LA ARQUITECTURA DE SAN CIPRIAN, PRIMER MERCADO POPULAR QUE SE CONSTRUYE EN 25 AÑOS

LA ARQUITECTURA DE SAN CIPRIAN, PRIMER MERCADO POPULAR QUE SE CONSTRUYE EN 25 AÑOS
Xavier Guzmán Urbiola
Recientemente el arquitecto Teodoro González de León recordaba, en su conferencia de ingreso a El Colegio Nacional, el hecho siguiente: hacía 25 años no se construían mercados en la ciudad de México A principios del mes de abril, en la Asamblea de Representantes, se hizo público el intento de la Secretaría de Hacienda y de los comerciantes establecidos dirigidos a regularizar la situación hacendaria de los vendedores ambulantes Con ello se inició en la misma Asamblea de Representantes y en la prensa, el análisis del estado actual en el que actúan los tianguistas: entre 1980 y 1989 su número aumentó 1,500%; gran porcentaje de estos no son dueños de su mercancía, son asalariados
Todos ellos son diferentes aspectos de un mismo problema Nos quejamos del comercio ambulante, pero hace 25 años no hay una política constante y coherente de atención a sus problemas No sólo esto: permanecía semiolvidado, o enfocado de modos por lo menos contradictorios, una parte fundamental del abasto e infraestructura de nuestra ciudad de 20 millones de habitantes Con nuestra tradición de tianguismo, el rompecabezas que estos vendedores representan y evidencian no se resolverá ni sólo acosándolos —o incorporándolos— hacendariamente, ni sólo construyendo un mercado

Sin embargo, este martes 3 se inauguró el primer mercado que desde 1965 estrena el Distrito Federal, una ciudad que, según las estadísticas de Naciones Unidas, en el año 2025 será la única en el mundo que cuente con más —no sabemos cuántos— de 30 millones de habitantes
Es por lo anterior que, en lo que a la arquitectura respecta, el enfoque de este problema llevado a cabo en el despacho Sánchez Arquitectos y Asociados pareciera bastante acertado Suyo es el proyecto del mercado de San Ciprián, próximo a entrar en funcionamiento Suya es la sugerente propuesta que a continuación se comenta
Primero, dada la pobreza de nuestro país, Félix Sánchez explicaba que en materia de mercados, lo mejor es que un buen número de ellos siga siendo virtual: esa ingeniosa modalidad de tianguis temporal que se monta y desmonta
Segundo, San Ciprián pretende, no obstante, ser una pieza arquitectónica que funcione como prototipo para que, en diferentes zonas y con diversas escalas, se reproduzca durante el resto del sexenio, pues hay la aspiración de convertir esta intervención en política del DDF: financiar mercados —¿vía la Secretaría de Hacienda?— y después de construidos, introducir una innovación: venderlos inmediatamente a los locatarios Aunque aquí caben algunas dudas: ¿qué sucederá con su mantenimiento? Los futuros codueños deberán responsabilizarse y cuidarlo No sólo esto: dato que sabemos que un gran porcentaje de los ambulantes son asalariados, la inminente venta de puestos podría favorecer a muy pocos acaparadores
Tercero, como la aspiración del DDF y de los proyectistas es hacer un mercado prototipo, su diseño también quiere ser perfectible en infinidad de detalles
La propuesta del despacho citado entiende plural y abiertamente un problema
No encontramos aquí ningún rasgo de engolamiento de aquellos chocantes técnicos que, al pretender estar en el secreto —el cual quisieran fuese casi críptico— de lo que sucede, aparentan resolver problemáticas que siempre los superan Así las cosas, ¿cómo es el mercado de San Ciprián?
II
San Ciprián alojará a los ambulantes instalados en las calles de Moneda, Academia y zonas aledañas Estos venden fayuca, ropa, zapatos, bisutería femenina, dulces, etcétera San Ciprián será pues, casi exclusivamente, un mercado “seco” Se levanta a la orilla de lo que tuviera el célebre barrio de La Candelaria de los Patos, ubicado entre las calles Juan de la Granja y General Anaya Posee un terreno de 15,139 m2 con una forma básicamente cuadrada —cada lado mide 125 metros de largo—, sobre el trayecto de la línea 1 del Metro, entre las estaciones Merced y Candelaria Es la primera vez que en México se construye sobre el Metro, cuestión que implicó una enorme obra: la sexta parte del costo total De hecho, grosso modo, tres fueron las acciones para construir San Ciprián: puentear los túneles del Metro, cimentar y alzar la obra y, por último, hacer una enorme cubierta; todo entre noviembre de 1989 y el mes en curso
El haber decidido usar un terreno con dichas características facilitó se adoptara un esquema muy sencillo, al sobreponer el orden urbano al de la infraestructura: dividir el terreno por medio de dos calles de 10 metros de ancho que lo atraviesan de lado a lado y parten del centro de cada costado del cuadrado Esto genera, primero, cuatro naves, o cuatro mercados cubiertos, que se levantan cada uno en terrenos cuadrados igualmente, pero de 57 x 57 metros; y segundo, una plaza circular y central en el cruce de las dos calles Dicha planta evoca las de aquellos mercados mexicanos del siglo XIX que, a su vez, se inspiraban en los mercados decimonónicos franceses: Les Halles, por ejemplo En las calles y al aire libre se instalarán puestos de comida, algunos permanentes y otros móviles En el interior de las cuatro naves techadas se localizará, en puestos fijos, exclusivamente el mercado “seco” Ello condiciona que los 490 puestos permanentes de cada una de las cuatro naves no posean instalaciones de agua —con el consecuente ahorro— que en cambio sí se les dotaron, aunque tal vez insuficientemente, a todos los exteriores San Ciprián cuenta, además de las dos áreas definidas, con dos zonas de baños y una estrecha plataforma de carga Los materiales utilizados en los peramentos o muros son: tabique vidriado color café claro, que se alternó cada cinco hiladas con bandas del mismo tabique, pero café oscuro, el cual los dota de escala, cosa que se complementa con las cubiertas Estas se solucionaron dejando una gran separación —como ventilación natural— de los muros que rodean la obra
Para terminar, un comentario que en buena medida es un reto Ahora que el DDF y los profesionales que forman el equipo del despacho Sánchez Arquitectos y Asociados han puesto en marcha una manera —decía atrás— plural y abierta dirigida a solucionar un grave problema, ojalá puedan, con criterios serenos e inteligentes, vislumbrar iniciativas para salvar una zona tan importante y degradada como La Merced, La Candelaria y áreas cercanas, pues son obvias las contradicciones y absurdas políticas de que ha sido víctima: hace pocos años se decidió vaciar La Merced, hoy se le llena de nuevo Parecería que las acciones que se emprendan deberían ir encaminadas a limitar una excesiva especialización de los usos del suelo en esa zona Fue una torpeza pretender que ahí no hubiese más comercio Sería deseable que éste se combinara con vivienda Eso la mantendrá viva

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