LA MATANZA DE VALLARTA CON PRECISION MILITAR; SE SALVARON DOS SOBRINOS DE FELIX GALLARDO

LA MATANZA DE VALLARTA CON PRECISION MILITAR; SE SALVARON DOS SOBRINOS DE FELIX GALLARDO
Felipe Cobián
PUERTO VALLARTA — El tiroteo entre presuntos narcos o policías en la discoteca “Christine”, la madrugada del domingo 8 de noviembre, dejó un saldo, oficial, de seis muertos y tres heridos graves, no logró su objetivo: ultimar a los hermanos Francisco Javier y Ramón Arellano Félix, sobrinos de Miguel Angel Félix Gallardo
Los dos se salvaron al esconderse en el plafón del baño para salir por el ducto del aire acondicionado cuando los tiros habían terminado

Este ajuste de cuentas, en la ya muy encarnizada y despiadada guerra entre narcos —presumen las policías de Jalisco y Sinaloa—, pudo ser orquestada por Luis Héctor “El Güero” Palma, quien había jurado vengar la muerte de su esposa Guadalupe Leija y de sus hijos Nataly y Héctor, asesinados en San Francisco, California, y San Cristóbal, Venezuela, crímenes cuya autoría intelectual atribuyeron las autoridades a Félix Gallardo (Proceso 828)
A las 230 horas del domingo 8, cuando el ambiente estaba en su mejor momento, el tránsito de vehículos era escaso y las copas podrían haber causado cierta merma en las facultades mentales y motrices, frente a la discoteca frenó bruscamente un camión Dina “Rabón” blanco, de redilas recubiertas de lámina cromada, nuevecito; bajaron unos 50 individuos que, según taxistas, parecían tener cierta disciplina militar o policiaca: chalecos antibala, cartucheras y rifles AK-47 y R15 Algunos portaban granadas
El vehículo, era seguido por tres camionetas —una Suburban, una Cheyene y una Ram—, avanzó sobre los carriles centrales de la misma avenida unos cuantos metros y se quedó con el motor encendido Lo custodiaban hombres con metralletas
Los individuos todos con ropa oscura, con las armas hacia arriba, sobre los hombros, formaron tres filas, que se abrieron como abanico, y se cerraron como pinzas para rodear el centro nocturno del hotel Krystal La primera hilera avanzó por el lado derecho de la discoteca y la tercera por el izquierdo, mientras que la del centro irrumpió en el interior
Los vigilantes del centro nocturno aseguran que los primeros agresores se identificaron como policías judiciales, sin especificar de qué corporación, pero que algunos dejaron ver, como a propósito placas con la inscripción: PJF
En menos de ocho minutos, “que se nos hicieron eternos”, refieren testigos, se dispararon más de 1,000 tiros dentro y fuera Dos de los muertos quedaron al lado de su mesa, dos en el baño y otros dos en el exterior, cuando, pistola en mano, intentaban escapar por las puertas de emergencia
“Los tenemos rodeados, hijos de la “, gritó uno de los asaltantes Un grupo se dirigió directamente a la “mesa del gerente”, donde departían entre doce y quince personas Todas las víctimas estaban ahí “En esa mesa —está cerca de la barra y no lejos del baño— se sientan sobre todo los judiciales federales cuando vienen, en particular cuando hay música de banda”, relata una exempleada de la discoteca “Ya tenían dos o tres noches yendo ahí esas mismas personas y siempre andaban armadas”
Los atacantes tenían ya bien localizadas a sus víctimas En las últimas tres noches se les había visto tomando los mejores vinos y departiendo con tres mujeres guapas; entre ellos estaban dos hombres altos, güeros, uno con un Rolex de oro e incrustaciones de diamantes, señalaron algunos empleados
Al escuchar el tiroteo acudió la policía municipal y pidió auxilio, “como ya en otras ocasiones se ha hecho y se ha obtenido” —asegura Alfredo Bishop Montoya, director de Seguridad Pública Municipal—, a la XII Zona Naval Militar —a 800 metros de la discoteca—, a la Policía Judicial Federal —a no más de dos kilómetros—, a la Policía Federal de Caminos y a la Judicial del Estado “Unicamente acudió la última, nunca las corporaciones federales”, indicó el alcalde Rodolfo González Macías
Los agresores, terminado el “operativo”, corrieron, unos al torton y otros a las camionetas, y se fueron hacia la ciudad Dos quedaron rezagados obligaron a dos taxistas a conducirlos Uno se dirigió a la salida a Barra de Navidad, al sur, y el otro hacia Tepic
Pero nadie pudo dar alcance al camión Dina Cuando una patrulla estaba a punto de alcanzarlo, no muy lejos de la subdelegación de la PGR, de una Suburban que había sido robada poco antes a una señora, bajaron dos tipos, con metralleta, y tiraron sobre la unidad, que recibió más de 40 impactos
Terminado el tiroteo, afirma un cliente que estaba en el baño, los Arellano —a quienes la policía señala como lavadores del dinero de su tío y con negocios turísticos en Mazatlán, Sinaloa y Tijuana— salieron por uno de los ductos de aire acondicionado En la sala de espera de los baños quedaron dos de sus guardaespaldas, que al parecer hirieron a uno o dos del comando
El subprocurador de Justicia de Jalisco en este centro vacacional, Alfredo Delgado Rojas, informó que por declaraciones de uno de los heridos, quienes fueron atacados llegaron a Puerto Vallarta el jueves 5 Por las mismas declaraciones, la policía pudo saber que estuvieron hospedados en el hotel Villa del Palmar, donde se encontró un Chevrolet Century 1992, con cuatro “cuernos de chivo” y 734 cartuchos útiles, y en uno de los cuartos dos kilogramos de mariguana y una credencial, a nombre de una de las víctimas, que lo acreditaba como policía judicial de Baja California
Hasta el viernes 13 habían sido identificados los cuerpos de Jesús Humberto Rocha Rivera, de 25 años de edad; Ignacio Gómez Delgado, de 34 años —ambos procedentes de Baja California y con credenciales de la Policía Judicial de aquella entidad; Armando Portilla Cabanillas y César Russell García, originarios de Navolato, Sinaloa y, al parecer, judiciales de ese estado
Hay dos cuerpos sin identificar y nadie ha ido a reclamarlos Las autoridades policiacas suponen que pueden ser miembros del grupo que atacó a los clientes de la discoteca
Los heridos son: Víctor Rocha Rivera, hermano del primero y, como aquél, agente judicial de Baja California; Oscar López Rochín e Ignacio Gómez González
Hace un mes, el 13 de octubre, a la puerta de su casa en Marina Vallarta, fue asesinado con arma de grueso calibre y hay quien asegura que hasta con tiro de gracia, el norteamericano Joseph Mark Puerner, socio y gerente de la empresa dueña de Villa del Palmar El hecho no ha sido esclarecido y algunos medios informativos locales creen que pudiera haber alguna vinculación entre estos hechos, pero la Judicial nada sabe al respecto

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