CON MARTINEZ CORBALA A LA CABEZA, LOS SACRIFICADOS DEL SEXENIO RECIBIERON SU COMPENSACION

CON MARTINEZ CORBALA A LA CABEZA, LOS SACRIFICADOS DEL SEXENIO RECIBIERON SU COMPENSACION
Gerardo Galarza
Sacrificados durante el sexenio en jugadas políticas, Gonzalo Martínez Corbalá, Fausto Zapata, Luis Martínez Villicaña, Eduardo Villaseñor y Socorro Díaz recibieron su premio en la feria de cambios de enero
Ahora son: director del ISSSTE, cónsul en Nueva York, director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, coordinador del Fideicomiso de Fomento Minero y subsecretaria de Gobernación, respectivamente

Todos ellos tienen algo en común: la frustración de no poder gobernar los estados en los que nacieron: San Luis Potosí, Michoacán y Colima Los cuatro hombres llegaron a la gubernatura y tuvieron que dejarla Ella ni siquiera pudo alcanzar la gubernatura que peleó hasta el último momento
Los cinco fueron sacrificados
Pero, más allá de la “modernidad”, la familia revolucionaria no desampara nunca a los hijos que un servicio le hayan prestado Y ellos siguen aceptando el castigo o el premio, aunque sea de consolación, basados en la máxima política que establece: “Para jugar ajedrez, hay que estar sobre el tablero, aunque sea de peón”, acuñada por Teófilo Borunda
Si a un político se le auguraba un promisorio futuro con el destape de Salinas a la Presidencia, ese era Gonzalo Martínez Corbalá, entonces senador por San Luis Potosí, ya deslindado del grupo fundador de la Corriente Democrática del PRI, que encabezaba su hasta entonces amigo Cuauhtémoc Cárdenas
Martínez Corbalá, ingeniero civil nacido en 1928, había sido el primer jefe de Salinas de Gortari cuando éste era todavía estudiante en la Escuela Nacional de Economía y el primero era diputado federal Además, había adquirido un gran prestigio político, que rebasaba los ámbitos priístas y nacionales, por su actuación como embajador en Chile (1972-73), donde llegó a exponer su vida para dar asilo en la sede diplomática mexicana a los perseguidos por Augusto Pinochet Y lo refrendó cuando fue embajador en Cuba durante el gobierno de José López Portillo
Su actuación en Santiago y en La Habana le valió reconocimientos de los gobiernos de Cuba y México y del exilio chileno, ratificados hace tres meses por el gobierno de Chile, que lo condecoró El 10 marzo de 1982, al dejar la embajada en Cuba, el propio Fidel Castro y la plana mayor del gobierno cubano acudieron a una cena para despedirlo, cuando fue nominado candidato priísta al Senado
El 8 de noviembre de ese año, ya senador electo, Martínez Corbalá fue condecorado con la medalla cubana del Orden de la Solidaridad, la que le fue impuesta por Carlos Rafael Rodríguez, vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, con la representación personal de Fidel Castro
La ceremonia se efectuó en la residencia de la embajada de Cuba en México Como testigos de honor figuraron José López Portillo, Presidente de la República; Luis Echeverría, expresidente, y Miguel de la Madrid, presidente electo, quien llegó a la ceremonia acompañado por Carlos Salinas de Gortari También estuvo Hortensia Bussi, la viuda de Salvador Allende El acto tuvo como final un brindis con champaña entre López Portillo, Echeverría, De la Madrid, el cubano Rodríguez y Martínez Corbalá
Su larga carrera política (líder del PRI en el Distrito Federal, diputado, funcionario de Pemex, director del Combinado Industrial de Ciudad Sahagún, dos veces subsecretario, senador y desertor de la Corriente Democrática) lo hacían ver como uno de los hombres del sexenio salinista Se le ubicaba en la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal o, cuando menos, en la dirección de Pemex
Pero no Martínez Corbalá fue postulado como candidato a diputado por el VI Distrito de la capital potosina Entonces se le mencionó como uno de los aspirantes a la presidencia de la Gran Comisión, que fue para Guillermo Jiménez Morales No obstante, era uno de los diputados del primer círculo: secretario de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, presidente de la Comisión de Energéticos, coordinador de la diputación del sector popular, coordinador de la diputación potosina y miembro de la Gran Comisión
Así pasó el tiempo y Martínez Corbalá se convirtió en el precandidato “natural” para la gubernatura de San Luis Potosí, sobre todo después de que fue designado para contestar el segundo informe de gobierno de Salinas de Gortari A fines de diciembre de 1990, pidió licencia para separarse de su cargo de diputado federal Sin embargo, su destape se frustró cuando, en la feria de los cambios de enero de 1991, fue designado director del Infonavit Desde su nueva oficina tuvo el “privilegio” de destapar, vía fax, a Fausto Zapata como candidato de “unidad” del PRI a la gubernatura potosina
Nueve meses después, en octubre de 1991, ante la renuncia de Zapata a la gubernatura por la ingobernabilidad en la que cayó el estado, luego de las denuncias de fraude electoral, Martínez Corbalá fue designado gobernador interino de su estado natal, con el principal mandato legal de convocar a elecciones extraordinarias para gobernador Martínez Corbalá no llegó a hacerlo, ya que fue destapado como candidato del PRI a la gubernatura que ocupaba, hecho que la oposición potosina y nacional consideró como un intento de reelección y como un experimento a nivel nacional, al grado que se formó el Frente Antirreleccionista Nacional y los líderes del Congreso de la Unión tuvieron que hacer una declaración, en la que aseguraron que no habría una iniciativa para reformar la Constitución para permitir la reelección del Presidente El gobierno de Martínez Corbalá y el Congreso del estado habían encargado a diversos constitucionalistas estudios sobre la factibilidad de su candidatura
Luego de una visita privada al Presidente de la República, Martínez Corbalá renunció a la candidatura, 24 horas antes de que rindiera su protesta oficial Y se quedó sin ella y sin gubernatura, hasta ahora que fue nombrado director del ISSSTE, su cuarto encargo en cuatro años
Otro potosino, Fausto Zapata, fue designado cónsul de México en Nueva York Y aunque también este es su cuarto puesto en el sexenio, hace un año estaba desempleado
Zapata, exdiputado, exsenador, exembajador en Italia y China, pero sobre todo poderosísimo y represor jefe de prensa del presidente Luis Echeverría, comenzó el sexenio como delegado del DDF en Coyoacán
En febrero de 1991, Zapata fue destapado como candidato del PRI a la gubernatura de San Luis Potosí, donde hizo una campaña política basada en el derroche y en el control de los medios de información locales Tuvo que enfrentar a un opositor popular y carismático: Salvador Nava Martínez, quien con escasos recursos amplió su popularidad entre los potosinos y contó con el apoyo del PAN, el PRD, el PDM y el FCP
Triunfador oficial en las elecciones de agosto de ese año, Zapata fue gobernador por catorce días por el repudio popular que provocó su imposición, pese a que, retador, dijo que “nada ni nadie me impedirá gobernar San Luis Potosí” Sólo en medio de golpes y aplastando a las mujeres navistas que protestaban por los resultados electorales pudo entrar a Palacio de Gobierno Renunció el 9 de octubre y fue sustituido por Martínez Corbalá
En julio de 92 fue nombrado cónsul de México en Los Angeles, California Su última aparición pública como tal, el 16 de diciembre pasado, fue como acompañante de Humberto Alvarez Macháin, cuando éste fue dejado en libertad por falta de pruebas en el juicio que se le seguía por el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena
Ahora, Zapata fue nombrado cónsul de México en Nueva York en sustitución de Manuel Alonso, exjefe de prensa del presidente Miguel de la Madrid
Otra sacrificada y recompensada durante el sexenio fue Socorro Díaz, nombrada ahora subsecretaria de Protección Civil y Readaptación Social de la Secretaría de Gobernación
La exdirectora del periódico El Día inició el sexenio también con los mejores augurios, que la ubicaban como la segunda gobernadora de Colima Exsenadora, fue candidata a diputada federal En la Cámara de Diputados presidió la ceremonia de toma de posesión del presidente Carlos Salinas de Gortari, a quien después de entregarle la banda presidencial lo declaró “presidente constitucional de los Estados Unidos de la palabra”
También legisladora del “primer círculo”, Socorro Díaz combinó, sin reserva alguna, su actividad periodística con sus funciones de secretaria de la Gran Comisión y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos Todo estaba preparado para que fuera gobernadora de Colima, pero al CEN del PRI se le ocurrió que su candidatura se resolviera por el método de “consulta a las bases” Los priístas colimenses le tomaron la palabra a sus dirigentes y en aquel estado se dio una hasta entonces inédita lucha interna a muerte
La “consulta a las bases” priístas en Colima se efectuó el 24 de marzo de 1991, con dos precandidatos: la diputada Socorro Díaz y Carlos de la Madrid Virgen, alcalde de la ciudad de Colima Y si entre gitanos no se lee la buenaventura, entre los priístas colimenses sí se practicó la alquimia, de ambos lados
En memorable batalla entre “mapaches” y “tejones” electorales, Socorro Díaz perdió la elección interna, a pesar del apoyo del CEN y sus ingenieros electorales
También fue insólita la edición del 25 de marzo del periódico El Día, que luego de años de servir al PRI, ante la derrota de su directora con permiso, “descubrió” las prácticas fraudulentas del partido en su nota principal, cuyos títulos fueron: Se impuso el caciquismo más primitivo Cargado de irregularidades el proceso del PRI en Colima Censo incompleto y rasurado y manipulación del voto priísta Las notas y artículos editoriales del diario cargaron, como nunca, contra el fraude electoral y recogieron todas las denuncias que siempre ha hecho la oposición y que en esas mismas páginas habían sido calificadas de perversas intenciones de “la reacción” y del “aventurismo de izquierda”
Dos meses después, el berrinche de Socorro Díaz tuvo su primera compensación cuando fue designada presidenta de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados —la primera mujer que ha ocupado tal cargo— en sustitución de Guillermo Jiménez Morales, nombrado secretario de Pesca
Al concluir la LIV Legislatura, Socorro Díaz regresó a la dirección de El Día Más tarde, fue nombrada coordinadora general del Consejo Asesor del Tratado de Libre Comercio El 7 de enero tomó posesión de su tercer cargo en el presente sexenio
Otro sacrificado que obtuvo un premio menor la semana pasada fue el gobernador de Michoacán con licencia, Eduardo Villaseñor, nombrado coordinador del Fideicomiso para el Fomento Minero de la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal
Al comenzar el gobierno salinista, Villaseñor no existía políticamente Era un acaudalado empresario porcicultor de La Piedad, Michoacán Pero a finales de 1989 fue postulado por el PRI candidato a presidente municipal de aquella ciudad Oficialmente ganó la alcaldía, pero en mayo de 1991 pidió licencia para separarse del cargo y ser postulado candidato a diputado federal También oficialmente ganó la elección Rindió protesta como diputado federal el 1¼ de noviembre de 1991 y, en enero de 1992, fue destapado como candidato a gobernador
Villaseñor realizó la campaña política más cara que se recuerde, en la que incluso gastó dinero personal, y así lo decía De acuerdo con estimaciones de la oposición y de organizaciones políticas, en Michoacán el PRI gastó casi 100,000 millones de pesos, ahora viejos Según el senador Miguel Alemán, secretario de Finanzas del CEN del PRI, el costo de ese campaña fue sólo de 34,000 millones de pesos
En Michoacán se repitió la historia de San Luis Potosí: Villaseñor fue declarado oficialmente triunfador en las elecciones; el PRD denunció fraude electoral y anunció que impediría gobernar a Villaseñor; se bloquearon el Palacio de Gobierno y la sede del Congreso local Al igual que con Fausto Zapata, el presidente Salinas de Gortari acudió a la toma de posesión de Villaseñor, quien nunca pudo entrar a Palacio de Gobierno Pese al apoyo federal y a que anunció que no renunciaría, Villaseñor apenas duró 21 días en el gobierno michoacano El 6 de octubre pidió licencia para separarse de su cargo por un año y por ello sigue siendo gobernador constitucional de Michoacán con licencia
Otro gobernador michoacano fue sacrificado apenas comenzaba el sexenio El 3 de diciembre de 1988, Luis Martínez Villicaña fue nombrado director de Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos, para lo que tuvo que pedir licencia como gobernador de Michoacán, cargo que había asumido el 15 de septiembre de 1986, al concluir el mandato de Cuauhtémoc Cárdenas
El gobierno de Martínez Villicaña se caracterizó por la persecución de priístas disidentes agrupados en la entonces Corriente Democrática, fundada entre otros por Cárdenas La hostilidad se hizo mayor cuando el exgobernador y sus seguidores abandonaron al PRI, tras el destape de Carlos Salinas de Gortari Sumados al PARM, PPS, PFCRN y, posteriormente, al PMS, los expriístas michoacanos arrasaron en las elecciones presidenciales en su estado Ahí, Cárdenas ganó por ventaja de más de 3 a 1 a Salinas de Gortari y los candidatos del FDN obtuvieron doce de trece diputaciones federales de mayoría y las dos senadurías
Eufóricos por su triunfo, los cardenistas michoacanos exigieron la salida del gobernador Martínez Villicaña, para lo que tomaron 67 presidencias municipales Así no hubo más remedio que nombrar al gobernador director de Caminos y Puentes Federales Ahora fue ascendido a director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, en sustitución de José Andrés de Oteyza

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