Mertins, exonerado en el caso Buendía, vendió ya sus propiedades en Durango

Mertins, exonerado en el caso Buendía, vendió ya sus propiedades en Durango
Patricia Dávila e Ignacio Ramírez
DURANGO, Dgo – De Gerhard Georg Mertins, el traficante de armas alemán, que alguna vez fue señalado como sospechoso de ser el autor intelectual del asesinato de Manuel Buendía, aquí ya sólo queda el recuerdo Desde hace tiempo vendió sus acciones de la Compañía Minera Romer Se remató su rancho Martínez El gobierno estatal expropió su hacienda de La Ferrería, que fue convertida en museo cinematográfico y declarada monumento histórico del estado de Durango Muchos de los muebles de la hacienda —unas 200 piezas del siglo XVIII— fueron llevados a la Casa de Gobierno
La relación de Mertins con Buendía pasó por vericuetos En 1973 murió James Sparks Michael y Enrique Rosales Moreno se quedó sin socio mercantil en Minera Otáez, SA, en Durango Tres años más tarde, rosales solicitó socios capitalistas a la firma de abogados Attaway and Attaway, de Dallas, Texas Lo comunicaron con Mertins

Rosales y Mertins crearon la Compañía Minera Romer, SA de CV Terminaron en pleito (Proceso 594, 595)
Pero antes, ya constituida la sociedad entre los dos, llegó a México, procedente de Alemania, Klaus Matzke Maly, geólogo de profesión, para trabajar en la Minera Romer Mertins quiso que viajara a Nicaragua y a El Salvador, para ofrecer equipo y armamento Matzke se rehuso, luego tuvo problemas con Mertins y, amenazado de muerte por él, renunció a su empleo
A principios de 1982, caminando por las calles de Rébsamen, en la ciudad de México, Matzke se encontró con Klaus M Ellrodt, corresponsal entonces de Hessischer Rundfunk, radio y televisión alemana Le dijo que tenía miedo de ser asesinado y le pidió que escribiera un artículo con los antecedentes de Mertins Ellrodt no aceptó las propuestas y le recomendó a Manuel Buendía
Matzke le habló a Buendía por teléfono a su oficina de la calle de Nápoles Después testificó que fue Buendía quien lo llamó a él Cenaron juntos Matzke le dio toda la información que tenía sobre Mertins, incluso la amenaza de muerte: “Te voy a mandar a mis asesinos de Arabia”
Por su parte, Ellrodt conocía bien a Mertins desde 1958, cuando trabajaba para la agencia Associated Press en Bonn, cubría la Secretaría de la Defensa y escribía sobre el tráfico de armas Desde entonces mencionó a Mertins como traficante de armas número uno a nivel internacional, que tenía nexos con los países árabes, africanos y latinoamericanos, principalmente con Chile, Honduras, Guatemala y El Salvador, a los que surtía de armamento, helicópteros y tanques M-48 Ellrodt le sugirió a Buendía que hablara con Der Spiegel, porque esa revista tenía un amplio expediente de Mertins
Mertins había amenazado a Ellrodt de llevarlo a la corte por lo que había escrito No volvieron a verse hasta 1981, en Cancún Mertins le pidió que mediara en su favor con el general Juan Arévalo Gardoqui, secretario de la Defensa Nacional, para proponerle una fábrica de carros blindados Ellrodt se molestó Finalmente, el general brigadier Raúl López Torreblanca rechazó la proposición de Mertins
En su primera columna sobre Mertins, el 2 de marzo de 1983, Buendía mencionó que el alemán había pertenecido a las tropas selectas de Hitler Mertins le llamó desde Alemania y lo amenazó Buendía se lo contó a Ellrodt Mertins le había dicho que tenía buenos contactos en la Defensa y en la Federal de Seguridad, sobre todo con su director José Antonio Zorrilla, y que “iba a desaparecerlo” Según Rosales, el escrito de Buendía irritó a Mertins, al grado de que le dijo: “Voy a a ir a la ciudad de México para mandar al infierno a ese hijo de perra” Mertins pensó que Rosales lo había delatado con Buendía Se agravaron las desavenencias entre los dos Rosales se entrevistó con Buendía, ya en su oficina de Insurgentes, y le entregó el catálogo de las armas que vendía Mertins, entre otros datos Cuando Rosales supo de la muerte de Buendía, pensó que “Mertins había cumplido su amenaza”
Dos semanas después de la primera columna de Buendía, el 16 de marzo de 1983 Mertins fue expulsado del país
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Sobre la carretera que va de Durango a Parral, en el kilómetro diez, está el rancho Martínez —adaptación mexicana de Mertins—, de 1,200 hectáreas Fue rematado, a mediados de este año, en 700 millones de pesos, tres cuartas partes de su valor, al único postor, el ingeniero Fernando Núñez, implicado en el contrabando de madera
Núñez es dueño de varios ranchos y de la agencia Aerosierra, que vuela a Torreón, Monterrey, Guadalajara, Tijuana y principales municipios de la sierra duranguense El rancho Martínez está en el abandono Todavía tiene a la entrada el letrero “Minera Romer”, en la que Mertins invirtió 65 millones de dólares, aunque Rosales dice que sólo fueron dos y medio
Un camino de asfalto conduce a las oficinas Un camino de brecha lleva a cuatro casas de estilo californiano, ya deterioradas y sin muebles En una de ellas se hospedaba Mertins —cuando venía—, a veces con su esposa Ursula y con sus hijos Cony, Joerg y Helmut El rancho tiene pista de aterrizaje y hangar para tres avionetas —Mertins volaba en dos Cesnas—, antena de radiocomunicación en frecuencia de 5,000 Kilohertz y equipo de onda corta para comunicarse con el campo de la Diligencia de Chile, donde residen fascistas alemanes y chilenos A 98 millas náuticas —50 minutos de vuelo— está la mina de la empresa, Los Cardos El rancho tiene caballerizas, porque Mertins tenía ganado vacuno y caballos pura sangre, y cancha de tenis
Dentro del mismo rancho, Mertins creó una villa del Oeste —en una hectárea—, que convirtió en set cinematográfico, con un restaurante, “El Descanso”, un salón, “El Aguaje”, y una discoteca “Bandido”, que daba servicio al público Allí se organizaban grandes fiestas La villa semeja un pueblo abandonado con su iglesia, su “Bank of South Texas”, su “Ryans Hotel”, su “Morgan’s Restaurant” y su panteón Por allí hay regados botes de cerveza, vasos, sillas, utensilios
El principal beneficiario de los bienes de Mertins, es su exadministrador Víctor Salas Gamero: “No sé a cuánto ascendían los adeudos de Mertins, pero con la subasta de su rancho sólo se cubrieron nuestros honorarios”
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Dos días después de la primera columna de Buendía —de acuerdo con John Michael Spleet Schieb, su brazo derecho— Mertins envió dos télex al periódico de Buendía, uno en inglés, otro en alemán, desmintiendo la información El 12 de marzo regresó a México desde Alemania En su avioneta particular, piloteada por Marck Lear, voló a Durango con su hijo Joerg, Spleet le enseñó la columna de Buendía
El 15 de marzo regresó al DF Se instaló en el Presidente Chapultepec, en la suite presidencial Localizó la dirección de la oficina de Buendía y llegó a ella a las 6 de la tarde Juan Manuel Bautista, asistente del columnista, le dijo que no estaba En realidad, Buendía se ocultó Uno de sus acompañantes le dijo a Mertins que sobre el escritorio de Buendía estaba su expediente mertins lo revisó molesto Le dijo a Bautista que le avisara a Buendía que lo invitaba a cenar en el Maxim’s Buendía no acudió
Ese mismo 15 de marzo en la noche, cuatro inspectores de la Dirección General de Servicios Migratorios de la Secretaría de Gobernación, entre ellos Jorge Villegas, recibieron la orden del licenciado Antonio Ramírez Barreto, Subdirector de Inspección y Vigilancia, de aprehender a Mertins
Los inspectores lo localizaron en el Maxim’s y montaron guardia hasta las 2 de la mañana, cuando Mertins se retiró a sus habitaciones A las 8 de la mañana, cuando el camarero entraba a dejar el desayuno a la suite presidencial Mertins fue detenido, en compañía de su hijo Joerg, y trasladado a la Dirección de Servicios Migratorios Allí fueron interrogados por el titular, Mario Vallejo Hinojosa
A las 4 de la tarde del 6 de marzo de 1983, los Mertins abordaron el avión de Lufthansa que los llevaría a Alemania Joerg, regresó dos meses después Fue detenido en Durango y deportado nuevamente La última vez que Mertins fue visto en México fue en noviembre de 1987
La principal empresa de Mertins, Merex AG, empezó a operar en los años 50 Venta de armas El año pasado quebró por una deuda de 17 millones de marcos al Bayrische Hipotekenbank de Munich que no pudo saldar Declaró: “El grupo Merex en su totalidad sufre por una inversión en México”
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A pesar de haber sido exonerado de toda culpa; el nombre de Mertins ya salió a relucir en el juzgado 34 de lo penal del reclusorio preventivo Norte, donde se lleva a cabo el proceso sobre el asesinato de Buendía
El miércoles 4 compareció la primera testigo sobre Mertins; una docena, por lo menos, lo hará posteriormente María Elena García Flores dijo que fue contratada para tramitar la estancia de Mertins en territorio mexicano durante 1983, después de haber sido expulsado
García Flores acudió a la dirección General de Servicios Migratorios de la Secretaría de Gobernación, pero sus trámites resultaron infructuosos Supo entonces que Mertins era traficante de armas Y fue a ver a su amigo Fernando Gutiérrez Barrios, quien le aconsejó que ya no continuara con sus gestiones
Sin embargo, por otros conductos, Mertins regresó no una sino varias veces al país, principalmente a Durango para supervisar sus bienes
Un día antes, el martes 3, otro de los testigos, Luis Santini no se presentó al juzgado Fue agente de la policía judicial y uno de los hombres de confianza de Mertins a través de la Compañía Minera Romer
Y el jueves 5, Samuel García Cuéllar, asesor jurídico de la Compañía Minera Romer, al testificar ante el juez Roberto Hernández Martínez, aseguró que José Antonio Zorrilla Pérez si mantenía una relación de amistad con Mertins Dijo que en una o dos ocasiones habló con el exjefe policiaco, pero no recordó el contenido de las pláticas “porque no fue nada importante”

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