Contradicciones

Contradicciones
Es explicable que un político, y más un hombre en el centro mismo del gobierno, cambie de opinión y aún de rumbo; porque los hechos cambian y las circunstancias obligan a modificaciones Eso es comprensible Pero no basta para explicar el número de contradicciones reales que se observaron a lo largo del régimen y cuya causa suficiente no se encuentra en un cambio de circunstancias Contradicciones como éstas podrían citarse muchas He aquí algunos ejemplos:
El Presidente Echeverría empeñó su palabra en el esclarecimiento público de los hechos ocurridos el 10 de junio de 1971 Nunca lo hizo
Prometió que volvería a la Universidad, después de su dramática visita del 14 de marzo de 1975 Nunca volvió

Anunció, con énfasis repetido, que el peso no se devaluaría, y afirmó, en muchas ocasiones, la estabilidad del peso El peso se devaluó dos veces en más de un ciento por ciento
Atacó a la televisión por su programación violenta y por incitar al consumismo Se suplieron esos programas con otros iguales o más violentos y, además, la televisión comercial fue premiada
El presidente prometió que no viajaría al exterior en los tres primeros años de su gobierno Y fueron varios los viajes que hizo en ese lapso
Afirmó que “durante siglos no tendremos necesidad de pensar en un medio de controlar la población”, y menos de un mes después comenzó a mezclar el crecimiento demográfico desorbitado con otros males del país, hasta llegar a declarar que “es necesario detener el elevado crecimiento de la población” Finalmente, se dirigiría un programa en ese sentido, instrumentado en la Ley General de Población
El 8 de septiembre anterior, como medida tendiente a fortalecer nuestra economía, se establecieron impuestos a la exportación y la supresión de los Certificados Especiales de Devolución de Impuestos a la exportación Seis semanas después, se derogaron ambas medidas
El Presidente prometió detener la tasa de crecimiento de la deuda exterior, y el endeudamiento creció, en su régimen, como nunca antes
Dijo que no quería ser Secretario General de la ONU Después ordenó presentar su candidatura
Denostó seriamente a Franco, y luego declaró al diario español ABC que, quizá por la distancia, no había podido comprender la personalidad política del dictador

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