El gran salto político

El gran salto político
Jorge Hernández Campos
En este sexenio México dio un gran salto Lateral Entonces los obstáculos no fueron salvados, la meta quedó virgen y el país cayó fuera de la pista Aunque, en su aturdimiento, no sabe todavía si se salió por la izquierda o la derecha
En el momento de la sucesión ya no quedaron dudas de que, a lo largo de su mandato, el Presidente de la República había concentrado en sí una suma de poderes nunca vista En el proceso, había inactivado grupos de políticos que, aún en 1971, caracterizaban la escena nacional Por otro lado, al colocar en centros de decisión —desde donde podrían inclusive aspirar a la Presidencia— a jóvenes de corta o ninguna “militancia”, para todos los efectos el Primer Mandatario consumó el desmantelamiento de los canales por los que tradicionalmente se llegaba a los niveles dirigentes El PRI, descubrimos de pronto, era una cáscara tan hueca como la retórica oficial
La demolición del sistema no era sólo consecuencia de un cálculo personal Ante todo, era el resultado de su decaimiento orgánico, debido, a su vez, al agotamiento del esquema “desarrollista” del que había sido instrumento y expresión política desde 1946, y junto con el cual había entrado en crisis abierta durante 1968 Al propio tiempo, era una exigencia para efectuar las reformas implícitas en la realización de un proyecto nuevo, que redistribuyera mejor la riqueza producida por el trabajo de las mayorías, sacrificando a éstas menos en aras de la formación de capitales
Así, la concentración de poder en el Presidente parecía políticamente justificable Los vacíos que se abrieran con el desmontaje del sistema serían llenados mediante la acción del Ejecutivo Y éste, al exasperar el centralismo característico de nuestras estructuras, se convertiría en el elemento portante de todo el país, lo que le permitiría llevar a efecto el reformismo adoptado como su bandera Los cambios introducidos en la gestión del poder compensarían, además, y en cierto modo, las vacilaciones, los retrocesos y los excesos del régimen, sobre todo en materia económica, y producirían un momento capaz de proyectarse dinámicamente en el futuro Parecía un buen esquema Razonable Una estrategia de reforma fundada con realismo en la condición objetiva
¿Qué sucedió? Esto es ¿qué sucedió con esa concentración de poder? Esta será, probablemente, una de las cuestiones centrales a plantear cuando se haga la historia del gobierno 1970-76 Parecería que todo ese poder se detuvo en la persona del Presidente Cuando menos hasta ahora no ha vuelto a re-brotar bajo la forma de los cambios esperados o de un conjunto de tácticas articuladas, de leadership nacional Y el que así haya sido ha tenido consecuencias y ha producido reacciones difíciles de evaluar en todas sus implicaciones, por el momento
Una de las reacciones podría ser la que, en vísperas de la sucesión, en un impulso de sobrevivencia, congregó a una parte considerable del morituro aparato —gobernadores incluidos— en torno a la candidatura del secretario de Gobernación (este es otro capítulo que se precisa estudiar a fondo) Uno de los resultados, el más grave quizás, fue el de haber llevado a elecciones al candidato del PRI sin sombra de oposición, ni siquiera ficticia En torno a estos casos, surge toda una serie de actos (como el de haber impedido la formación de nuevos partidos) que, sumados extendieron a la vida crítica el derrumbe del aparato y lo desagregaron Nunca como en este momento ha habido penuria de organismos ciudadanos Nunca como ahora ha destacado en el horizonte el perfil del ejército o de los intereses privados
¿Un par de síntomas de esa desagregación? Una menor: el autolanzamiento del secretario de la Defensa para la gubernatura de Baja California Uno muy mayor: el hecho de que López Portillo —ahora lo vemos— haya realizado una actividad de enrocamiento, para decirlo en términos de ajedrez
Añádanse los efectos de las devaluaciones para la clase media, más todos los que al lector le venga en mente, y se tendrá el cuadro de una nación fragmentada que sólo tiene una definición —paradójica dadas las premisas—: vacío de poder Con la perspectiva de que situaciones de descomposición del pacto republicano, como las que se dan en Guadalajara, se constituyan en modelo de lo que puede ser México en un futuro próximo
La realidad es más compleja de lo que aquí aparece No hemos tratado de fincar responsabilidades personales de elaborar sentencias No interesa Para saltar de lado se requirió la participación de más equivocidades de las que permite recoger la ambigüedad o la inmediatez presente Por otro lado, algo cambió, algo se movió indudablemente, en el país El salto fue lateral No en el mismo sitio
Sólo queremos empezar a ver de frente, con los ojos bien abiertos, mediante el análisis de un campo restringido, cuáles serán las duras tareas que deberemos enfrentar todos a partir del primero de diciembre

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