mediante el cual bastó la votación priísta en sólo diez de las 109 casillas del distrito para remontar la ventaja panista La clave, lo explicó él mismo, estuvo en ubicar a los simpatizantes del PRI, empadronarlos y llevarlos a votar el día de los comicios “Hasta en el lomo los llevaría a votar” confesó en aquella ocasión
Hoy el Coco Reyes es el diseñador de la estrategia electoral del PRI en todo el estado
Su modelo piloto de 1988 se ha implantado prácticamente en los 13 municipios más importantes de la entidad, con especial atención en Ciudad Juárez, Chihuahua y Parral Nombrado secretario de Acción Electoral del PRI estatal, el Coco Reyes cuenta con el apoyo incondicional de Baeza Meléndez y tiene carta blanca dentro del partido para dirigir y supervisar la estrategia electoral También es comisionado del PRI ante la Comisión Estatal Electoral
Cuenta con amplio apoyo financiero, técnico y humano para la aplicación de su proyecto, ahora más sofisticado Dispone de un sistema computarizado y dirige un equipo de ingenieros en computación, analistas de información, especialistas en sondeos de campo, diseñadores, encuestadores, procesadores de datos y promotores electorales Son por lo menos 200 profesionales de partido los que trabajan bajo las órdenes del Coco Reyes, aparte de los 24 mil voluntarios que, según el PRI, participan como “promotores del voto”
Es el “Know how” de la política moderna en Chihuahua
El proyecto electoral del Coco Reyes, contenido en documentos internos del partido, parte de un análisis del comportamiento electoral en cada municipio, para ubicar aquellas casillas claves en las que tradicionalmente ha ganado el PRI y que son susceptibles de incrementar su votación Esas casillas son catalogadas como de “primera prioridad” y hacia ellas se enfoca primordialmente el trabajo de campo
Se levanta entonces el censo político, o “padrón priísta”, en el que mediante un recorrido casa por casa se detecta a los simpatizantes y militantes del PRI —y también a los opositores— El PRI gestiona ante el RNE el empadronamiento de aquellos leales suyos que no están enlistados y las correcciones necesarias Esa es la clave
Una vez impactado el padrón electoral con los nuevos votantes del PRI, consigue que se les entreguen oportunamente las credenciales de elector y programa la movilización de esos electores a las casillas el día de los comicios
Para fines operativos, cada seccional es encomendada a un funcionario público —federal, estatal o municipal— “ya que debido al vínculo que han establecido con el pueblo por la realización de obras de carácter social o económico —se asienta en el documento respectivo— podrán orientar la votación hacia nuestro partido”
Cada seccional tiene además su coordinador, del que dependen los “lugareños”, encargados cada uno de un grupo de ocho a diez manzanas Finalmente, los jefes de manzana o promotores del voto se responsabilizan de llevar a sufragar a sus vecinos priístas
En ciudades como Chihuahua, Juárez y Parral, son sólo quince las casillas clave en cada distrito, ubicadas coincidentemente en las zonas periféricas y marginadas donde el clientelismo electoral es propicio
Con la votación adicional que el PRI consigue en esas casillas basta para definir el resultado de la elección aun en el caso de que la oposición alcance sus niveles óptimos de votación y gane en todas las demás casillas
Por ejemplo, en el distrito XV, de la capital, hay 92 secciones electorales o casillas Conforme el plan del Coco Reyes, el PRI puede obtener en las quince casillas de “primera prioridad” una diferencia a su favor de 6,432 votos, suficientes para remontar la votación favorable al PAN en las 77 casillas restantes, que representa una ventaja opositora de 3,761 votos
Pura matemática
El proyecto electoral del Coco Reyes asombró y entusiasmó al dirigente nacional del PRI, Luis Donaldo Colosio, durante su visita a esta entidad la semana pasada A tal grado de que, retomando una frase de la oposición, el jerarca priísta postuló que “hay que chihuahuanizar al PRI en todo el país”
Pero visto está que no hay felicidad completa Un presunto retraso en la incorporación de los nuevos votantes priístas al padrón provocó que en el plazo adicional de un mes de empadronamiento, abril, el número de electores se incrementara en 200,000 ciudadanos Tan abrupto salto dio al PAN la clave para detectar las anomalías del padrón Y los panistas exigen ahora que se den de baja todas esas altas
“Están locos”, dice el Coco Reyes, cuyo programa ha sido festivamente denominado como “operación cocoloco” por priístas no muy convencidos de los prodigios de la cibernética
EL PAN, AL ACECHO
A ocho días de los comicios, por lo demás, el clima electoral que prevalece en Chihuahua dista mucho del calor que caracterizó pasadas contiendas Las campañas de los candidatos del PRI y del PAN han sido poco visibles, sin movilizaciones masivas, aunque los panistas habrán efectuado mítines de cierre de campaña este fin de semana en Parral, Chihuahua y Ciudad Juárez
Aunque sus dirigentes se muestran optimistas ante la respuesta electoral, lo cierto es que el PAN no parece contar ahora con la fuerza de pasados comicios Conflictos internos dividieron a la dirigencia en Ciudad Juárez, cuando Francisco Barrio Terrazas y Gustavo Elizondo se enfrentaron airadamente en la convención municipal Y aunque esas diferencias fueron finalmente zanjadas, en la campaña —y en el ánimo de muchos de sus seguidores— repercutió el conflicto
Por lo demás, los panistas no cuentan esta vez con candidatos de la talla y el arrastre del propio Barrio o de Luis H Alvarez En Juárez el aspirante blanquiazul a la alcaldía es el ex diputado federal Héctor Mejía, que fue director de Seguridad Pública en el ayuntamiento presidido por Barrio Terrazas (1983-1986) y jefe de la logística y seguridad durante la campaña presidencial de Manuel J Clouthier Para suerte suya, el candidato del PRI, Jesús Macías Delgadillo, cercano a Baeza Meléndez, no es precisamente un político destacado y brillante
En Chihuahua el PAN postuló a Guillermo Luján, destacado empresario y prestigiado opositor, que dos veces ha sido víctima de fraudes electorales: en 1985, como candidato a diputado federal por el VII distrito, y en 1986 como aspirante a una diputación local Se enfrenta a Rodolfo Torres Medina, candidato del PRI, ex rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua, compadre del ex gobernador sustituto Saúl González Herrera
Y en Parral la disputa por la alcaldía es entre Gustavo Villarreal, del PAN, y Sergio Quiñones, del PRI
Las posibilidades del PRD en Chihuahua son prácticamente nulas, aun para la obtención de alguna de las diez diputaciones de representación proporcional El nuevo partido, sumido todavía en los ajustes de su integración, no ha consolidado una estructura mínima En Juárez postuló a Gustavo de la Rosa Hicckerson como candidato a la alcaldía y en Chihuahua a Luis Aragón
Así, el Partido del Comité de Defensa Popular (CDP), único con registro estatal en todo el país, se perfila como tercera fuerza electoral Tanto el CDP como el PPS podrían obtener una diputación plurinominal cada uno
El PRI reconoce como municipios “altamente competidos” los de Ciudad Juárez, Chihuahua y Parral, pero podría también tener problemas, cuando menos, en Saucillo, Meoqui, Nuevo Casas Grandes (actualmente único ayuntamiento panista en el estado) y Gómez Farías

Comentarios