Los televidentes, sin explicación

Los televidentes, sin explicación
Televisa elimina, de un día para otro, su canal cultural
Armando Ponce y Héctor Rivera
El sueño se terminó abruptamente Y la aportación de Televisa a la cultura también: En efecto, lo que para Miguel Alemán y Miguel Sabido significó “la realización de un viejo sueño” a fines de marzo de 1983, cuando se hizo público el proyecto cultural del entonces Canal 8, terminó súbitamente el pasado 19 de noviembre, sin previo aviso a los espectadores ni a los empleados de Televisa

El único canal cultural de la televisión mexicana —dejando de lado los esfuerzos educativos del Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional— dejó de existir así, en el contexto de una soterrada pelea por la adquisición del Canal 7, todavía estatal y virtualmente fuera del aire como repetidor del Canal 13, y cuando todavía resonaban los ecos de llamado del secretario de Hacienda y Crédito Público, Pedro Aspe Armella, a los directivos de la banca para no aceptar las elevadas tarifas de publicidad que pretendía imponerles Televisa el año próximo
Ahora todo lo rige la comercialización Y de acuerdo con este código familiar para Televisa, el Canal 9 trasmite desde ya, a través de lo que el mismo lunes quedó identificado como “El canal de la familia mexicana”, películas nacionales del tipo de No se mande, profe, con Enrique Guzmán e Hilda Aguirre, lucha libre, box, programas de concurso como Club familiar —conducido por el líder de la ANDA, Julio Alemán— y hasta telenovelas sudamericanas como María de nadie y Abigail, sin faltar las emisiones destinadas a las amas de casa como Vida diaria
En su retorno a la programación comercial, no obstante, el Canal 9 se reserva un espacio cultural —de acuerdo con la revista Teleguía 1998—, cerca de la medianoche, para trasmitir una “telenovela seriada de título por confirmar”
Con el intempestivo viraje en la programación del Canal 9, dejaron de trasmitirse, por ejemplo, la obra teatral Scaramuccia, con el Teatro Tag de Venecia, dentro de la serie Televisa en la cultura, anunciada para el 19 de noviembre a las horas; los reportajes del mundo cinematográfico como el que abordaba los Trucos de iluminación dentro de la serie Imagomundi, programado para el 21 a los 10 de la noche, o la Gala cultural prevista para las 21 horas del viernes 23 con The Alvin Ailey American Dance Co, Lonely Town, Lonely Street y Rambert Dance Co, como anunciaba el Teleguía (número 1997) de la semana anterior
CULTURA EN PATINES
Identificado desde el 4 de abril de 1983 con el lema “La alegría de la cultura”, el canal cultural destinado en particular a los jóvenes nació prácticamente a partir de la huelga universitaria de 1977, cuando el rectorado de Guillermo Soberón Acevedo pretendió llevar las cátedras a los hogares de los estudiantes a través de la televisión comercial
Después de producir y difundir conjuntamente 12,250 horas entre el 27 de junio de 1977 y el 25 de marzo de 1983, la UNAM y Televisa, representadas por el rector Octavio Rivero Serrano y Emilio Azcárraga Milmo, renovaron y ampliaron un convenio que quedó sellado con un abrazo en el corazón administrativo de la UNAM (Proceso 334)
A partir de ese acuerdo, Televisa adquiría el compromiso de trasmitir por su Canal 8 de lunes a viernes, de las ocho a las 15:30, los programas Introducción a la universidad y Divulgación de tópicos y temas universitarios
Un par de días más tarde, Televisa daba a conocer públicamente el nuevo Canal 8, del que ser responsabilizaban directamente Miguel Alemán Velasco y Miguel Sabido, quienes ilustraban su proyecto de televisión cultural con un audiovisual —que se iniciaba con una entrevista al presidente Miguel de la Madrid sobre su concepción de la cultura nacional—, durante un desayuno ofrecido a los medios en el hotel Camino Real
Los funcionarios de Televisa enfrentaron las preguntas de los reporteros; a uno de ellos respondió Alemán:
“No habrá cortapisas ideológicas en el Canal; todos los puntos de vista podrán expresarse, siempre que sea con respeto”
Y aseguró que podrá hablarse de socialismo: “¿Por qué no? Es una opinión, habrá otra que lo refute”
Según Miguel Sabido, la programación del canal estaría fundamentada en las investigaciones realizadas por un instituto de comunicación De esos estudios, dijo, se llegó a la conclusión de que los programas que incluiría el Canal eran los idóneos para cubrir las necesidades de los jóvenes, quienes “viven a otra velocidad”, de acuerdo con Miguel Alemán, quien subrayó la importancia de este tipo de proyectos al ejemplificar con el caso de la televisión comercial que opera en Miami:
“Gracias a su labor, los hispanoparlantes ahora hacen festivales y han superado muchos conflictos, como la delincuencia, el alcoholismo, la drogadicción En cambio entre los negros los problemas sociales abunda, pues no tienen este tipo de televisión”
De cualquier modo, la idea de la cultura que tenían los impulsores del Canal en ese momento, era bastante peculiar incluía, junto a la introducción a la oda de sor Juana Inés de la Cruz, los aerobics de su programa Ritmo vital
“Todo mundo va a notar que estás haciendo ejercicio”, prometía en el audiovisual un grupo de muchachos, y también:
“Estamos felices La cultura es muy divertida, muy bonita y alegre de aprender”, al tiempo que lanzaban autopromoción del Museo Internacional de Arte Contemporáneo Rufino Tamayo, entonces administrado por Televisa: “Antes los museos eran muy aburridos, pero ahora ya tenemos el Museo Tamayo en donde hay música, teatro y mucha luz para mirar los cuadros”
“Me gustaría conocerte, tal vez mañana puedas ir conmigo a patinar”, continuaban los chicos de extracción alta, agrupados alrededor de Julián Pablo, el sacerdote dominico que se ostentaba como profundo conocedor del cine de Luis Buñuel
Entrevistados entonces por Proceso, investigadores como Raúl Trejo, Raúl Cremoux, Francisco Prieto, Jorge González, Javier Esteinou, y César H Espinoza; artistas como José de Santiago y Pedro Meyer; escritores como Emmanuel Carballo, Margo Glantz, Fedro Guillén y Jaime García Terrés; la crítica de arte Raquel Tibol; los directores de teatro Julio Castillo y Héctor Mendoza; dirigentes sindicales como Erwin Stephen Otto del STUNAM y representantes de partidos políticos como Gonzalo Altamirano Dimas del PAN, vieron con desconfianza el repentino interés de Televisa por la cultura y reprobaron en general su asociación con la máxima casa de estudios, aunque no dejaron de lado la esperanza del advenimiento de una nueva época
PEOR ES NADA
Recibida con recelo también por los espectadores, la programación cultural del Canal 9 dio comienzo con series como Videocosmos, integrada con módulos o segmentos breves y asépticos con pretensiones modernistas muy sobrias, en la que se abordaba sin mayor profundidad aspectos diversos de la ciencia, el arte y la tecnología Pronto fueron incluidos en el proyecto ciclos de cine sin cortes comerciales —en la medida en que el Canal 9 cultural funcionaba prácticamente sin publicidad directa—, óperas, obras teatrales, documentales diversos, series educativas y culturales, materiales en general de procedencia extranjera
Aunque en esencia disociado del verdadero curso de la cultura nacional, el proyecto de televisión cultural de Televisa llegó a conquistar finalmente un sitio entre el público, que encontraba de cualquier modo en el Canal 9 una alternativa diferente en un espectro de oferta de imágenes y contenidos significado fundamentalmente por el interés comercial
Con antecedentes en 1963 en la aventura de Tele-América, representada por el cineproductor Manuel Barbachano Ponce, quien más tarde, en 1986, en sociedad con Gabriel Alarcón, el Grupo de Monterrey, y Guillermo Salas, hicieron nacer al Canal 8 —que inició sus actividades trasmitiendo el informe presidencial de Gustavo Díaz Ordaz— cobijado por la empresa Televisión Independiente de México, competidora de lo que entonces era Telesistema Mexicano hasta que en 1973, al ser absorbido por el consorcio, dio origen a lo que hoy es Televisa, el Canal 9 existe con esa denominación desde abril de 1985, cuando, por razones técnicas, dejó de ser el 8 al surgir el Canal 7 estatal
DESDE DENTRO
“Estamos muy tristes”, dice Luis Vega, productor general del Canal desde su fundación hasta el fatídico martes 13 en que conocieron la noticia de boca de Miguel Sabido, quien ese mismo día se despidió del equipo
Productor en Televisa desde hace 23 años, a Vega se debe el diseño de las series En cabina y Gaceta cultural, a decir de la periodista estrella del 9, conductora y últimas fechas también productora de Entre-vistas, Stasia de la Garza, quien evalúa:
“El Canal fue un foro para las personas que crean la trama cotidiana cultural en México, como lo hace el 11 Disfruté ahí mi trabajo enormemente como observadora, como testigo de nuestra cultura Se dio una gran oportunidad para crear programas de análisis y crítica tanto de las artes populares como de la alta cultura”
Visto en el Distrito Federal y la zona conurbada de la ciudad, el Canal tuvo para Luis Vega como su mayor acierto el “de crear una televisión cultural muy local y al mismo tiempo de gran interés externo”
Por tratarse de un proyecto nuevo, “tuvo desde luego muchos errores, pero otros, como algunos inventos del señor Sabido, resultaron nuevas fórmulas para la distribución de ofertas culturales en realidad, no teníamos parámetro No teníamos perfil del público mexicano, que no estaba acostumbrado al ballet o a la ópera, por ejemplo Nuestro sistema fue el de prueba y error”
La desaparición del Canal permite a Vega esta reflexión:
“Siempre hay cambios en la televisión, pero siempre hace falta un Canal así, que durante siete años hicimos Se ha quedado una barra cultural de martes a viernes de nueve a once de la noche, y eso quiere decir que la empresa toma en cuenta la importancia del Canal Hay difusión en otros lados, algo en Cablevisión, en el 13 aunque no tan abrumadoramente como en la televisión comercial, sin hablar del 11, donde es normal su difusión No hay muchos canales en la televisión mundial para la cultura, y sobre todo en la iniciativa privada”
Sin embargo, hay un antecedente: hace unos meses, Televisa suprimió las trasmisiones de su Canal PBS por Cable al reemplazarlo por el de A&E, lo que provocó las protestas de un buen número de suscriptores
A Miguel Sabido lo sustituye en la dirección del Canal 9 comercializado, Pablo García Sainz

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