RETROSPECTIVA DE DULCE MARIA NUÑEZ EN MONTERREY

RETROSPECTIVA DE DULCE MARIA NUÑEZ EN MONTERREY
Raquel Tibol
A cinco años de haber pintado Gótico mexicano (1987), cuadro clave no sólo de su producción sino dentro del marco general de la pintura contemporánea mexicana, Dulce María Núñez (ciudad de México 1950, radicada desde 1987 en León, Guanajuato) ha tenido a fines de 1992 una gran presencia de su obra frente al público Primero, en septiembre octubre tuvo su segunda muestra individual en la Galería OMR de la ciudad de México, y después, en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey se inauguró en noviembre una retrospectiva de su trabajo (69 pinturas, dibujos y gráficas),desde 1980a 1992, que podrá verse todavía durante este enero de 1993
Cuando en 1989 tuvo su primera individual en la OMR, publiqué aquí en Proceso un comentario (Mitos y realidades de Dulce María Núnez, Núm 664, julio 24, 1989) que llevó a la artista a hacer por carta de inmediato, al dia siguiente (25 de julio), algunas precisiones que hoy me permito dar a conocer, cuando su retrospectiva en Monterrey viene a corroborar varias premisas estéticas: coherencia en su impulso creativo reafirmación muy consciente muy creativa de una identidad que ella piensa como mexicana lo es porque en sus composiciones narrativas postconceptuales junta muchas referencias históricas, mitológicas, geográficas, populares, vivenciadas, compartidas, atisbadas, de situaciones que se han dado y se dan en estas tierras

Me decía Dulce María Núñez en su carta: “Yo vi dos exposiciones hace cinco o seis años que me impactaron fuertemente: una de arte chicano y otra en el Museo de Arte Moderno: La transvanguardia alemana Me impresionaron vivamente por su frescura y sinceridad”
“Efectivamente, recurro mucho a la fotografía, pero no todo es fotografía Mi autorretrato de adulta es del natural El derrumbe de Albañil con jaguar es un invento mío, yo lo dibujé, no lo copié de ningún lado; las manos de este mismo cuadro también las inventé, así como el caballo y el olmeca Las imágenes terroríficas de los cuerpos como vendados también yo los inventé así como los helados y frutas de Paletería La Michoacana y muchas otras cosas
“Por otro lado en lo absoluto he recurrido a Romualdo García pues no me gusta Se me hace muy cursi y amanerado La mayoría de los personajes retratados como de hace mucho tiempo son mis parientes El personaje de pie frente a una mesa con un sarapito es mi abuela paterna y lo pinte como a manera de homenaje pues fue una mujer que sufrió mucho en una época en que las mujeres no tenían grandes oportunidades de nada
“En el cuadro Parientes cercanos aparecen mis bisabuelos y la niña con el vestidito blanco y un moño caído es mi abuela materna Yo estuve obervando detenidamente esta fotografía (hasta con lupa) que ya casi esta perdida, pues se ha sido borrando lentamente con el tiempo y quise rescatarla
“He de decirle que aparentemente me fue muy bien; ahora hay que seguir adelante porque creo que tanto el éxito como el fracaso hay que saber manejarlos Yo siempre he tenido miedo de no poder superar algo bueno que haya hecho Si hacía un graduado o una pintura que me satisficiera pensaba que no podría hacer algo más Así he sido siempre aunque no se note porque con miedo y todo hago las cosas Esa es mi confesión: soy una gran miedosa Solamente el tiempo se encargará de decir la verdad pues sé que soy una de tantas personas de este gremio y somos muchos, somos multitud Ojalá pueda salvarme del vértigo Ojalá pueda salvarme del caos”
Desde que Dulce María Núñez escribió esta carta franca y espiritualmente limpia ha conocido sólo éxitos y reafirmación Los coleccionistas sobre todo los de Monterrey (Mauricio Fernández Guillermo y Kana Sepúlveda, María Estela E de Santos, arquitecto Roberto García Aguilar, César A Montemayor, Alvaro Fernández Garza, Virgilio Garza Rodríguez, el galerista parisino Glaude Bernard, el ítalo-estadunidense Francesco Pellizi, entre otros), no sólo le han adquirido su obra sino que han apoyado con decisión su particular mexicanismo que elude lo decorativo y se adentra en comentarios muy profundos sobre la actualidad
En las salas del MARCO las 69 obras están muy bien museografiadas, , se apoyan unas a otras y refuerzan una elocuencia ya de por sí muy fuerte (Los que colgaron Carlos Mérida ahora en el Palacio de Bellas Artes tendrían que ir a tomar una leccioncita) Dulce María Núñez insiste con gran desprejuicio como pudo verse ya en su exposición de 1989 en que el arte viene del arte y en que la historia no solo hay que recordarla sino revisarla y filtrarla por la geografía, la fauna, la flora, los periódicos la televisión Las tiras cómicas Las notas rojas, los espectáculos y las muchas violencias del presente Piensa en la religión y no se priva de mostrar su dilema de muy diversas maneras, sin mojigaterías y con una espiritualidad que se impone pasar por la prueba de la duda y la critica realista
El MARCO editó un catálogo de 74 paginas con 30 buenas reproducciones a color Hay que lamentar que el ensayo “Dulce María Núñez, pintando una vida, escrito por los curadores de la exposición Clayton C Kirking y Edward J Sullivan, no solo es superficial sino que fue pésimamente traducido y editado con un sinfín de errores de sintaxis, de lenguaje, de puntuación En la tierra de Alfonso Reyes debe haber correctores de estilo y de imprenta

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