Sin criterios ni reglas se cambiaron los nombres

Sin criterios ni reglas se cambiaron los nombres
El Papa Juan Pablo II ya tiene calle; era la de Felipe Villanueva
Raúl Monge
Por obra de los vecinos de la calle Felipe Villanueva, del tramo localizado entre las avenidas Insurgentes y Manuel M Ponce, colonia Guadalupe Inn, y del Departamento del Distrito Federal, el Papa Juan Pablo II tiene ya, oficialmente, una calle con su nombre en la Ciudad de México

Esto implicó transgredir lineamientos para el cambio de nomenclatura en la capital de la República
La Comisión de Nomenclatura del DDF, que preside Manuel Camacho Solís, violó por lo menos tres de las nueve reglas no escritas que norman su actividad desde 1942:
—No asignar a las calles los nombres de personas en vida (deben tener de cinco a diez años de haber fallecido como mínimo)
—Unificar la temática de la nomenclatura en la zona
—Conservar los nombres congruentes y sustituir los que no son
En el dictamen de la Comisión de Nomenclatura del DF, formulado en sesión extraordinaria efectuada en septiembre de 1990, se hacen tales observaciones
Dice el documento, de cuatro hojas: “En relación con las normas internas que han cimentado y apoyado las decisiones de esta H Comisión de Nomenclatura, se menciona que no se asignarán nombres de personas que aún vivan, salvo la mejor opinión de esta Comisión La colonia Guadalupe Inn consigna una temática basada en nombres de músicos populares mexicanos, como: Juventino Rosas, Manuel M Ponce, Miguel Lerdo de Tejada, Felipe Villanueva, etc”
Sin embargo, la calle donde se encuentra la sede de la Nunciatura Apostólica, lugar de alojamiento del Papa en sus dos visitas a México, en 1979 y en 1990, cambió de nombre
El 20 de septiembre de 1990 apareció publicado en la Gaceta Oficial del Departamento del Distrito Federal el acuerdo correspondiente, con la firma del regente Manuel Camacho Solís
“A partir de esta fecha, la vía pública que se menciona a continuación se designará en lo sucesivo con el nombre que este acuerdo expresa: un tramo de la calle conocida como Felipe Villanueva, localizado entre las avenidas de Los Insurgentes Sur y Manuel M Ponce, en la colonia Guadalupe Inn, delegación Alvaro Obregón, se denominará CALLE JUAN PABLO II”
Sin embargo, la placa que se colocó no corresponde a lo establecido en el acuerdo, pues quedó así: “SS Juan Pablo II” Arriba, en letras pequeñas, advierte: “Antes Felipe Villanueva” A la misma altura, sobresale otra placa con el nombre de M Lerdo de Tejada Junto a ambas, pintado en la pared, se lee el nombre original de la calle
Después de Manuel M Ponce y hasta la avenida Guty Cárdenas se mantiene el nombre del autor de mazurcas, danzas, habaneras, piezas de salón, misas y las óperas Un dfí de asueto y Keofar, Felipe Villanueva
Todo comenzó el 2ó de abril del año pasado, cuando los vecinos hicieron llegar al regente Camacho Solís una carta en que le solicitaban que la calle donde residen cambiara su nombre por el de “Santo Padre Juan Pablo II” Adujeron —equivocadamente— que allí está la “casa del Episcopado”, en donde el Papa —arguyeron— “se ha alojado en sus viajes a nuestro país” En realidad, en esa calle está la casa que es sede de la Nunciatura Apostólica Expusieron, además, que en las colonias Coyoacán, Peralvillo y Satélite existe ya el nombre del artista
SIQUEIROS POR TRES PICOS
En la colonia Polanco, delegación Miguel Hidalgo, a petición de Adriana Siqueiros, las autoridades delegacionales promovieron el cambio de nombre de la calle Tres Picos por el de David Alfaro Siqueiros La comisión de Nomenclatura, integrada también por funcionarios de diversas áreas del DDF, del Servicio Postal Mexicano, de Telégrafos Mexicanos y del Instituto Nacional de Antropología e Historia, la aprobó
El 6 de enero de 1990, en ceremonia encabezada por la delegada Margarita González Gamio, se descubrió la placa alusiva y en seguida surgió un movimiento de inconformidad de los residentes en esa calle En escritos dirigidos a Camacho Solís, la delegación, la Asamblea de Representantes y el Consejo Consultivo de la Ciudad de México, los vecinos reclamaron la restitución del nombre original
Argumentaron que una “ciudad que altera su nomenclatura pierde su tradición e identidad Hay mil maneras de honrar a alguien, inclusive la de bautizar con su nombre una calle, pero ésta debe ser una vía nueva que no haya sido conocida antes con otro nombre”
Además, que los cambios de nomenclatura ocasionan gastos, porque hay que reponer toda la papelería, tarjetas, direcciones postales, contratos, notificaciones, documentos gubernamentales, notariales judiciales, etcétera El nombre de Tres Picos está en los planos desde antes que se fraccionara la Hacienda de los Morales
El punto cuatro dice: “Cualesquiera que hayan sido las cualidades pictóricas del Sr Alfaro Siqueiros, su personalidad fue muy conflictiva y controvertida, de lo que da ejemplo que haya pasado, en varias ocasiones, largas temporadas en la cárcel, acusado de graves delitos
“Demasiados nombres de las calles de esta ciudad han recibido su designación por razones políticas o circunstanciales que más que honrar a aquellos cuyos nombres ostentan, contribuyen a que se ataque su memoria”
Termina el escrito fechado el 30 de enero de 1980: “Vivimos, queremos así creerlo, en un tiempo en que la voluntad popular debe imponerse Son los vecinos de nuestra colonia quienes deben ser consultados y antes de hacer esto debe revocarse una decisión precipitada Esperamos que se nos haga justicia
Luego de un año y dos meses de insistir, los vecinos están a punto de lograr el cambio Después de una reunión con la delegada Margarita González Gamio y el coordinador general de Reordenación Urbana y Protección Ecológica del DDF, Jorge Gamboa de Buen, el miércoles 3, este último convino en restituir el nombre de Tres Picos a la calle
A cambio, la placa con el nombre de David Alfaro Slqueiros será colocada en la Avenida de los Museos, cerca del Museo de Arte Moderno y vía de acceso a la primera sección de Chapultepec
Al término de esa reunión, la delegada González Gamio comentó que “nunca más mientras esté aquí voy a cambiarle el nombre a una calle”
UNA MEZCLA
Una mezcla de nombres, fechas, números y letras, sin una selección adecuada, repetitivos, impersonales y, en algunos casos, carentes de contenido histórico, tradicional o conmemorativo, es en la actualidad la nomenclatura de la Ciudad de México y su área metropolitana
Sólo en el Distrito Federal, donde el gobierno capitalino tiene registradas legalmente 1,600 colonias con 20,000 calles, se tienen nombres de más de 400 familias temáticas, desde los de personajes de la historia mundial, la política, el arte o la ciencia, hasta los de flores y frutas del país o los de dígitos, letras o referencias cardinales
La Guía Roji, edición de 1991, consigna 45,000 calles, avenidas y colonias en la ciudad de México y los municipios conurbados, incluidos Chalco, Los Reyes y Texcoco Cada año, dice Agustín Palacios Roji se incluyen aproximadamente 3,000 nuevos nombres, entre ellos de funcionarios y exfuncionarios públicos
Luis Echeverría Alvarez es, por ejemplo, uno de los que más calles tiene con su nombre Son 28 sólo en el DF y el área conurbada Una de las primeras, recuerda Palacios Roji, se llama LEA (así con puras iniciales) “Fue el inicio de una moda que aún no termina” Muchas llevan el de su esposa, María Esther Zuno Dos colonias de Iztapalapa cambiaron hace poco de Luis Echeverría a Fuego Nuevo y de María Esther Zuno a Estrella
En el Valle de México también hay muchas vías José López Portillo De acuerdo con la Guía Roji, son 24 La más importante es la que cruza alrededor de 20 colonias del Estado de México
Miguel de la Madrid, actual director del Fondo de Cultura Económica, aparece en la nomenclatura de la ciudad, por lo menos tres veces, una de ellas en Iztapalapa
Carlos Hank González, exgobernador del Estado de México, exjefe del DDF y actual secretario de Agricultura, tiene su nombre en 21 calles, la mayoría de ellas en su terruño
Jorge Gamboa de Buen, coordinador general de Reordenación Urbana y Protección Ecológica del DDF y miembro de la Comisión de Nomenclatura, afirma que “ha habido una lógica de muchos años en las colonias populares, de poner nombres de políticos a las calles o a las colonias Unos lo hacen por agradecimiento o porque creen que de esa forma van a reciblr ayuda Pero no ha sido por propuestas formales en ningún caso” Ahora, dice, antes de ponerle nombre a una calle se realiza una investigación sobre la zona Pero la Comisión de Nomenclatura carece de un reglamento que regule su actividad Desde 1984, cuando se creó como órgano de consulta y apoyo técnico del DDF, nueve reglas básicas, no escritas, norman su trabajo: No asignar los nombres de personas en vida; conocer, evaluar y fundamentar los datos biográficos del nombre propuesto; sustituir los nombres repetidos de las vías públicas y conservar los existentes, uno como máximo por cada delegación; sustituir los nombres de las vías públicas que consignen letras y puntos cardinales; corregir los errores ortográficos de las placas existentes; conservar un solo nombre en todo el desarrollo de una vía pública, sin afectar nombres tradicionales, ni la zona del centro histórico; unificar la temática de la nomenclatura en una zona, conservar los nombres congruentes y sustituir los que rompen la armonía
Adolfo Helios García Ramírez, secretario técnico de la Comisión, reconoce que eso limita sus funciones y ha dado lugar a que no haya orden en la nomenclatura de la capital La califica de “anacrónica”
Asegura que en las delegaciones Iztapalapa, Gustavo A Madero, Alvaro Obregón, Magdalena Contreras, Iztacalco y Milpa Alta es donde hay más confusión “En Milpa Alta se repite la nomenclatura porque cada pueblo o comunidad quiere preservar el nombre de sus ancestros”
Igual sucede con los nombres de Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Vicente Guerrero, Emiliano Zapata y Francisco Villa, entre otros, que se repiten hasta 60 veces en la ciudad
Por acuerdo del DDF, la nomenclatura debe ser eficiente, conservar las tradiciones de honor a nuestros héroes y nombres eminentes en las ciencias y las artes, y que conmemore los hechos epónimos de la historia nacional
UNA CALLE, MUCHOS NOMBRES
Humberto Pliego Arenas, asambleísta del Partido Popular Socialista y promotor de una reforma en la nomenclatura de la Ciudad de México, afirma que “en muchas colonias de la capital la nomenclatura aplicada a las calles no obedece a aspectos simbólicos propios de cada lugar En muchos casos, añade, una misma calle cambia hasta cuatro veces de nombre, como es el caso de Javier Mina, que se transforma en algunos tramos en Belisario Domínguez, República de Venezuela y Héroe de Nacozari, sólo en el centro Histórico Otro caso es el de la calzada que en algún tiempo se llamó de Tlacopan Ahora se conoce, según el tramo, por Miguel Negrete, Guatemala, Tacuba, Hidalgo, Puente de Alvarado, Ribera de San Cosme, Tlaxpana y México-Tacuba La colonia Pantitlán definida con puntos cardinales y la San Pedro de los Pinos, con números
Otras calles se conocen más por motes o circunstancias que por sus nombres verdaderos Por ejemplo, la del Chopo, que en realidad se llama Enrique González Martínez, o el callejón del Trancazo, que está entre Misterios y Guadalupe
En la Unidad CTM-Culhuacán, delegación Coyoacán, todos los andadores y privadas llevan el nombre de la madre de Fidel Velázquez: Mariquita Sánchez
Agustín Palacios Roji vive en la colonia Barrio de San Diego, en la calle Convento de Churubusco, Coyoacán, en terrenos que pertenecieron a una señora llamada Rita Cuando se subdividieron los terrenos del predio, los herederos le pusieron a la privada el nombre de Rita Así la conocen los residentes
Hay, incluso, un letrero que así la identifica, los documentos oficiales llegan con el nombre adoptivo, no con el oficial
“Esto es común en muchas partes de la ciudad”, dice Mauricio Serrano, jefe del departamento de Información de Guía Roji, quien recuerda que en 1989 el DDF cambió, sin consulta previa, la nomenclatura de tres colonias de Iztapalapa, lo que provocó el disgusto de los vecinos que, molestos, arrancaron las placas con nombres de pintores mexicanos y colocaron las viejas, con números
Cada año se hacen por lo menos 100 cambios en la nomenclatura de la capital, y en los últimos años se “ha exagerado con nombres de funcionarios o exfuncionarios públicos o de personajes de la historia de México, como Juárez e Hidalgo Falta un criterio”
El Consejo de la Crónica de la Ciudad de México refiere que el 40% de las 38,000 calles, avenidas, calzadas, cerradas, callejones y andadores, carece de placas de nomenclatura o éstas se encuentran en mal estado
Adolfo Helios García Ramírez, secretario técnico de la Comisión de Nomenclatura del DDF, está de acuerdo en que es necesario reordenar la nomenclatura del Distrito Federal, a partir del Centro Histórico, pero para eso se requiere de personal y recursos que no tiene el área a su cargo “Apenas tengo una camioneta para checar todos los nombres”
Jorge Gamboa de Buen, coordinador general de Reordenaaón Urbana y Protección Ecológica del DDF dice: “Uno puede decir que es desordenada porque se repiten muchos nombres Pero es un problema de usos y costumbres La ciudad tiene la nomenclatura que describe lo que ha sido su evolución”_

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