MIGUEL ANGEL GRANADOS HABLA DE LA JORNADA

MIGUEL ANGEL GRANADOS HABLA DE LA JORNADA
Señor director:
El próximo miércoles 3 de junio se efectuará la elección de director general en La Jornada, al término de los dos períodos de cuatro años cada uno que ha cumplido el licenciado Carlos Payán Velver El asunto concierne no únicamente a los accionistas (preferentes y comunes) de la sociedad anónima que edita ese diario, y no tan sólo a quienes integran su comunidad de trabajo sino también a los lectores, que tienen derecho a conocer lo que ocurre en la casa de donde surgen las páginas que constituyen su cotidiana compañía Importa asimismo al numeroso público de Proceso, interesado siempre en lo que atañe a los medios de difusión, por lo que le ruego conceda espacio a esta carta
Anticipo que soy parte interesada en el proceso electoral que está teniendo lugar, y por lo tanto mi visión de los hechos puede estar afectada por el sesgo que nace del mirador en que me coloco En cuanto a mi postura en los temas a debate, es obvio que se trata de una argumentación interesada

El 3 de junio, unas ciento sesenta personas tenedores de acciones con voto pleno de Demos, SA de CV, realizarán dos asambleas, una extraordinaria para debatir y resolver sobre una propuesta de reforma estatutaria y, a la luz de lo que en ella se decida, elegir director general Actualmente rige en este punto la cláusula 17 —nuestro artículo 83— que determina la elección de director general cada cuatro años Su titular puede serlo sólo durante dos periodos consecutivos Ese es el caso de Carlos Payán Para que continúe en la dirección, se precisa modificar la Constitución interna Una importante corriente de accionistas favorece esta posibilidad, mientras que otra, no menos relevante, estima innecesario, y contrario al proyecto original del diario, eliminar las restricciones a la permanencia, prolongada o indefinida, del director general en su cargo Pertenezco a esta segunda corriente y figuro además como candidato a la dirección general
Tengo razones generales y particulares para oponerme a la reelección, y a la reforma que la haría posible Como fenómeno político, la reelección desemboca, y a veces nace, de un poder personalizado que es contrario a la democracia Me parece falaz el argumento que, al contrario, dice que la expresión de los votantes no debe ser constreñida y por lo tanto es antidemocrático prohibir o limitar la reelección La reelección adultera de suyo el proceso electoral, pues el aspirante a ser reelegido tiene ventajas sobre sus contendientes: de su posición de mando o dirección derivan prestigio, poder, recursos, alianzas eficaces La permanencia ilimitada o larga evita la circulación de los cuadros y la consiguiente, necesaria renovación sin la cual un organismo declina o muere Por eso la tendencia general en el mundo es a inhibir o acotar la reelección del Ejecutivo: en los Estados Unidos la había ilimitada y ahora no excede de ocho años El poder se esclerosa a partir de sucesivas reelecciones, practíquelas Porfirio Díaz o Fidel Velázquez
Pero, ¿que tienen que ver esos argumentos políticos con la designación del director general de un diario, en una sociedad anónima? Mucho, por la peculiaridad de la empresa que edita La Jornada Para fundarla nos reunimos sus accionistas, nuestro propio dinero, como hace cualquier emprendedor Los pobres recursos de que disponíamos en 1984 no hubieran bastado ni para publicar un boletín mensual Convocamos a la sociedad, narramos las circunstancias en que habíamos abandonado Unomásuno, el periódico en que trabajamos poco antes y expusimos un proyecto político (no partidario, que es distinto), un proyecto de política de información que los accionistas preferentes (más de dos mil) aceptaron con harta generosidad Por razones políticas (de nuevo, no partidarias) un cierto número de personas fue integrado a la asamblea de quienes toman las decisiones No pertenecen a ella en función de sus aportaciones económicas, y no pueden comportarse como accionistas comunes y corrientes, sino en atención al origen de la empresa y de su propia posición en ella
Uno de los fundamentos para constituir esa empresa fue impedir que el poder de una sola persona se impusiera a una concepción cooperativa, amplia, plural En noviembre de 1983, cinco funcionarios de Unomásuno renunciaron a sus cargos, y fueron acompañados en esa decisión por decenas de trabajadores y colaboradores Una causa principal de ese acontecimiento fue el apoderamiento, legal pero impolítico e inmoral, del control de la empresa por su director general De allí aprendimos a no depositar todo el poder de decisión política y profesional en una persona, y a asignarlo por tiempo limitado: para no ser desposeídos de nuevo de un instrumento de trabajo y difusión Por eso la sociedad anónima que integramos estableció un consejo de administración y una dirección general, cada uno con amplias facultades, pero sujetos a plazos precisos de renovación Mucho poder, pero ceñido al tiempo, fue la fórmula que juzgamos idónea, y que sigue siendo vigente No sabemos si ha perdido su eficacia, pues estamos por primera vez en la ocasión de aplicarla
La reforma planteada es además, a mi juicio, impertinente e inoportuna Lo es porque la asamblea extraordinaria tendrá lugar 24 horas antes de que se cumpla el término para el cual fue elegido el director general, y concluirá sólo un ratito antes de que, conforme a nuevas reglas si la enmienda es aprobada, se realice la elección en la asamblea ordinaria Lo es porque desacata el principio de la vacatio legis, es decir el transcurso de un plazo entre la aprobación de la norma y su primera aplicación, lo que traducido al caso específico significa que será beneficiario de nuevas condiciones el director general en cuyo mandato se autorizan esas nuevas condiciones Los promoventes de reformas reeleccionistas más conspicuos, Díaz y Obregón, hallaron elegante estar fuera del poder mientras se obraban las enmiendas que les permitirían recuperarlo La LIV legislatura vio alargado su periodo por dos meses (septiembre y octubre de 1991), pero la reforma constitucional respectiva fue iniciada durante la legislatura anterior
Me pregunto cómo hubiera reaccionado nuestra comunidad de trabajo (asentada entonces en Unomásuno) si al cumplir sus ocho años, los dos periodos que podía ejercer, el rector Guillermo Soberón hubiera empujado al Consejo Universitario a reformar el Estatuto a fin de ser reelegido por un tercer periodo, o los que se pudiera Por popularidad no hubiera quedado, pues en términos de simple mayoría, los universitarios aplaudieron su gestión
Optar por la no reelección no implica un Juicio adverso sobre la personalidad y la tarea de Carlos Payán Hace cuatro años fue reelegido por aclamación Nuestra legalidad interna permitía su permanencia Ahora no lo permite optar por la no reelección no implica, tampoco, ingratitud o desdén a las aportaciones hechas por Payán a nuestra comunidad Tuve el honor de colaborar estrechamente con él como subdirector y director del diario, y ésas posiciones fueron un mirador privilegiado para justipreciar su labor Pero ésta concluye ahora Y como no somos una comunidad pobre en posibilidades de reemplazo (puesto que sólo retóricamente, y en expresión cordial, podemos considerarlo insustituible), ni vivimos una emergencia que exija condiciones de excepción, nos parece que debemos decirle adiós, por ahora (puesto que la propia cláusula 17 le hace posible un tercer período, dentro de cuatro años), asegurar para él la dignidad profesional que ha ganado y disponernos a entrar en una nueva etapa, que sólo puede ser prolongación de la que Carlos Payán ha encabezado
Leo el libro de Jean Schwobel sobre La prensa, el poder y el dinero, y El País, la referencia dominante, dirigido por Imbert y Vidal Beneyto, y comparo las vicisitudes de Le Monde y el diario español, toda proporción guardada, con las nuestras Han menudeado en esos grandes diarios, las discusiones fuertes, los sacudimientos interiores, el debate que es propio de comunidades inteligentes y maduras La de Demos, SA de CV, lo es, y estoy seguro que lo mostrará el miércoles, enfrentada sensatamente y sin temor a una situación que la fortalecerá Por la delicadeza de los temas a tratar, es deseable la asistencia personal del mayor número de accionistas, ya que el exceso de cartas poder, posible conforme a la ley otorga a los ausentes capacidad de decidir sobre asuntos en cuya ventilación no participan cualesquiera que sean las decisiones que se adopten, la legalidad en que se basen propiciará que sean acatadas por todos Dejaremos con un palmo de narices a quienes quieran solazarse con un desgarramiento que no ocurrirá
Afectuosamente
Miguel Angel Granados Chapa

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