El gobernador se hace popular, pero pierde fuerza

El gobernador se hace popular, pero pierde fuerza
La pugna de Manzanilla y Cervera Pacheco determina la vida política en Yucatán
Francisco Ortiz Pinchetti
MERIDA – “Manzanilla traidor”, escribieron iracundos priístas en bardas cercanas a la residencia del gobernador yucateco, en el fraccionamiento Campestre de esta ciudad El mandatario se había apresurado a reconocer el triunfo de la candidata del PAN a la alcaldía de Mérida, luego de oponerse a una manipulación fraudulenta de los resultados electorales

Las “pintas” contra Víctor Manzanilla Schaffer evidenciaron el encono de la guerra —insólita por abierta— entre un gobernador y un secretario de Estado
Como resultado de esa pugna, Manzanilla Schaffer es un gobernador que no controla el Congreso del estado Ni al PRI, la CTM, el UNE Ya ni la CNC, su sector Su equipo de trabajo está desbaratado No tiene grupo político Vive acosado por las huestes del exgobernador interino Víctor Cervera Pacheco, actual secretario de la Reforma Agraria, que durante tres años han minado su gobierno y coartado sus recursos políticos dentro y fuera de Yucatán
Y que ahora lo culpan de la derrota de su partido en las elecciones municipales del pasado 25 de noviembre, cuando el Partido Acción Nacional ganó las alcaldías de la capital, de Tizimín y de otros tres municipios, localidades en las que en conjunto vive más de la mitad de la población yucateca A la “debilidad” del mandatario atribuyen esas derrotas Por eso lo acusan de “traidor”
Tronante respuesta les dio Manzanilla en su III informe de Gobierno, el pasado 5 de enero, cuando los denunció ante el representante del Presidente de la República, Carlos Hank González, como intolerantes, retrógrados, prepotentes, ciegos, antidemocráticos, egoístas, rupestres, ambiciosos y otras lindezas
Luego de su feroz contrataque, y cuando se le suponía otra vez tambaleante en la gubernatura, Manzanilla logró apagar las hogueras que la lucha electoral dejó en una decena de municipios yucatecos, en algunos casos avivadas por los propios cerveristas, sus enemigos En cinco de esos municipios habrá elecciones extraordinarias el próximo 24 de febrero y en otras consiguió concertaciones satisfactorias
Y resulta que ahora tiene en la oposición a sus más decididos defensores, ante una eventual maniobra del centro para sacarlo del palacio de gobierno
“Nos opondremos a cualquier intento de esa naturaleza”, dice el dirigente estatal del PAN, Benito Rosel Issac “Y no porque Manzanilla nos haya favorecido, ni mucho menos, sino porque no es justo que a Yucatán se le siga manejando en interés de grupos políticos De ocurrir su destitución, sería el segundo interinato al hilo de nuestro estado, promovido, por cierto, por el mismo grupo político, el de Cervera Pacheco Y eso los yucatecos no lo debemos permitir”
También el Partido de la Revolución Democrática (PRD): “si se intenta sustituir al gobernador, aquí va a haber una reacción contundente”, advierte Freddy Poot Sosa, exdiputado local y excandidato perredista a la alcaldía de Mérida “Los yucatecos repudiamos las imposiciones del centro La nación yucateca exige respeto”
LA MANO DE CERVERA
Manzanilla Schaffer, exsenador, tres veces diputado federal, exembajador en China y eterno aspirante a la gubernatura del estado, obtuvo finalmente el apoyo del presidente Miguel de la Madrid para que sucediera a Víctor Cervera Pacheco, a partir del primero de febrero de 1988
Cervera Pacheco, otro político yucateco de larga trayectoria, líder de los campesinos henequeneros, exdirigente nacional de la CNC, ocupó la gubernatura en forma interina durante cuatro años, luego de que el general Graciliano Alpuche Pinzón cayó en desgracia y, con la “ayuda” de los cerveristas, fue destituido como gobernador
Cervera Pacheco, hombre hiperactivo, hizo un gobierno de importantes realizaciones materiales y de mano dura en lo político Sin abandonar la ilusión de ser gobernador constitucional del estado, fortaleció su grupo político y colocó a su gente en puestos clave, de forma de mantener la hegemonía en la entidad más allá del fin de su recortado mandato
Por eso mismo vio con simpatía la candidatura de Manzanilla Schaffer, un hombre sin mayor presencia en el estado y sin grupo político importante, como sí lo tenía el exgobernador Francisco Luna Kan, con quien Cervera estaba y está enfrentado
Cervera Pacheco hizo todo cuanto pudo, además, porque su sucesor llegara a la gubernatura lo más debilitado posible, y por lo mismo más vulnerable y manejable Así, fue el gobernador interino quien realizó una “campaña” electoral más activa que el propio candidato Y propició que en su elección, el 22 de noviembre de 1987, se registrara un altísimo grado de abstencionismo Manzanilla Schaffer fue “electo” por apenas 10% del electorado
Con una mayoría de alcaldes y diputados locales heredados, sin control del PRI ni del Congreso, Manzanilla inició su mandato, en efecto, en total desventaja sus intentos de autonomía para formar su propio grupo político encontraron la resistencia y el acoso de los cerveristas Para colmo, al gobernador le fallaron los hombres clave de su equipo original, que poco a poco se desmorona
Golpe seco recibió cuando el alcalde de Mérida, Carlos Ceballos Traconis, su amigo, su hijo político, tuvo que dejar el cargo en septiembre de 1989, luego de ser acusado de un desfalco por más de 12,000 millones de pesos Fue desaforado y se libró orden de aprehensión en su contra Sigue prófugo, hasta ahora
Uno a uno cayeron, ya por sus propias fallas, ya por presiones y maniobras de los cerveristas: el secretario general de gobierno, el oficial mayor, el tesorero y otros integrantes del gabinete manzanillista A la fecha, sólo uno de los funcionarios del equipo original de gobierno se mantiene en su cargo, el secretario de Fomento Económico, Luis Felipe Riancho Seguí
“Me han fallado mis amigos”, reconoció el propio gobernador, de 66 años de edad
Cervera Pacheco mantuvo, asimismo, el control de los sectores obrero y popular del PRI, la dirigencia estatal del propio partido y otras instancias políticas clave en la entidad, como la coordinación estatal del Pronasol También en el sector privado, por medio de su incondicional Adolfo Peniche Pérez, cabeza del llamado “Grupo de los 300”, formado por los más acaudalados empresarios de la entidad
“Cercaron a Manzanilla desde un principio”, observa el perredista Poot Sosa “Con el control político en sus manos, han ido minando su gobierno, que por lo demás ha sido sumamente gris, sin obra importante, sin lineamientos claros”
La apabullante derrota del PRI en Mérida, en las elecciones presidenciales del 6 de julio de 1988 —cuando el PAN duplicó la votación priísta y ganó de calle la diputación federal correspondiente al primer Distrito—, fue un elemento adicional al debilitamiento del gobierno de Manzanilla, que apenas tenía cinco meses de iniciado Los cerveristas culparon al gobernador del fracaso, que luego capitalizaría a su favor ante las elecciones municipales y legislativas de 1990
Para preparar esos comicios, el CEN del PRI envió como delegado general en Yucatán a uno de sus expertos, José Guadarrama Márquez, que en 1989 actuó con el mismo carácter en las elecciones legislativas de Michoacán Su tarea: salvar para su partido la alcaldía de Mérida, en inminente peligro, y asegurar el mayor número de las diputaciones locales Desde su llegada, en marzo de 1990, el enviado del centro tomó en sus manos el control absoluto del PRI estatal, con la presunta intención de ponerlo a salvo de las disputas internas A la postre acabaría por alirse a uno de los grupos, el del secretario de la Reforma Agraria, obviamente El argumento fue que sólo con candidatos cerveristas podría el PRI enfrentar a los fortalecidos panistas
La nominación de candidatos priístas a presidentes de los 106 municipios y a diputados locales por los quince distritos del estado se retrasó en espera de la celebración de la XIV Asamblea Nacional del PRI, a principios de septiembre El CEN decidió experimentar en Yucatán los procedimientos del “nuevo PRI” para la nominación de candidatos a alcaldes, a través de consultas directas a las bases
“No”, se opuso el gobernador Manzanilla Argumentó que cuando menos en ocho municipios del estado, incluidos Mérida, Valladolid y Tisimín, tal procedimiento implicaba graves riesgos de división y enfrentamiento entre los mismos priístas, por lo que él proponía que en esos casos la nominación se hiciera por las formas tradicionales
“Si”, dijo Luis Donaldo Colosio, el presidente nacional del PRI, con quien Manzanilla discutió en México el asunto Y se decidió jugar a la democracia interna en 105 municipios
Manzanilla tenía razón: las “elecciones” internas, que en muchas partes fueron adulteradas para favorecer a precandidatos cerveristas, provocaron divisiones, pleitos, deserciones entre los priístas En no pocos casos, los desplazados se aliaron con la oposición para enfrentar a su propio partido
En el caso de Mérida, la capital, Guadarrama impuso la candidatura de Herbé Rodríguez Abraham, dirigente estatal del PRI, uno de los hombres más cercanos a Cervera Pacheco Manzanilla, a quien no se consultó previamente, indignado se resistió a la imposición, pero luego de una intervención del secretario de Gobernación acabó por acatarla
La nominación de Herbé Rodríguez, por lo demás un buen candidato, avivó la pugna entre el gobernador y el secretario de la Reforma Agraria Manzanilla decidió sacar las manos de la campaña priísta “Que maneje el partido, no es cosa del gobierno”, dijo
Sin embargo, en lo material, el gobierno estatal apoyó sin reservas al partido: recursos económicos, vehículos, locales, alimentos Todo habitual Cálculos de priístas allegados al gobernador estiman un “techo financiero” de 11,000 millones de pesos destinados a la campaña del PRI
“Todo lo que Guadarrama pidió se le dio”, dicen
Apenas arrancada la campaña, Manzanilla se reunió, el 3 de octubre, con los candidatos del PRI a alcaldes y diputados locales de todo el estado, en la casa de visitas de Cordemex, Ahí les leyó la cartilla
“No realicé ninguna recomendación ni ejercí ninguna presión para favorecer a algunos de ustedes”, dijo el gobernador en su discurso “Era lo normal que se hacía en el pasado, pero son otros aires, es otro partido”
Y advirtió enseguida:
“Quiere decirles que mi gobierno se ha comprometido a realizar unas elecciones limpias, transparentes, democráticas Y ese compromiso lo voy a cumplir y los vamos a cumplir todos Comencemos a pensar que el que contiende democráticamente corre riesgos Serán elecciones limpias Que no haya dudas”
Mientras tanto, el PAN había postulado candidata a la alcaldía de Mérida a Ana Rosa Payán, que en 1988 ganó arrolladoramente la diputación federal por el primer Distrito yucateco, con cabecera en la capital Por el PRD el candidato fue Poot Sosa, exdiputado local, y por el PARM, Rafael Loret de Mola, hijo del exgobernador Carlos Loret de Mola Los tres partidos opositores se sumaron al Frente Cívico Familiar en una Alianza para la Defensa del Voto
La elevada afluencia de votantes en las elecciones del 25 de noviembre, y la celosa custodia ciudadana frente a las casillas, mediatizó en Mérida los operativos priístas planeados por Guadarrama, como acarreo de electores, relleno y hasta robo de ánforas, adulteración de actas, entre otros, según reiteradas denuncias de la oposición El PRI logró abultar su votación hasta prácticamente igualar la del PAN
Ningún informe recibió Manzanilla de su partido durante los cuatro días posteriores a las elecciones, mientras el PAN había ya presentado ante la Secretaría de gobernación, en la ciudad de México, copias de las actas de escrutinio que confirmaban el triunfo de su candidata
El jueves 29, al fin, Ulises Ruiz, uno de los colaboradores de Guadarrama, acudió ante el gobernador para hacer llegar una petición del delegado priísta: que les facilitara el acceso subrepticio a la Comisión Municipal Electoral, donde se guardaban los paquetes correspondientes a las 190 casillas instaladas en el municipio, para hacerlo, el PRI la tenía perdida La negativa de Manzanilla fue rotunda “Las elecciones fueron el domingo”, le dijo Y, por el contrario, ordenó redoblar la vigilancia policiaca, de día y de noche, en torno del local electoral
La batalla tuvo que darse, entonces, durante el cómputo, efectuado el domingo 2 de diciembre Fue una sesión larga y tormentosa En un primer conteo, el PRI lograba una ventaja de 200 votos En un nuevo cómputo era el PAN quien ganaba por 150 Aquello culminó pasadas las dos de la mañana del lunes 3 cuando, luego de desecharse la votación de siete casillas cuya documentación había sido burdamente alterada, el presidente de la CME, Wilber Maldonado, proclamó el triunfo de la candidata del PAN, Ana Rosa Payán, sobre el priísta Herbé Rodríguez, por una diferencia de 758 votos
Apenas diez minutos después de conocerse este resultado, el gobernador Manzanilla reconoció, en conferencia de prensa, el triunfo panista
“Manzanilla traidor”, escribirían los priístas en las bardas
LA CNC, EL PRECIO
“Nosotros somos respetuosos de la decisión de las autoridades electorales”, dice cauteloso el excandidato y de nuevo dirigente estatal del PRI, Herbé Rodríguez “Queda constancia de que a las once de la noche se nos informó que el computo favorecía al PRI”
Pronto pasaron a Manzanilla la factura de descalabro priísta: le quitaron el control estatal de la CNC, el último bastión político que le quedaba
Ernesto Espejo Peniche era su hombre en la dirigencia de la Liga de Comunidades Agrarias Enfermo el líder sobrevino el relevo anticipado las uniones de productores propusieron una terna para la sucesión de Espejo Peniche: Alberto Escamilla, Manuel Carrillo y Máximo Yam Cocom, éste último muy cercano al gobernador
Manzanilla se reunió el 13 de diciembre con los dirigentes campesinos y los previno: “Grupos políticos contrarios a mi gobierno están actuando en México de una manera irrespetuosa, sin respetar los tiempos políticos, para imponer en la Liga a Feliciano Moo o al diputado Fernando Romero Estamos en un momento crucial para definir si en mi propia central se van a obedecer consignas que emanen de presiones de grupos políticos contrarios a mi régimen, para imponerle a los campesinos yucatecos un dirigente que no quieren De ustedes depende No aceptemos imposiciones”
Un día después llegó a Mérida el dirigente nacional de la CNC, Maximiliano Silerio Esparza Hubo una reunión con él y con los tres precandidatos, en la casa del gobernador Reunión acalorada, encendida, en la que el líder cenecista impuso como dirigente estatal a Feliciano Moo, incondicional de la senadora Dulce María Sauri, aliada de Cervera Pacheco Hubo gritos y hasta mentadas de madre También llamadas a México y de México Al final, Manzanilla tuvo que apechugar: Moo será el escogido
Además de la de Mérida, el PAN ganó las alcaldías de otros cuatro municipios: Tizimín, Samahil, Tixpeual y Dzan, esta última adjudicada a su favor por el Colegio Electoral Otras dos fueron reconocidas a la oposición: la de Huhi, al PARM, y la de Cacalchén, al PFCRN En cambio, el PRI se adjudicó las quince diputaciones locales de mayoría
Ante las impugnaciones electorales, el Colegio Electoral resolvió anular los comicios en cinco municipios, donde habrá elecciones extraordinarias el próximo 24 de febrero: Panabá, Tetiz, Sicilá, Tekit y Santa Elena
Esta resolución, junto con el dictamen favorable al PAN en el caso de Dzan —donde originalmente el PRI ganaba por un voto— provocó en el Congreso un nuevo enfrentamiento entre las huestes cerveristas y manzanillistas Insólitamente, cinco diputados del PRI votaron no sólo contra los legisladores de oposición, sino de sus propios compañeros de partido En nombre de esos disidentes, todos cerveristas, el diputado Orlando Paredes Lara leyó un documento en el que denunciaban “la tibieza de los órganos de gobierno, que dejó en la indefensión a los funcionarios electorales” Dijo también, en clara alusión a una supuesta negociación de Manzanilla con la oposición: “cualquier acuerdo, negociación, entendimiento o concertación que se realice más allá o por encima de la norma jurídica, carece de legitimidad y se convierte en abdicación y la abdicación conduce al vacío y a la anarquía
Interrogado sobre la determinación del Congreso, el dirigente Herbé Rodríguez, otra vez cauteloso, dice: “el Comité Directivo Estatal del PRI apoya absolutamente la defensa hecha por los cinco diputados de nuestro partido”
Mientras Manzanilla recibía nuevos ataques de sus adversarios priístas, que lo acusaban de debilidad, paradójicamente era ovacionado al asistir, el primero de enero, a la toma de posesión de la alcaldesa panista de Mérida, Ana Rosa Payán
Las inconformidades, sin embargo, afloraron en diversos municipios del estado En Valladolid, los panistas rechazaron el triunfo del candidato priísta, Liborio Vidal, ya que en 16 de las 28 casillas del municipio la votación superó el 110% del padrón El 27 de diciembre hicieron un plantón de protesta frente al palacio municipal, que degeneró en una zacapela, durante la cual fue saqueada una tienda del priísta Vidal La policía emprendió entonces una cacería y detuvo a 139 personas, 21 de las cuales fueron consignadas
En Hunucmá, los panistas impugnaron la casilla de la comisaría de Sisal, con cuya votación alcanzaba el triunfo el candidato priísta Freddy Romero Junto con priístas disidentes, tomaron el palacio municipal el 31 de diciembre, para impedir a Romero que asumiera el cargo y nombraron un “consejo” provisional Personeros del gobernador emprendieron negociaciones El miércoles 2, a las diez y media de la noche, y cuando prácticamente se había llegado a un acuerdo, policías antimotines encabezados por el secretario de Protección y Vialidad del estado, Jorge Carlos Martínez Lugo —hombre de las confianzas del gobernador— arremetieron contra la gente reunida en la plaza e irrumpieron en la casa parroquial de la iglesia de San Francisco de Asís Rompieron una puerta y destrozaron vidrios y algunos muebles y detuvieron violentamente a cuatro sacristanes y a un reportero del Diario de Yucatán, Juan Ceballos, al que golpearon en la cabeza
El incidente reavivó el conflicto La indignación cundió entre la población, sobre todo por la “sacrílega” batida policial contra la casa curial Manzanilla destituyó en forma fulminante, al día siguiente, a Martínez Lugo, uno de los dos únicos funcionarios del equipo original que quedaban
También en Espita los panistas ocuparon el Palacio de Gobierno, en protesta por la adjudicación del ayuntamiento al priísta Mateo Hau Kantún, cuya elección denunciaron como fraudulenta
MANZANILLA CONTRATACA
En ese ambiente de intranquilidad poselectoral y agudización del enfrentamiento entre grupos priístas, el gobernador Manzanilla rindió, el sábado 5 de enero, su III informe de Gobierno, al que asistió como representante presidencial el titular de la SARH, Carlos Hank González
En un tono absolutamente desusado, Manzanilla dedicó el “mensaje político” de su informe a atacar a sus adversarios políticos Uno tras otro cayeron los golpes sobre los cerveristas:
“Algunos que se resisten al cambio y a la modernización no aceptan los intentos de liberar a nuestra sociedad del peso de tantos años de vida social intolerante, autoritaria, injusta y sectaria Se oponen a la democratización de nuestra vida social y económica Impugnan el respeto y la tolerancia a la pluralidad del pensamiento, a la apertura de oportunidades para todos y no sólo para unos cuantos Por eso confunden cambio y tolerancia con debilidad”
Dijo, luego, que el cambio “sólo no pueden advertirlo quienes, enraizados en viejas ideas y disminuidos por el egoísmos, prepotencia y ceguera histórica y política, se aferran a gastados esquemas de predominio” Denunció: “durante tres años mi gobierno ha enfrentado una campaña de opiniones adversas” Y en referencia directa al proceso electoral recordó:
“Oportunamente exhorté a todos los partidos a la corresponsabilidad en el proceso electoral; a no confundir la democracia con la fuerza numérica de las multitudes desordenadas; a no presionar a las autoridades electorales que ellos propusieron y nombraron para determinar la calificación de la elección
“Mi partido sufrió derrotas, algunas de ellas importantes, que fueron reconocidas sin titubeos, a pesar de quienes quisieron retardar el conocimiento de los resultados para satisfacer personales intereses”
Manzanilla se dirigió luego a Hank González:
“Exprésele a nuestro amigo y amigo de todos los yucatecos, al presidente Salinas de Gortari, que Yucatán trabaja y progresa; que he luchado incansablemente durante tres años en contra de una política local rupestre, egoísta y ambiciosa que pretende el desprestigio del gobierno para adelantar los tiempos políticos”
Ante la andanada, los cerveristas hicieron mutis Parecieron replegarse Herbé Rodríguez se limita a comentar: “eso de rupestre es un término que tiene varias interpretaciones”
Decidido a revitalizar su imagen, Manzanilla se avocó, luego, a la solución de los conflictos poselectorales todavía vivos Se reunió con las partes enfrentadas en Hunucmá y logró una concertación, mediante la adjudicación de la secretaría y la tesorería municipales a regidores panistas del ayuntamiento encabezado por el priísta Freddy Romero Personalmente fue el gobernador al conflictivo poblado, situado a unos 28 kilómetros al poniente de Mérida, para atestiguar la toma de posesión del edil, para lo cual hubo de encarar un ambiente tenso, a punto del enfrentamiento entre similares contingentes de priístas y panistas apostados en dos extremos de la plaza
Un día después, luego de una negociación similar, estuvo en Espita para instalar otro “cabildo plural”
Finalmente, el viernes 18, los 21 panistas de Valladolid encarcelados fueron puestos en libertad por desvanecimiento de pruebas
La calma volvió así a Yucatán, en espera de las elecciones extraordinarias del 24 de febrero
“Es innegable que Manzanilla se pone al lado de la gente y con ello gana consenso y simpatía”, reconoce el dirigente estatal del PAN, Rosel Issac “No podemos decir que cumplió cabalmente su promesa de elecciones limpias En varios municipios no hubo de hecho elección En Mérida misma, abundaron irregularidades que creíamos que estaban definitivamente desterradas Nos robaron seis diputaciones y debíamos tener quince municipios, no cinco; pero en general pienso que el gobernador aguantó todo lo que pudo para respetar el triunfo de la oposición Evidentemente, se vio imposibilitado de hacerlo en todos los casos”
El perredista Poot Sosa advierte:
“Manzanilla no es ningún paladín de la democracia En muchos municipios del estado se repitieron los fraudes, las imposiciones Es encomiable su reconocimiento al triunfo de la oposición en Mérida, aunque hay que aclarar que no fue fruto de la buena voluntad del gobierno: la participación ciudadana, la alianza para la defensa del voto, las presiones ejercidas por diversos sectores, obligaron a ese reconocimiento: Hubo negociaciones que perjudicaron al PRD y que el PAN cuando menos permitió Nos dejaron sin ningún diputado local plurinominal En cambio le regalaron uno al PPS y otro al Frente Cardenista Las regidurías del ayuntamiento de Mérida se las repartieron, catorce para el PAN y cuatro para el PRI”
Ana Rosa Payán, la alcaldesa panista de esta capital, confía en las buenas intenciones del gobernador “Tendremos apoyo del gobierno del estado”, dice “Nuestras relaciones con el gobernador son cordiales No hemos tenido hasta ahora ningún problema Espero no tenerlo en los próximos tres años, cuando menos”

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