DIAZ ORDAZ, 10 AÑOS DESPUES: “ESTOY MUY TRANQUILO CON MI CONCIENCIA”

DIAZ ORDAZ, 10 AÑOS DESPUES: “ESTOY MUY TRANQUILO CON MI CONCIENCIA”
A diez años del 2 de octubre de 1968, Gustavo Díaz Ordaz —en una carta dirigida a uno de sus sobrinos— afirmó estar “muy tranquilo con mi conciencia, muy orgulloso de lo poco que puede hacer por mi patria; que jamás he estado amargado, ni dolido, ni entristecido, ni deprimido por las traiciones que efectivamente he sufrido”
Esa carta, en poder de Proceso, fechada el 5 de diciembre de 1978, firmada en sus márgenes y al final por el expresidente, es un testimonio directo de Díaz Ordaz sobre la situación que vivió luego haber concluido su mandato
Este es el texto de Díaz Ordaz:

“México, DF, a 5 de diciembre de 1978
“Sr Jose Luis Esperón Díaz Ordaz
“Puebla, Pue
“Muy estimado sobrino:
“Muchas gracias por tu afectuosa carta del 2 de octubre del presente año, que hasta ahora contesto, por haber estado durante tres meses ausente del país, carta que no me causó extrañeza, pero sí la sorpresa natural
“Muchas, muchas gracias por tus conceptos, por tus palabras de afecto y de aliento en un día tan especial
“Sí debo aclararte que estos diez años los he vivido muy tranquilo con mi conciencia, muy orgulloso de lo poco que pude hacer por mi patria; que jamás he estado amargado, ni dolido, ni entristecido, ni deprimido por las traiciones que efectivamente he sufrido ¡Estaba tan bien preparado mentalmente para sufrirlas! Sé, de muchos años atrás, cómo es la naturaleza humana y cómo debe aceptarse tal cual es Tengo la fortuna de olvidarme de las injurias y recordar permanentemente los favores
“Salvo las penas personales, como por la desaparición de seres muy queridos, realmente me la he pasado muy contento todo el tiempo que no he sido Presidente, dedicado a actividades que me son gratas
“A eso también ha contribuido el hecho que frente a la feria de las traiciones, me ha tocado en suerte vivir el maratón de la lealtad Vale tanto la lealtad de valiosísimos amigos míos que la tuvieron siempre y que la siguen conservando para mí —y yo para ellos— que con un solo caso que hubiera, bastaría para ver contrarrestada cualquier desilusión de la deslealtad de otros miles Con la ventaja, de que ni siquiera en eso hay diferencia por cada traición que haya yo sufrido, te aseguro que he disfrutado de la expresión manifiesta de la lealtad de miles y miles de mexicanos
“Te mando un cariñoso abrazo con mis mejores deseos por tu felicidad y la de los tuyos”
Rúbrica de Gustavo Díaz Ordaz

Comentarios