“Mi Candidato para el 94 es Cuauhtémoc Cárdenas”

“Mi Candidato para el 94 es Cuauhtémoc Cárdenas”
“Confío en ganar; dentro del PRI la lucha por la sucesión se inició en Veracruz”: Heberto Castillo
Gerardo Galarza
Luego de dos meses y medio de campaña política contra reloj, Heberto Castillo, candidato del PRD a la gubernatura de Veracruz, dice que lo que ha encontrado es a un pueblo en la miseria, muy lastimado, que se siente engañado y que está al borde de la indignación, pero también esperanzado en la posibilidad de cambio

“Vi un estado lleno de riqueza que tiene un pueblo que vive en la pobreza”, resume
Entrevistado el último día de campaña, en un reacondicionado autobús perredista que data de la campaña presidencial de Arnoldo Martínez Verdugo en 1982, en el trayecto de Xalapa a Tuxpan, Castillo hace un abrumador recuento de la situación que vive el estado en el que nació hace 63 años:
Veracruz es un estado que ha soportado la explotación irracional de sus recursos forestales; donde la contaminación irresponsable de sus ríos, lagunas y mares continúa: Coatzacoalcos es la cuenca más contaminada de México y América Latina, el Papaloapan y el Pánuco están envenenados por desechos tóxicos; los caminos y carreteras están destrozados; existe un desperdicio sistemático de todo lo que produce: se ve la naranja tirada, la piña abandonada sin siquiera cosechar porque no tiene precio; igual la papaya, la sandía, el limón; así como el café, tan estimado como uno de los mejores del mundo, y los cafeticultores viviendo en la miseria; la industria textil, que sigue siendo la misma de principios de siglo, al borde la quiebra; los ingenios abandonados; la pesca ha caído en 50% tan sólo por la contaminación; el consecuente desempleo, que afecta también a los obreros por el cierre de grandes empresas como las productoras de aluminio y los despidos de Pemex; el analfabetismo
“La imagen que se tiene fuera de Veracruz, de que es un estado rico —primer productor de ganado bovino, segundo productor agropecuario, el que pone los precios de la fruta en el país— se cae cuando se camina por el estado y se topa con una población que vive en condiciones miserables, sin agua potable, sin drenaje, sin luz Vi un Veracruz que puede ser increíble para muchos, en el que la mitad de su población vive en casas de uno o dos cuartos, pero cuartos como los que vemos aquí” y Castillo señala desde la ventanilla del camión las casuchas a la orilla de la destrozada carretera serrana
Todo esto, de acuerdo con Heberto Castillo, ha llevado a la mayoría de los veracruzanos a la desesperación, a la indignación, pero también a la esperanza de encontrar una alternativa de cambio, porque “Veracruz tiene recursos para resolver sus problemas” y sólo hace falta un buen gobierno que lo haga y un cambio radical en el proyecto de país y estado que se busca, porque “hay capital, pero no hay decisión de invertir”
“A mí me dicen los inversionistas: yo invierto en la Bolsa de Valores y ahí tengo mi dinero seguro Si yo invierto en una empresa pequeña, mediana o grande y resulta que voy a competir con los tiburones más grandes del mundo, me va a ir mal Yo digo que, por ejemplo, en Veracruz tenemos todo para producir refrescos y ellos me dicen que cómo van a competir con la Coca Cola Entonces hay que preguntarse si se pueden resolver los problemas de México con la apertura del Tratado de Libre Comercio Este es el punto nodal del futuro del desarrollo económico de México”
Veterano de mil batallas políticas y sociales, preso político, fundador del Partido Mexicano de los Trabajadores, participante en la unidad de la izquierda, candidato presidencial que declinó su candidatura en favor de la de Cuauhtémoc Cárdenas a un mes de las elecciones presidenciales de julio de 1988, candidato perredista a senador por el Distrito Federal, político controvertido, Heberto Castillo inició su campaña política por la gubernatura de Veracruz apenas el 15 de mayo pasado, luego de que había rechazado públicamente esa postulación Ahora, debido a que cuando aceptó la candidatura los plazos de empadronamiento habían concluido, no pudo votar en las elecciones veracruzanas, porque no está registrado en el padrón que se utilizó este domingo 2 de agosto
“Gentes del gobierno me ofrecieron arreglarme mi credencial, pero yo no acepté porque los plazos legales ya habían concluido”, explica Esto sirvió de pretexto para correr el rumor de que perdería su registro como candidato, aun cuando las autoridades electorales estatales lo han negado
Así, contra el tiempo y con recursos mínimos (655 millones de pesos costó su campaña contra los 25,000 millones reconocidos de la campaña del priísta Patricio Chirinos, que se calculan en muchos más), Castillo recorrió 136 de 207 municipios veracruzanos, en los que realizó 184 diferentes actos, pero advierte que no quedó región veracruzana sin visitar y que mediante programas radiofónicos, con teléfono abierto, logró llegar a todos los rincones del estado
Debido a la respuesta que obtuvo, confía en obtener un triunfo que, a su juicio, sólo podría ser superado con “un fraude electoral burdo, con tacos de votos y carruseles y si el pueblo dice que hay fraude y hay que defender el voto, habrá una resistencia civil pacífica hasta sus últimas consecuencias, porque iré hasta donde el pueblo quiera”
En la entrevista, Castillo explica el por qué de su negativa y luego su aceptación de la candidatura; dice que es evidente que en la elección veracruzana se está jugando algo más que la gubernatura y que es aquí donde los diversos grupos políticos priístas han comenzado la lucha por la Presidencia de la República, en la que no se puede descartar —sostiene— el intento de una reelección; dice que su lucha es por conseguir una trinchera más para enfrentar las elecciones presidenciales de 1994, para las que su candidato es Cuauhtémoc Cárdenas Optimista, confía en ganar porque, dice, las de Veracruz son “unas elecciones agazapadas, emboscadas”
El prestigiado ingeniero constructor dice que él era el más convencido de que no sería candidato a la gubernatura de Veracruz Así lo decidió y así lo dijo públicamente Las razones: estaba involucrado en lo que él considera uno de los principales motivos de su lucha política: la defensa de los recursos naturales También proyectos, con otros ingenieros mexicanos, para el aprovechamiento y descontaminación del agua en todo el territorio nacional; los túneles y los ventiladores ecológicos Proyectos políticos como la construcción del PRD Y proyectos personales: la construcción de edificios con base en su técnica de la tridilosa, que además le servían para reponerse económicamente de la campaña por la senaduría del Distrito Federal “No tenía dinero, dice, y la campaña me dejó deudas por 250 millones de pesos, que todavía no acabo de saldar Nuestra pequeña empresa constructora —él, su mujer y sus hijos— estaba punto de tronar y yo tenía que trabajar para sacarla adelante”
DIVISIONES
Y también razones políticas: En Veracruz, dice, el PRD tiene muchas simpatías Pese a todo, el número de votos ha ido en aumento en cada elección Sin embargo, el PRD estaba —y está— dividido en muchas corrientes y tendencias Hasta ahora no ha podido tener un líder estatal La dirección ha sido colectiva Con un partido así, dice Heberto, no había muchas expectativas y además “por la experiencia que tengo”, las épocas electorales no son las mejores para construir, para organizar un partido, ya que los esfuerzos se encaminan, como es lógico, al aspecto electoral, que por otra parte han tenido éxito al conseguir cubrir el 92 % de las casillas para esta elección
Pero, al final, Heberto Castillo decidió aceptar la candidatura Los proyectos ecológicos tomaron su rumbo El de los ventiladores fue encargado para su estudio al Instituto de Ingeniería de la UNAM Los empresarios que habían contratado al ingeniero Castillo para los cálculos estructurales de sus edificios también “vieron con simpatía” su posible candidatura También, añade, la explosión de Guadalajara lo hizo reflexionar y coincidió con que ese día fue entrevistado por la radio y mucha gente llamó para preguntar qué pasaba con su candidatura en Veracruz
Además, una plática “casi familiar” con Cuauhtémoc Cárdenas para convencerlo y también muchas llamadas telefónicas de veracruzanos “amigos, ingenieros, empresarios ganaderos que tenía tiempo de no ver, pero que en algún momento había tratado, ya que mi actividad política en los hechos la inicié en Coatzacoalcos y en la misma zona sur de Veracruz comencé mi carrera profesional Todos me decían: mira, hay un descontento, hay un gran malestar en Veracruz Están descontentos los alemanistas, los carvajalistas, los de todos, porque se escogió al candidato (Patricio Chirinos) más impopular” Y también que un grupo de perredistas veracruzanos fue a verlo y a decirle que César Armenta, el candidato elegido, estaba dispuesto a declinar si aceptaba la candidatura y que todas las corrientes y tendencias estaban dispuestas a unificarse Y entonces aceptó la candidatura, aunque para ello haya tenido que dejar pendiente un posible contrato para la construcción de la plaza de toros de Cancún, con uno de los hermanos Armilla
Y se vino a una nueva campaña, en la que —dice— los distintos grupos y tendencias perredistas han trabajado unitariamente en su apoyo, al grado de no habido ningún incidente similar a los que sufrió en su campaña presidencial de 1987-1988, en la que grupos del PMS “jalaban cada quien para su lado”
Orgulloso sostiene que además de la ayuda que ha significado esta circunstancia, han surgido, como estructura y organización paralela al PRD veracruzano, unos 60 comités de apoyo a su candidatura, en los que participan ciudadanos comunes y corrientes no nada tienen que ver con el PRD o que no se habían integrado a él asustados por las luchas internas y hasta militantes o exmilitantes de otros partidos como el PRI, PARM, PFCRN y del PAN o miembros de agrupaciones adheridas al PRI, como las uniones de estibadores, de comerciantes en pequeño, trabajadores despedidos, “pura gente golpeada por el PRI, desencantada del PRI Son gentes que han hecho esos comités y que no vienen ni de la izquierda ni la derecha, sino fundamentalmente eran clientela del PRI”
Castillo dice: “Hemos recibido cientos de expedientes de campesinos que plantean sus problemas y exigen soluciones Y cuando los vemos nos damos cuenta de que antes se los tramitaban la CNC, la CCI o el Movimiento de los 400 Pueblos, o los sindicatos afiliados al PRI y agrupaciones de la UNE y les decimos que si ya no los tramitan y nos dicen que no y que por eso ahora recurren a nosotros”
Apunta también que en Veracruz es evidente que hay una lucha subterránea entre grupos priístas que no aceptan a Patricio Chirinos como candidato y que tienen que ver ya con la lucha por la candidatura a la Presidencia de la República Afirma que ha comprobado lo que le habían dicho: que Chirinos no es un candidato popular, que no tiene arraigo, ni grupo político, ni amigos, pero sí enemigos y que, por ejemplo, muchos alemanistas se le han acercado para “abiertamente decirme estamos con usted Estábamos con Alemán, pero ahora estamos con usted No son mis partidarios, pero en política las sumas cuentan mucho Y eso aunque Alemán asista a los actos de Chirinos y hable y declare Recuerde que Alemán fue uno de los más perjudicados con la selección de Chirinos”
Heberto Castillo tiene la seguridad de que la lucha por la Presidencia se inició en Veracruz, “aunque yo siento que hay una gran tendencia de Salinas de Gortari a permanecer en el poder, por los grandes compromisos económicos que ha adquirido con el extranjero, con el Tratado de Libre Comercio Por los grandes intereses económicos que él abandera, todo apunta a que nadie del sistema garantizaría su proyecto Salinas es muy inteligente y sabe que ningún candidato de su gabinete dejaría de cortarle la cabeza al tomar posesión del poder, si es que quiere gobernar, porque no se había dado mayor concentración de poder económico y de poder político en una sola persona en muchos años en México como en Salinas de Gortari”
Por eso, Castillo considera que su lucha política en Veracruz es también por una trinchera con miras a las elecciones presidenciales de 1994 —”en la que específicamente mi candidato es Cuauhtémoc Cárdenas”— ya que entonces se “repetirá de alguna manera la lucha entre los conservadores y liberales del siglo pasado Esto es: los que dicen que no hay más camino de que venga un gobernante extranjero, que ahora no sería un gobernante, sino el poder económico que, según me parece la tesis de Salinas, se supedite al poder político, la ilusión más ingenua que se pueda tener porque el poder económico no se supedita al poder político”
Dice que si quienes luchan por la soberanía “somos capaces de mostrar que hay alternativas, si somos capaces de hacer llegar nuestras propuestas a la población, de mantener el liderazgo en la defensa de la soberanía y de los recursos naturales”, existen expectativas reales de triunfo para ese año, sobre todo cuando pronostica que en 1993 las tensiones sociales llegarán al máximo y “la desesperación popular encuentra cauces en las elecciones, que son como un detonador”
Pero antes, Castillo cree tener amplias expectativas de triunfo en Veracruz por el malestar que existe “Para ganarnos van a tener que hacer un fraude burdo, con tacos para llenar urnas, con carruseles, porque no pudieron preparar el fraude como en Michoacán”, aun cuando el PRD estatal ha denunciado diversas anomalías preelectorales y se había descubierto la circulación de boletas ya marcadas tanto en Papantla como en Veracruz y las autoridades electorales lo atribuyeron a “un error de imprenta”
El candidato perredista no acepta que el proceso electoral veracruzano haya sido y vaya a ser limpio Dice que, efectivamente, tuvo que enfrentarse a diversas prácticas fraudulentas como en otros estados y a todo el derroche económico de la campaña priísta, pero que no ha insistido en esa denuncia “porque no me conviene Si yo digo que nos van a hacer fraude, la gente no va ir a votar y a mi lo que me interesa es que vaya a votar Podrán meter boletas, pero a ver cómo sacan los votos legítimos”
Y explica que habla de elecciones “agazapadas o emboscadas”, porque muchos que votaban por el PRI, lo harán por el PRD, aunque no lo han dicho ni lo digan públicamente y advierte que él está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias en la resistencia civil y pacífica para defender el voto, “si el pueblo dice que hubo fraude”

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