Aún se creía poderoso y se burló de un alcalde

Aún se creía poderoso y se burló de un alcalde
La modernidad derrumba a uno de los mayores caciques de Hidalgo: Pancho Austria
Elías Chávez
—¡Uno, dos, uno, dos !— es el conteo, burlón, del paso del presidente municipal de Tepehuacán, Hidalgo, Benigno Campos Sánchez, militar retirado

—¿A quién le marcan el paso?— pregunta, colérico, el alcalde
—Ven para acá; yo fui, responde —en tono aún más burlón— Francisco Austria Cabrera , de casi dos metros de altura, retador, cacique cuya fama trasciende fronteras, registrado como tal en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU
De cara al intocable cacique, el alcalde contuvo su furia, dio media vuelta y se encaminó a la Presidencia Municipal, al compás de la burla:
—¡Uno, dos, uno!
Benigno Campos llegó al Palacio Municipal Eran las 17:30 horas Llamó al comandante de la policía —su hermano— y le ordenó detener a quienes “tan abierta y rotundamente se burlaron de la autoridad”
Francisco Austria, su yerno Enrique Fayad y el exalcalde Francisco Pedraza bebían cerveza No se dieron cuenta de que eran rodeados, hasta que una veintena de policías y civiles con armas largas los encañonó
—Para qué hijos de la chingada quieren las armas: ¡jálenle ya!— retó, inerme, el sesentón cacique
Señor de horca y cuchillo, Francisco Austria no creía lo que sucedía Desde Adolfo López Mateos hasta Carlos Salinas de Gortari, todos los candidatos del PRI a la Presidencia de la República habían estado en su casa, cuando en campaña electoral visitaron la huasteca hidalguense También la habían visitado para pedirle su apoyo todos los candidatos a gobernador, incluido el actual, Adolfo Lugo Verduzco; los candidatos al Senado de la República y los aspirantes a la diputación federal por su distrito
De su padre, de igual nombre, y de su abuelo, Porfirio Austria, “Pancho Chico” había heredado como por derecho de sangre, un cacicazgo iniciado hace casi un siglo, al que daba vigencia por la fuerza
Ejemplos de ese poderío son mencionados por Francisco Austria, en entrevista con Proceso Recuerda que otro cacique famoso, Gonzalo N Santos, amigo de su padre, les pidió ayuda para hacer un gran recibimiento, en Ciudad Santos, San Luis Potosí, al entonces candidato a la Presidencia de la República, Adolfo Ruiz Cortines:
—Rápidamente organizamos una caballería de 500 hombres, todos armados Hicimos tres días de camino hasta Ciudad Santos Era como movilizar un ejército A don Adolfo le gustó mucho el recibimiento y siempre nos lo agradeció
Y recuerda cuando su padre, durante la rebelión delahuertista, armó a la gente de Tepehuacán y la trasladó a Pachuca para defender el cuartel de San Francisco
Ya muerto su padre, Francisco Austria siguió organizando ejércitos —caballerías les llama él—, con los que inclusive organizó mítines y recibimientos a Luis Echeverría, a José López Portillo, a Miguel de la Madrid y a Carlos Salinas Y de los gobernadores, el más reciente: —Hace menos de tres años recibimos a Lugo Verduzco, en Tepehuacán, con una caballería de 12,000 hombres
Con estos antecedentes, Francisco Austria no creía lo que le sucedía la noche del pasado 26 de mayo:
La veintena de hombres armados lo encerró junto con Enrique Fayad y Francisco Pedraza Al último lo raparon, a Fayad lo golpearon y al cacique le quitaron la ropa y durante toda la noche estuvieron echándole cubetadas de agua
Lejos de recibir ayuda de sus aliados, entre ellos el gobernador Lugo Verduzco, al que apoyó en su campaña electoral, Francisco Austria vio derrumbarse su cacicazgo:
Esa misma noche el secretario de gobierno, Ernesto Gil Elorduy, envió fuerza pública para apoyar al presidente municipal, Benigno Campos Sánchez Y, temerosos de que Austria pudiera ser rescatado por sus seguidores, organizaron una maniobra en contrario:
Una turba saqueó e incendió una tienda propiedad de Austria y recorrió el pueblo gritando “muera el cacique”
Al amanecer, agentes de Gobernación del estado, respaldados por un pelotón de soldados, sacaron a Austria y lo trasladaron a Pachuca Allí lo dejaron libre
—Es injusto lo que me han hecho— se queja ahora el que fue señor de vidas y haciendas, hasta con derecho de pernada
—No sólo contra mi —añade Austria— están cometiendo injusticias A muchas personas está perjudicando el presidente municipal: en el poblado de La Reforma saquearon la tienda de Juan Viggiano Trejo, quienes se negaron a participar en el saqueo fueron golpeados por Benigno Campos y luego tuvieron que huir al monte También incendiaron la casa de Andrés Larios en el poblado de San Miguel, saquearon la de Agustín Angeles y la de la viuda María Félix Cano, en el pueblo de Tamala A mi me han robado mi ganado, unas 30 vacas, y las reses que no se pueden llevar, las matan con rifles, las destazan y se llevan la carne Mi rancho lo saquearon y destrozaron
“Soy revolucionario”
En Pachuca, exiliado de Tepehuacán, Francisco Austria sigue sin dar crédito a lo que le ha sucedido:
—¿Por qué me hacen esto? La familia Austria es una familia revolucionaria: mi padre fue mayor en el ejército villista, mi tío Honorato fue coronel, mi tío Francisco Cabrera también fue coronel, y mi tío Flavio capitán Yo no he cometido ningún delito Todos, como hombres, llegamos a cometer alguna falta, pero no un delito Además, no hay ninguna acusación en mi contra Si la hubiera, estoy dispuesto a presentarme donde sea necesario para demostrar mi inocencia
Convertido ahora en víctima, el otrora victimario informa:
—Ya presenté mi queja en la Presidencia de la República y en la Secretaría de Gobernación Y aquí, en Pachuca, le dije a Gil Elorduy me contestó:
—No puede ser A mi me cuentan muchas cosas de Pancho Austria, pero no las creo
—Pero yo si creo lo que dicen de usted —recuerda Austria que replicó a Gil Elorduy
Francisco Austria dice no saber cuál es le verdadero motivo por el que sus aliados le dieron la espalda y lo hostilizan Lo cierto es que el cacique estuvo muy ligado a Juan Antonio Zorrilla desde que éste era, primero, secretario general del gobierno de Hidalgo y, después, director de la Federal de Seguridad Inclusive, Zorrilla lo nombro delegado de la DFS en Baja California
—También traté a Zorrilla —explica Austria— cuando fue diputado por Huejutla Y lo traté porque él era una autoridad Pero finalmente mi relación con él fue simplemente de amistad Y en todo caso, si hubiera un delito por parte mía, que me cite la Procuraduría No ando huyendo ni me escondo de nadie
Y cuando el reportero le pregunta que si será a causa de la “modernidad política” por lo que destruyeron su cacicazgo, Francisco Austria reflexiona unos segundos
—Tal vez —responde al fin, con tristeza que agudiza su nariz aguileña Y lamenta:
— Si esto es la modernidad, estamos amolados
—¿Usted acepta que era un cacique?
—No es así Aunque todo ser humano trata de defenderse cuando es acusado, la verdad, en mi caso, es que siempre he buscado el mejoramiento de nuestra gente Y le doy a mencionar un ejemplo: Jorge Rojo Lugo, cuando era gobernador, nos construyó una escuela secundaria Y para que la gente de los pueblos mandara a sus hijos a estudiar, no sólo logré hospedaje y alimentación gratuita para los estudiantes, sino que además hice que los padres quedaran exentos de realizar faenas y pagar cuotas De esa escuela salieron cuatro generaciones de estudiantes, mientras que yo estuve en Tepehuacán Pero ahora el presidente municipal dejó de darles hospedaje y alimentación y muchos estudiantes ya dejaron la escuela Y podría mencionarle muchos otros ejemplos Algunos dicen que soy cacique, pero la verdad es que nunca he perseguido a nadie y a nadie he causado perjuicio Y en último caso, vamos a suponer que yo soy cacique y quieren acabar con los caciques ¿por qué actúan sólo contra mí? Si van a tratar mal, que sean parejos y traten mal a todos, no sólo a mi
—Ya trataron mal a la Quina
—Pero yo estoy muy lejos de ser como La Quina Lo que han hecho conmigo es absurdo No entiendo el motivo
—¿Será motivo político?
—Lo que han hecho conmigo no es político ¡Son chingaderas!
Es el primer momento, durante la entrevista, en que Francisco Austria pierde su actitud bonachona Pero se calma y vuelve a reflexionar:
—Pienso que nos están causando todo este mal para provocarnos y ver si decidimos hacernos justicia por nuestra propia mano Pero se equivocan Todavía tengo confianza en las autoridades federales Ya se darán cuenta que siempre hemos sido leales al PRI y al sistema y que para combatirnos están recurriendo a oportunistas, entre ellos el presidente municipal Benigno Campos Cruz, estuvo en la cárcel por haber balaceado a cinco priístas en un mitin, en 1983 Desde entonces, Benigno Campos quiso desquitarse e inclusive tendió una emboscada a mi hijo José Luis cuando iba en su camioneta, con su mujer y sus tres niños Por este hecho, el actual alcalde de Tepehuacán estuvo en la penitenciaría del estado
Francisco Austria fue presidente municipal de Tepehuacán entre 1957 y 1960 Desde entonces impuso a casi todos sus sucesores —excepto a Benigno Campos—, entre ellos su amigo Abraham Aranda; su consuegro, Octaviano Beltrán; su primo, Antonio Díaz Cabrera; su cuñado Juan Diggiano; su primo Eleuterio Cabrera; su hijo, José Luis Austria Muñoz y su yerno Eleazar Martínez Olivares Su padre también fue presidente municipal y diputado local Pero “Pancho Chico” no acepta la palabra imposición:
—Yo no he metido las manos Ellos fueron electos —asegura— por el PRI y por el pueblo
—¿También a Benigno Campos lo eligieron el PRI y el pueblo?
—No A él lo metió Jesús Murillo Karam —actual oficial mayor de la Secretaría de la Reforma Agraria— cuando fue líder del PRI estatal Se le olvidó que yo lo ayudé y le hice un recibimiento precioso en su campaña para diputado federal Tanto le gustó el recibimiento que me dijo: cuando yo sea candidato al gobierno del estado, Pancho, aquí en Tepehuacán vendré a cerrar mi campaña Más de 30 hijos le adjudican a Francisco Austria Cuando escucha el número sonríe y nombra no más de diez con todo y sus títulos: una doctora en medicina, dos maestros, una odontóloga, un licenciado en economía
—Por todos me he preocupado y a todos ayudé El que quiso estudiar estudió y el que no, ni modo Creo que he cumplido con la familia
—Con las familias, Pancho —interviene un conocido de Francisco Austria, presente en la entrevista
Pancho sonríe y se queda callado, discreto

Comentarios